Disclaimer: Todo le pertenece a C.S Lewis. Yo solo juego con los personajes.
Summary: "Solo quiero regresar a casa" Victoria vera que no es tan sencillo. Una guerra, un amor. Mentiras y traiciones. La vida nos pone una nueva prueba. ¿Te crees capaz de pasarla? Es tu turno de demostrarlo. Caspian/OC
Capitulo V - Emergency
"Creo que tenemos una emergencia
Creo que tenemos una emergencia..."
Corría y corría. Solo oía el sonido de la lluvia, el alcance de su vista era poco, apenas veía a donde iba. Además, su mente no estaba centrada en eso, la imagen de Caspian quedándose atrás taladraba profundamente su cerebro.
Plas
Cayó al suelo mojado y no pudo levantarse. Su rostro lleno de agua, sin saber si eran sus lágrimas o las gotas de la lluvia. Ya no le importaba, su mirada perdida en el camino que acababa de tomar "Vete Victoria, vete" Las palabras retumbaron en su mente, apretó sus ojos con dolor. ¿Como había podido dejarlo allí solo? ¿A su único amigo? ¿A quien le había dado la mano desde el primer día? Sintió asco de si misma
– No Cas... No puedo dejarte... ¡No puedo! – Grito sobre el sonido de la lluvia cayendo. Trastabillando se levanto y volvió a correr, como nunca lo había hecho... Su brazo ardía por la quemada, pero eso no importaba, solo una cosa llenaba su mente, salvarlo. Fuera lo que fuera, ella lo salvaría.
"...Si pensaste que me iría
Estabas muy equivocado
La razón es que no me quedare esperando
¿Estas escuchándome?
¿Estas mirándome?..."
La vista de Caspian se quedo observando el lugar vacío donde un momento antes había estado Victoria. Rhindon se mantenía tensa en su mano. La adrenalina corría por sus venas, su instinto de conservación le gritaba que saliera de ahí, que se alejara de allí. Pero otro lado de su mente, la mas fuerte, le decía que se quedara, que afrontara lo que iba hacia el. Su cabello negro permanecía pegado a su cara, totalmente mojado.
Los árboles en frente de el se movieron. Un trueno cayo del cielo, una figura negra y roja apareció frente a el. Se mantuvo imperturbable ante la criatura.
Un dragón. Su cuerpo totalmente recubierto por escamas rojas brillantes, sus grandes alas rojas se mantenían erguidas y altaneras. La cola se movía de un lado a otro, recubierta de gruesas espinas. Su cabeza recubierta por grandes espinas. Su pecho y cola hechos de hueso, dándole el aspecto de una armadura. Sus ojos azules se encontraron con los de el. La bestia sonrió maliciosamente. – ¿Quien eres? – Pregunto con su voz grave.
Caspian se irguió y respondió con orgullo –Rey Caspian X "El Navegante" Señor de Cair Paravel y Emperador de las Islas Solitarias.
El dragón asintió lentamente –Te asombraría saber quien soy yo.
– ¿Quien eres? – Demando el telmarino con voz clara y precisa, sin dejarse intimidar por la criatura que se paseaba delante de él.
– ¡Caspian!– La voz de una mujer hizo eco entre la lluvia que aun caía. El Rey palideció ante la voz. No... No podía ser ella.
Una pelirroja apareció entre los árboles, y corrió hasta el. – ¡¿Que haces aquí?– Le grito. Se había quedado por ella, para darle tiempo de que huyera y llegara a un lugar seguro, no para que regresara junto a él.
– No pude... Yo no podía dejarte... No podían Una risa burlona retumbo junto a ellos. Victoria se giro y sus orbes verdes estuvieron a punto de salir de sus orbitas. ¿Un dragón? Paseaba lentamente de un lado a otro, una sonrisa burlona adornaba su boca escamada. Desenvaino a Agatha, tratando no imaginar mucho al dragón en acción
– ¿Hermoso no?– Hizo una pausa – El amor no existe amigos míos... Espero que lo recuerden cuando sus corazón latan por una ultima vez – Su boca se lleno de fuego, fuego que iba hacia ellos. Caspian cubrió a Victoria con su cuerpo, sabiendo que era su final, que no había podido hacer nada para salvarla, que estaban ahí por su culpa y nadie cambiarias aquello.
Una luz azul ilumino el lugar, encontrándose con el peligroso fuego. El telmarino abrió sus ojos, la luz venia de una figura detrás de ellos. – ¡Corre!– Le grito rápidamente a Victoria. Ella tomo su mano y regreso a correr. Caspian volvió su cabeza, un par de ojos verdes lo miraban con satisfacción. "Gracias" Retumbo la palabra en su mente. Palideció ante la voz femenina dentro de su cabeza, pero no era momento para analizarla, era momento para salir de allí.
La lluvia empezaba a dejar de caer, facilitándoles el camino. Graduó la rapidez de ambos cuando vio Cair Paravel en la lejanía. Victoria se dejo caer en el suelo mojado, respirando con pesadez – ¿En realidad paso todo eso? – Pregunto un momento después, mas para si misma que para el telmarino.
– Si, fue totalmente real – Respondió él sentándose junto a ella. Victoria permaneció en silencio, ordenando las ideas en su cabeza. Sin duda alguna estaba en un mundo totalmente distinto al que había conocido durante toda su vida. ¿Dragones? Eso jamás lo había imaginado... – Estas herida – Murmuro Caspian sacándola de sus pensamientos. Su vista se giro hacia su brazo, y de la nada, el ardor desapareció.
– No es nada – Intento tranquilizarlo, pero él negó. Una de sus manos viajo hasta el inicio de su cabello, en su frente. Lo levanto levemente, un líquido rojo y viscoso caía del lugar. Bajo la mano y se la mostró a su compañera. Sangre. Frunció los labios hacia un lado – Estoy bien – Intento de nuevo.
– Ven, te llevare al curandero... Tengo cosas que arreglar – Dijo usando su tono de Rey. Victoria frunció el ceño ante las palabras.
– ¿Que cosas?
– Creo que ya se que es lo que esta causando todo esto – Respondió mientras caminaban hacia el interior del Castillo.
– ¿El dragón?
– No es cualquier dragón Victoria. Puede hablar, no había conocido a ninguno que pudiera hacerlo. Es poderoso... Bastante – Tuvo que admitir. Se planto en frente de la habitación de la inglesa. Con voz mas suave y amable volvió a hablar – Prométeme que iras al curandero.
Ella resoplo, haciendo puchero. Caspian negó, sin tener intención de cambiar su actitud. Ella suspiro frustrada y asintió – Bien – Respondió resignada. El Rey asintió y fue hacia su propia habitación. Tenía cosas que arreglar.
"...Esta es una emergencia
¿Me estas escuchando?
No puedo fingir que no lo veo
No puedes decir que es tu culpa
Aunque a nadie le importe
(La razón es que he visto morir al amor muchas veces...)"
– Vendaval... ¿Que consiguieron? – Pregunto una vez estando dentro de la Sala de armerías. Tamborileaba sus dedos en la mesa, ansioso.
– Nada Majestad, no hay rastros de a donde haya podido ir. Solo quedaron las marcas de los árboles quemados, la lluvia se llevo todo – Explico el centauro con pesar. Un gruñido salio de la garganta del Rey mientras se daba media vuelta, dejando caer su vista en el gran mapa de Narnia guindado en la pared.
– ¿Donde estas? – Se pregunto en voz baja, analizándolo con la mirada. Un dragón no podía ir de un lugar a otro sin ser visto, era imposible. Algo o alguien lo ayudaba, y era imprescindible averiguar eso. – Esta bien Vendaval. Gracias – Se dirigió de nuevo al General. El narniano asintió y se inclino ante el Rey, un par de segundos después Caspian estaba solo en la Sala. Su vista regreso al gigantesco mapa. Pero su mente estaba en otro lugar, específicamente en los acontecimientos que habían ocurrido apenas unas horas.
Nada de eso se lo había esperado. ¿Un dragón? Jamás, el último que había visto había sido a Eustace... Además algo o alguien los había salvado de la nada. El "Gracias" femenino volvió a retumbar en su mente. Paso una mano por su largo cabello marrón, intentando aclarar sus ideas.
Toc toc
– Adelante – Respondió de inmediato, girándose hacia la puerta. Victoria entro lentamente, una delgada venda adornaba su cabeza. Caspian sonrió levemente ante esto, la inglesa rodó sus ojos con fastidio. El telmarino se dejo caer en una de las sillas de la mesa, colocando su cabeza entre sus manos. Una delgada mano se poso en su hombro, apretándolo ligeramente. – No debiste haber regresado – Murmuro finalmente.
Un suspiro salio de los labios de la joven – No debiste haberte quedado – Respondió.
El Rey negó con su cabeza, mientras levantaba la mirada – Es mi deber, proteger a mi pueblo – Hizo una pausa – Y a las personas que me importan – Admitió en voz baja, llegando muy bajo a los oídos de Victoria. Un leve sonrojo lleno sus mejillas.
– Gracias – Susurro mirando el mapa de la pared. Dejando que su mirada quedara perdida allí.
Toc toc toc
La puerta sonó antes los toques desesperados. Ambos se levantaron sorprendidos – ¡Pase! – Llamo Caspian.
– ¡Majestad! – Dijo uno de los siervos – Uno de los grifos custodias ha venido, un nuevo incendio mi Señor... Cerca de Beruna.
– ¡Quédate! – Le dijo a Victoria antes de salir corriendo de la habitación a las caballerizas, varios soldados lo esperaban allí. Montando a Batallador, quien ya estaba ensillado, el grupo salio de inmediato al nuevo lugar atacado.
"...He visto morir al amor
De muchas formas
Cuando merecía estar vivo
He visto llorar al amor
Muchas veces
Así que usare cada oportunidad que tengo
Para sentirlo una vez mas..."
El sonido de un cuerno resonó por las paredes de Cair Paravel. Anunciando la llegada del grupo. Victoria dejo caer su libro y salio corriendo a su búsqueda. El grupo venia con las cabezas gachas, y ella temió lo peor. Espero a que entraran, hablaría a solas con Caspian.
Sabiendo exactamente que era lo que ella haría, paso por su lado en dirección a su estudio, podía oír los pasos de Victoria detrás de él. Entro al lugar, dejando la puerta abierta detrás de él, unos segundos después, Victoria estaba ya junto a él.
– ¿Que paso? – Pregunto finalmente.
Caspian se giro, dejando que su vista se perdiera en algún punto invisible de la pared. – Nada... Absolutamente nada – Y ella supo a que se refería, habían llegado tarde, no había nada ni nadie para salvar. Ambos se quedaron estancados en un pesado silencio. – Se esta saliendo de mis manos – Admitió con voz frustrada. Sus ojos marrones se encontraron con los verde de Victoria, las orbes telmarinas ardían en lágrimas amargas. Luchando por salir y gritar la frustración que lo llenaba.
Victoria estaba en silencio, sin conseguir las palabras para poder consolar a su amigo. ¿Que podía decirle? ¿Todo va a estar bien? Ella no podía prometerle algo que no podía cumplir. Era lo suficientemente realista como para saber los daños que podía hacer aquello, y ya Caspian tenía demasiado dentro de su mente. Un largo suspiro salio de los labios de su compañero, paso una mano por su rostro.
– La próxima vez estaremos preparados... No habrán mas muertes – Dijo mas para si mismo que para Victoria. Se negaba a que una vida más se perdiera por su propia incompetencia. A que un narniano o telmarino más muriera en manos de esa nueva amenaza. Primero daría su vida antes de que aquello pasara...
"...Pienso que tenemos una emergencia
Pienso que tenemos una emergencia
Haces todo lo posible para mostrarme el amor
El problema es que,
No sabes lo que es el amor..."
Podía escuchar con facilidad el aleteo de sus alas detrás de él y el viento correr a través de su escamada piel. Los gritos de dolor y agonía aun resonaban en su mente, pero las aparto a una esquina de su cerebro. Observando con su magnifica vista a Narnia.
Tus errores te perseguirán toda tu vida hijo mío, ya no hay nada que hacer Esas palabras llegó a su mente de la nada, esas palabras que había intentado borrar durante todo ese tiempo, y había fallado completamente. ¿Que ocurrió contigo? Las frases giraban y giraban en torno a su mente. Quizás algún día puedas conseguir el perdón.
Sacudió su cabeza molesto e incomodo, un gruñido salio a través de sus filosos dientes. Su mandíbula estaba apretada, aleteo con fuerza.
Tú no eras así... Vuelve a ser el de antes, vuelve a ser el hombre del que yo me enamore .La voz de ella retumbo una vez más su mente, apretó sus ojos azules.
– No fuiste mas que una mentira – Dijo para si mismo – Una maldita mentira. Una mentira que esta muerta – Se convenció una vez más.
Inmortal por el resto de los días. Un corazón vacío y dolido por siempre. La voz regreso a su mente una vez más.
Una risa burlona salio de sus labios – Si – Admitió – Un corazón dolido y vacío que recuperara el trono que una vez le perteneció – Con eso descendió donde su ejercito lo esperaba.
El momento había llegado, habían pasado suficientes años, la esperaba había acabado. Si aquella era su maldición, todos la vivirían junto a él.
"...Estas cicatrices no se desvanecerán
A nadie le importa
Pero aun así,
He visto morir al amor de muchas formas
He visto llorar al amor muchas veces
Cuando merecía estar vivo
¿Estas escuchándome?
¿Estas mirándome?
Creo que tenemos una emergencia..."
Emergency - Paramore.
Helloooo! :D :D Aqui de nuevo... Bueno, primero, la cancion del capt a mi parecer es muy buena, asi que se las recomiendo :D (adoro a paramore) aja a lo nuestro. Les respondere una cosa que varias me han preguntado.
Sisisisi habra amor. Por Dios, no soy nadie sin una historia con amor :$ Solo que esperen un poquito, el fic tendra cerca de 20 capitulos (en realidad se exactamente cuantos, pero no se los dire muajajajaja)
Ya para el proximo capitulo, sabran que es lo que esta pasando en Narnia, algo asi como con lujo de detalles, pues eso fue lo primero que se me ocurrio del fic, y muero por publicarlo por fin
Creo que a muy pocas les gusto el suspenso del capt pasado, pero que les puedo decir, estoy un poco loca... Pero uds SHHH.
De nuevo, las invito a pasarse por mi face Sofia Lugo. Subire la foto del dragon *_* y el fin de semana, la foto de Agatha, pq veran que a esa le tengo que hacer ciertos arreglos.
Bueno ya, me alargue mucho
Les gusto? REVIEEEEWS? *_*
