Disclaimer: Todo le pertenece a C.S Lewis. Yo solo juego con los personajes.

Summary: "Solo quiero regresar a casa" Victoria verá que no es tan sencillo. Una guerra, un amor. Mentiras y traiciones. La vida nos pone una nueva prueba. ¿Te crees capaz de pasarla? Es tu turno de demostrarlo. Caspian/OC

Capitulo XIV – Falling Inside The Black.


"Esta noche estoy solo,

El dolor se aferra

No me dejes en este frío,

Nunca quise esto..."


Los rayos del astro Rey empezaban a filtrarse a través de las gruesas cortinas de la habitación de Caspian. Estaba amaneciendo, trayendo consigo el día que decidiría el destino de Narnia...

Sus parpados se levantaron lentamente, sentía una figura amoldada a su cuerpo y respirando junto a él. Un hermoso perfume inundo sus fosas nasales, lo conocía como nadie. Su brazo pasaba sobre su cintura hasta entrelazarse con sus finos dedos. Sabía perfectamente quien era.

Victoria sintió un leve cosquilleo en la parte baja de su cabeza, las respiraciones de Caspian iban acompasadas con la suyas. Sonrió levemente.

¿Te desperté? Susurro contra su cabello, un escalofrío recorrió toda su espalda.

Se giro quedando frente a él. Caspian la atrajo a su cuerpo, sus frentes quedaron unidas No importa Respondió. Un silencio quedo entre ellos. Su mente evocando todos los recuerdos de la noche anterior, no pudieron reprimir la sonrisa que se poso en sus labios.

¿Estas segura de esto? Pregunto observándola a sus ojos. Sus propios ojos brillando en una preocupación que no había sentido en años. Aun no se acostumbraba a la idea de que luchara con Astrian, pero en el fondo sabia que ya no había nada que él pudiera hacer.

La mano libre de Victoria fue hasta su cabello y lo acaricio levemente, dándole calma Si Murmuro finalmente.

Caspian suspiro resignado Esta bien Su voz llena de dolor. Albergaba la pequeña esperanza de que se negara.

Te quiero, Cas. Nada de lo que pase hoy cambiara eso Un atisbo de sonrisa apareció en los labios del telmarino. Dejo un pequeño beso en sus labios.

Yo también, Victoria. Más de lo que te imaginas Ella le sonrió mientras apoyaba su cabeza en su pecho, los dedos de Caspian jugando con su cabello. Un rato después supo que ya era momento de volver a la realidad. Tienes que prepararte.

Ella que había cerrado sus ojos ante sus caricia, clavo su mirada en el. Suspiro profundamente Tienes razón.


"... Tu toque fue amable

Tu tacto me daba vida

Espere mucho tiempo

Perdí demasiado tiempo..."


¿Esta todo listo, Vendaval? Pregunto Caspian entrando ala Sala de Armas, ya listo con su armadura, un león dorado decorando la túnica roja de esta.

Listos para marchar, mi Señor Aseguro el.

Iré en un momento. Prepáralos para partir Pidió. El centauro asintió y el Rey dejo la habitación.

Los últimos rezagados quedaban en los pasillos. Camino hasta la habitación de Victoria.

Toc toc.

Pasa, Cas Murmuro ella desde adentro. El telmarino paso, estaba arreglando sus brazales, en silencio se acerco a ella y la ayudo.

Estamos todos listos para partir Anuncio cuando termino de arreglarla. Ella respiro profundamente, llevaba la misma armadura de la ultima guerra, su cabello recogido en una trenza. – ¿Tu lo estas? – Pregunto un momento después.

Victoria lo observo en silencio, haciéndose la misma pregunta. ¿Estaba lista para aquello? ¿En realidad lo estaba? – Deberia estarlo – Respondió dándole una pequeña sonrisa, Caspian se la devolvió – ¿Y tu?

La sonrisa se borro de su rostro, una expresión triste cruzo sus facciones – Nunca estaré listo para verte luchando – Admitió bajando la mirada. Ella se puso de puntillas y beso su frente, el Rey levanto la mirada.

– Mi caballero de brillante armadura. – Caspian rió entre dientes.

– Mi valiente guerrera – Ella también rió. – Ya debemos irnos.

Victoria respiro profundamente. – Vamos – Respondió y empezó a caminar hacia la puerta. Una fuerte mano agarro su brazo y la atrajo a su cuerpo. Los brazos de Caspian la rodearon calidamente, abrazándola desesperadamente.

Todas las mascaras de tranquilidad cayeron a sus pies, se abrazo a su cuerpo, necesitando de su consuelo.

– No quiero que nada te pase... – Susurro el telmarino contra su cabello. Sus más profundos miedos salían al exterior de nuevo, el miedo a perder a alguien más, a perder el amor de nuevo.

La inglesa se quedo en silencio dentro del abrazo, no podía decirle que estaría bien, ni siquiera ella sabia eso. Solo el tiempo les daría una respuesta a ambos. Levanto la mirada y se encontró con un par de ojos marrón chocolates mirándola fijamente, le sonrió levemente mientras rozaba su mejilla con sus dedos. Caspian atrapo su mano encima de la suya, le sonrió tristemente.

– Es hora – Murmuro ella en voz baja. Él dejo caer su mano y asintió lentamente mientras se apartaba de ella. Al salir, ambos quedaron en silencio, los guardias esperaban por ellos en las puertas. Antes de llegar a ellas Victoria lo tomo del brazo y lo atrajo a ella, poso sus labios sobre los de él en un pequeño roce. – No lo olvides... – Dijo contra sus labios.


"...No me dejes solo

Apenas puede verte,

No me dejes..."


Dos gigantescos ejércitos se situaron uno en frente del otro, observando fijamente a su adversario. Era una imagen bastante extraña, narnianos contra narnianos, algo que muchos jamás habrían imaginado, pero que en aquel momento se volvía realidad.

Astrian observaba fijamente a sus objetivos: Caspian y Victoria.

Los dos lo miraban concentradamente, esperando por que hiciera algo. Finalmente, lo hizo. Desenvaino a su espada y la levanto en el aire, declarando que ya estaba listo para el combate.

Llena de determinación, Victoria bajo de Claire y desenfundo a Agatha, hizo el mismo movimiento que el Rey, aceptando el desafío oficialmente ante todos los soldados. Con pasos casi sincronizados se acercaron el uno al otro. Se inclinaron ante su oponente.

– Este es el ultimo momento para arrepentimientos – Empezó Astrian sonriendo sardónicamente.

– Puedes sentarte si esperas que lo hagas – Respondió ella.

El antiguo Rey asintió, sorprendido por la determinación de la chica. – Terminemos entonces con esto. – No se necesito más que aquello, se lanzo hacia ella. Ambas espadas emitieron un estruendo metálico al encontrarse. Un extraño brillo salio de ambas al rozarse. Ella quedo sorprendida por aquello, pero despejo su mente, si vivía, tendría bastante tiempo para adivinar aquello.

Retrocedieron. Astrian frunció el ceño, era rápida, pero probaría que tanto. Se volvió a lanzar hacia ella, Victoria giro sobre su propio eje antes de encontrarse de nuevo con él. La inglesa ataco, diciéndose a su pierna, la espada de Astrian la bloqueo antes de retroceder una vez más.

– Nada mal.

Ella puso los ojos ante el cinismo de su contrincante y se volvió a lanzar hacia él, directamente a su cabeza. Astrian se agacho instintivamente, protegiéndose del golpe. Ella sonrió descaradamente. La frustración lleno el cuerpo del Rey y blandió su espada con mucha mas fuerza de la que había usado.

Victoria conocía su propia manera de luchar, sabia que su fuerte estaba en la rapidez de su ataque, no en la fuerza. A pesar de sus entrenamientos, era una mujer, y Astrian la superaba en la fuerza bruta. Poniendo todas sus energías, consiguió alejar la espada del Rey de su cuerpo.

Ese era su punto débil, pensó Astrian, la fuerza. Debía haberlo adivinado antes. Lo que haría era arriesgado, su cuerpo se cansaría mucho más rápido, pero era lo más rápido que podía hacer en aquel momento. Todos sus movimientos se centraron en aplicar la mayor fuerza, sin dejar aparte la técnica.

Pero el problema seguía allí, ella era muy rápida, y se defendía con facilidad. Sin embargo, Victoria debía atacar más.

Astrian continuo con sus juegos y en ese momento la mente de la chica se ilumino.

La estaba cansando.


"...Caigo en la oscuridad,

Me resbalo por las grietas,

Caigo en las profundidades,

¿Podré volver?..."


Maldijo en su interior, tenia que cambiar lo que estaba haciendo. Astrian movió a su espada hacia su brazo, se aparto hacia un lado y antes de que él pudiese hacer algo, ella llevo a Agatha a su brazo, cortándolo.

Un vitoreo de felicidad se escucho desde las tropas de Caspian. El telmarino tenía su cuerpo completamente tenso, pero sonrió levemente al ver el adelanto de Victoria. Su sonrisa desapareció al instante, aun quedaba mucho por ver.

Astrian fulmino con su mirada a Victoria, y se lanzo hacia ella, su espada paso por su hombro. La inglesa mordió su lengua para detener el grito de dolor que se abrió paso por su garganta, aun así, no pudo acallar el gemido de dolor.

Se volvió hacia él y empezó a mover su espada. Astrian la bloqueo, ella continuo moviéndose hacia él, ignorando la punzada que se creaba en su hombro cada vez que se movía. Astrian movió su espada y Victoria solo tuvo un momento para levantar su pierna antes de que su contrincante la rebanara.

Un grito ahogado quedo entre ambas tropas al ver que volvían a retroceder. Caminaron en un círculo, recobrando el aliento y observándose. Azul contra verde se encontraron, el estomago de Astrian se revolvió, jamás se había fijado completamente en ella, su mente se agito. Le recordaba a alguien... Le recordaba a ella. Gruño ante las imágenes que volvieron a su mente. ¡Mentiras!Grito en su interior, eso había sido ella. Nada más que mentiras.


"... ¿Puedes oírme?

Continúo cayendo en la oscuridad

Sigo cayendo a través de las grietas..."


Victoria vio como el cabello rojo de su contrincante se pegaba a su rostro debido al sudor, incluso algunos mechones del suyo mismo estaban en la misma condición.

Como si sus miradas lo hubiesen dicho, ambos se lanzaron al otro en el mismo instante. Aunque no pareciera, ya llevaban horas peleando, ya había sido más que suficiente.

Listos para el ultimo enfrentamiento, para decidir la vida y destino de ambos.

Ataque, defensa, golpe, retroceso. Así era su lucha, una serie de pasos coordinados, conocidos, esperados. Las espadas se encontraban a cada momento. Rapidez contra fuerza, presente contra pasado.

Se veía inmerso en otras imágenes, en otros tiempos. Frente a él, el rostro de Victoria se distorsiono, otro apareció, el de Althea, era incluso el mismo sitio que había elegido para luchar cientos de años antes. El sentimiento de ser traicionado lleno su ser, sus movimientos se volvieron más agresivos y salvajes, rápidos, fuertes...

Fue demasiado para Victoria.

La espada de Astrian se engancho con Agatha, moviéndola, la lanzo por los aire. Cayó con un golpe sordo a metros de ellos. La punta de la espada del Rey rozo el pecho de Victoria, justo donde estaba el corazón.

Los ojos de ella se abrieron como platos. Respiraba con dificultad, su corazón se lleno de temor, pero no decayó. Mantuvo la frente en alto, observo por el rabillo del ojo a Caspian, quien había palidecido notablemente. Todos los observaban esperando por que algo pasara.

El aliento del telmarino quedo atascado en su garganta. No había más posibilidades para ella, no había nada que él pudiera hacer, la iba a perder. La iba a perder como a tantas otras personas.

Un magnifico rugido inundo los oídos de todos.

Astrian y Victoria se volvieron hacia el Gran León. Aslan los observaba a ambos enigmáticamente. Una figura estaba de pie junto a él.

Ninguno de los guerreros salía de su estupefacción. Aunque la espada aun apuntaba el corazón de Victoria, tembló un poco bajo el control de Astrian. Tan solo una palabra salio de sus labios.

– Althea – Dijo aun en sorpresa.

– Ángel... – Susurro Victoria al mismo tiempo. Ambos se observaron en sorpresa, al ver que el otro reconocía a la recién llegada.

– Ha sido suficiente – La profunda voz de Aslan retumbo en el lugar. Astrian lo observo a sus ojos ámbares.

La recién llegada hablo. – Baja la espada, Astrian – El Rey la fulmino con la mirada.

– ¿Que haces tuaquí? – Gruño aun con la espada apuntando a Victoria, su tono estaba lleno de rencor.

– Yo la he traído – Respondió Aslan.

– Por favor, Astrian, deja la espada.

– Yo gane, Althea. Su vida me pertenece – Caspian observaba todo aquello, pero su mente tan solo estaba en Victoria. Tenia que salvarla de alguna manera, no podía dejar que nada le sucediera. Se adelanto un paso, dispuesto a cualquier cosa por salvarla.

– ¿Refutas la decisión de Aslan? – Murmuro con desprecio.

La mirada de Astrian se volvió hacia él – Sabe perfectamente que yo he ganado, ella debe morir.

Un gruñido salio de los labios del felino. – Baja la espada, Astrian.

Pero el Rey tan solo acerco mas la espada hacia el corazón de Victoria, ella sabia que en cualquier momento su piel no aguantaría la presión y cedería ante el filo de la espada.

– ¡Astrian! ¡Basta! – Suplico Althea corriendo hacia ellos, Aslan la siguió.

– ¿Por que habría de hacerle caso a una traidora y mentirosa como tu? – Escupió Astrian con desprecio. Ella estaba muerta, él la había asesinado, ella no podía estar ahí. Por su culpa estaba maldito, por su culpo ya no le quedaba nada. ¡Por su culpa estaba vacío!

– Astrian, por favor... – Rogó ella. Victoria tan solo podía llevar su mirada de uno otro. Althea era Ángel, Ángel era Althea, su respiración se había agitado mucho, la que siempre la había aconsejado era la esposa de Astrian, de la persona que ahora mantenía una espada contra ella, de la persona que la había asesinado.

– ¡Dime por que! – Grito él, sus ojos azules llenándose de una furia que no había sentido en años. – ¡TRAIDORA! – Grito con rabia, el pecho de Victoria dejo caer una gota de sangre, su aliento quedo atascado en su garganta.

– ¡Déjala! – Grito ella esa vez, al borde de las lágrimas.

– ¿POR QUE? DIME TAN SOLO UNA RAZON – Exigió él, mas sangre broto de la herida de Victoria. Aslan gruño entre dientes.

– Althea, díselo – Ella lo observo en shock. No podía pedirle aquello no podía.

Sus ojos verdes lo observaron suplicante – Aslan, no...

– ¡Dime, Althea! – La voz de Astrian resonó en los oídos dela Reina.


"... Tu toque fue amable

Tu tacto me daba vida

Espere mucho tiempo

Perdí demasiado tiempo..."


– ¡Dilo! – Exclamo en tono totalmente autoritario. Althea no pudo negarse más.

– ¡ES TU HIJA! – Grito, usando su último recurso. Ya las lágrimas corrían por su rostro.

El tiempo se detuvo para todos, pero en especial para dos personas: Astrian y Victoria.

El Rey casi perdió el control de su espada, Victoria dejo de respirar durante varios segundos.

– No... – Susurro Astrian tragando saliva con dificultad – Estas mintiendo como antes. ¡Tan solo quieres jugar conmigo de nuevo!

– No, Astrian. ¡No! Mírala, tan solo mírala... – Aslan se coloco junto a ella. Muchos podrían pensar que él debía intervenir, pero aquel encuentro y el destino de aquello ya estaban escritos, él no podía interferir mas, pasara lo que pasara, quedaba en sus manos.

El aludido miro a Victoria temblorosamente, incluso nervioso. Cientos de cosas quedaron en su mente en ese momento. Ella... Esa chica, ¿Su hija? Su mente no daba para aquello, simplemente no daba. Se obligo a aceptarlo, no había nada que el pudiese negar. Su cabello rojo al igual que él suyo propio, pero sus ojos, eran los ojos que mucho tiempo atrás había adorado con tanto fervor, que tanto había amado.

La voz de otro hombre lo saco de todos sus recuerdos y pensamientos – ¡Esta mintiendo, Majestad!

– ¡Silencio! – Gruñeron Aslan y Caspian a la vez.

– ¡Es una vil mentirosa! – Continuo Brian, Astrian lo asesino con su mirada.

– ¡CALLATE! – Grito, su espada cayo a un lado de su cuerpo. Victoria soltó todo el aire que había quedado en sus pulmones. Sus ojos verdes se situaron en Althea, quien observaba a Brian amenazadoramente.

Pero Brian no lo haría, habían sido demasiados años esperando por aquello, por que todo eso terminaría, y no dejara que una niñita acabara con todo eso. – ¡NO! ¡Es una traidora! ¡Al igual que ella! – Hablo señalando a Victoria.

– Retráctate de lo que has dicho – Dijo peligrosamente Caspian mientras desenvaina a Rhindon y se acercaba a ella.

Brian bufo mientras desenfundaba su propia espada – Ella no es más que una mentirosa, una tonta. ¡Una...! – Pero no pudo culminar la frase, con un amenazante grito Caspian se lanzo hacia él.

– ¡No! – Exclamo Victoria temerosa de lo que estaba viendo – ¡Caspian! – Intento detenerlo, pero él no le hizo caso. Una mano delgada se aferro de su brazo, se volvió, Althea la agarraba.

– Si te acercas, te va a asesinar, Victoria.

– ¡No me importa! – Exclamo soltándose del agarre.

– ¡Victoria, no! – Gritaron Althea y Astrian cuando la vieron correr hacia Brian.

El traidor pateo el estomago de Caspian, el aire quedo totalmente expulsado de él, con otra patada lo lanzo al suelo.

– ¡Maldito! – Grito Victoria lanzándose hacia él con una furia que nunca había sentido. El traidor actuó con rapidez, y lanzo su espada hacia ella. Corto desde la herida que le había hecho Astrian en el hombro, hasta la mitad de su abdomen, pasando por su pecho herido. Un grito de dolor salio de Victoria.

– ¡VICTORIA! – Exclamo Althea corriendo hacia ella junto con Astrian, Brian fue más rápido y llevo su espada a ella. Cerro sus ojos esperando sentir la espada atravesarla, jamás llego.

Un inmenso rugido llego al lugar, y una sombra paso junto a ella, Brian quedo derrumbado al suelo, Aslan encima de él, acabando con su vida.

Un cuerpo cayó al suelo frente a ella. Victoria cayó de rodillas junto al cuerpo. – ¡CASPIAN! – Grito con dolor.


"...Eras mi fuente de fuerza

Intente todo por esa cosa que tanto amo

Sigo aquí,

No me dejes aquí,

¿Puedes oírme desde este abismo?

Y deseo que tú fueras mi único deseo

No me dejes caer en la oscuridad..."

Falling Inside The Black - Skillet.