Disclaimer: Si coges a un mendigo y le das un pez, comerá un día, si le das una caña de pescar, comerá hasta que se rompa... En fin que yo no soy Jotaká.

Nota de la autora: Creo que las respuestas al anterior capítulo se deben de haber perdido. Una pena, pero aquí tenéis otro, más largo de lo acostumbrado y de lo debido, pero inesperadamente vacío. Aprovecho para agradecer una vez más a las que alguna o varias veces habéis comentado, sin vuestro apoyo esto ni sería posible, y seguramente la musa me hubiese abandonado mucho antes.


Snakes

Cuarto Curso:

Es la noche del famoso baile y las chicas se preguntan cuál será el vestido, peinado o maquillaje más bonito de todos. ¿Todas? No, una pequeña de tercer año resiste todavía y por siempre al invasor, observando con indiferencia los atuendos festivales de sus compañeros de escuela. Astoria Greengrass absorbía con paciencia su cerveza de mantequilla, mientras sus oídos prestaban una perezosa atención a las conversaciones colindantes.

-¿Has visto a la Granger?- preguntaba por enésima vez Zabini, recibiendo una respuesta bastante vaga de parte de Nott, que parecía más concentrado en su copa de Ron de Grosella.

Draco Malfoy, pese a su mutismo frente a aquel asunto, lucía igual o más asombrado que Blaise. Las chicas de Slytherin no podían callar el hecho por más que quisieran, y la forma en que aquel traje resaltaba sus formas todavía escasas, el color que combinaba perfectamente con su piel y con su pelo, con el que parecía haber logrado un milagro, era un tema que se debatía por todo el Gran Salón. Siempre con comentarios positivos.

De mientras, Pansy se quejaba y afirmaba con toda seguridad que lo guapa que se veía esa noche la Gryffindor era directamente proporcional a lo horrenda que estaba generalmente. Bueno, no exactamente con esas palabras, sino más concretamente: Normal que ahora todos se queden embobados, con las pintas que lleva habitualmente. Y la rubia, un año menor, no podía evitar darle, en cierta forma, la razón. Era cierto que si la castaña se sacase más valor cotidianamente, no parecería tan espléndida el día de hoy. Pero a ella no la consideraba del todo fea, incluso era algo mona, y si no fuese por sus hábitos tan repelentes y sabiondos, le caería bastante mejor.

Aún así, su hermana le había prometido diversión, y no había cumplido con sus aspiraciones. Mientras jugueteaba con la pajita, intentó entablar conversación con el que le parecía el chico de más interés a su alrededor.

-¿ Te diviertes, Nott?- le inquirió, los ojos clavados con lo que podríamos llamar una pizca de timidez,-que tanto desentonaba en ella-, en su vaso.

-¿Te da esa impresión?- le respondió él interrogativamente, mirándola quizá por primera vez en la noche.

La adolescente, no sabiendo que contestar, le contempló durante un momento pensando en una buena contestación. Pero algo, o más bien alguien, cortó sus maquinaciones, desvaneciendo sus esperanzas de hallar algo merecedor de estima en aquella velada.

- No lo intentes, niña- Astoria le miró ofendida ¿Niña?- Nott es así, nunca contesta con una respuesta simple y directa, siempre tiene que hacerse el listo.

Desde su asiento, el moreno sonrió enigmáticamente, una nota de sarcasmo marcada en su gesto poco conciliador. La benjamina Greengrass le veía hacer con ojos adorativos, cubriéndole metafóricamente con su mirada. Estaba ligeramente enfadada con ese idiota de Malfoy. Todo lo molesta que se puede estar con alguien a quién consideras inferior, claro. Y haciendo gala de su conocida mala leche, anunció:

- Siempre será más provechoso intentar sacarle algo que charlar con un estúpido como tú, cuyo nivel conversacional no llega ni al de una mandrágora en periodo de crecimiento- atacó primero, inyectando lentamente el veneno- Además, ¿Te he pedido yo tu opinión?- inquirió sarcásticamente, ante un cada vez más irritado Draco- ¿Necesitas ser el centro de atención, montar un espectáculo? Vete a molestar a Granger, anda- prosiguió, terminando con una orden. Pero no había acabado- Ah, no- recapacitó con una sonrisa falsa de inocencia- Que seguramente ahora no te atreves, porque como está con Krum.

El principito de Slytherin se marchó sin pedir su propina, hirviendo de rabia contenida. Pero sabía que si sus padres aprendían que había sido descortés con una chica de tan buena familia como ella, tendría graves problemas con su progenitor. Y es que si había algo que Draco temía, eran las broncas de su padre. No que le torturara, ni siquiera le pegaba. Pero no había nada más aterrador que sus ojos fríos y asesinos, su cara marcada por la ira y sus palabras más o menos hirientes. Como había dicho alguna vez Flint u otra anónima serpiente: No hay nada que más miedo dé que el propio padre. Y no podía hacer sino concederle el raciocinio y la sabiduría de esta frase.

- Qué valiente – se burló Theodore, sonriendo de lado, las pupilas reflejando malicia.

- Sí,- dijo con sorna ella,- no se lo digas a nadie, pero el Sombrero Imbécil quiso mandarme a la casa de los gatitos- terminó en un fingido tono de secreto, acercándose en una pose hipotéticamente cómplice.

El chico dejó escapar una risita ante la teatralidad de su compañera de mesa, y murmuró inaudiblemente algo así como "no está mal" y "tiene humor la niña". Ella sonrió con orgullo. Toda la Sala Común sabía que era considerablemente difícil hacer sonreír sinceramente al callado y reservado Nott, y ya ni se hablaba de provocar en él una carcajada, por pequenísima que esta fuera. Durante algún tiempo, recién llegado él, los alumnos mayores jugaban a efectuar todo tipo de estupideces y bromas delante suya, recogiendo a lo sumo alguna ceja levantada en expresión escéptica.

A la jovencita le hubiese gustado poder llamarle "amigo" al terminarse el baile, pero bien sabía ella que eso sería engañarse a sí misma. Raramente un Slytherin tiene un aprecio verdadero por alguien, y su unión indiscriminada y aleatoria se basaba más en el azar que en la afinidad. Algunas veces sucedía, como con ella y Maggie. Cierto era que su relación no cuadraba del todo en los parámetros del concepto de amistad, pero ella sí la pensaba como una persona cercana y relativamente confiable.

A lo lejos oía rezongar a su hermana, que parecía encontrar la falta de alcohol en esta fiesta completamente inaceptable. Brr, que voz más desagradable tenía, qué repipi y qué estúpidamente socialmente correcta se estaba volviendo. La veía como la reina de Slytherin, siempre intentando controlar a los demás, y además consiguiéndolo. Pero ella nunca se había dejado dominar, y Daphne lo sabía a la perfección, por lo que se mantenía lo más alejada posible de su camino. Y hacía muy bien.

A la salida del sol, la mañana siguiente, todos tenían aspecto de zombies africano (de esos que supuestamente Quirrel había combatido, obteniendo como recompensa su turbante, que olía a ajillo picado). Las chicas habían hecho el intento de estar presentables, pero ni todo el maquillaje ni todos los hechizos encantados a su corta edad podían borrar la ojeras que las retaban y se recochineaban bajo sus pupilas. Y Astoria, que se levantó al mediodía, se habría burlado de ellas de no estar profundamente dormida. Después de todo, era fin de semana, y cada uno tenía derecho a administrar su tiempo como le viniera en gana, por muy mal considerado o mal visto que estuviese pegarse a las sábanas hasta tan tarde.

Zabini vestía una mueca satisfecha debajo del abrigo del cansancio, provocando la curiosidad de su círculo más cercano. Bueno, menos la de nuestro poco interesado Nott, que daba la casualidad que sí sabía a qué se debía aquella sonrisa relajada, y que de todas formas no le concedía ninguna importancia.

Mientras, Hermione y Ron se preguntaban qué habían hecho mal, conociendo por primera vez las desventuras del amor pubertino. Harry Potter maldecía su suerte por no haber conseguido ir con Cho al baile, desdeñando totalmente la siguiente y última prueba del Torneo de los Tres Magos, y Neville roncaba después de haber desgastado sus zapatos bailando con Ginny. El ambiente postfestivo no podía estar más cargado de hormonas, que revoloteaban jugando con las sonrisas y las emociones de los estudiantes de Hogwarts.


Ha sido ligeramente AstoriaCentric, pero he intentado incluir más personajes al chapter. ¿Me ha salido bien? Ya sabéis, ese link de abajo os redirige a Youporn o alguna de esas páginas. O simplemente a dejarme un comentario, que puede sonar menos interesante, pero en realidad es un universo maravilloso en el que ni siquiera perderéis mucho tiempo.

Besos de Ron de Grosella,

Sirop de Framboise