Dioses, ha pasado muuucho tiempo desde que actualicé este fic por última vez...

creo que el anterior capi decepcionó n poco, más que nada or no haber hecho que Fudo recibiera unas cuantas palizas...xD no me extraña.

Pero bueno, aún así, Akemi no puede ser violenta siempre, que en realidad es una chica de lo más dulce ^^

bueno, muchísimas gracias por los comentarios, me encantaron, y sinto mucho haberos hecho esperar... cuando la inspiración no viene, no le podemos hacer nada...

en fin, os dejo on el capi ^^

gracias por leer!

...

- ¿Me lo estás diciendo en serio, Akemi? ¿Me aceptarías como hermano?

- No te pases. Tanto como aceptarte... Vaya, esto es tan raro...

- Te entiendo.

- No, no me entiendes, Fudo... Agh, que extraño me es ahora llamarte por el apellido...

El chico rio disimuladamente.

- Lo siento. Se que fue muy precipitado.

- Es que... si, ha sido todo muy rápido... ¿Como debería actuar ahora contigo? ¿Qué debería decirle a mi padre? O sea, a mi padre de siempre, no al... verdadero...

- No pienses tanto en esto. Ya veremos que hacer. ¿Crees que deberíamos decírselo a Sukui?

- De momento es mejor que no. No te ofendas, pero con... lo que tiene mi hermana ya es suficiente por ahora.

- Está bien.

- Por ahora solo se que no volveré a dirigirle la palabra a mi madre -Dijo apretando los puños-. No se como ha podido mantenerme engañada durante tanto tiempo. ¿Qué voy a hacer ahora?

- Tranquila, Akemi. Recuerda lo que me dijiste. No volverás a huir.

- Si, lo se. Y ya he tomado una decisión.

- ¿Eh? Una decisión... ¿Sobre que?

Akemi lo miró de lo más seria, aunque un poco más tranquila.

- Vamos a volver a la isla. Tenemos muchos asuntos pendientes ahí.

...

Natsumi suspiraba, viendo entrenar a los chicos.

Aki, Haruna y Fuyuka estaban preparando las cosas para el descanso, y Eiri estaba ayudando a los chicos a entrenar.

Que día tan aburrido.

Lo único que la entretenía era ver al chico que le gustaba, mientras se esforzaba en el entrenamiento.

Pronto sería el partido... el partido contra los Little Giants, el partido contra Roccoco...

Seguía sorprendida por como se había comportado el chico el otro día. Antes nunca le habría hablado así.

Parecía que la señoritinga Akemi lo estaba cambiando.

Y por una parte, le daba un poco de rabia.

"tú eres de esas chicas que, aunque no quieran estar con alguien, no quieren que sus exnovios sean de otra"

No se podía creer que le hubiera dicho algo como eso.

Así que al final a Roccoco le gustaba Akemi... increíble, todo había que decirlo.

Sabía que no debía importarle, ya que seguramente Akemi y el idiota de Fudo no volverían hasta después del partido... ella era demasiado conformista como para dejar a su hermana sola... pero además, no sabía por qué se preocupaba. Roccoco y ella ya no estaban juntos, y desde luego, no quería volver con él.

- Oye, Natsumi, ¿Estás bien?

- ¿Eh?

- estás muy seria.

- Oh, si... tranquilo, Endo, es solo que estoy un poco aburrida...

- Ya... todos estamos muy ocupados con el siguiente partido... espero que podamos ganarles.

- Claro que ganareis.

- Bueno, si tú lo dices, tendré que creerte -dijo entre risas.

Natsumi se sonrojó, mientras Endo se iba de vuelta a la portería.

Vio que Eiri se despedía de los chicos antes de irse, no sin antes mirarla de una manera extraña.

¿A donde iría?

Bueno, a ella por lo menos no le quitaría el sueño.

...

- ¡Eiri!

Los chicos del Orpheus recibieron a la peliazul con una sonrisa.

- Hola, ¿Qué tal estais?

- Bien, aquí, pasando el rato... -Dijo gianluca, aburrido.

- Tu siempre tan animado... Eh, ¿Donde está Lena?

- Está acompañando a Marco a la enfermería por su lesión -dijo Fidio-. Pero tranquila, volverán pronto.

- Ah, vale.

- Ven, anda, siéntate...

El chico se calló al notar algo de tensión en el rostro de su amiga.

- Bueno, mejor vamos a dar una vuelta, ¿Eh? Me apetece tomar un refresco. ¿Te vienes?

- Eh... claro.

Salieron de la residencia, hasta una plaza cercana, con una gran fuente.

Fidio aprovecho entonces para ir al grano.

- A ti te pasa algo.

- No, ¿Qué dices?

- Se te nota.

- Que no... no me pasa a mí... le pasa a Akemi. Más o menos.

- Anda, cuéntame.

- Verás... es un rollo muy complicado...

- Podré seguirte.

Elsie le contó todo desde el principio.

- A ver si lo entiendo... Natsumi estaba con Roccoco, pero ahora está por otro chico... Akemi y Roccoco se gustan, pero Akemi se ha ido, y además como Roccoco ha estado con Natsumi, duda de lo que debería hacer... ¿Voy bien?

- Si. A ver, se que no es para tanto, pero aún así... está el detalle de que Fudo se ha ido con Akemi a Japón, y no se por qué... Además, Natsumi está muy rara estos días...

- Lees demasiadas novelas de detectives... -dijo tranquilo, mientras se tumbaba sobre el cesped.

- ¿Pero qué teneis todos con mis novelas de detectives? Te digo que a Akemi le ha pasado algo, y Fudo tiene algo que ver... y no pararé hasta saber quien es el chico que ha provocado que Natsumi le hiciera daño a Roccoco. Fidio, tienes que ayudarme.

- ¿Yo? ¿Como puedo yo ayudarte?

- Consiguiendo información. ¿Lo harías por mí?

- Eso ni se pregunta. ¿Que quieres que haga?

- Tú te llevas muy bien con Akemi. Y más o menos con Fudo... además, tú ahora has estado hablando bastante con los de Little Giants. Tienes que hacer lo que sea, para descubrir algo. Yo me ocuparé de Natsumi. Aunque también intentaré hablar con Akemi, pero no creo que me diga mucho.

- Si, señorita Holmes.

- No bromees.

El chico rio.

- De acuerdo. Intentaré hablar con ellos.

- Bien. Bueno, será mejor que me vaya. A ver si puedo hablar ahora con Akemi... Tú llama a Fudo, ¿Vale? Intenta que te diga algo.

- Está bien.

- Vendré mañana y hablaremos. Adiós, Fidio.

- ¡Ciao, Eiri!

...

- ¿De verdad quieres volver a la isla?

- Si. Me gustaría quedarme con Sukui, pero tengo cosas pendientes. Además, recuerda que nos fuimos sin dar explicaciones, y no creo que el entrenador dijera mucho. Y tú tienes que jugar el partido. Debemos irnos.

- Está bien. Como quieras.

- Mañana se lo diremos a Sukui, y nos iremos en cuanto podamos.

Akemi lo había decidido.

Iba a acabar con todas esas tonterías de una vez.