Los personajes son de Kishimoto
¡Gracias por leer!
.
.
Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso, ¡qué soledad errante hasta tu compañía!
Pablo Neruda
.
.
.
Ese día cuando llega a casa la encuentra vacía y por muy placentera que sea la sensación no puede evitar pensar que se encuentra en un lugar que no le pertenece. Hinata entra con las llaves que Itachi le ha dado de la mansión Uchiha y enciende cada luz por la que pasa, porque aunque se trate de una sensación estúpida, y sabe de sobra que lo es, se siente menos sola con un poco de luminosidad.
Asciende por las escaleras hacia la habitación de Itachi. Porque no es su habitación, no lo es. Aquel lugar pertenece a su marido, su olor inunda sus fosas nasales al cruzar la puerta y la sobriedad del cuarto es una imagen perfecta de su estoico esposo. Hinata sabe que aquel no es su lugar y se siente un poco intrusa estando a solas allí; pero no tendrán su casa hasta dentro de unas semanas y debe recordar que aquel sitio ahora es su techo. Suspira mientras rebusca entre cajas algo para ponerse. No ha deshecho las maletas, le parece una tontería. Pasados unos días se irán. Encuentra una camiseta oscura y un viejo pantalón que se enfunda sin pensar. Se acerca a su maletín y coge las redacciones que los niños le han entregado hoy, quiere ocupar su mente. Cualquier cosa, cualquier tema. Todo vale.
Simplemente necesita olvidar.
Quiere olvidar que bajo el árbol que se sienta en el jardín no le pertenece, quiere olvidar que la sombra que éste proyecta no es la misma que la que proyecta su árbol favorito del jardín Hyuuga, quiere olvidar que se ha pasado la mañana pensando en que no debe llorar, quiere olvidar que su padre la ha llamado sólo para cerciorarse de que no ha metido la pata ya.
Suspira y tacha su firma en la primera redacción que corrige. Porque ha puesto Hyuuga Hinata, y tiene que recordarse que ahora es Uchiha. Le guste o no, pero lo es. Con todas la de la ley. Su rúbrica resulta temblorosa e Hinata se dice a sí misma que su verdadero apellido quedaba más bonito. Es un pensamiento infantil, lo sabe. ¡Pero al diablo! Al menos los pensamientos infantiles no están cargados de obligaciones y deberes que no le interesan.
_ ¡Hinata!_ la tierna y maternal voz de Mikoto la saca de sus ensoñaciones y alza la vista para observarla _ Has llegado pronto. Lamento que no hubiera nadie.
_ No importa_ mira el reloj de su muñeca y se da cuenta de que lleva más de una hora perdida en sus propios pensamientos. Y sólo una redacción corregida. Deja escapar una sonrisa irónica ante su falta de profesionalidad y observa a su suegra cargada con bolsas_ espera Mikoto-san, te ayudaré con la cena.
Uchiha Mikoto sonríe y asiente. No le dice a Hinata que ella ha llegado hace más de quince minutos y que ni siquiera se dio cuenta. Sabe que la joven está algo perdida y lo entiende, ella sólo intenta hacérselo más fácil, pero su hijo Sasuke la ha llamado esta mañana desde el trabajo diciéndole que deje de jugar a la familia feliz, que es agobiante. Y va a hacerle caso. No porque considere que aquello es un juego, sino porque sabe que su hijo pequeño es el único que probablemente comprende a su nuera.
_ He pensado en hacer un guiso de pollo ¿qué te parece?
_ Suena bien_ observa a Hinata vaciar las bolsas y separar los ingredientes necesarios y comprende que verse ocupada es un respiro para la chica. Sonríe y la deja a hacer. Interviene poco fingiendo mantenerse ocupada. Mientras cocina la cara de Hinata ha dejado de reflejar una angustiosa tensión y eso la reconforta.
.
.
Cuando la pantalla del ordenador se apaga, cierra los ojos y suspira. Deja que su cabeza descanse sobre el respaldo del confortable sillón de su escritorio e intenta mantener la mente en blanco. Su plan se queda en nada cuando siente la puerta de su despacho abrirse. Abre los ojos con desgana y por alguna extraña razón o sexto sentido que desconocía que poseía no se extraña de ver a Sasuke cruzarla. Ambos hermanos se mantienen las miradas y el más pequeño apoya su espalda en la puerta que acaba de cerrar.
_ Y el hombre con complejo de héroe salvador hace su aparición_ sólo pretende picar a su idiota hermano pequeño. Necesita algo de diversión, alguna mundana razón para levantarse del cómodo asiento y regresar a una casa donde lo espera una esposa que no le ama.
Sasuke esboza media sonrisa y camina con parsimonia hasta la ventana en la que se detiene.
_ ¿Haciendo horas extras para retrasar la llegada a casa? Me decepcionas, hermano.
Itachi no le mira. Podría contestarle con algún comentario mordaz, pero se abstiene de hacerlo. No es divertido, no lo es porque esta vez Sasuke tiene todas las de ganar, y él no va a darle la oportunidad de una victoria, no de esa forma tan fácil.
Se levanta y coge su chaqueta, se la coloca mientras se acerca a la puerta y mira de reojo a Sasuke que está ya casi a su altura.
_ Vamos héroe_ le dice_ llévame a casa, te queda de camino.
La frase ha sido su forma de decirle que su huída de esa mañana en el desayuno fue un patético intento. A Sasuke le da igual. Le importa un reverendo comino, y sabe que a Itachi también.
_ Papá te ha echado una buena bronca.
Itachi sólo quiere molestarle con su comentario. Quiere enfurecer a Sasuke y verle hacer un gracioso mohín como cuando era un pequeño infante. Piensa en Hinata, no sabe por qué. No sabe porque al pensar en un niño con las mejillas enrojecidas la imagen de su esposa inunda su mente. Pero le da igual, descarta el estúpido pensamiento y centra su atención en Sasuke.
_ No le ha gustado que me llevase hoy a Hinata.
_ Fuiste poco sutil.
_ A la mierda la sutileza, Itachi.
El mayor lo mira con profundidad e intenta comprender el significado de ese último comentario, pero no lo comprende. Y eso, eso sí que le enfurece. Porque Sasuke ha sido un libro abierto para él siempre y no puede permitirse que cierre sus tapas ahora.
_ El teatro de perfecto matrimonio enamorado está bien de puertas para afuera, pero es bastante desagradable cuando lo hacen en casa.
_ No te metas en esos asuntos, no te conciernen.
_ Claro que…
_ No te conciernen_ Itachi lo repite. Lo hace autoritario y sin mirarle, caminando un paso por delante. Puede vivir con un matrimonio arreglado y una esposa que no le ama y por la que no siente nada; pero no necesita que se lo recuerden y mucho menos que su hermano pequeño le dé clases de integridad.
_ Itachi_ Sasuke quiere protestar.
_ Déjalo_ esta vez sí se gira para mirarlo y su hermano pequeño le mantiene la mirada, sin retroceder_ en serio, ¿piensas que fingir para los demás un matrimonio perfecto y en casa vivir la realidad lo haría más fácil? ¿Crees que Hinata sería más feliz así?
Sasuke no responde, pero se da cuenta de que la pregunta de Itachi sólo incluye a Hinata. No habla en plural, no recuerda que lo haya hecho nunca.
_ ¿Y tú?
Itachi sabe a lo que se refiere, sabe que intenta descifrar sus sentimientos pero no se lo permite. Camina hacia el coche de su hermano y entra en silencio. Sasuke chasquea la lengua, fastidiado.
El mayor de los Uchiha cierra los ojos y disfruta del corto viaje hacia casa. Aquella casa donde le espera una mujer que no le ama y por la que no siente nada.
.
.
.
¡Gracias a todos por vuestros magníficos reviews!
