Dedicado especialmente a SISI y a todas las lectoras de este fic

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0

"Master of Puppets I'm pulling your strings

Twisting your mind and smashing your dreams"

("Master of puppets", Metallica, del Disco "Master of Puppets")

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0

Heroína

0

.

0

15. Títere

0

.

0

La nota era pequeña y bastante clara

No decía nada con respecto a si ella estaba viva, ni nada por el estilo. Tampoco decía donde se encontraba, ni con quien. Lo más seguro que aquella información no estaba expresada en aquél papel debido a que podía ser interceptado por los mortífagos, lo cual sería nefasto por dos motivos. El primero era obviamente que la podían descubrir a ella y con quienes estaban, destruyendo toda esperanza existente para el mundo mágico. Segundo era que podían ir a fiscalizar el departamento de Ron, Luna y los demás, dando por fin con Harry Potter, lo cual podría ser totalmente nefasto

La nota era clara, y llevaba en ella implícitos mensajes

"La noche en que se cumpla el cuarto aniversario en que el mundo mágico vio caer al Elegido, todo llegará a su fin. Se destruirán las mismas bases del cáncer que nos ha estado matando. Sed pacientes, que toda oscuridad se extinguirá, y la luz reinará."

Luna al terminar de leer aquél pedazo de papel, sintió como lágrimas caían por su bella cara. Conmocionada miró a Ron, cual la miraba atónito ante lo que ella acababa de leer

-Está viva, está viva- susurró el pelirojo después de un largo silencio. En su rostro se dibujo una sonrisa alegre, y sus ojos expresaban alivio. Estaba viva, su Hermione, su mejor amiga estaba viva.

Ya no estaba tan solo

Ya no estaba perdido

-Sí, así es. Sé que es ella-dijo Luna, mientras se limpiaba las lágrimas de su cara, y se sentaba junto a Ron- Es su letra, su forma de expresarse. Es ella, y está viva..

-Diciéndonos que tengamos esperanza, y que el fin está próximo- dijo Ron con voz trémula

-Diciéndonos que cuando se cumpla el cuarto aniversario desde que Harry cayó, por fin seremos libres. Eso quiere decir que lo más seguro es que se genere una gran insurrección ese día, ¿no crees Ron?- preguntó ella mirándolo ansiosamente

-Sin lugar a dudas. Ese es el mensaje principal- dijo el, mientras tomaba entre sus largos dedos el pequeño pedazo de papel- Aparte de querer dejarnos tranquilos sobre si vive o no, también nos da esperanzas, y que exactamente en el aniversario de la caída de Harry se va a generar la gran revolución. Eso quiere decir que ella tiene aliados poderosos, que van a ayudarla. La Aurora no puede sola derrotar a toda esta dictadura, a todo imperio de maldad- dijo Ron con vehemencia, mientras miraba al papel como si se tratase de un salvavidas

-Y hay más- dijo Luna, mientras le sonreía cálidamente a Ron- ¿Cuál fue el lugar donde Harry cayó hace ya casi cuatro años?

-Hogwarts- musitó Ron, mientras miraba con los ojos abiertos atentamente en el rostro de Luna- ¡Pero es una locura querer terminar con Voldemort en aquél lugar!

-No lo es tanto- dijo ella con una pequeña sonrisa- Recuerda que en aquél lugar se celebra todos los años el comienzo de la dictadura. Van a estar ahí todos los altos mandos de Voldemort, lo que podría significar acabar con el problema de raíz.

-¿Y los alumnos?- preguntó Ron preocupado

-Ese es un problema que no sé como podría solucionarse. La mayoría de los alumnos de Hogwarts son hijos de padres de mortífagos, pero eso no quiere decir que hay que acabar con ellos por su procedencia. Seríamos tan desnaturalizados como ellos, aunque no sé como piensa Hermione sobre ellos..

-Ella no quiere verter sangre inocente- dijo la voz clara y fuerte de Ginny, mientras se acercaba a ellos con seriedad. Su rostro estaba pálido y cansado, pero se podía ver la satisfacción en el- Ella y yo tuvimos una pequeña "conversación" antes de ir a Lestrange Hall con respecto a matar a inocentes, y creo que ella no sería capaz de matar niños para lograr su fin- dijo ella ante la mirada algo escéptica de Ron- Sé que ha cambiado, y se a convertido en una mujer fría y dura, pero eso no quiere decir que sé ha transformado en uno de ellos. Ella es Hermione antes que la Aurora. Su esencia no ha cambiado, lo sé por que es como si fuese una hermana para mí. Tú no debería dudar de ella- dijo Ginny con un leve tono acusatorio

-Lo sé, pero no puedo evitarlo- dijo el tristemente, mientras se pasaba sus manos por su cabeza- Es que todo el cuento de la Aurora, el explotar edificios, luchar contra los mortífagos como una especie de heroína, me confunde. Hermione no era así

-La guerra y la dictadura nos ha cambiado a todos- dijo Luna con suavidad- Todos hemos caído en algún pozo de desesperación y angustia. Nadie ha salido impune a tanta maldad y caos, pero eso no quiere decir que ella no siga siendo la misma. Lo más seguro que la Aurora vivió siempre en el fondo de Hermione, y que las circunstancias hicieron que esta saliese a la luz

-Quien diría que la señorita "amo a todas las reglas y quien las rompa es una escoria" iba a terminar siendo la transgresora y rebelde número uno- dijo Ron con un tono de burla, que hizo que las dos mujeres sonrieran.

La tensión estaba cediendo en aquella sala, y las tres personas que la ocupaban se encontraban más relajadas y tranquilas. No se sentía tan bien desde hace mucho tiempo. Estaban comenzando a ver esperanza en el futuro que se les deparaba, pero sabían que tenían muchas cosas que hacer antes de que cayese el día del aniversario de la caída de Harry Potter.

-Quedan pocos días para que se realice el ataque a Hogwarts- dijo finalmente Luna poniéndose seria. Ginny al escuchar aquellas palabras decidió sentarse, y mirar a su hermano y a su novia con seriedad- Debemos comenzar a trazar un plan

-Harry está consiente ya. De a poco ha ido recuperando el habla, y está más tranquilo- dijo Ginny suavemente, mientras se apoyaba cansadamente en el respaldo de la silla- Bastan unos tres días aproximadamente para que pueda hablar perfectamente, caminar, en fin para auto valerse por si mismo. Eso si tenemos que ver como están sus capacidades mágicas, y si es que estas se han visto afectadas por la maldición lanzada por Voldemort- dijo ella con seriedad- Yo creo, según lo he estado examinando, que no van a haber más daños colaterales que el haber estado en coma durante todos estos años. Lo más importante ahora es que vuelva a caminar, y eso sé puede arreglar con ejercicios que podemos ir realizándolos ahora

-Espera, ¿tú pretendes que Harry vaya y luche contra Voldemort?- preguntó con voz alta Ron, mientras miraba sorprendido y molesto a su hermana menor

-Obviamente. Él es el único que puede terminar con Voldemort, Ron- dijo ella cansinamente, mientras miraba a su hermano molesta por preguntar algo que a ella se le hacía demasiado lógico

-¡Tú estás mal, Ginevra!- le espetó Ron furioso, mientras miraba a su hermana echando chispas- ¿Cómo pretendes que Harry pelee con Voldemort en pocos días más, después de haber estado en coma durante más de 3 años? ¡Es absurdo, ilógico!

-En lo absoluto- respondió Ginny indiferentemente

-¿Qué parte de lo que te estoy diciendo no entiendes? ¡Dime!- exigió el pelirojo, mientras su cara adquiría un no muy sano color morado- ¿Es qué acaso quieres perderlo de nuevo?

-La pregunta es, ¿acaso quieres volver a perderlo de nuevo tú?- pregunto Ginny, mientras miraba fríamente a su hermano mayor

-No- respondió Ron débilmente, después de sopesar la pregunta de su hermana. Sí, el perder a Harry nuevamente para Ron sería fatal. Él había soportado demasiado dolor todos esos años, y el hecho de recuperar a su mejor amigo, a su hermano del alma, y el perderlo lo podía llegar a matar

-¿Tú crees que para mí es fácil lo que estoy diciendo, Ron?- preguntó Ginny glacialmente- Pues te diré que no. Siempre he estado enamorada de Harry, desde que tenía diez jodidos años, y el haberlo perdido durante estos tres dolorosos años fue demasiado difícil para mí. Demasiado terrible- dijo ella con la voz algo acongojada- Pero sé que mi dolor y mis intereses personales no pueden afectar el ineludible hecho de que es él la única persona que puede acabar con Voldemort. Lo han dicho las profecías, lo ha dicho Dumbledore mientras vivía. Todo señala que es él quien debe terminar Voldemort, y por más que nos duela, no podemos hacer nada para evitarlo. Nos queda sólo apoyarlo y estar con él cuando el momento llegué, y ese momento es específicamente en 10 días más en Hogwwarts, y nosotros lo prepararemos y estaremos ahí con él, ¿entendiste?

-Sí- dijo Ron tras un breve momento de silencio, mirando absorto a su hermana. Ya no era la pequeña niñita a quien el jugaba a proteger. Al frente de él tenía a una mujer con voluntad, ideas y vida propia, las cuales el debía respetar. En aquél momento el se sentía demasiado orgulloso de ella, y no daba más de felicidad al saber que ella no se había transformado en alguien pusilánime y débil como él lo había hecho- Ginny, ¿puedes encargarte tú de trabajar con él toda la parte motora y todas esas cosas que tú entiendes?

-Encantada- dijo ella mientras le sonreía a su hermano, cual suspiro aliviado al ver que la ira de Ginny había sido totalmente radicada ya.

-Hay que buscar aliados de confianza, que se atrevan a unirse al ataque- dijo Luna, mientras caminaba hacia una mesa y tomaba un cuaderno mágico entre sus manos- Este cuaderno me señala todos nuestros amigos, compañeros de Hogwarts, Aurors, de las ordenes y otros, que eran conocidos de confianza de nosotros, y me muestra si ellos siguen con vida o no…

-¿Qué?- exclamó Ron, mientras se acercaba a ver aquél polvoriento cuaderno de Luna- ¿Y por qué no pudiste ver si Hermione estaba con vida o no?

-Por qué ella no sale en este cuaderno, al igual que ustedes dos y Harry- dijo Luna mientras miraba penetrantemente a los dos hermanos- Si Harry sale mencionado y algún mortífago descubre este cuaderno, hubiese sabido que estaba con vida. Y ponder el nombre de ustedes hubiese podido resultar peligroso también para ustedes en el caso de que estuviese huyendo de los mortífagos u otro. Por eso no los puse- dijo ella sonriendo con tristeza- Por desgracia este cuaderno puede resultar una herramienta muy útil, aunque también puede llegar a constituir un arma muy peligrosa en caso de que llegase a estar en manos equivocadas

-Es cierto- dijo Ginny, mientras miraba el cuaderno y veía las inscripciones mágicas que había en su tapa- Luna, no te enojes conmigo, pero ¿esos símbolos no son de magia…?

-¿Negra?- preguntó enigmáticamente Luna- Pues no del todo- dijo ante la mirada atónita de los dos hermanos al tener aquél objeto en su casa- Es de magia híbrida. Tiene elementos y la intencionalidad de la magia pura, pero también tiene el poder del otro tipo de magia. Es una mezcla, así que no se preocupen ni angustien- dijo ella tranquilizándolos

-Menos mal- suspiró Ron, mientras se levantaba de su asiento- Entonces dividamos el trabajo- dijo él, poniendo un tono de voz que se asimilaba al de Hermione cuando estaban en Hogwarts y ella los mandaba cuando hacían trabajos en clases- Ginny, encárgate de Harry. Luna, encárgate de ver quienes están vivos, y de informarles del plan con la mayor discrecionalidad. Yo voy a tener que ausentarme durante en este tiempo- dijo Ron, mientras caminaba por el pasillo hacia su pieza, dejando preocupadas a las dos mujeres

-¿A qué te refieres?- preguntó Luna, mientras se paraba para ir en búsqueda de Ron, pero al ver como este volvía con su capa, su varita y una pequeña bolsa, a donde estaban ellas, se detuvo

-Voy a ir a buscar más ayuda- respondió él con una radiante sonrisa, mientras caminaba hacia ella y la besaba brevemente en la boca. De ahí con una de sus grandes manos la posaba por sobre la cabeza de Ginny y le despeinaba el pelo- Nos vemos dentro de 10 días, por favor no hagan ninguna estupidez mientras no este

Y antes de que cualquiera pudiera replicarle algo, el alzó su varita y desapareció ante la atónita mirada de ellas

-Dios, lo ha hecho- dijo Luna con una pequeña sonrisa, mientras miraba con tristeza a donde había estado Ron

-Sí, pero no te preocupes. Va a estar bien- dijo Ginny con una sonrisa alentadora- Sé que lo va a estar, ya que me recordó al antiguo Ron que hacía aquellas aventuras con Harry- dijo sonriendo suavemente- Era como si la vida y la fuerza hubiesen vuelto a habitar en él, ¿no crees?- preguntó Ginny con un deje de alegría

-Sí, así es- dijo Luna con melancolía, pero al ver que no sacaría nada entristeciéndose, su rostro se endureció y miró fijamente a la peliroja- Ginny, anda donde Harry y comienza con el tratamiento. Yo por mientras voy a clasificar las personas que vamos a reclutar, ¿te parece?

-Me parece- dijo ella, mientras se paraba y corría hacia el laboratorio y la habitación de Harry.

Al desaparecer Ginny, Luna Lovegood, que en sus años de adolescencia había sido conocida por sus locuras y excentricidades, y que en la guerra había se había vuelto en alguien seria y recatada, sonrío como en los viejos tiempos, mientras se ponía su antiguo collar de corcho de cerveza. Y cuando sintió que la antigua Luna, llena de inocencia e inteligencia, volvían a poseerla, comenzó a leer su mágico cuaderno

0

.

0

.

0

Ella había escapado hace 5 días ya

Se había ido, y eso de cierta forma no le extrañaba

Había intentado de romper su voluntad de vivir durante aquellas semanas en las que ella fue su prisionera. Había intentado de quebrar sus esperanzas y ganas de vivir. Un momento él creyó haberlo logrado, pero sabía que cuando se trataba de Hermione Granger, las cosas aunque pareciesen tranquilas, podía encontrarse la sorpresa de que todo pudiese cambiar de un segundo a otro.

Ella era impredecible

Y eso a él le gustaba, para su propio descontento

Le fascinaba ella, con esas ganas de luchar por sobre todo. Esa obsesión por lograr sus fines, esa perseverancia de luchar ante cualquier adversidad. El desprendimiento con que ella se entregaba para regalarles un futuro mejor a sus seres queridos. Y cuando sus pensamientos divagaban por esas zonas, él se daba cuenta que ella no era tan distinta a él.

Draco Malfoy había luchado con todo su ser para que Voldemort ascendiese al poder, dejando de lado muchas cosas. Sacrificó su ser por entero para que el sueño de sus padres por fin se cumpliese. Aunque no estuvo de acuerdo en algunos puntos con la ideología de Voldemort, aquello no le importó, ya que había sido el mayor sueño de sus padres que Voldemort lograse por fin obtener el poder indiscutiblemente.

El sabía que era un títere de Voldemort

Un títere valioso, pero a fin de cuentas un títere

Y él lo sabía mejor que nadie, pero no le importaba ya que si era necesario transformarse en un títere de Voldemort para que el sueño de sus padres de cumpliese, él lo haría más que encantado.

Sus padres habían sido asesinados por gente del bando contrario la noche en que había caído Harry Potter. Habían sido vil y cruelmente asesinados por ellos. Sus cuerpos, cuando él los encontró después de la caída de Potter, estaban intactos, inertes y abrazados. Se podía ver paz en aquellos rostros muertos, aunque él pudo interpretar que por la forma en la que se encontraban los cuerpos, que había muerto protegiéndose, y eso lo lleno de una ira indescriptible.

Después de la muerte de ellos, el odio y la rabia lo habían consumido.

Se involucró más que nunca en las líneas mortífagos, siendo él uno de los principales cazadores de la Orden del Fénix y de cualquier movimiento que atentase contra Voldemort y su gobierno. Veía en cada rostro del enemigo al asesino de sus padres, aunque el ignorase todavía de quien se trataba. Torturó, destruyó hasta el cansancio, con tal de saber quien los había matado. Siempre cuando encontraba una pista que parecía certera, después de un breve tiempo de investigación se encontraba nuevamente en un callejón sin salida.

Esto lo sumergía aún más en la oscuridad, y hacía que trabajase más que ningún mortífago en la búsqueda de los culpables. Y con el transcurso de los años, poco a poco fue olvidandose de él verdadero motivo del por que el estaba tan involucrado con Voldemort y su gobierno. Sus deseos de venganza y esa ira ardiente, fueron extinguiéndose, para pasar a otras emociones

Crueldad

Frialdad

Indiferencia

De a poco fue olvidando a sus padres, transformándose en una máquina que cumplía ordenes ya sin cuestionarse. Se había transformado en un ser cruel, frío e indiferente, al cual no le importaba nada los demás. Sólo seguir cumpliendo las ordenes de Voldemort.

Y eso había cambiado con la Aurora, o más bien decir Hermione Granger. Con ella, su forma de pensar volvió a cambiar nuevamente a un estado que le incomodaba demasiado. Era un estado de crítica, de rebeldía, que atacaba el nihilismo en que él mismo se había condenado.

Ella con su actitud de heroína, que explotaba edificios para demostrar su descontento, que peleaba y expresaba su disconformidad respecto al mundo que la rodeaba, habían hecho que él se cuestionara su propia persona. Él antes de caer en aquél nihilismo, en aquella indiferencia respecto al mundo y los demás, había peleado por un motivo, cual era la venganza, y ahora no tenía nada por que pelear. No veía motivo al por que destruir, y eso lo llenaba de angustia, ya que ahora era consiente del hoyo en que él se encontraba metido, y como había perdido el norte gracias a la crueldad de sus acciones al seguir las ordenes inhumanas de Voldemort.

La Aurora había hecho que se cuestionase su forma de ser y actuar, y había llegado él mismo a la horrible conclusión de que no tenía ninguna motivación de ser quien era, ni de actuar de la manera que lo hacía.

Había perdido la orientación hace años atrás, y a él no le había importado, por que no lo había sentido, por qué se había dejado seducir por la oscuridad y la comodidad que brindaban la frialdad y la indiferencia.

La Aurora destruía aquella dictadura que la parecía opresora y maligna, sin matar a inocentes. Sin destruir innecesariamente.

Hermione Granger tenía un motivo y una razón por la que ella era así, y por que actuaba de aquella manera

Él la había tenido, y ya no.

Y ahora era consiente de ello, gracias a Hermione Granger.

Pasó su mirada por la habitación en la que se encontraba. Era el estudio de su tía Bellatrix Lestrange en el palacio principal de los mortífagos; Slytherin´s Hall. Estaba sentado cómodamente en uno de los sillones mientras la esperaba. Si alguien lo hubiese observado externamente, jamás hubiesen pensado que él en aquél momento estaba sufriendo aquellos tormentosos sentimientos. Su hermoso rostro pálido seguía mostrando aquella falta de expresión, y sus ojos grises no denotaban ninguna emocionalidad fuera de la normal en Draco Malfoy. Se había transformado en un cínico, que sabía enmascarar sus sentimientos a la perfección, y eso él lo sabía.

Ella lo había citado con una nota a las doce de la mañana, pero aún eran las 11:15. Lo había citado para hablarle de una importantísima misión, sobre los rebeldes que habían escapado de Lestange´s Hall gracias a la Aurora. Al parecer los habían encontrado, y se requería de la elite mortífaga para poder capturarlos.

No sabía por que, pero no quería ir a capturar a esos infelices

Lo único que quería era poder encontrar a Hermione Granger, y capturarla. Pero él sabía que no era del todo correcto aquello, ya que sabía que en el fondo de su persona él quería entenderla, conversar con ella y comprender por qué sé había transformado en la Aurora. Quería saber por qué ella se había transformado en lo que era hoy en día. Necesitaba entenderla, por qué así el creía que sé podría llegar a entender, y también comprender que es lo que le molestaba ahora tan profundamente de sí mismo.

Su mirada estaba perdida en el paisaje que se podía apreciar desde la ventana, cuando de repente sintió como una de las puertas laterales de aquella sala se abría sigilosamente. El al tan sólo ir esas pisadas pudo adivinar que no eran las de la dueña de aquél lugar, ya que esas pisadas eran demasiado cautelosas. Eran pisadas de alguien que estaba tanteando el terreno, casi como si se tratase de alguien que caminaba sobre un lago cual tenía sus aguas congeladas.

Giró su rostro y se encontró con una figura menuda, pero enérgica.

El cuerpo de una mujer, cubierto por una túnica negra. Su rostro era pálido casi enfermizo, pero podía adivinar que aquello se debía solamente por su color de piel, ya que sus ojos castaño brillaban, y sus labios tenían dibujadas una sonrisa. Su pelo castaño claro estaba ahora cortado un poco más abajo que los hombros, haciendo que sus ondulaciones no estuvieran del todo definidas.

No era nadie más ni nadie menos que ella;

Hermione Granger

No la Aurora, sino Hermione, su dueña

Habían habido ocasiones en que él había visto que la Aurora se había sobre puesto sobre Hermione, poseyéndola por completo, como por ejemplo cuando luchó contra ella la primera vez. Esta vez era diferente, ya que no era esa ardiente rabia de la Aurora lo que veía en sus ojos, sino a la Hermione Granger que el conoció desde pequeño en Hogwarts.

-No sabía que eres masoquista, Granger- dijo finalmente Draco Malfoy con un tono de burla en su voz ronca

-Yo tampoco lo sabía hasta ahora, Malfoy- dijo ella respondiendo suavemente. Sus ojos estaban clavados en los ojos del hombre, pero igualmente estaba alerta a todo lo que la rodeaba, incluyendo cualquier movimiento que pudiese hacer Draco Malfoy- Pero hay ciertos riesgos que uno debe tomar para lograr ciertos objetivos, ¿no?

-Cierto, muy cierto- dijo Draco suavemente, mientras observaba fijamente a la castaña. Estaba más delgada, pero su cara ya no tenía ese color grisáceo que había tenido cuando había sido prisionera de él-¿me podrías decir que estás haciendo acá?- preguntó educadamente. Esto puso en alerta a Hermione, pero sabía que si quería obtener resultados tenía que permanecer en aquél lugar en compañía del peor y más peligroso de todos los mortífagos

-Para que me arrestes, Malfoy- dijo ella con sarcasmo, mientras cruzaba los brazos por sobre su pecho

-Esa no es forma de contestar a alguien si es que te preguntan educadamente, tomando en consideración que estas justamente en el lugar más errado que podrías estar jamás- dijo él con falsa molestia, mientras sus ojos brillaban peligrosamente- Así que te lo voy a preguntar una vez más, y si no me respondes no tendrás que hacerlo ante mí, si no ante Bellatrix, quien creo que no es tan suave como yo- dijo con sequedad

-Gracias por la oferta, pero prefiero decirte a ti los motivos de mi visita, ya que te atañen única y exclusivamente a ti- dijo la castaña con frialdad- Quiero conversar contigo

-Haber déjame ver si entiendo. ¿Viniste hasta acá para conversar conmigo?- preguntó él con un tono impresionado, quebrándose un poco la máscara que siempre se había construido para no dar a conocer lo que estaba pensando. Pero no podía evitarlo, ya que todo lo que ella le estaba diciendo en aquellos momentos era totalmente incoherente e ilógico

-Sí- respondió ella seriamente, mientras se acercaba un paso hacia él- Pero más que nada vengo a mostrarte algo- dijo tranquilamente, aunque los nervios la corroían. Malfoy realmente se veía amenazante y peligroso con tan sólo dirigirle una mirada

-¿Es qué te has vuelto loca, Granger? ¿Tanto encierro te enloqueció?- preguntó el duramente, mientras se pasaba una de sus manos por su platinado cabello-Cualquier persona medianamente inteligente esperaría a su enemigo para decirle o mostrarle algo no en un lugar donde es totalmente vulnerable. Es básico, Granger

-Este es el único lugar en que puedo mostrarte lo que quiero- dijo ella impacientemente, como si fuera algo obvio

-¿Tan importante es, que tienes que sacrificar de forma tan descuidada e idiota tú vida?- pregunto él con frialdad

-No sabes cuánto- dijo ella mientras sacaba su varita rápidamente, ante la mirada ahora ya alerta del hombre, que al verle sacar la varita se disponía a sacar la suya- ¡Accio pensadero! – dijo Hermione, y al ver que un pensadero muy bonito y elegante se acercaba hacia ellos, hizo que ella sonriera satisfecha- Baja la varita Malfoy, no vine hoy para hacerte daño- dijo ella tranquilizadoramente

El rubio sin saber por qué, bajó su varita ante las palabras de ella. Podía ver en sus ojos que ella no venía a dañarlo. También sabía que lo que estaba haciendo esta mal, y que su deber era detenerla y acabar con ella por fin, pero su curiosidad era mayor. Sí, Draco Malfoy se estaba guiando por primera vez por sus instintos después de mucho tiempo. Quería saber que era lo que ella tenía que mostrarle.

Sentía que aquello lo iba a cambiar para siempre

-Granger, más te vale. Cualquier conducta que considere peligrosa, será lo último que hagas- dijo de forma tan amenazante pero a la vez tranquila, que Hermione no dudo que él terminaría con ella sin dudarlo. Tenía que aprovechar aquél instante para mostrarle a Draco Malfoy lo que ella quería que él viera.

Todo había sido plan de Pansy Parkinson, a ella jamás se le habría ocurrido entrar a aquél edificio para mantener una conversación con Malfoy. Era algo suicida. Pero al parecer que lo que ella le iba a mostrar en el pensadero que tenía entre sus brazos iba a cambiar la forma de ser de aquél frío y cruel mortífago que estaba a su lado.

-Quiero que veas el pensadero de Bellatrix Lestrange- dijo ella mientras se sentaba junto a él, aún atenta con la varita, en caso de que el pudiese cambiar de opinión y atacarla

-¿Con qué fin?- preguntó él con frialdad

-Eso lo sabrás tú después de ver lo que te tengo que mostrar- respondió ella con dureza- Y ten claro Malfoy que no soy tan estúpida para dañarte en este lugar. Lo que estoy haciendo tal vez te parezca sin sentido ahora, pero verás que esto será definitorio en tú vida

-Vas a ir conmigo- ordenó él, y Hermione sabía que no podía replicarle aquello

-Así es- dijo ella, mientras observaba las memorias de una de sus peores enemigas flotar en el pensadero- No disponemos de mucho tiempo, Bellatrix no tardará en llegar. Vamos- y diciendo aquello comenzó a murmurar unas palabras en latín, y en cuestión de segundos ellos dos sintieron como sus cuerpos eran absorbidos por el pensadero

De repente ellos dos sintieron como caían de bruces al piso. Un piso aspero de piedra. Los dos se pararon, y ahí fue cuando Draco Malfoy descubrió a donde se encontraban

En el Castillo de Hogwarts hace casi cuatro años atrás

Cuando Harry Potter cayó y el mundo mágico con él

0

.

0

FIN CAPÍTULO

0

.

0

11/01/2009, 01:02 am

Hola, ¿cómo están? Espero que demasiado bien. Sí, ahora sí que sí pueden decir que soy lo más ingrata del mundo. Dije que no me iba a demorar más de 2 meses o algo así en actualizar, y me desaparecí pro como por 7 meses. Mil pero mil perdones, en verdad no sé que decirles. Más que el estrés en la universidad y problemas personales, también me pasó que me había desencantado con los Dramiones. Me puse a escribir fics de Naruto (específicamente Sakura/Sasuke), y deje en parte mis Dramiones. Mil perdones, ya que sé que es demasiado fome estar siguiendo un fic y que lo dejen en la mitad. No pensé en abandonarlo, pero no era una de mis prioridades principales. Fue un mensaje de SISI que me llegó hoy lo que me motivó a escribir, me gustase o no. Y creo que resultó bien el capítulo, ya que ahora se encamina todo a la batalla principal y como se están formando los grupos para la gran insurrección. Ahora se verá la conversión de Draco Malfoy, como Harry Potter se recupera, como nace alguna especie de relación romántica entre Draco y Hermione, y otros.

Disculpen nuevamente, y muchas gracias por la paciencia que me han tenido. Espero que este capítulo sea de su agrado, y nos estamos viendo. No digo nada cuando volveré a actualziar, ya que la última vez estaba muy segura que lo iba a ser pronto, pero mi musa me traicionó y no lo hice por mucho tiempo. Pero me comprometo a no desaparecerme. Muchas gracias, este capítulo va dedicado a todas las que leen este fic. Besos y nos estamos viendo

Atentamente

Nacha

0

.

0

Agradecimientos a:

-SISI

-Pauleth

-Tati Uchiha

-Fantyhp

-Fancy

-Pauleta 93

-Maring

-Bigi43

-Teresitha Potter

-Lust-and- wrath

-Terry Moon

-Mad Aristocrat

-Beautifly 92

-Lady Li Mei

-Damari

-Arely Uchiha

-Karyta 34

-Jos Black

- Y a todas las que leen este fin

0

.

0

Cuídense, y nos vemos. Por favor dejen RR.