Disclaimer: Glee es propiedad de Ryan Murphy.

Capítulo III: Una lesbiana se robó mi virginidad

El resto de la semana transcurrió sin mayores eventos. Por supuesto, Santana López todavía se sentía incómoda por la entera situación de su compromiso pero eso era perfectamente normal. Siguió aprendiendo cosas de Ashley e incluso aunque la chica a veces hablaba tanto como un perico, no se estaba aburriendo y eso era una buena señal.

Los padres de Santana no dijeron mucho. Era un alivio para ellos que su hija al menos estuviese saliendo de nuevo. No sabían por qué había estado tan triste, pero suponían que Brittany tenía algo que ver con eso. Cada vez que llamaba, Santana enfurecía. Y ahora pasaba mucho tiempo con esa extraña rubia de nombre gracioso, así que se sentían más relajados. Aparentemente a Santana le agradaban ese tipo de chicas.

Brevemente conoció a la familia de esta. Eran agradables, pero su primo las evitaba porque conocía perfectamente la reputación de Santana López y estaba temeroso de hacer contacto visual con la latina. Ashley le dijo a Santana que sus padres le llamaban cada semana; la habían enviado a Lima porque quería pasar más tiempo con sus primas y también estimaba a su tía a pesar de que viviesen en un lugar tan aburrido, como decía ella. A veces era caprichosa, tenía un comportamiento de niña mimada y la mayor parte del tiempo actuaba como el estereotipo de una rubia tonta. Pero su actitud de 'niña rica' era interesante más que fastidiosa.

Pero la verdad era que Santana no sabía cómo se había enterado de todas esas cosas… Porque estaban ocupadas todo el tiempo, teniendo sexo.

Santana trataba de resistirse, sabía que no era el momento perfecto para acostarse, después de todo eso ya vendría eventualmente, pero era imposible porque Ashley siempre la estaba tentando y todo mundo sabía que la composición de Santana López era 50% apetito sexual, 35% maldad, 10% tetas falsas y 5% aire caliente.

¿Y saben qué? De hecho le ayudaba un poco. No era como si hubiese arreglado su corazón roto, pero al menos no estaba llorando… Tal vez debería escribir una canción al respecto… 'Todo lo que necesitas es sexo'… Oigan, ¿Por qué no? Ya hay una canción llamada 'Todo lo que necesitas es amor' y otra 'Todo lo que necesitas es odio'. No era tan mala idea.

Finalmente, era lunes. Lo primero en la lista de Santana ese día era…

-Hemos terminado.- Le dijo a Sam tan pronto lo encontró.

-¿Al menos me dirás por qué?- Preguntó Sam.

-Porque he estado asustada de ser absorbida por ese agujero negro que tienes por boca, cuando nos besamos, y ya no puedo soportarlo.

-No sé ni por qué pregunté.- Respondió él, furibundo y se fue. Estaba harto de todos esos comentarios acerca de su boca desde que Santana le dedicara 'Trouty Mouth' y ella lo sabía. Fue pan comido.

Asistió a sus clases como siempre y se encontró con Ashley, quien acababa de recibir su horario y había conocido al director Figgins. Hasta ese momento Santana no había pensado en cómo era posible que Ashley fuera transferida a esas alturas del ciclo escolar, pero las cosas más extrañas podían suceder en McKinley High, eso era un hecho.

Llegó la hora del receso y se reunió con ella, teniendo cuidado de no llamar demasiado la atención porque era la última cosa que necesitaba.

Pero por supuesto, eso era un poquito difícil porque, uno, ella era popular y dos, 'la chica nueva' ya era el tema de moda. Era la nueva atracción y todos querían verla. Podrías haber jurado que ya hasta habían iniciado un club de fans.

-… y este… 'Afro-judío' o lo que sea, era rarito; respiraba con dificultad cuando hablé con él. Sentí ganas de rociarlo con aerosol anti-violadores.- Le decía a Santana, con asco en su expresión.-Vaya, ¡Mira la hora! O sea, deberíamos irnos. Por cierto, te veo en el club de canto, ¿Verdad?

Oh mierda. Cierto, el club de canto. Esconderle a la población estudiantil promedio que estaba secretamente comprometida era una cosa, pero ocultárselo al club de canto era otra.

-Sí.- Respondió finalmente Santana, suspirando.-Te veo en el club.- Le dijo a Ashley cómo llegar, se despidieron y dejaron la mesa.

"¡Desgraciado Puck!" Pensó. Era hora del ensayo, y aun faltaban unas cuantas personas pero era temprano. Las buenas nuevas tienen alas ¿eh?

-¡Bien por ti!- Dijo Mercedes con sorna.

-Felicidades, Santana. Acabas de romper tu récord.- Le dijo Quinn con una sonrisita maliciosa y un tonito nefasto.

-¡Idiota!- Santana fulminó a Puck con la mirada.

-De hecho yo ayudé.- Dijo Lauren alzando la mano.- Les di todos los detalles.

Puck trató de calmarla:

-Vamos, es solo una historia divertida, has tenido peores momentos y…-

-¿Hola? O sea, ¿es aquí donde se reúne el club de canto?

Oh no. Todos se quedaron callados. Entonces sus ojos se abrieron de repente cuando imaginaron quién era esa chica.

-Entonces ¡¿es de verdad?- Mercedes preguntó. Era obvio que el chisme le había causado gracia pero ahora que ya había visto el hecho, no era tan hilarante.

Finn tenía una expresión embobada.

-Entonces… ¿Eres lesbiana?- Preguntó con un hilo de voz.

Santana volteó a ver a Puck, levantando las manos y esperando una explicación.

-¿Qué demo…? ¡Pensé que te habías librado de ella y por eso le dije a los otros!-Puck parecía bastante sorprendido. Obviamente no esperaba ver de nuevo a Ashley.

-Tal vez estoy en el salón equivocado… O sea, esto parece el club de drama.-Ashley frunció el ceño pero entonces vio a Santana y lo siguiente que la latina supo era que estaba siendo sofocada por la rubia. La abrazó tan fuerte que era casi como ser estrangulada por una serpiente.

-¿Es ella la razón por la cual cortaste conmigo?- Sam preguntó con una expresión escéptica.

-Entonces de verdad eres lesbiana.- Dijo Finn. Seguía teniendo esa misma expresión lerda.

-Sam, no es como si hubiésemos tenido la relación más sólida del planeta.-Dijo la morena, aunque le costaba debido al abrazo de Ashley.

-Justo cuando pensé que no podías sorprendernos más. Tus payasadas de verdad que son subestimadas.-Aunque el tono de Quinn era desaprobatorio, era claro que se estaba divirtiendo.

-Perdí mi virginidad con una lesbiana.

-¿Sabes? La mayoría de los hombres se considerarían bastardos suertudos si eso les sucediera a ellos.- Le dijo Puck tratando de consolarlo.

-… lesbiana…

-¡Vamos Finn, ya supéralo!- Gritó Santana, exasperada.

-Sugeriría que escribieras una canción acerca de…

-Cállate, Berry.

Los Nuevas Direcciones que ya estaban presentes en el salón hablaban al mismo tiempo e ignoraron totalmente al Sr. Schue cuando llegó. Pocos segundos después, Brittany y Artie llegaron.

-Chicos, veo que el día de hoy tienen mucha energía y…

Más gritos.

-Chicos…

La discusión continuó.

-¡CHICOS!

Finalmente, le prestaron atención.

-¿Qué pasa?- Los miró a cada uno.

-Nada, Sr. Schue.- Respondió rápidamente Santana con una sonrisa falsa.

-¿Empezamos ya? Los únicos dramas que quiero en mi vida son los de Broadway.- Rachel estaba molesta.

-Mmm… Por supuesto, Rachel.- Les dio una última mirada y entonces vio a Ashley.

Le dirigió una mirada interrogante pero amable.

-¡Hola! Soy Ashley T. S. Dale.- Sacudió la mano para saludarlo.- ¡Estoy aquí, o sea, para unirme al club de canto!

Esperen. ¿Acaso dijo 'unirse al club de canto'? Todos intercambiaban miradas.

Mr. Schue estaba complacido.

-¿De verdad? Son buenas noticias. Bueno, debes hacer una audición, es solo una formalidad porque en realidad aceptamos a todos y si quieres puedes regresar mañana y…

-Me gustaría cantar hoy, de hecho. O sea, ahora mismo.

-¡Esa es la actitud! Bueno, cuando estés lista.

Se dirigió hacia Brad, susurró algo y él comenzó a tocar. La canción era 'Fever' de Peggy Lee.

Era una buena cantante y prácticamente estaba teniendo sexo visual con Santana todo el tiempo. La letra de la canción y su voz contribuían a ello. Era como ver porno pero sin personas desnudas.

Aun así no fue eso lo que llamó su atención. Lo que llamó su atención, era el hecho de que Brittany miraba a la chica de manera extraña. Parecía que estaba… pensando.

Una vez que Ashley terminó, Will murmuró un "Eh… gracias por…. Eso" y le dio la bienvenida a Nuevas Direcciones. Entonces comenzó a hablar de la tarea de la semana y escribió algo en el pizarrón.

-No me dijiste que querías unirte.-Santana susurró cuando la rubia se sentó a su lado.

-Porque lo decidí hoy. Con este espantoso horario apenas seremos capaces de vernos. ¡Así que, aquí estoy!

-Bueno, ahora que tenemos a Brittany S. Pierce y a Ashley T. S. Dale definitivamente ganaremos las nacionales.- Bromeó Artie y todos rieron excepto Santana y las dos rubias aludidas.

-Brittany S…- Repitió Ashley, pensativamente. Entonces sacudió la cabeza, murmuró un "cómo sea" y preguntó:

-Oye, ese chico de ahí, ¿Es Frankenstein?- Señaló a Finn.- Es demasiado alto y pálido. Y luce como un completo idiota.

-Desafortunadamente, es un ser humano.

-Y el profesor… ¿Siempre usa chalecos?

-Sí. Creo que tiene una colección de chalecos para cada temporada del año.

-¿Es un genio?- Santana volteó a verla y la chica le explicó.- Los genios usan chaleco. ¿Has tratado de pedirle un deseo?

Santana estaba a punto de responder pero alguien se le adelantó.

-Eso es estúpido.

Sí, la duda de si el señor Schuester era un genio o no, era estúpida. No era una gran revelación.

Y aun así, estaban impactados.

Solo por el hecho de que fue Brittany quien lo dijo.