Disclaimer: Todo le pertenece a C.S Lewis. Yo solo juego con los personajes.
Summary: "Solo quiero regresar a casa" Victoria verá que no es tan sencillo. Una guerra, un amor. Mentiras y traiciones. La vida nos pone una nueva prueba. ¿Te crees capaz de pasarla? Es tu turno de demostrarlo. Caspian/OC
Capitulo XII - Courage.
"Toma todas mis palabras viciosas
Y conviértelas en algo bueno,
Toma todas mis preocupaciones
Y deja que la verdad se entienda..."
Las espadas chocaron en el aire con estruendo. Victoria deslizo su espada hasta alejarla de Rhindon. Alzo las cejas hacia Caspian, en ademán competitivo aparto el cabello de su rostro. El acepto el desafío y se acerco a ella, Agatha y Rhindon se volvieron a encontrar, esa vez Victoria no desistió, pero Caspian tenia años siendo un espadachín, además de ser el mejor de Narnia, aprovechando que estaba concentrada en las espadas movió su pie y lo coloco detrás de ella, con un rápido movimiento la inglesa cayo en la hierba con un golpe sordo.
– ¡Ouch!– Exclamo sentándose – Eres un tramposo – Murmuro resentida.
Caspian se encogió de hombros – En el amor y en la guerra todo se vale – Ella lo miro extrañada, ¿Acaso era una especie de indirecta? Le extendió su mano para ayudarla a levantarse, frunciendo el ceño Victoria la tomo y se levanto. – ¿Te rindes?– Pregunto teniendo a Rhindon cerca de su garganta.
Ella apretó la empuñadura de Agatha mientras una sonrisa se poso en sus labios. Si pensó que se rendiría tan pronto, estaba muy equivocado – ¡No lo creo!– Y con su espada aparto a Rhindon de su garganta. Antes de que el pudiese preverlo, ella imito su truco. Cayó al suelo con un gemido. Agatha se mantenía a centímetros de su corazón – ¿Te rindes?– Pregunto ella con una perversa sonrisa.
– No – Fue lo único que dijo antes de tomar su mano libre y llevarla al suelo también. Ella cayo junto a el mascullando una maldición. Estrecho sus ojos hacia el. – No es tan fácil vencerme, Victoria – Murmuro con tono burlón.
La inglesa puso los ojos en blanco – Algún día lo lograre.
El rió entre dientes – Eso espero – Ella refunfuño una vez más antes de ponerse de pie y envainar a Agatha. Caspian la imito y envaino a Rhindon.
– Voy a cambiarme – Murmuro ella. Caspian observo como caminaba al castillo, el vaivén de sus caderas lo hipnotizo. Suspiro mientras pasaba una mano por su rostro, saliendo del trance. Ella lo volvería loco, así de sencillo. Lo haría.
– ¿Majestad? – Pregunto uno de los siervos, haciendo una reverencia.
Caspian se volvió hacia el – ¿Si?
– El General Vendaval pide su presencia en la Sala de Armas.
– Gracias. Por favor comunícale que estaré allá en un momento – El siervo asintió y se inclino ante el monarca antes de irse.
– ¿Que ocurre, Vendaval? – Pregunto Caspian caminando hacia el centauro.
"...Toma todo lo que tengo
Y deja solo lo que necesito
Toma todas mis dudas
Y déjame ser quien en verdad soy..."
El centauro tomo una profunda respiración – Muchos se preguntan que ha pasado con las tropas del Rey Astrian. Ya no hallo que decirles, mi Señor.
El telmarino asintió lentamente, organizando las ideas en su mente – La verdad Vendaval. Esta guerra no ha acabado, estoy seguro de que Astrian volverá, debemos estar listos.
La puerta se abrió de repente, Victoria estaba en el marco de esta. – Cas, ¡Vieron a Astrian! ¡Tienen que venir!– Exclamo antes de volver a salir.
El centauro y él se miraron sorprendidos, un momento después la siguieron apresuradamente. Ella abrió las dos grandes puertas de la Sala del Trono, un grifo clavo sus amarillentos ojos en ellos.
– Majestad, General – Saludo inclinándose ante ellos.
– Juls, ¿Lo viste? ¿A Astrian? – Pregunto el Rey poniéndose junto a Victoria.
– Si mi Señor, estaba convertido en dragón.
Victoria y el fruncieron el ceño al recordar el encuentro en el bosque. No eran memorias muy agradables – ¿A donde iba?
– Hacia acá, Majestad – Expresiones de asombro se escucharon en toda la Sala.
Una sombra se vio por los grandes ventanales de la Sala, todos los espadachines desenvainaron sus espadas, incluyendo a Caspian y Victoria. Astrian, convertido en un enorme dragón rojo entro por el ventanal. Sonrió, mostrando los filosos dientes que poseía, frente a todos los narnianos y telmarinos se consumió en llamas y dejo lugar a un humano, no mayor a treinta y cinco años.
Hizo una reverencia ante Caspian – Rey Caspian, Lady Victoria – Su voz era grave y llamativa, la autoridad destilaba de el.
Los aludidos se vieron obligados a inclinarse ante el antiguo Rey, pero nunca quitaron su mirada de Astrian, atentos a cualquier movimiento en falso. Caspian se irguió, aun con Rhindon en su mano, tensa, ahora era el quien tenia un aire de superioridad, pero Astrian se mantuvo implacable. El recién llegado observo interesado la Sala, cientos de recuerdos se arremolinaron en su cabeza, la sacudió levemente, las cosas eran muy distintas. Aquellos tiempos habían sido solo mentiras – Esta casi igual de como lo recordaba.
– No creo que haya venido a conversar sobre la decoración – Respondió Caspian secamente, su cuerpo estaba a la defensiva, esperando algo que lo alertara del peligro. El no debería estar allí.
– Tienes razón... Pero es algo que debemos hablar... A solas – Gruñidos se oyeron por todo el lugar, sin querer aceptar tan absurda proposición.
– Ni lo sueñe – Añadió Vendaval entre dientes.
– Prometo no hacer ningún daño... – Todos lo observaban aun desconfiado. Astrian suspiro – Palabra de Rey – Invoco aquella antigua condición, mientras su mano derecha en el corazón y se inclinaba. Si hubiese dependido de el, no la hubiese utilizado, pero ellos así lo habían querido.
Juls intervino, estrechando sus ojos hacia el – Ese es un derecho otorgado solo a los monarcas coronados por Aslan.
Astrian sonrió con sorna mientras se erguía – Y dime amigo mío, ¿Quien crees que me corono? – La sala quedo en total silencio, aquello había sido un golpe bajo, muy pocos podrían haberlo previsto.
Caspian suspiro mientras bajaba a Rhindon, mas no la envainaba – Acepto la palabra. – No había forma de que pudiera negarse. Astrian asintió en agradecimiento.
"... El coraje significa que aunque halla miedo
Sigues moviéndote
Que aunque estas herido
Sigues viviendo..."
– ¡Pero Majestad...! – Quiso intervenir Mericheep.
– Basta – Pidió – Déjenos a solas – A su lado Victoria lo miro con ojos temerosos y preocupados. ¿Se había vuelto loco? ¿Como esperaba que lo dejara solo con quien intento asesinarlo dos veces? El telmarino relajo la expresión mientras la veía – Ve, estaré bien – Le dijo en voz baja para que nadie mas lo oyera, su tono era suave, casi un ruego. Pero Astrian no lo paso por alto.
– Mi lady – Empezó dirigiéndose a ella. Victoria cambio rotundamente la mirada, lo observo con ojos amenazantes – Pido su presencia también. – Tanto ella como Caspian lo observaron confundidos – Es...– Astrian sopeso la palabra – Imprescindible.
Los narnianos y telmarinos salieron, no sin antes dirigirle a Astrian una mirada peligrosa, dejando en claro el peligro en el que se encontraría si pasaba algo con su Rey y la dama. Las puertas se cerraron y solo quedaron ellos tres en la Sala.
El antiguo Rey divago entre sus dos acompañantes, la chica estaba vestida con ropas de hombre – Bonita ropas Se burlo. Victoria bufo en respuesta, la mirada de el observo la espada que estaba en su mano, su expresión cambio al instante – ¿De donde sacaste esa espada?– Exigió. Su tono se volvió mas grave y pesado, casi intimidante.
– Debo decirle que esos son asuntos que no le incumben – Astrian estuvo a punto de replicar y Victoria lista para responder, pero Caspian se le adelanto.
– ¿A que ha venido? – No le gustaba que estuviese en Cair Paravel, no le gustaba que estuviera en Narnia.
El sonrió, el telmarino era directo, sin temor a expresar sus ideas, seguro de lo que hacia. Era un desperdicio tener que declararle la guerra, estaba seguro de que era un excelente soldado – Les tengo una proposición.
– ¿Que quieres? – Pregunto Victoria al instante. Ella era muy diferente a el, impaciente, temperamental, explosiva.
El tono de Astrian se volvió regio y serio. – Como Rey cuido del bienestar de mi pueblo. Así que les propongo un duelo – Ambos quedaron en silencio. Caspian recordando el duelo entre Peter y su tío, era una proposición seria, algo que no se podía tomar a la ligera. Las vidas de ambos se ponían en juego, solo uno sobrevivía, tan solo en una persona recaía el destino de Narnia.
– ¿Por que hiciste que me quedara? Esto es entre Caspian y tú. No tengo nada que ver en esto – Intervino Victoria.
La mente del telmarino fue más rápida. Ella no estaba allí por solo estarlo. No... Las intenciones del otro se revelaron ante sus ojos. Subió a Rhindon rápidamente y la apunto a la garganta de Astrian – Ni se te ocurra pensarlo – Dijo entre dientes.
"...Todos tenemos excusas
Vivimos en el miedo que nos mata
Como un pájaro con las alas rotas,
No es lo alto que vuela
Sino lo hermoso que cantara..."
Astrian desenvaino su propia espada, mas no lo ataco ni lo intento. – Es su decisión.
Victoria saco a Agatha de su vaina y se acerco a Astrian – Baja la espada y cumple lo que dijiste – Lo amenazo, estrechando su mirada hacia ella, finamente el aludido bajo el arma – ¿De que estas hablando?
– No lo digas, Astrian – El tono de Caspian era peligroso, su mirada se oscureció, era otro, alguien a quien temer. – No lo aceptare.
– Caspian, ¿Que esta pasando? – Los dos hombres se mantuvieron en silencio. – ¡Maldita sea! ¿Que ocurre? – Grito frustrada.
El telmarino respiraba pesadamente, Rhindon bajo a un costado sin fuerza – El reto a duelo no... No es para mí, es para ti.
Victoria abrió sus ojos como platos y busco a Astrian con la mirada – ¿Es... Es cierto?
Astrian asintió – Suspicaz el Rey ¿No?– Murmuro antes de volverse a ella – Si, es cierto.
– Astrian...- Gruño Caspian – Ella ni siquiera es narniana, no tiene nada que ver en esto.
El aludido puso sus manos detrás de su espalda – Tu deberías saber mas que nadie que yo puedo retar a quien quiera.
– Del propio país. No puedes retarla – El no estaba dispuesto a jugar con su vida así, era como entregársela en bandeja de plata.
Astrian se giro hacia ella – Victoria ¿Cierto? – Ella asintió aun confundida – ¿Cuanto llevas estando en Narnia?
– Meses – Respondió automáticamente. Caspian apretó los ojos, lo estaba acorralando, sabia que estaba por decirle el, no había a donde ir.
– Quizás no haya nacido aquí Empezó el otro monarca, dirigiéndose a el – Pero TÚ la acogiste aquí en Cair Paravel, la presentaste como una dama de la corte, la llevaste a la guerra con el ejercito narniano. ¡Es narniana, Caspian! No hay a donde ir.
– Eres un maldito – Respondió el entre dientes. La iba a asesinar...
Astrian rió oscuramente – Desde hace siglos, de hecho – El temperamento de Caspian exploto, Rhindon se levanto en los aires y se lanzo hacia Astrian, el mayor bufo con sorna y su propia espada choco contra la de el telmarino. Antes de que pudiese hacer otro movimiento, la punta de Agatha estaba a una pulgada de su corazón.
– Basta – Murmuro Victoria. – Baja a Rhindon, Cas – El la miro como si se hubiese vuelto loca – Solo hazlo – Dijo con tono mas duro. Lentamente, la bajo – Tu igual – Señalo a Astrian, el bufo sin moverse un centímetro. Ella toco el pecho de el con Agatha – No temo en atravesarte, Astrian, baja la espada.
Él solo puso los ojos en fastidio. Victoria se acerco mas a el. – Solo baja la maldita espalda. No es tan difícil – Astrian puso los ojos en blanco con fastidio y bajo su espada. – Gracias – Ella los imito y bajo a Agatha. Estaba siendo dura, pero alguien tenia que mantener la cabeza fría en aquel momento.
El rodó sus ojos. Habían hablado demasiado, tenía cosas que hacer. No tenía tiempo para esos juegos de niños. Fue al grano – ¿Aceptaras?
– No – Respondió Caspian inmediatamente, Victoria coloco una mano en su brazo, preocupado porque el se volviera a lanzar contra Astrian. Si a el le daba la gana, con tan solo convertirse en dragón los asesinaría. Ella suspiro, sabia que lo que estaba por hacer acabaría mucha de las cosas que tenia con Caspian, algo punzo dentro de su corazón al imaginarlo.
– Si – Respondió apretando sus ojos con fuerza. Al abrirlos, vio a Caspian observándola, desvió su mirada de el. Estaba en shock. La calma que prevé la tormenta...
"...No importa cuantas veces hayas caído
Sino cuantas veces te levantaste,
El coraje es cuando pierdes el camino
Pero aun así, hallas la fuerza que necesitas..."
– Nos vemos en Beruna dentro de dos días – Y frente a ellos se convirtió en un dragón, extendió sus grandes alas y se fue por la ventana. Segundos después era un simple punto rojo en el cielo.
El telmarino y ella quedaron en silencio. Finalmente, el salio de la impresión y exploto.
– ¡¿QUE ACABAS DE Hacer?¡ – Grito Caspian, separándose de ella. - ¿ESTAS LOCA?- Su mandíbula estaba tensa, sus puños apretados y su rostro completamente rojo. - !TE VA A MATAR!
– Tranquilízate, Caspian.
– ¿Que me tranquilice? ¿Entiendes lo que acabas de aceptar? ¡Aceptaste un duelo a muerte! ¡O tu lo asesinas o el te asesina! – Victoria retrocedió un par de pasos. No quería luchar con el, no en ese momento...
– Lo se – Fue todo lo que dijo. – Tan solo... – Se acerco a el, intentando tocar su rostro, Caspian se separo de ella al instante con desprecio.
– No me toques, Victoria... – Gruño caminando a la puerta.
– Caspian, por favor...– Lo llamo ella, no podía dejarlo ir así...El la interrumpió.
– Si quieres que te asesine al igual que a Althea, hazlo. Pero no cuentes con mi apoyo en esto – Fue lo último que dijo antes de salir de la Sala.
Victoria apretó los puños, sus uñas se clavaron en sus palmas con fuerza. Su desprecio la había herido, la había lastimado profundamente, apretó su mandíbula, ella no lloraría por eso. No, había cosas muchas más importantes en ese momento.
Los narnianos y telmarinos empezaron a volver a la sala, ella puso la cabeza en alto y sin dirigirle la palabra a alguien salio de la Sala. Camino por los pasillos de Cair Paravel y no vio a Caspian por ningún lado. Suspiro con pesar y fue a su habitación. Cerró la puerta con fuerza detrás de ella. Se sentó al pie de esta y abrazo sus piernas, poniendo su cabeza sobre sus rodillas.
Tan solo una lagrima cayo.
– ¿Por que es así? ¿Por que? – Susurro cerrando sus ojos. – ¿Por que me haces esto, Cas? ¿Por que?– Estuvo así durante casi una hora. Al levantarse, su cuerpo estaba totalmente agarrotado, con pesadez fue hasta la cama y se dejo caer en ella – Nunca quise que fuese así...
"...El coraje es cuando tienes miedo
El coraje es cuando todo parece gris
El coraje es cuando debes cambiar
Y continuas viviendo..."
Lanzo una piedra al mar, reboto un par de veces antes de hundirse en el agua. Suspiro mientras pasaba una mano por su cabello oscuro – ¿Por que ella? – El hubiese aceptado el duelo sin ningún problema, el era el Rey, ese era su deber. Pero todo había cambiado cuando la eligió a ella, era muy diferente, se le hacia imposible imaginarse verla luchando contra el y saber que no podría intervenir... No quería que ella saliera lastimada, no quería que muriera... No podría nunca con aquello, su corazón no lo soportaría.
Astrian lo estaba haciendo a propósito. Quería repetir lo que ocurrió con Althea, Victoria había firmado su sentencia de muerte al aceptar, la iba a matar...
– ¿Para eso la trajiste, Aslan? ¿Para que la asesinen frente a mis ojos? – Murmuro con rencor. Una fuerte brisa lo azoto.
– Paciencia, hijo mío. Paciencia...– Una voz se mezclo con el aire. Caspian suspiro, dolido.
– Solo espero que no sea demasiado tarde...– Susurro mientras se ponía de pie, lanzando una ultima piedra al mar
"...Sigues moviéndote
Sigues viviendo
Sigues amando de todas formas..."
Courage - Orianthi.
