Muchas gracias por la paciencia, y por los buenos momentos

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0

"Caminante, no hay camino,

se hace camino al andar"

(Antonio Machado)

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0

Heroína

0

.

0

XX. Insurrección

0

.

0

Harry Potter sabía donde Voldemort estaba. No necesitaba ver el mapa del Merodeador para saber que aquél hombre estaría oculto en un lugar que lo resguardase, y que además simbolizase poder y control por sobre todo lo que estuviese aconteciendo en aquellos instantes en Hogwarts. La insurrección había atacado con fiereza la franja enemiga, no dejando lugar a dudas a los mortífagos de que si no luchaban con todo su poderío, la dictadura en la que ellos estaban tan cómodos iba a terminar, y que pasarían el resto de sus penosas vidas tras las rejas.

Había visto como Ron, Luna y Ginny corrían con fiereza hacia los desconcertados mortífagos, acompañados por otros magos que luchaban por la misma causa. Mientras corría por los pasillos de Hogwarts, volviendo a revivir todas las experiencias que había vivido en aquél lugar que había sido su casa, sintió como le llenaba el cuerpo de una sensación de poder que no sentía hace tantos años. Sentía que tenía algo por que vivir, por que tenía una deuda con Hogwarts, con las personas que lo habitaban, y con el mundo mágico.

Él era el único que podía terminar con todo aquella oscuridad en la que estaba sumido el mundo mágico. No había podido años atrás, pero ahora era el momento de completar la misión por la que había nacido, por la que había sido entrenado durante tantos años, por la que muchas personas que creyeron en él murieron, y por la que ahora hacía que todas aquellas personas estuviesen peleando con lo poco y nada que les quedaba contra Voldemort.

Sólo había espacio para la victoria, nada más.

Cuando estaba llegando a su destino, vio una aparición que hizo que olvidase por un segundo todos sus pensamientos.

Hermione.

La hubiese podido reconocer en cualquier lugar del mundo, cualquiera que hubiese sido su apariencia. Años atrás, antes de caer en coma, su mejor amiga estaba en un peso normal, con una apariencia sana, con su largo y abundante cabello cayéndole por la espalda.

Ahora parecía una extraña, pero sabía que era ella a pesar de su rostro enmascarado.

Su mejor amiga, quien ahora tenía el pelo cortado de forma irregular, haciendo que sus múltiples rizos saliesen disparados en varias direcciones, tenía el cuerpo muy delgada y totalmente vestido de negro. Una máscara cubría su rostro, pero el podía adivinar lo pálido que estaba.

Lo que pasó después lo dejó aún más desconcertado.

Apareció detrás de ella, situándose al lado de Hermione en su desbocada carrera, un mortífago al quien Harry reconoció a la perfección; Draco Malfoy. Seguía siendo más alto que él, y su pelo rubio caía largo de forma desordenada sobre su frente. No sabía que hacer, ya que al parecer él no tenía intensiones de atacar a Hermione, al contrario. Ambos corrían mientras hablaban velozmente, sin notar la presencia de Harry en ningún caso, hasta que el moreno decidió hacerse presente. Era necesario saber lo que estaba pasando, especialmente si concernía a Hermione.

-¡Hermione!- gritó Harry con fuerza, viendo como su amiga se detenía en seco, al igual que el mortífago, Ambos se sacaron sus máscaras, mientras se giraban atónitos hacia él. Harry se mantuvo firmemente al frente de ellos dos, con la varita levantada apuntando el pecho del mortífago.

-Tú estás vivo- consiguió decir Malfoy, ignorando por completo el hecho de que Harry le hubiese estado apuntando con su varita directo al corazón. Acto seguido, el rubio miró fijamente a Hermione, quien con una expresión de infinita alegría a Harry. Una alegría que parecía desbordar aquél rostro pálido, enflaquecido y ojeroso.

-Ginny lo logró- dijo con la voz ronca, mientras con decisión avanzó un paso hacia Harry, y con fuerza lo abrazó- ¡Sabía que podía contar con ella! ¡Sabía que lo lograría, a pesar de que yo no pude! No sabes cuanta falta nos has hecho, Harry Potter. ¡Jamás vuelvas a hacernos algo así!- masculló Hermione mientras se separaba de Harry con dificultad, sonriéndole con total felicidad.

-Hermione- dijo Harry, mientras tomaba la mano de su amiga con su mano libre, mientras que con la otra apuntaba a Draco Malfoy, quien miraba la escena con una expresión indescifrable- ¿Él está con nosotros?

-Sí- fue la escueta respuesta de Hermione, mientras se soltaba de la mano de Harry con suavidad y bajaba el brazo de él moreno, que apuntaba a Draco con firmeza.

-Podrás ser el "salvador", "el elegido" o lo que mierda seas, Potter, pero jamás vuelvas a apuntarme con tu varita- dijo con tranquilidad Malfoy, pero Harry podía ver la amenaza en aquellos ojos metálicos- ¿Qué significa todo esto, Hermione?- preguntó Draco a la mujer.

-Ginny logró curar a Harry antes de la batalla final- respondió ella con claridad, mirando al rubio fijamente- Ignoraba el hecho de que Harry hubiese despertado y que se encontraba acá. Lo más seguro es que no me lo quisieron decir Ron y los demás a través de un mensaje, por qué era información demasiado relevante- dijo le castaña meditativamente, mientras volvía su atención a Harry- ¿Cómo resultó la recuperación?

-Difícil, pero completa- dijo el moreno, aunque no completamente honesto. No confiaba en Malfoy lo suficiente para confesar al frente de él, que todavía no estaba en su mejor condición. Aquella batalla era decisiva, y mientras menos personas supiesen de su estado, mejor.

-¿Quiénes más te han visto?- preguntó Malfoy directamente a Harry por primera vez sobre su presencia

-Nadie. Sólo ustedes, ya que estaba usando la capa- dijo el moreno, mientras levantaba la capa de invisibilidad para mostrársela a los dos

-¿A dónde te dirigías?- preguntó bruscamente Malfoy, mientras levantaba su varita al oír gritos y pisadas de personas que se aproximaban por los pasillos cercanos a ellos.

-Eso no te incumbe, Malfoy- le espetó Harry molesto ante las preguntas del rubio.

-Sí me incumbe, por qué no se si te habrás dado cuenta, cara rajada, pero hay una batalla por librar y ésta es nuestra última gran oportunidad- dijo con cierta agresividad el rubio

-No sé si has perdido la memoria, hurón, pero hasta donde yo sé, la última vez que nos vimos tu estabas en el bando contrario, atacándome a mí y a mis amigos- dijo con la misma fiereza Harry, mientras se ponía al frente del rubio, a escasos centímetros de que sus cuerpos chocasen, como dos objetos con carga que se atraen irremediablemente.

-¡Basta ustedes dos!- ordenó Hermione con rapidez, mientras miraba con aprensión el pasillo por donde se oían pisadas y voces, las cuales se acercaban aún más a ellos- No les pido que sean amigos y que olviden todo lo vivido entre ustedes, pero sí que tengan un mínimo de confianza entre ustedes, por qué si tenemos divergencias dentro de nuestro mismo bando, ¡ahí si que tenemos un serio problema!- dijo molesta la mujer, mientras clavaba su mirada en los ojos de Harry.

-Voy por Voldemort, está en la oficina del director. Estoy seguro, es como si lo sintiese- masculló Harry molesto, sin dirigirle la mirada a Draco Malfoy

-Ya no tienes un pedazo de su alma en ti, ¿cómo lo sabes, Harry?- le preguntó Hermione agudamente, adoptando ese aire de sabe lo todo que tanto lo molestaba.

-Lo sé. Simplemente lo sé- dijo el moreno, mirando penetrantemente a Hermione, quien le mantuvo la mirada

-Está bien. ¿Estarás bien? ¿Necesitas refuerzos?- preguntó Hermione, mientras se ponía nuevamente la máscara sobre su rostro, al sentir que las personas llegarían a donde estaban en menos de un minuto

-Ve a la oficina en 20 minutos más, o manda a alguien- respondió Harry con firmeza- Si no puedo lograrlo, alguien lo tendrá que hacer por mí.

-Lo sé, pero sé que está vez lo lograrás- dijo la castaña con una última sonrisa, mientras con suavidad tomaba la mano de Harry por última vez- Nosotros despejaremos el área para que puedas lograr tranquilo tu objetivo. Cuídate

-Gracias- dijo el moreno, mientras se ponía la capa- Malfoy, cuídala- ordenó Harry al hombre que tenía al frente, quien tenía nuevamente el rostro cubierto por aquella horrible máscara. Sabía que él ya no podía verlo, pero igualmente sintió aquellos penetrantes ojos sobre él, y pudo ver como éste inclinaba levemente su cabeza, antes de desaparecer con Hermione, en una rápida carrera hacia los pasillos, dejando a Harry continuar con su trayecto.

A medida que se iba acercando a su objetivo, los pasillos se mostraban cada vez más silenciosos, ya que presentía que Voldemort había dado ordenes a sus mortífagos de que dirigiesen la lucha lejos de donde el se encontraba, lo que hizo que Harry se tranquilizase, ya que no necesitaba interrupciones y más enemigos por vencer. Quería enfrentarse solo contra él, sin ninguna interrupción, por dos motivos. Primero, debido a que no estaba lo suficientemente fuerte para enfrentar a muchas personas a la vez, y por qué quería acabar el solo con toda aquella trágica historia de persecución y muerte que llevaba participando con Voldemort durante toda su vida.

Al llegar frente a la estatua que guiaba a la oficina de los directores de Voldemort, no necesito pensarlo más de un segundo para adivinar la clave

-Salazar Slytherin- dijo Harry, mientras la estatua daba paso a la escalera de caracol.

Sin dudarlo por ningún segundo, comenzó el ascenso por las escaleras, esperando terminar con todo por una vez por todas.

Estaba cansado de existir de aquella manera.

Todo terminaría aquella noche para siempre.

Él se encargaría de aquello.

-¡Pansy, necesitamos refuerzos!- rugió Blaise Zabini a través de todo el ruido que generaba la batalla. Con agilidad esquivó un rayo rojo que volaba por los aires, y erró por tan sólo unos centímetros.

El campo de batalla parecía una verdadera locura. Los combatientes luchaban con fuerza, ya que sabían que sus vidas, sus libertades estaban en juego. Estaban luchando en el vestíbulo del colegio Hogwarts, cerca del gran reloj de las casas, el cual estaba completamente destruido. Las joyas yacían desparramadas sobre el oscuro piso de piedra, dificultando el desplazamiento de los miembros de ambos bandos.

La emboscada contra los mortífagos había sido perfecta, generando la conmoción que querían, pero en aquellos momentos ya habían logrado organizarse de mejor manera, transformándose en combatientes dignos. Los generales mortífagos se habían encargado de entrenarlos de una manera muy adecuada, lo que hizo que Zabini sonriese ante las ironías de la vida. Si hubiese sabido años atrás que ahora estaría peleando contra quienes él entreno, hubiese hecho su tarea considerablemente peor. Pero había un problema peor, mucho peor;

Bellatrix Lestrange

Como la peor de los enemigos, luchaba contra más de tres magos a la vez, logrando quitarles las vidas de una manera que parecía muy sencilla, pero Blaise Zabini sabía que aquella mujer desquiciada era pura técnica y poder, y por sobre todo una férrea voluntad de lograr su más preciado fin; ser lo más querido por Voldemort, lo que era una completa estupidez.

Voldemort no quería a nada ni a nadie más que a sí mismo.

En el momento que ella fuese a dejar de ser necesaria, él la desecharía y crearía otro súbdito tan fanático como ella.

-¡Lo sé, Blaise!- gritó la morena, mientras lanzaba un hechizo desarmante a Millicent Bullstrode. Al ver como la gran mortífaga caía al piso, se giró y atacó a otro mortífago que la había intentado de matar a sus espaldas- Maldita seas Campbell, pelea de frente- lo retó Pansy furiosa, mientras se lanzaba sobre el moreno con fiereza, lanzándole todo tipo de hechizos a aquél gigante.

-No me vengas con esas patéticas reglas de jugar limpio- dijo él mortifago, mientras que un rápido movimiento agarraba del cuello a Pansy, estrangulandola.

-¡Pansy!- gritó Blaise, mientras se lanzaba en una desbocada carrera para salvarla, esquivando a su paso todo quien se le enfrentase- ¡Suéltale Campbell!- gritaba el hombre, mientras corría hacia donde estaban, pero antes de llegar sintió como un hechizo lo impactaba y salía volando por los aires, chocando violentamente contra una pared

-Un gusto verte Zabini en el suelo, traidor- dijo con frialdad Goyle, mientras a su lado aparecía Vincent Crabbe- Siguiendo tus ordenes, cuando eras el menos digno de todos en mandarnos.

-Con gusto terminaremos contigo, y de pasada puedes ver como matan a Parkinson- dijo Crabbe siniestramente, mientras levantaba a Blaise del piso y lo aprisionaba con sus gordos brazos. Blaise se debatía furiosamente en los pesados brazos del mortífago, pero éste se encargó de aprisionarlo con su monstruosa fuerza.

-¡Pansy resiste!- gritó Blaise fuera de sí, mientras veía como la morena de a poco dejaba de luchar

-Que conmovedor- se río maliciosamente Goyle, mientras sacaba una navaja y apuñalaba en un hombro a Zabini- He pensado que el método muggle es mejor para estos casos, más lento y doloroso, digno de un traidor

-Esperaba esto hace mucho- dijo Crabbe quien hacía aún mayor presión sobre Zabini, quien a pesar de la herida de un hombro no profería ni un gemido- Queremos oírte cantar de dolor, Zabini. Queremos entretenernos…

-Lástima que diferimos en gustos con respecto a la diversión, ¿no, Fred?- dijo de repente una persona atrás de Crabbe

-Así es, George- corroboró una segundo persona, detrás de Goyle- ¡Crucio!

Al mismo tiempo los dos gordos mortífagos cayeron al piso retorciéndose de dolor, mientras Fred Weasley ayudaba a levantarse a Blaise Zabini, quien miraba a los gemelos Weasley como su salvación.

-Ahórrate los agradecimiento, Zabini- le dijo secamente Fred, mientras le pasaban su varita- Después tú y yo saldaremos cuentas- dijo el pelirrojo sin ninguna cuota de humor, mientras los dos hermanos desaparecían en el caótico campo de batalla.

Olvidándose de sus salvadores, corrió hacia donde estaba Pansy, pero ésta ya no se encontraba a donde había estado. Al cambio se encontraba el cuerpo inerte de Campbell, pero no había rastro de Pansy. Sintió como la angustia lo carcomía, a medida de que recorría el lugar y no encontraba a la morena por ningún sitio.

-¿Buscas a Parkinson?- preguntó una delicada voz a sus espaldas

-Sí- dijo el moreno desesperado, encontrándose cara a cara con una mujer rubia extremadamente pálida- Lovegood

-Luna- corrigió Luna sin severidad alguna, mientras le señalaba con un dedo una puerta- Entra por la puerta y la encontrarás, Ginny está intentando reanimarla. Esa bestia de Campbell casi la asfixia…- pero antes de poder continuar explicándole, él ya había desaparecido de donde recién estaba, lo que a Luna realmente no le molestó.

La caballería había llegado.

….

-Harry Potter, el hombre que vivió- dijo Voldemort venenosamente, mientras veía como Harry entraba a la oficina. El mago más tenebroso caminaba en un semi circulo hacia donde estaba Harry, quien lo observaba fijamente, con su varita levantada atento ante cualquier ataque- ¿No te cansas de estar "resucitando" constantemente? ¿Por qué no estás muerto, Potter?

-Por qué jamás has hecho bien tú trabajo, Voldemort- dijo Harry Potter con una frialdad glacial. Los ojos del quien una vez fue conocido como "el niño que vivió" miraban con dureza a aquél mago que se auto proclamaba el mago más poderoso de toda la historia

-¡Insolente!- rugió Voldemort perdiendo la calma, mientras de su varita salían chispas rojas. Sus grandes e inexpresivos ojos se fijaron en Harry- Mira mi trabajo, mira lo que he hecho todos éstos años en que tú no has estado. He instaurado un gobierno en el que yo soy amo y señor, y nada ni nadie se ha atrevido a contradecirme jamás, por qué saben que yo soy el más poderoso. ¡No creerás que después de tantos años vas a venir tú a cambiar las cosas, Harry Potter!- dijo con fiereza- ¡Tú no pudiste años atrás, cuando tenías a Dumbledore que te cubriera las espaldas!

-Dumbledore había muerto cuando me enfrenté contigo, Tom Riddle- dijo con calma Harry, mientras se movía cautelosamente hacia Voldemort.

-¿Cómo te atreves?- gritó nuevamente el hombre que alguna vez fue un mago poderoso, pero que ahora era tan sólo una penosa sombra de lo que fue

-Entrégate a la justicia, o prepárate a sufrir el destino que has temido desde siempre- dijo Harry ignorando la protesta de Voldemort- No tardaran en llegar otros combatientes a esta oficina, la oficina que ocuparon hombres mucho mejores que tú, con el fin de terminar contigo. Combatientes que no se mostraran tan pacientes contigo como yo lo he sido contigo hasta ahora

-¿Cómo te atreves a hablarme así, Harry Potter? ¿Acaso crees que tú puedes acabar conmigo, o un montón de magos ignorantes y débiles? ¿Quién crees que soy? ¿Un squible?- rugió Voldemort, mientras apoyaba su mano libre en el escritorio que fue de muchos de los grandes directores del colegio Hogwarts- Yo vencí a Dumbledore. Yo dominé el mundo mágico con mis propias manos, y crees que tengo que estar pidiendo clemencia, o que debo someterme a la justicia- dijo lleno de sarcasmo- ¡Yo soy la justicia!

-No, tú eres la sombra de una de las peores pesadillas de la historia del mundo mágico- dijo Harry, mientras se apoyaba en unos estantes de libros, que estaban junto a la pared- Sólo basta que el mundo mágico se entere de aquello

-¿Qué mierda dices, Potter? Soy el mago más poderoso del mundo mágico. De mi varita ha salido magia que nadie ha podido realizar jamás- dijo con soberbia el mago

-No, no lo eres- dijo Harry, mientras se ajustaba sus anteojos- Y lo sabes, ya que tanto tu como yo sabemos que el hechizo que te lancé años atrás te fue debilitando paulatinamente hasta el punto de que hoy en día eres un mago- dijo el moreno deteniéndose para darle un mayor énfasis a sus siguientes palabras- simplemente común.

-¡Nada en mí es común, Potter! ¡Nada!- bramó Voldemort con los ojos desorbitados

-Entonces dime, por qué no me has matado todavía- dijo Harry

-Todavía no he disfrutado lo suficiente en torturarte, Potter…- dijo rápidamente, pero hasta a él mismo le sonaron sus palabras con poca convicción.

-¿O será por qué no puedes, Tom Riddle?- dijo Harry mientras caminaba directamente hacia quien había sido una de sus peores pesadillas por tantos años, pero que ahora, en aquellos instantes le parecía alguien digno de lástima. Un ser que no valía la pena recibir todos sus pensamientos y fuerzas- Entrégate

-¿O qué, Harry Potter?- preguntó con sorna Voldemort, transmitiendo una ira que iba más allá de lo descriptible

- Tendrás un destino aún más penoso del que jamás hubieses pensado- dijo Harry, y nunca había dicho algo más serio en su vida

.

.

Fin de Capítulo

.

.

20.01.2011

Estimadas lectoras, ¿cómo están? Tantos meses sin actualizar. Lo siento por mi falta de presencia, lo digo muy en serio. Ahora que he terminado la universidad, y me queda estudiar para el examen de grado que lo doy en julio, he tenido más tiempo para estar algo más tranquila, y gracias a Dios me dio la inspiración para ir cerrando esta historia. Ya verán que no queda mucho más. Un capítulo de cierre de la batalla, y otro para señalar el destino de los personajes. Como me he transformado en una fan de los finales felices, no se angustien que esto no va a parecer tragedia griega en su final. Tal vez verán una transición en mi manera de escribir con respecto a los primeros capítulos, que tenían más angst que una teleserie bien trágica jaja. Bueno me despido, deseándoles lo mejor de lo mejor para éste año, y nos estamos viendo pronto. Cuídense,

Atentamente

Ignacia

.

.

Agradecimientos especiales a:

-Arely Uchiha

-SariVampiresMalfoy

-Josblack

-Monalisa17

-Beautifly92

-Karyta 34

-Dusquinha

-Esme Black

-Nenita Malfoy

-Silviota

-Lutari_noe87

-Lady Li Mei

-Kaoryciel

.antro

-Michinolet

-Khpmi

-Vale Gonzlz

-Y a todas las que leen éste fic.

0

.

0

¡MUCHAS GRACIAS POR LA PACIENCIA. POR FAVOR DEJEN UN REVIEW, NOS VEMOS!