Descansa en paz.
Lamento lo que te pasó, la verdad te juzgue muy mal; al principio solo quería acabar contigo, pues me lo habías quitado o eso era lo que pensaba en ese momento.
Tiempo después, me di cuenta de que sentía por ti una intensa envidia, ya que tu lograste cambiarle, inconscientemente, pero constantemente ibas modificando su forma de ser, además le tenías siempre a tu lado…bueno, sin contar las veces en que yo le llamaba y él te abandonaba; jamás tome en cuenta tu sentir, solo me concentre en lo mucho que me fastidiaba tu presencia cerca de él.
Me arrepiento de las veces en que te hice sentir inferior, porque yo desconocía el alcance de tus habilidades, y no quería saber lo que podrías llegar a hacer, por lo menos hasta ahora.
De hecho ahora me hubiese gustado conocerte más, pero por desgracia el hubiera no existe.
¿Sabes? Jamás pensé que llegaría el día en que Inuyasha me reprochara algo, y ocurrió, en el instante en el que por ir en mi auxilio te descuidó, y por ello perdiste la vida. Además, a pesar de que me hubiese gustado que gritara y maldijera mi persona, eso no ocurrió; sólo me vio con tristeza y algo de rencor; quiero que regreses pues ya no quiero ver la mirada agonizante y llena de dolor que tiene en el rostro.
He estado pensando y creo que es capaz de irse conmigo al infierno para aliviar su culpa…y yo no quiero eso…
De verdad, espero que descanses en paz Kagome…pues muchos te extrañaran y aunque me cueste decirlo, te lo mereces.
