Disclaimer: Todo le pertenece a C.S Lewis. Yo solo juego con los personajes.
Summary: "Solo quiero regresar a casa" Victoria verá que no es tan sencillo. Una guerra, un amor. Mentiras y traiciones. La vida nos pone una nueva prueba. ¿Te crees capaz de pasarla? Es tu turno de demostrarlo. Caspian/OC
Capitulo XI - Crush
"Colgué el teléfono en la noche,
Algo pasó por primera vez dentro de mí,
Fue rápido,
Muy rápido..."
Toc toc
Silencio.
Toc toc
– ¿Victoria? – Pregunto Caspian. Silencio una vez más. Tomo el pomo de la puerta y la abrió lentamente. La habitación estaba totalmente a oscuras, las velas apagadas y las cortinas expandidas, una figura estaba acostada en la cama, envuelta entre las sabanas – ¿Victoria?– La inglesa emitió un gruñido. El telmarino rió entre dientes y se acerco a ella, la movió levemente – Vamos despierta.
– Déjame, Caspian – Y oculto su rostro entre las sabanas.
– Es tarde, despierta – Ella gruño de nuevo, de mal humor, hundiendo aun más su rostro entre las almohadas.
– Vamos – Victoria tomo una de las almohadas y la lanzo contra Caspian, pero sus reflejos fueron mucho más rápidos.
Crack
La pelirroja subió su mirada de entre las almohada, el jarrón que estaba en la mesa estaba hecho pedazos en el suelo – Mira lo que hiciste – Y lo observo acusadoramente.
– ¿Yo? – Pregunto él falsamente ofendido.
– Si, tú – Y se sentó en la cama, cruzando sus piernas. Caspian la observo con una sonrisa, su cabello estaba despeinado, sus ojos un poco hinchados por el sueño y sus mejillas rosadas. Parecía una niña pequeña. – ¿Por que me despertaste? – Pregunto ella, pasando una mano por su cabello.
– Es tarde – Ella lo miro obstinadamente y estuvo a punto de volver a acostarse – Y... Hoy habrá una reunión en el bosque.
– ¿Por que? – Y ladeo su cabeza, curiosa.
El Rey se encogió de hombros – Siempre lo hacen.
– Estamos en guerra Era cierto. Ella no quería ser aguafiestas ni nada por el estilo, pero en momentos como ese, había que ser realistas.
Él se levanto de la cama – A veces es bueno disfrutar de los momentos que tenemos. Nunca sabemos cuando sea el último. Te espero en el comedor – Y salio de su habitación para que se arreglara.
Victoria rió entre dientes mientras se levantaba. – Tiene razón.
"... ¿Nunca piensas cuando estas sola todo lo que podríamos ser?
¿Que tan lejos puede llegar esto?..."
– Mi Señor, el General Brian lo busca – Murmuro un fauno hacia Astrian.
Él asintió – Déjalo que pase – El soldado se inclino y fue en busca del aludido.
El General Brian era alto y robusto, de cabello castaño claro, casi rubio y de ojos oscuros. La mano derecha de Astrian y su amigo más cercano. – Astrian – Murmuro en forma de saludo asintiendo hacia él.
– Brian – Dijo él de igual manera. – ¿Que ocurre?
– Se acaba el tiempo, Astrian... Tenemos que acabar con esto. Han sido demasiados años. – Respondió apoyando sus puños en la mesa del Rey.
Astrian se acerco a él – ¿Crees que yo no lo se?
– Entonces, ¿Que piensas hacer?
Una sonrisa se dibujo en los labios de Astrian. – Me conoces bastante amigo mío, deberías de saberlo.
A Brian le tomo un momento adivinar de que hablaba el Rey. Cuando lo comprendió, alzo sus cejas en sorpresa – ¿Al Rey?
– Pensé que me conocías mejor – Hizo una pausa – A la chica.
Brian paseo por el lugar, sus manos entrelazadas detrás de su espalda – ¿Como sabes que no se negara?
– Quien salva a un amigo de la muerte, no se niega a este tipo de cosas.
– Confió en ti Murmuro Brian – Ya ha sido demasiado tiempo.
– Tienes toda la razón. Es momento de acabar con estos juegos – Brian salio de la habitación, dejando solo a Astrian dentro de sus pensamientos.
– ¿Lady Victoria? – Pregunto una sierva desde la puerta.
– ¡Adelante!– Exclamo ella, cerrando su libro. Una mujer telmarina mayor entro a la habitación, llevaba un montón de telas en con ella. Victoria se levando y en seguida la ayudo. – ¿Que es todo esto? – Pregunto después de poner todo encima de la cama.
– Ira esta noche ¿No es así?
Victoria frunció el ceño – Si.
La mujer rió entre dientes – ¿Iría así? – Y vio sus ropas. Ella se sonrojo notablemente, una vez mas, tenía la ropa de Caspian. Sabia que muchas personas la habían visto extrañados por lo que llevaba, jamás le presto atención. Pero ahora... Era algo distinto.
– No – La telmarina le sonrió ampliamente.
– No te preocupes mi niña. Ya arreglaremos eso – La inglesa le sonrió agradecidamente.
Caspian suspiro por enésima vez – ¿Donde estas?– Pregunto al aire, pensando en Victoria. Paso una mano por su cabello y lo jalo levemente, intentando alejar sus angustias.
– ¿Majestad? – Pregunto la voz profunda de Vendaval. – Es tarde mi Señor. ¿No ira?
El Rey asintió levemente con su cabeza – Si, ya voy. Es solo que... – Vendaval lo miro expectante. Caspian suspiro. Ya todos estaban allá, quizás ya se había ido o simplemente ella no iría – Nada, ya voy – Busco a Batallador y monto sobre él. – Vamos – Tenso las riendas y ambos fueron galopando a la reunión.
Al llegar, tanto narnianos como telmarinos se inclinaron ante él. Asintió hacia todos ellos, dejándolos erguirse. Rápidamente todos regresaron a sus actividades, riendo y disfrutando de la velada.
El bosque estaba iluminado por cientos de velas ubicadas en los árboles. El lugar estaba lleno de jóvenes y adultos sonrientes. Las driadas iban y venían, jugando en el aire con sus pétalos. Los niños corrían entre las personas, riendo con ganas. Caspian sonrió, a pesar de que Narnia estaba en momentos difíciles, su pueblo siempre conseguía un motivo por el cual sonreírle a la vida.
Podía sentir la constante mirada de las jóvenes telmarinas, cada una suspirando porque el Rey las observara tan solo una vez. El telmarino estaba totalmente claro en sus atributos físicos, los aceptaba y estaba bien con ellos.
Escucho una expresión de sorpresa en general. Se volvió y su mandíbula casi pego al piso.
Victoria acababa de baja de Claire. Solo una palabra quedo en la mente de Caspian. Hermosa. Su cabello estaba recogido en una cola alta perfecta. Sus hombros iban descubiertos totalmente, el vestido solo se sostenía de su cuello y caía libremente hasta el suelo, el color verde de su vestido resaltaba sus ojos color esmeralda. Paso una mano por su brazo, nerviosa ante todas las miradas.
Se acerco a Caspian y entre dientes hablo: – ¿Por que todos me miran? – Sus mejillas e incluso sus orejas estaban coloradas.
El Rey aun no encontraba el habla, solo podía observarla. Ella lo codeo, confundida – Estas... Estas hermosa – Fue capaz de hablar finalmente. Ella lo miro y sintió que su piel se ponía del mismo color que su cabello.
Él no podía decir mucho. Tenía tan solo una camisa gris abierta un par de botones, unos pantalones negros y botas de cuero del mismo color. La mitad de su cabello estaba sostenido por una cola. ¿Desde cuando Caspian era tan guapo? Maldijo a Ángel dentro de su mente, todos esos pensamientos eran por culpa de ella. Jamás había pensado en el de esa manera.
"... ¿Por que sigo huyendo de la verdad?
Eres lo único en lo que pienso,
Me hipnotizas..."
– Gracias – Respondió observando el suelo con extrema concentración.
Caspian se quedo en silencio, y la miro. Seguía totalmente roja y sabia que además, era su culpa – Creí que no vendrías... – Dijo en voz baja.
Ella subió la mirada – No te deshaceras tan rápidamente de mi – Y le sonrió.
Él se la correspondió – Ven – Y tomo su antebrazo, llevándola entre las personas.
– ¿A donde vamos?
Caspian le sonrió – Es una fiesta. Hay que disfrutar – Ella rió entre dientes y se dejo llevar por él.
Los vestidos de las damas daban colores brillantes al lugar. Caspian y Victoria reían entre la gente.
– Profesor – Saludaron ambos con radiantes sonrisas.
– Joven Victoria. Debo decir que estas hermosa – Y le sonrió amablemente. La inglesa volvió a sonrojarse.
– Gracias – Respondió con una sonrisa tímida.
Las personas se fueron agrupando alrededor de la hoguera central, conversando amistosamente. Victoria se sentó en uno de los troncos y su mirada quedo totalmente perdida en el fuego. Recordó la expresión de Caspian cuando llego y no pudo evitar volver a colorarse, era la primera vez que lo veía comportarse de esa forma.
El dueño de sus pensamientos se sentó junto a ella – Ten – Y le entrego una copa de vino.
– Gracias – Dijo la inglesa y sorbió un poco de la bebida. Subió la mirada, la luna ya estaba en su punto más alto. Escucho unas risillas detrás de ella, curiosa, se giro para ver que pasaba. Tres jovencitas de su edad calculo, observaban a Caspian con ojos soñadores y jugando con sus cabellos exageradamente. Ella no pudo reprimir la carcajada. – Voltea– Le dijo a el en el oído. El Rey frunció el ceño e hizo lo que ella le dijo. Las tres admiradoras casi empezaron a hiperventilar cuando notaron la mirada del telmarino en ella. Caspian se volvió de inmediato, mirándola acusadoramente.
Victoria tenía una mano en su boca, acallando las risas que salían de ella. Al ver su mirada sobre ella, se encogió de hombros. – Por lo que le hiciste a mi jarrón – Y rió levemente mientras lo codeaba en un costado - Pobres chicas, creí que se desmayarían.
Caspian no pudo evitar reír esa vez, una sonrisa maliciosa se formo en su rostro mientras tomaba de su propio vino - No te quedas atrás- Comento finalmente.
– ¿De que hablas?– Desde su copa, levanto las cejas. Victoria se volvió solo para ver a un grupo de hombres riendo estruendosamente, varios de ellos la observaron con ojos brillosos e incluso uno le guiño un ojo. Roja hasta las orejas se volvió hacia Caspian, el la miraba como si no hubiese hecho nada - Tonto.
– ¿Y yo que hice?– Pregunto, intentando no reírse en el momento. Ella le saco la lengua como una niña pequeña. Y Caspian ya no pudo reprimir la carcajada. Suspiro falsamente – Éstas jóvenes de ahora- Ella puso los ojos en blanco mientras sonreía levemente. Tomo un sorbo de su vino, calentando su cuerpo.
"... ¿Tomas aire cuando te miro?
¿Intentas detenerte al igual que yo?
Trato y trato de alejarme
Pero se que esto no se ira..."
Uno de los faunos empezó a tocar una suave música, todos quedaron en silencio, dejándose llevar por las notas tocadas.
La hoguera soltó chispas. Victoria se sobresalto, pero siguió observando. En el fuego empezaron a formarse imágenes. Busco a Caspian con la mirada, insegura.
– Solo observa – Susurro para que solo ella lo escuchara. Ella asintió y regreso su mirada a la hoguera.
Eran dos ejércitos, enfrentándose. Sus lideres se evaporaron en el aire, convirtiéndose en tan solo una nubosidad. La hoguera volvió a lanzar chispas y la imagen cambio. Dos personas se enfrentaban, en un duelo. Se estremeció ligeramente, sintió el fuerte brazo de Caspian rodeándola por los hombros, le sonrió y volvió la mirada a la hoguera. Las notas se volvieron mas rápidas. Las espadas chocaban con agilidad, destreza y rapidez. El final se acercaba... Visualizo como uno de los guerreros se distrajo, el otro no necesito mas, su espada atravesó su cuerpo y cayo sin vida al suelo.
Un grito proveniente de la hoguera acabo la imagen. Todos quedaron en silencio durante varios segundos. Poco a poco todos volvieron a sus actividades, sin haberse perturbado por las imágenes.
– ¿Victoria?– Pregunto Caspian, regresándola a la realidad. Sacudió su cabeza, sus ojos estaban vidriosos. El Rey tomo una profunda respiración – Te diste cuenta ¿Cierto?- Su tono era pesado.
– Si... Eran ellos, Astrian y Althea. Su duelo – Fue capaz de decir finalmente. – Fue... Fue como estar ahí.
– Lo se, también lo vi – Ambos se quedaron en silencio. Lo que acababan de ver había sido parte de la Gran Magia, magia de Narnia. Sabían que eso es lo que había ocurrido cientos de años antes, que así había muerto Althea, que por aquello Astrian estaba maldito. – ¿Estas bien?– Pregunto preocupado por ella.
Victoria respiro profundamente, cerro sus ojos, centrándose. Finalmente los abrió – Si.
Caspian la observo, preguntándose si podía confiar en eso, se dio cuenta de que no había nada que el pudiera hacer...
Los faunos se unieron para volver a tocar sus instrumentos. Flautas narnianas y tambores telmarinos se unieron formando una canción. Las driadas flotaron hasta ellos y con gracia empezaron a danzar.
Ya recompuesta, Victoria se levanto y camino hacia una de las mesas de bebidas. Caspian la acompaño, y tomo una de las copas.
– ¿Que es?– Dudo ella.
El le sonrió desde la copa – Sidra – Ella asintió y tomo una de la mesa. La bebió sin ningún tipo de delicadeza. Caspian rió. – Ven, vamos a bailar.
– ¡Oh no! Caspian no me gusta...– Sintió la sidra actuar sobre su cuerpo, aumentando sus energías. – Yo no bailo.
– ¡Vamos! Solo una – Ella suspiro y se dejo llevar por el.
Las parejas formaron un circulo y se dejaron llevar por las notas tocadas. Los vestidos se extendían alrededor de las piernas de las damas, las espadas se mantenían envainadas en las cinturas de los hombres...
La noche había avanzado, y solo quedaban los jóvenes, incluyendo a Caspian y Victoria.
La música cambio. Los tambores se hicieron mas seguidos, la pasión de los telmarinos se hizo notar.
Caspian se inclino ante ella – ¿Me permite este baile?
Victoria se la correspondió – Por supuesto – El se acerco una vez mas a ella, pero la tomo por la espalda baja, apegándola mas el. Ella se mantuvo imperturbable, sentía el alcohol en sus venas y muy pocas cosas le importaban en ese momento, poso su mano en su hombro y la otra en la mano de el. Sin vergüenza alguna, Caspian entrelazo sus dedos con los de ella.
"...Porque la posibilidad de que te sintieras igual que yo
Era muy grande
¿Por que sigo huyendo de la verdad?..."
Los tambores siguieron y ellos dos se movieron al ritmo. Ella giraba con gracia mientras el la recibía con delicadeza. Era una danza pasional, y ambos lo sabían. La giro, quedando separada de el, con pasos rítmicos la tomo una vez mas en sus brazos. Victoria le sonrió. Todo le parecía mas intenso, había algo diferente. Quizás fuera culpa del alcohol que ambos tenían, pero había algo...
Y en ese momento su agitada mente lo supo: Le gustaba Caspian.
La veía bailando a su alrededor, acercándose a el, sus manos entrelazadas. El calor corriendo por su cuerpo, hacia mucho que no se sentía así. Específicamente desde cuando Susan... Saco esos pensamientos de su mente, ellas eran muy diferentes, no había forma de compararlas.
La mentes de ambos solo pudieron concentrarse en los movimientos que hacia. Extendió su mano y a ella con el. Con gracias, Victoria se enrollo y dando vueltas volvió a el. Su mano quedo en su pecho, respiraba con dificultad, sentía la mano de el en su espalda baja, sus dedos entrelazados. La tenia extremadamente cerca y noto lo hermosos que eran sus ojos verdes. Salvajes, libres, pasionales...
"... ¿Estoy loco o enamorándome?
¿Es real o solo un sueño?..."
Los aplausos de los bailarines a los músicos los sacaron de su burbuja. Se separaron a regañadientes, aun continuaban cerca y sus dedos se rozaban, finalmente, se unieron a los aplausos. Ambos sonreían, sabían lo que había pasado. Algo especial había ocurrido entre ellos.
"...Nunca ha pasado por tu mente cuando estamos paseando,
Pasando el tiempo juntos,
¿Si somos solo amigos?
¿O hay algo mas?
¿Algo mas?..."
Ella le sonrió y camino entre los bosques, Caspian rió entre dientes y la siguió. La bulla de la reunión dejo de escucharse y se vieron sumidos en el silencio. – ¿Por que viniste?
– Necesitaba aire – Se agacho y quito sus zapatos, sumergió sus pies en la orilla del pequeño lago. Suspiro aliviada ante la sensación, palmeo el lugar junto a ella, Caspian se acerco y se sentó a su lado, jugo con sus dedos dentro del agua. Victoria se recostó de su hombro. – ¿Por que no todo es así?
– ¿De que hablas?
– Sin guerras, sin peleas... Tan solo paz – Se explico mientras tomaba la cola de su cabello y la desataba, dejando que cayera libre por su espalda.
– La vida no es simple, Victoria. Tu lo sabes tan bien como yo – Ella suspiro pesadamente. Era un pasado que los perseguiría por siempre...
– Lo se – Comento finalmente, Caspian sonrió tristemente y beso su cabeza.
Ambos quedaron en total silencio, viajando dentro de sus mentes. Caspian tomo una respiración profunda. Tenia miedo... Miedo de que ella lo enamorara, de entregar su corazón una vez mas. Sabia que había recibido duros golpes con Susan y Liliandil, ambas lo habían ilusionado, ambas lo habían dejado. No quería volver a sufrir por amor, temía que en algún momento Victoria regresara a su mundo, que una vez mas, el quedara solo en Narnia.
Su corazón no aguantaría un golpe así de nuevo...
"...Es una oportunidad que podemos tomar,
Podemos hacer que dure,
Que dure por siempre..."
Los primeros rayos del Sol se filtraron en su rostro. Abrió sus ojos, incomodo por la luz. Su cabeza palpitaba y le dolía a horrores. Sintió un peso en su brazo, Victoria dormía imperturbable, sintiendo su mirada fija, ella abrió sus ojos, los cerro de nuevo mientras se sentaba – Mi cabeza...– Murmuro masajeando su sien – ¿Ya es de día?
– Es temprano, pero si – Respondió el, soltando su cabello. – Debemos volver- Victoria asintió en acuerdo y fueron en busca de Batallador. Aun cansados, ambos montaron en el corcel – Vamos amigo, volvamos a casa. Le dijo al caballo, quien empezó a galopar a Cair Paravel.
"... ¿Nunca piensas cuando estas sola todo lo que podríamos ser?
¿Que tan lejos puede llegar esto?
¿Estoy loco o enamorándome?
¿Es real u otro sueño?
Esto no se ira..."
Crush - David Archuleta
