DISCLAIMER: Los Personajes aquí presentes son creación de Sthepenie Meyer y de L.J Smith… la historia y la trama es 100% es completamente mía
Lo siento, lo siento lo siento, no saben cuánto lo siento, disculpen en verdad el atraso, pasaron muchas cosas que no me permitieron actualizar….
Pero ya esto aquí así que bueno no las distraigo más….
Pov Carlise
Han pasado ya varias semanas desde que vi por última vez a mi princesa y desde que me convertí en el mostro que soy, Logan ha tratado de ayudarme a que saliera de la depresión que tengo pero no ha podido y solo se ha alejado manifestando que si yo no me quiero ayudar él no puede…es por ello que se ha marchado días atrás.
Yo todavía me encuentro escondido en la alcantarilla debatiendo que es lo que voy hacer respecto a mi "nueva vida" aunque una cosa si tengo clara en estos momentos no voy a dejar a mi hija en manos de sus abuelos…
Hace días que he venido escuchando a la gente que pasa por encima de mi escondite, que me están buscando por todos lados que nadie sabe de mi paradero y que si no me encuentran en unos días la familia de mi difunta esposa vendrá a buscar a mi niña para llevársela con ellos y es por ello que gracias a esa información que he tomado la decisión de salir de aquí, de enfrentarme a lo que me he convertido para así poder recuperar a mi hija.
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Ya había oscurecido y me encontraba a las afuera de Venecia en el centro del pequeño bosque que aquí se encuentra casi llegando a la ciudad vecina, me hallaba pensando lo que sería mi próximo movimiento, cuando a lo lejos siento a una pequeña manada de ciervos que se encontraban acostados en la espesa hierba del bosque, pero lo que más me llamo la atención fue el exquisito aroma que desprendían no tanto como el aroma que desprendían los humanos que pasaban por encima de mi "casa", pero era un olor agradable; poco a poco me fui acercando a ellos, y a medida que estaba más cerca de ellos el olor se hacía más fuerte y de un momento a otro ya me encontraba clavando mis colmillos en el ciervo que estaba más cerca de mí, su sangre era como un néctar para mi paladar además que calmaba el ardor de mi garganta…
Y fue así que en menos de media hora ya había acabado de beber la sangre de todos los ciervos que se encontraban hay y fue en ese mismo instante que me di cuenta que esa era la solución, la sangre de los animales me mantendría vivo y no tendría que hacerle daño a ningún humano…
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Me encontraba en mi verdadero hogar había pasado toda la noche casando y en la madrugada había regresado a la casa que compartía con mi hija, esta todo igual a como lo deje hace un mes, todo estaba en orden cada cosa en su lugar, la única diferencia que se encontraba era la pequeña capa de polvo que poseía la superficie de los objetos y el piso dando a entender que no había sido habitada por un corto tiempo, subí las escaleras y pase a mi cuarto necesita bañarme y cambiarme, además tenía que inventar una excusa por el tiempo que estuve desaparecido.
Dure una hora en el baño relajándome y pensando si podría estar cerca de los Bingley sin hacerles daño pero lo más importante era si podía estar cerca de mi hija sin lastimarla…
Al terminar mi baño me dirigí a mi armario y saque la ropa que me iba a poner, un pantalón oscuro y una camisa de una tonalidad más clara, después de cambiarme pase por el cuarto de mi princesa todavía olía a ella, su aroma aunque se encontraba en toda la casa en su cuarto era más fuerte y hay me di cuenta que faltaba alguna de sus cosa aunque seguramente Jane allá sacado alguna de sus pertenencias para llevárselas a su casa, después de echarle el ultimo vistazo a su cuarto me dirigí a la casa de los Bingley a buscar a mi hija y así poder salir de una vez de la ciudad, necesitaba encontrar un lugar donde pueda pasar inadvertido y ya lo había pensado una localidad de Gran Bretaña más específico Londres, me serviría por un tiempo.
Al salir de mi casa, el olor de los humanos me pego de lleno en la cara, era unos de los aromas más atractivos que en mi vida había olido, tuve que dejar de respirar para así poder llegar a la casa de mis vecinos con mucho esfuerzo cruce el pequeño tramo de distancia que existía entre mi hogar y la de los Bingley, aunque era poca distancia a mí me pareció eterno no solo porque las personas que están cerca de mí no se podían creer que era yo el que estaba caminando por esas calle sino también por el recuentro que iba a tener después de tanto tiempo con mi hija, cuando por fin llegue al frente de la puerta de los Bingley solo di unos suaves toque porque en el mismo instante tenia frente de mi a Jane con una fuerte impresión pintada en su cara…
¿Carlise?- pregunto no dando crédito a lo que sus ojos estaban viendo
Jane, ¿Cómo estás?- pregunte como si nada hubiera pasado, como si no hubiera estado desaparecido un mes
No puede ser, pero ¿cómo? – dijo señalándome - ¿Dónde has estado?, no sabes lo preocupado que hemos al no saber nada de ti – me dijo y de un momento a otro ya tenía su pequeños brazos rodeándome el cuello y pude sentir unas pequeñas lagrimas que mojaban mi camisa
Es una larga historia – dije al momento de separarme de ella – pero ahorita lo que me importa más es ver a mi bebe.
Si tienes razón – dijo secándose el resto de las lágrimas que le quedaban en su rostro – bella no hace mucho que se despertó, está en la sala con mi marido, pasa por favor – dijo haciéndose un lado.
Aunque sabía que después tendría que dar una explicación la cual todavía no tenía pensada no me importo, pase a la casa en la cual había pasado momentos hermosos de mi vida humana junto a mi hermosa hija, seguí derecho por el pequeño pasillo que llevaba de la puerta a la sala cuando llegue a ella me maraville con lo que vi, mi princesa estaba vestida con un vestidito de color azul que resaltaba su piel que parecía de porcelana, su cabello lo tenía más largo que la última vez que la vi, estaba suelto pero tenía un cintillo que recogía su cabello para que no le lastimara sus ojos, se encontraba sentada jugando con una linda muñequita y al frente de ella se encontraba el Sr. Bingley que todavía no se había percatado de mi presencia, pero fue mi niña la que se percató que yo estaba hay cuando voltio su linda carita así mi…
¿Papi? - me dijo viéndome con eso grandes ojos de color marrón, ella se levantó del suelo y se quedó parada viéndome, yo no aguante mucho y me acerqué lo más humanamente rápido que podía, en cuanto estuve cerca de ella la cargue en mis brazo y la abrase contra mí, claro sin hacerle daño, aunque había escuchado como el Sr. Bingley me había llamado no le preste a tención, era como si el tiempo si hubiera detenido solo éramos mi hermosa bella y yo nada mas como si no nos hubiéramos separado jamás, ella reía cuando le daba besitos por toda su cara y yo solo la veía a ella su cara, sus ojos, su nariz, su pelo, sus manos, grabándome cada parte de su cuerpo, viendo que estuviera bien, que no le hubiera pasado algo en mi ausencia…
Es bonito poder ver a bella sonreír como antes – dijo Jane sacándome de mi burbuja con mi hija, me di la vuelta todavía con bella en brazos puesto que estaba de espalda a ellos, llamándome la atención lo que dijo.
¿No entiendo como que volver a sonreír como antes? – le pregunte
Pues veras, bella después que te fuiste ha estado un poco más deprimida por así decirlo – empezó a explicarme – era como si supiera que tu no estabas, siempre preguntaba por su "papi" y siempre estaba pendiente de la puerta para ver si tu llegabas – me termino de explicar un poco el comportamiento de bella en mi ausencia.
Es cierto – afirmo el Sr Bingley – desde que no estuviste bella sintió tu ausencia, pero ahora que llegaste le volvió ese brillo en los ojos que le hacía falta – dijo mirándome fijamente – pero ahora que ya estás aquí, dime dónde has estado muchacho, te hemos buscado hasta debajo de la piedra.
Sabía que ese momento iba a llegar pronto, el matrimonio Bingley se encontraba atento a lo que iba a responder a la pregunta del millón, pero ni yo mismo sabía que decir, no podría decir que me ataco un vampiro convirtiéndome en ello en el proceso, si les decía eso me tacharían de loco o me intentarían matar si es que me creyeran, me senté en unos de los muebles que se encontraba en esa gran sala con bella en mi regazo y la mire a ella ideando una idea, una mentira que contarles…
Pues es una historia un poco larga – trate de distraerlos un poco – iba saliendo de guardia el día del cumpleaños de bella y tome un pequeño atajo, pero no me di cuenta que había unos hombre hay, y pues se me vinieron encimas, me robaron lo que tenía y me golpearon, pero no me dejaron hay, me llevaron fuera de la cuidad a un pequeño bosque y pues hay dure hasta que me recupere del todo – finalice de contar las más larga de las mentiras que he contado y por lo que vi reflejado en la mirada de los Bingley me habían creído
¡Oh!, mi niño por dios – me dijo Jane mientras me cubría con un abrazo – pero cómo es posible que existan personas así en este mundo, un hombre como tu tan pacífico, tan humilde que no le hace daño ni a una mosca – dijo mientras se separaba un poco de mí y me veía directamente a los ojos.
"no a una mosca pero si a una manada de ciervos y otros animales más" – pensé, pero por lo menos se habían creído mi mentira…ya por esa parte me sentía un poco más tranquilo.
Creo que deberíamos denunciar lo que te paso carlise – me dijo el Sr. Bingley, hay si me asuste como podía denunciar a una persona que solo recuerdo sus ojos rojos y sus dientes clavados en mi cuello, además que no podía decir que era un vampiro, esto se está volviendo un poco más peligroso de lo que pensé.
No es necesario – le dije viéndolos a los dos – ya paso, y estoy bien además esos hombres deben de estar ya lejos de la ciudad- termine mi justificación – pero ahora eso no importa, lo importante es que ya estoy aquí – les dije viéndolos, era mejor cortar esto antes que se vuelva más enredoso y además tenía que cuidar cada palabra de lo que decir respecto a mi desaparición, así que era mejor decir lo menos posible.
Me volví hacia mi hija que estaba prestando atención a nuestra conversación, viéndome con esos ojitos tan lindo que reflejaban una mira tan inocente y dulce, y así pase el resto del día compartiendo con el matrimonio Bingley y estando todo el tiempo posible con mi princesa, ya en la noche me retire con mi hija durmiendo en mis brazos hacia nuestro hogar, cuando entre en la casa la lleve directamente hacia su habitación acostándola en su cama-cuna, la arrope y le di un beso en la frente, cuando vi que no se iba a despertar Salí de su habitación y me dirigí a mi despacho, tenía que acomodar todos los papeles para poder trasladarme del hospital de acá así al de Gran Bretaña, bueno ese sería la excusa que tendría que poner en el hospital para poder renunciar, todavía no me sentía en la capacidad de poder regresar a trabajar en lo que me gusta, sin hacerle daño a otro ser humano, y lo mejor sería permanecer alejado por un tiempo del trabajo, igual tenía en el banco el dinero suficiente para durar un largo tiempo sin trabajar aunque no me guste la idea de gastar el dinero que era para el futuro de bella…
Había pasado máximo como dos horas desde que acosté a bella cuando la sentí llorar desde su cuarto, no dure ni 10 segundos en llegar a su cuarto, aunque no me gusta ser lo que soy, estas habilidades son muy útiles en muchos sentidos, un aspecto positivo era que mis sentidos se habían agudizado dándome la posibilidad de poder escuchar el llanto de mi hija desde el piso de arriba y llegar en menos de un momento a su habitación, si fuera humano me hubiera tardado más en escucharla, cuando entre a su cuarto la encontré sentada en su cama-cuna, con los ojos hinchados y con las mejillas mojadas por las saladas lagrimas que recorrían un trayecto de sus ojitos hasta su barbilla perdiéndose en la sabana que la cubría, además de tener unos de sus tantos osito apretado contra su pecho…
Mi princesa ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras? – le pregunte sentándome en su camita y secándoles sus lagrimas
¡PAPI! – me dijo mientras se me lanzaba encima de mí, rodeando mi cuello con sus pequeños bracitos – etas aquí – me dijo separándose de mí y tocando con sus pequeñas manitas mi cara – e que soñé que te ibas – aunque su vocabulario era de un niño entendí perfectamente lo que me dijo – tú no te vas mas ¿vedad?- finalizo viéndome a los ojos, pude percibir claramente su tono de tristeza
Claro que no, mi princesa – la acerque de nuevo a mí – te prometo que no me voy a volver a ir, siempre me vas a tener – aunque sabía que podía cumplir esa promesa algo en mi me decía que no lo iba a lograr
Te etañe muo – me dijo mientras me acostaba con ella en su camita
Yo también te extrañe cariño – la apreté más contra mi claro sin hacerle daño – pero te prometo que te recompensare por mi ausencia, pero que te parece si nos dormimos
Pedo yo no quiedo – dijo mientras se le salía un pequeño bostezo, los cual causo una sonrisa en mis labios
Que te parece si te cuento una historia hasta que te llegue el sueño ¿Qué dices?- le pregunte
Si papi, que sea uno dode eten pincesas y pincipes, ¿sí?
La que tú quieras – le conteste, poco a poco que iba contándole el cuento donde ella era la linda princesa que era rescata por su príncipe que por supuesto era yo, no iba a poner a otro personaje porque mi niña no necesita a otro príncipe que no sea yo, aunque suene un poco posesivo, pero vamos es mi niña… cuando iba por la mita del relato mi niña se había quedado dormida con su cuerpo acurrucado al lado de mí, cuando intente alejarme de ella me paso su manita por mi cuello aferrándose a ello
No te vallas, eate conmigo – me pidió acostándose prácticamente encima de mí, la arrope más de lo común para que la temperatura de mi cuerpo no le afectara, tenerla así me hacía sentir un poco más humano, me quede toda la noche velando su sueño que tuvo que ser muy lindo porque tenía una sonrisa plasmada en su carita, en el transcurso de la noche me imaginaba nuestro futuro, la forma en como le iba a decir en que me convertí sin que saliera corriendo para alejarse de mí, tantas cosas pasaron por mi mente pero las deje de un lado ya que todavía faltaba mucho para eso o bueno eso quería pensar…
Ya eran como las 8 de la mañana cuando sentí a mi niña despertando, así que me hice el dormido, pude sentir cuando separo su cuerpo del mío para empezar a despertarme
Papi, papi, despieta – me decía mientras me daba pequeños golpecitos en la cara – anda papi despieta – podía sentir el pequeño puchero que se formaba en su cara por no despertarme, de un momento a otro de dejo de golpearme la cara y empezó a soltar en la cama
Ya bella deja de saltar ya estoy despierto – dije mientras me incorporaba en la cama y la agarraba por la cintura y le hacía cosquillas
Ya papi, jajajajajaja, deja – decía mientras se reía de las cosquillas – no ya papi
Ok está bien – le dije mientras le dejaba tranquila, poco a poco se fue tranquilizando se sentó en la cama viéndome – ¿qué pasa? Tengo algo en la cara – le pregunte
No ienes nada pedo te ves dierente – dijo evaluándome con la mirada, se fue acercando a mí – tus ojos son de oto color – dijo tocándolos – tu cada eta más banca – paso sus manitas por mis mejillas – y etas más fio – finalizo, esto no me gustaba nada aunque todavía era pequeña notaba los cambios que habían ocurrido en mí, cuando le iba a responder sonó la puerta de la casa…
"salvado por la campana" pensé
Que te parece si vamos a ver quién es – le pregunte mientras la cargaba y salía con ella a recibir a la persona que venía de visita, aunque sabía que tarde o temprano volvería a preguntar quise retrasar eso, cuando terminamos de bajar las escalera fui directo así la puerta, aunque no me sorprendió quien era – buenos días Jane – salude mientras me hacía a un lado para que pasara
No quise despertarlo – comento mientras se dirigía a la cocina – pero sabía que no ibas a tener cabeza para cocinar – me dijo mientras dejaba un tazón en la mesa – son unos cositas para que desayunen
No tenías por qué preocuparte, pero gracias – le agradecí – pero yo no tengo hambre, aunque esta niña de aquí seguro que si – dije viendo a mi nena que tenía su cabecita apoyada en mi hombre – yo realmente te quería pedir el favor si pudieras cuidar a bella un par de horas – le comente
Sabes que no hay problema con eso, a mí me encanta esta nena, aunque se podría saber para dónde vas?– me pregunto
En realidad quiero ir al hospital a poner mi cargo a la orden
Pero como es ¿eso?, ¿porque vas a renunciar? – me interrogo
Pues es que con todo lo que ha pasado, creo que lo mejor será irnos de la cuidad – le confesé
¡oh mi niño!, pero no creo que sea necesario que te vayas por eso – dijo mientras se acercaba más a mí – seguro que podemos superar esto, no es necesario que te vayas – me dijo con un poco de tristeza reflejada en la cara
Ya tome la decisión es lo mejor – le conteste – ahora por favor encárgate de bella por unas horas ¿sí? – le dije mientras le entregaba a bella en sus brazos, cuando vi que la tenía bien agarrada me di la media vuelta y me dirigí al cuarto a cambiarme…cuando estuve listo me despedí de mi princesa y de Jane, y me dirigí al hospital.
Ya estando ahí, me fui directo al despacho del Dr. Scott el cual era el director del hospital, cuando estuve al frente de su oficina su secretaria me recibió con un fuerte abraso y me dejo entrar hablar con el Dr.
¿se puede? – pregunte asomándome a la oficina, Scott se encontraba revisando unos papeles, pero cuando me escucho levanto su mirada hacia mi
- ¿Carlise? – Me pregunto – hombre por dios donde estabas metido todos estábamos muy preocupados por ti – me dijo mientras se acercaba a mi
- si ya lo sé – dije mientras estrechaba su mano en forma de saludo – pero bueno ya estoy aquí
- ¿pero qué te paso? – me pregunto
- pues es una historia muy larga, en resumen fui golpeado y abandonado un poco lejos de la ciudad – trate de decir solo lo fundamental, ni una palabra más ni una palabra menos
- dios pero que barbaridad – dijo sorprendido – pero me imagino que estas aquí para decir que retomas tu trabajo ¿no? – dijo mientras me señalaba la silla que estaba frente del escritorio
- en realidad no – dije mientras me sentaba – estoy aquí para presentar mi renuncia
- pero ¿Por qué? – Me pregunto – no te sientes a gusto ¿aquí?
- no es eso, más bien les doy las gracia por recibirme aquí – le agradecí – pero con todo lo que ha pasado creo que lo mejor es salir de esta ciudad
- pues bueno no sé qué decirte – me confeso – pero si ya tienes tu decisión pues no tengo nada que decir
- gracias por entenderme y pues espero que podamos trabajar juntos en otra ocasión – aunque sabía que eso nunca iba a pasar
- sabes que siempre vas a tener las puertas abierta en este recinto –dijo, así pase hablando con el cómo una hora, en la cual hablamos de lo que paso en mi ausencia y los "planes" que tenía, cuando terminamos me dirigí hacia mi casa tenía que arreglar lo más pronto posible para irnos de Venecia, cuando llegue mi hermosa princesa me recibió con los brazos abiertos, y Jane se fue un poco después a su casa…
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Ya había pasado una semana en la cual estuve ocupado arreglando todo para la mudanza, bella se había puesto un poco triste con la noticia de que nos íbamos de la ciudad pero luego lo entendió al explicarle que era lo mejor para los dos. Hoy era sábado y ya estábamos terminando de acomodar las últimas maletas en el carruaje, Jane estaba en la puerta de la casa cargando a mi bella y el Sr. Bingley me ayudaba con el equipaje
Sigo pensando que no deberías irte – me dijo Jane acercándose a nosotros
Te lo vuelvo a repetir es lo mejor – le respondí mientras le quitaba a bella de los brazos – les agradezco todo lo que hicieron por nosotros no sé cómo pagárselos – les dije
No tienes que pagarnos nada – me respondió el Sr. Bingley – tu eres como un hijo nuestro y bella es como nuestra nieta los vamos a extrañar mucho – dijo con mucha nostalgia en su voz
Te vamos a extrañar mucho, sabes que tienes siempre las puertas abiertas a nuestra casa – me dijo Jane mientras me abrazaba a bella y a mí, después de ella se acercó su esposo y le dio un beso en la frente a bella y con un apretón de mano me despedí de el
Nosotros también los vamos a extrañar – le confesé con eso me di vuelta y me dirigí al carruaje, bella solo se despidió con las manitos del matrimonio que nos había abiertos las puertas y no solo de su casa sino también de su corazón
Cuando estuvimos listos arrancamos directo hacia Londres, sería un nuevo comienzo para los dos, estaba seguro que en esa nueva ciudad nos ayudaría a los dos aunque más a mí que a mi princesa…
Continuara…
Holaaaaaa….primero q nada otra vez lo siento por haber durado tanto en actualizar, pero prometo que para el próximo capi no durare tanto…espero que les haya gustado el capi y para que su espera no sea tan larga si me envían un review les doy un adelanto…
Acepto ¿tomatazos?¿bombas de agua?¿flores?¿criticas?¿felicitaciones?.. Todo lo que venga será bien recibido.. jijii, ahora... ¿nos dejarían un review? no es difícil solo presionen ese botoncito que está debajo de su pantalla... si ahí mismito xD... nos leemos!"
