- Titulo: "Un Amor enfermo".

- Autor: Kana

- Género: AU, Yaoi, OOC injustificado, violación.

- Pareja: SasuNaru.

- Disclaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto, Yo solo imagino perversiones con sus personajes.

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El Síndrome de Estocolmo es un estado psicológico en el que la víctima de secuestro, o persona detenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con su secuestrador. En ocasiones, los prisioneros pueden acabar ayudando a los captores a alcanzar sus fines…o tal dado el shock desarrollan una especie de sentimiento hacia estos.

Amor enfermo

Por Kana

Capítulo 4: Síndrome de Estocolmo.

Habían pasado tres semanas desde su última discusión con Sasuke, y las palabras que le gritó aún hacían eco en su mente: ¡¿Por qué no lo entiendes? ¡No es amor lo que tú sientes…! ¡Estas enfermo Sasuke!, ¡esto no puede ser amor!...

¡Estas enfermo Sasuke!

Enfermo…

Totalmente enfermo…

Durante esas tres semanas el Uchiha lo había ignorado por completo, la verdad es que esperaba que Sasuke llegará con un obsequio (como siempre), para pedir su perdón, pero nada.

Sasuke no hizo nada.

Esta pelea comparada con las demás, no fue muy fuerte, físicamente hablando Sasuke no lo golpeó ni le gritó, no sufrió mucho daño.

La verdadera persona que recibió todo el daño, esta vez fue Sasuke.

O eso es lo que estaba comenzando a pensar después de todo el tiempo que había pasado.

Durante la semana Sasuke ya no llegaba por la tarde, si no que llegaba por la madrugada, y aunque dormían en la misma cama, no lo tocaba.

Por la mañana ya no habían besos de despedidas, y los fin de semana ya no habían mimos por parte del mayor, al contrario, al parecer tomó sus días de descanso para trabajarlos también, ya que se iba de mañana y volvía muy tarde.

De hecho, más de tres veces llegó con un intolerable olor a alcohol, en esos momentos sintió mucho temor, ya que Sasuke usaba la excusa de estar ebrio para abusar de él.

Pero nada, Sasuke ni siquiera se le acerco.

.…

Entre más tiempo pasaba, más pensaba en la actitud que el Uchiha había tomado con él, en sus actos de desamor y en su mirada… tan neutra y dolida.

Comenzaba a sentirse culpable…

¡Pero joder!

¡No podía sentirse mal por Sasuke! No podía sentirse culpable.

No podía, no lo merecía.

Al contrario, debería sentirse bien, Sasuke lo estaba ignorando, hasta era probable que "el amor" y el deseo que profesaba sentir por él desaparecieran, y quizá… por más pequeña que fuera la posibilidad, lo dejará libre.

Libre…

Completamente libre…

Podría recuperar su vida, a sus amigos, sus estudios, su trabajo… todo.

Pero eso no lo hacía feliz… al contrario, lo estaba haciendo sentir solo, bastante solo.

Una vida sin Sasuke.

Una lagrima se deslizó por su mejilla, un silencio incomodo lo invadió, lap angustia, confusión, soledad...

No podía estar pensando en eso, no podía…. Sencillamente no podía.

No podía siquiera considerar tener a Sasuke en su vida.

Sasuke destruyó su existencia, no merecía tener estos sentimientos.

¡No los merece!

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¡¿Por qué no lo entiendes? ¡No es amor lo que tu sientes…! ¡Estas enfermo Sasuke!, ¡esto no puede ser amor!

¿Realmente Naruto pensaba eso de él?, que… ¿estaba enfermo?

¡¿Cómo podía siquiera pensarlo? ¡¿Cómo podía decirlo?

Naruto era SU vida, lo era todo para él, su pasado, presente, y futuro, todo, completamente todo y él debería ser igual para Naruto.

Pero… su paciencia se agotaba, esperar a Naruto le estaba tomando más tiempo del que había planeado.

¿Qué era lo que quería el dueño de su amor?, ¡Si lo tenía todo!

Regalos, mimos, riqueza, amor… todo lo que una persona normal querría, completamente todo.

¿Entonces qué?, ¿Eso no era suficiente?, ¿Acaso él, Sasuke Uchiha no es suficiente para llenar su existencia?

Cada uno de los días que pasaron desde su última pelea con el blondo, no paraba de pensar en qué podría darle para arreglar la situación.

Todas las otras peleas donde se vio obligado a golpear y a maltratar al rubio, no fue su intención, ¡Para nada!, él sería incapaz de maltratar a su Naruto, pero el rubio tuvo la culpa, él y sus palabras necias, su resistencia ante lo inminente, ¿por qué no se rendía ya?, ¿Por qué no aceptaba ya su realidad? Su hermosa realidad junto a él…

Una demencial idea afloro en su cabecita, las palabras de Naruto ya no hacían eco en su mente de manera pesimista, sino que de forma óptima, su amor era tanto que lo hacía obsesionarse, eso lo sabía, pero su querido rubio no estaba enterado, por lo cual, hoy llegando a casa se disculparía y le haría entender bien las cosas, "No estoy enfermo Naruto, sólo estoy enamorado"

Una cálida sonrisa se formó en su pálido rostro, de seguro Naruto lo entendería.

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Aprovechando de que Sasuke no estaba en casa hizo algo que por temor nunca había llegado a hacer: Revisar los muebles, cada uno de ellos.

Se le ocurrió cuando estaba en la sala de juegos, apagó el play station 3 que Sasuke le trajo hace un mes y fue hasta la sala para comenzar, la verdad había muchos muebles, demasiados para poder examinarlos en el corto período de tiempo que tenía, eran las 8:00 PM, hora a la que Sasuke debería llegar, y aunque últimamente había estado llegando de madrugada, siempre estaba la posibilidad de que llegará antes de lo pensado.

Dejo de revisar los cajones de la sala, la mayoría de estos estaban vacíos, por lo que subió rápidamente las escaleras para llegar a su habitación, su corazón latía muy rápido, no sabía si era por todo lo que había corrido o por el miedo de ser visto por Sasuke.

Comenzó por revisar el armario, tomo todas las prendas de Sasuke reviso todos los bolsillos pero nada, y a medida que revisaba las cosas las lanzaba al piso dejando todo completamente desordenado. Al percatarse de eso, su nerviosismo creció, ¡No debería haber tirado las cosas!, su respiración se disparó, la adrenalina estaba en el tope de lo que podía aguantar su "aún" buen juicio, sus movimientos se hacían cada vez más torpes, se sentía como una presa acorralada agonizando antes de ser masacrada.

Terminando su registro y al no encontrar nada, su desesperación comenzó a aumentar.

Se puso una mano en el pecho tratando de regular su respiración, la taquicardia había aumentado.

Sacudió la cabeza y miró a su alrededor, aún le faltaban las cómodas. Saltó hacia la cama y se dirigió hacia la que estaba al lado de Sasuke (entiéndase el lugar que el Uchiha tomaba en la cama), e intento abrir unos de los cajones.

- ¡Maldición!-

Gimió, fue un intento fallido ya que estaba cerrado con llave, intento de nueva cuenta con el cajón de abajo y éste si abrió. ¡Abrió!

Se bajó de la cama para inclinarse frente al mueble, dentro había una cajita, lubricantes y un… un teléfono celular.

El aparato temblaba entre sus manos… sus ojos se nublaron, su pecho subía y bajaba de manera desbordante, estaba hiperventilando, debía calmarse o colapsaría, el celular estaba apagado, por un momento se vio terriblemente aterrado, ¿Y si tenía contraseña? Le rezó a todos los santos que conocía antes de prender el móvil y gracias a Dios no le pidió clave.

Se sentó sobre la cama y comenzó a marcar el número de uno de sus amigos: Gaara.

Miraba la pantalla, la llamada estaba llevando su curso, en unos momentos el tono de espera se escuchó, como también el sonido de la puerta de la habitación abrirse.

Su corazón se congeló y por un momento dejó de respirar. El celular que hace unos segundos estaba en sus manos ahora caía de manera estrepitosa sobre el suave piso alfombrado.

Sasuke lo miraba impactado desde el marco de la puerta, sosteniendo en sus brazos un hermoso y grande ramo de rosas rojas… tan rojas como la sangre.

Comenzó a balbucear, su cuerpo a temblar, lo mataría… ahora si lo mataría… no tuvo otra reacción más que bajar la cabeza.

Las rosas cayeron al piso y su suave y dulce aroma invadieron la oscura estancia, bastaron unos segundos para escuchar como los pasos de Sasuke se acercaban lentamente se hacía él, hasta que finalmente pudo observar sus pies frente a sí.

Un silencio mudo invadió la habitación, no se sentían siquiera sus respiraciones.

Pero una ronca y risueña voz rompió aquel silencio…

/¿Aló?/

/¿Quién es?/

/Sai si eres tu corta el rollo/

Su corazón dio un salto, esa era la voz de Gaara, su mirada buscó la fuente de ese sonido, era del celular que hace unos momentos tenía en su poder, y que ahora estaba a los pies de Sasuke.

- ¡Gaara!- Un grito lastimero salió de su garganta sin poder evitarlo.

/¿¡Naruto!/

/¿Naruto eres tú?/

/Respo-/

Llevó desesperado sus manos a la cabeza, casi jalándose los cabellos, Sasuke acababa de destrozar el celular con solo una pisada, una estrepitosa y brutal pisada.

Su última esperanza estaba hecha trizas frente a sus ojos.

Lentamente subió la cabeza para encontrarse con el rostro serio y enfadado de Sasuke.

El miedo se apodero de su cuerpo y por instinto intento escapar, pero ya era demasiado tarde, en cuando se volteo para salir huyendo el Uchiha ya lo había atrapado.

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Naruto… ¿A dónde crees que vas?

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FIN cap 4.

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Gracias por leer :3