- Título: "Un Amor enfermo".
- Autor: Kana
- Género: AU, Yaoi, OoC injustificado, violación.
- Pareja: SasuNaru.
- Disclaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto, Yo solo imagino perversiones con sus personajes.
.
.
— .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. —
.
.
Los celos enfermizos en casos más graves se vinculan a una necesidad permanente de introducir a un tercero en la relación de pareja transformándose así en una relación triangular. Este tercero es visto como un rival sobre el cual se proyectan sentimientos negativos, odio y resentimiento. Hay en los celos patológicos siempre una necesidad de competir con otro, generando sentimientos de inseguridad e impotencia.
Amor enfermo
Por Kana
Capítulo 5: El Fin…
El miedo se apodero de su cuerpo y por instinto intentó escapar, pero ya era demasiado tarde, en cuando se volteo para salir huyendo el Uchiha ya lo había atrapado.
- Naruto… ¿A dónde crees que vas?
.
.
.
Siempre fue un niño mimado, siempre obtuvo lo que deseaba, y por sobre todas las cosas; nunca se le negó nada. Sus padres murieron cuando era apenas un crío, ¿Cuántos años tendría?, ¿Tres, quizá cuatro años?, a quién le importa, a él no le había afectado, el factor "familia", nunca fue importante a su criterio.
Para ese entonces su hermano tenía unos 10 años, y la muerte de sus padres tuvo el mismo efecto en él… algo totalmente irrelevante.
Su tío fue el que se encargó de ellos, Madara Uchiha, un cretino de primera, bastardo como él sólo, pero ese idiota supo cuidar de los polluelos de tal forma que pudieran sobrevivir sin tener que depender de otros.
Madara murió cuando cumplió los 15 años, otro acontecimiento irrelevante, tanto para él como para su hermano. Itachi ya era mayor de edad y pudo cobrar la herencia, que por decir algo, cubriría todos los gastos que realizaran en la vida.
Cuando cumplió los 17 quiso mudarse, Itachi se lo permitió y le dio una buena cantidad de dinero.
Quiso disfrutar de su vida de adolescente, sexy, jovial, y con las hormonas a mil. Para que decir que las mujeres le sobraban y al igual que cuando era un crío obtenía lo que quería; jóvenes, adultas, casadas, comprometidas, todas esas perras llegaban a su cama, todas.
Con el tiempo la rutina lo aburrió, volvió con Itachi, pero no para vivir con él de nueva cuenta, si no para pedir un trabajo. No es que lo necesitara, está claro que no, pero quería hacerlo, y obviamente su hermano se lo concedió.
Frente al edificio donde trabajaba como gerente general, quedaba un parque, un hermoso parque con enormes árboles de diversos tipos. Le encantaban las hojas cuando estaban marchitas, hermoso otoño, como le gustaba.
Entonces, fue ahí donde lo conoció, donde vio por primera vez a ese enigmático hombrecito que hizo que su corazón latiera tan rápido que pensó que se estaba enfermando.
Ignoró ese sentimiento, ¡De verdad pensó que era taquicardia!, pero al día siguiente se volvió a repetir, cuando lo vio allí, caminando por el parque, entre esa lluvia de hojas marchitas… era el chico de cabello dorado y ojos azules.
.
.
Su corazón volvió a latir de manera voraz.
.
.
Ese chico no era como los demás, eso era obvio, como también era obvio querer saber más de él.
Por mucho tiempo, quizá meses, esperaba impaciente la hora en que el chico se pasara por el parque, siempre lo hacía, por lo que pensó que su casa debería de estar cerca.
Hubo una vez, en la que se decidió hablar con él, pero estaba nervioso, tan nervioso que le temblaban las manos, ¿qué le diría?, ¿debería fingir que estaba perdido?, ¿preguntarle la hora?, ¿decirle lo bonito que estaba el día?
Había conquistado a miles con solo una mirada y no sabía cómo iniciar una conversación… se reía de su propia estupidez e ineptitud.
Pero… cuando se acercó al chico, uno de sus amigos apareció de nada y se lo llevó lejos de él, y esa no fue la primera vez que pasó lo mismo.
Comenzó a desesperarse, ¡Necesitaba hablar con él!, ¡aunque fueran dos palabras!, pero no pudo.
Después de un tiempo el chico de nombre Naruto dejo de pasar por el parque, no importaba cuantas horas se quedará pegado a la ventana, el chico ya no venía.
Entonces, recurrió a lo último que le quedaba: detectives,. Sonará estúpido, pero necesitaba saber del chico, pero YA.
No pasaron dos semanas cuando tenía toda la información que necesitaba, su nombre, su edad, su teléfono, dirección, historial, sus amistades, todo, lo tenía todo.
Absolutamente todo.
Y entre más sabía, más curiosidad tenía por él.
Un día decidió presentarse en su casa, sin esconder nada, bueno, quizá el hecho de que lo investigó, ya se las arreglaría para inventar el porqué sabía su dirección.
Estaba contento, muy contento, nunca había estado así de feliz, estaba a pocos pasos de verlo de nuevo, y entonces… ocurrió.
Del departamento del rubio salía otro chico, un pelirrojo, según sus informes el chico lleva por nombre "Gaara" o algo así. Naruto se despidió muy cariñosamente de él, un abrazo, un beso en la mejilla y una sonrisa que deslumbraría a cualquiera.
Sintió la sangre hervir, ¿Por qué? ¡¿Por qué Naruto lo engañaba así?
No, no, no… respiró hondo, debía de tranquilizarse.
Ese día se marchó y pensó en volver al día siguiente, pero se encontró con la misma escena, esta vez era un chico de cabello negro y piel bastante pálida.
Volvió a enfurecer.
Descubrió que no quería volver a ver esa escena de nuevo, Naruto debía ser de él, y de nadie más.
Por lo que pasado unos cuatro o cinco días después de aquellos "inconvenientes", planeó la forma de tener a Naruto solo para él…
Porque Naruto debía saber que desde el momento en que Uchiha Sasuke puso los ojos sobre él, le pertenecía.
.
.
.
.
.
— .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. —
.
.
.
.
.
.
- Naruto… ¿A dónde crees que vas?
- Al baño, yo… necesito ir al baño.
Tenía mucho miedo, Sasuke sujetaba su muñera con mucha fuerza, tanta que sintió que se la arrancaría, comenzó a quejarse a pedirle que lo soltará "¡Sasuke me duele!", entonces el Uchiha lo empujó sobre la cama y se posicionó sobre él.
Instintivamente puso las manos sobre su pecho como queriendo formar una barrera.
Sasuke perdió la luz de su mirada, eso solo significaba una cosa, iba a golpearlo, si algo aprendió de todo el tiempo en que estuvo encerrado, es que cuando Sasuke se pierde en la ira, su mirada se nubla al igual que su consciencia, por eso lo golpea.
Sasuke posó su mano sobre el tembloroso rostro del rubio mientras balbuceaba palabras inentendibles, hasta que una frase de manera logró entenderse de manera perfecta:
- ¿Por qué lo llamaste?
-...- ¿Qué debía responder?
Tenía miedo, Sasuke le había dicho lo que iba a pasar si intentaba algo por el estilo, por lo que se mantuvo en silencio, el cual no duro mucho después de sentir un horrible dolor proveniente de su cráneo. Sasuke le estaba jalando el cabello.
- Te pregunte por qué lo llamaste.
- Sólo quería saber de mis amigos…-
Respondió tembloroso, el Uchiha volvió a acariciarlo…
- Naruto, Naruto, Naruto… ¿Qué te he dicho sobre eso? –
- ¡Y-yo solo quería saber cómo estaban mis amigos, nada más que eso!
Respondió a un más nervioso que antes, las manos de Sasuke comenzaron a hacer presión sobre su cuello, ya le estaba costando trabajo respirar, empezó a desesperarse y a moverse para salir de debajo de su captor.
De pronto sintió un horrible dolor seguido de un insoportable ardor provenir de su mejilla derecha, Sasuke acababa de darle un golpe… Un golpe bastante fuerte. No pasaron muchos segundos cuando sintió uno de igual intensidad en su mejilla izquierda, otro cerca de su ojo, otro fracturándole la nariz, otro partiéndole el labio.
.
.
Sasuke estaba matándolo.
.
.
Su cuerpo comenzó a convulsionar y emitió un grito desgarrador pidiendo piedad, fue entonces cuando Sasuke se detuvo.
La habitación se quedó en silencio, solo se escuchaba la respiración agitada de Sasuke y su propio llanto imparable.
Miró el rostro de Sasuke, sus ojos recuperaron el brillo y poco a poco se fueron saliendo de sus orbitas. Abrió la boca intentando decir algo mientras su cuerpo empezaba a temblar, levanto nuevamente su puño, y a duras penas volteo a verlo.
Sus nudillos completamente blancos gracias a la tensión con la cual estaban siendo manipulados, yacían cubiertos de sangre, sangre de Naruto.
De SU Naruto.
Se quedó sin aire y se quitó de sobre él de manera tan apresurada, que cayó bruscamente al suelo.
No podía creerlo, había golpeado a Naruto de manera brutal, su rostro… su rostro… estaba… su rostro estaba… ¡maldita sea!
Miró a Naruto sobre la cama, ese cuerpo encogiéndose, temblando… y ese llanto silencioso… ¡ese maldito llanto!
¿Cuántas veces más le haría lo mismo?
.
.
…
.
.
Le costaba respirar, y no podía abrir uno de sus ojos, sentía toda su cara arder y la sangre brotando de varios lugares, quería dormir, dormir o quedar inconsciente para no sentir ese inaguantable dolor.
Escuchó como Sasuke se ponía de pie y avanzaba hacia él, o eso creyó, pero paso de largo y se sentó sobre la cama dándole la espalda, seguido de eso, escucho el sonido de unas llaves y luego el de un cajón abriéndose.
Era el cajón que estaba con seguro.
Su visión aún era borrosa, por lo que no pudo distinguir lo que Sasuke había dejado sobre la mesa.
Escuchó un suspiro, el Uchiha se volteó.
Sus miradas se encontraron y solo hubo silencio.
.
.
.
- Eres la persona más importante en mi vida, la persona… la única persona que me ha hecho sentir este calor en el pecho.- Sonrió como un bobo llevando su mano al corazón.
- Siempre… siempre quise hablar contigo, desde que te vi caminando por el parque, ese que está frente a la empresa Namimori- Sonrío.
"- ¿Cómo me acerco a él?, ¿Le invento que estoy perdido?"- Su voz comenzó a cortarse y la mano que estaba sobre su pecho comenzó a oprimirse.
- "Lo invitaré a cenar"… Muchas veces intente hablarte… tantas que no puedo contarlas… y siempre trataba de inventar una excusa estúpida para que no te dieras cuenta de que estaba locamente enamorado de ti… Pero siempre me arrepentía, el miedo al rechazo era más fuerte ¿sabes? Entonces desapareciste, y yo creí que moriría. Pero te encontré nuevamente. No sabes la felicidad que me causo saber que podría hablarte, que quizá… podríamos hacernos amigos y así podría cortejarte… comenzando por ir al cine, a comer helados, ir a bailar…
-...Pero no tuve el valor.
- Entonces, cuando vi a ese chico saliendo de tu apartamento, el pelirrojo… me sentí tan frustrado. ¿Por qué él podía acercaste tanto a ti y yo no fui capaz de dar unos pasos y golpear tu puerta? Te quise solo para mí, que tus sonrisas, tus abrazos y besos fueran solo míos, no quería compartirte, no quería. Me cegué por la cobardía, y no me di cuenta de lo que hacía…
- Naruto… jamás quise hacerte daño, te lo juro, jamás… Yo realmente te amo. Y porque te amo terminaré con esto.
.
.
.
.
No podía creer ni asimilar todo lo que había escuchado, todo lo que acababa de ver… Sasuke se veía tan humano… tan vulnerable.
No se percató de que, el aparato que había sacado del cajón era un arma, una pistola.
- Tienes razón, estoy enfermo, tanto que estuve a punto de matarte, pero eso no volverá a ocurrir, no dejaré que esto acabe contigo, no permitiré que mueras en mis manos.
Sus ojos se abrieron de sobremanera, Sasuke llevó la pistola a su cabeza.
"¡No!" grito posicionándose sobre el Uchiha intentando quitarle el arma, pero era inútil por más que intentara mover aunque sea un poco su brazo no lo hacía ni un centímetro.
Sasuke lloraba, las lágrimas corrían por sus mejillas y su rostro reflejaba un sentimiento de culpabilidad atroz.
- Mira cómo te deje… mira lo que te hice… no quiero volver a dañarte.
Cerró los ojos y cargo el arma.
- ¿Crees que algún día podrás perdonarme?
"¡No Sasuke, detente por favor!"
Estaba en shock, Sasuke esta mentalmente inestable, ¡iba a cometer suicidio frente a sus ojos!
Pero entonces una idea cruzó por su cabeza. Quizá la única idea que pueda ser útil en un momento como este:
- ¡Te amo!- Grito antes de que Sasuke jalara del gatillo, haciendo que este lo mirara sorprendido.
- ¿Me amas verdad?, ¿verdad?, ¡Sasuke mírame!, ¡Te amo!, ¡Te amo!, no puedes dejarme, ¡no puedes!
El Uchiha debilito el agarre de la pistola y fue ahí cuando pudo arrebatársela y lanzarla lejos, lo más lejos posible.
Oh por Dios, oh por Dios, oh por Dios, oh por Dios, oh por Dios, oh por Dios…
Era lo único que repetía mientras abrazaba a Sasuke y balanceaba su cuerpo junto con el de él.
.
.
.
.
¿Hasta dónde lo iba a arrastrar ese amor enfermizo?
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Fin cap 5.
.
.
.
.
— .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. — .º. —
Amo este capítulo, creo que lejos, es el más largo que he escrito de toda la historia.
Bien, quiero que entiendan una cosa, Naruto le dice a Sasuke "te amo", para salvarlo de la muerte, no es que sienta amor por él.
Espero que les haya gustado el pasado de Sasuke y que lo llevo a hacer todas estas cosas por Naruto.
Quisiera aclarar unas cosas, los amigos de Naruto, están al tanto de su desaparición, y han hecho lo que han podido para encontrarlo, aunque no se mencione mucho en esta historia, ya que solo me basaré en la relación SasukeNaruto.
Por otro lado, cuando estas bajo un estrés tal como es estar secuestrado, tu manera de pensar no es la misma y no actúas de manera racional, quiero decir, que un teniendo la oportunidad de huir antes tus ojos, pensarías dos veces en hacerlo o no, ya que tienes el miedo inculcado.
Es como cuando tienes un mono frente a una banana, pero la banana está conectada directamente a la electricidad, cuando el mono intente tomar la banana será electrocutado. Quizá el mono intente tomar la banana una o dos veces, pero al sentir el dolor de la descarga no lo intentará más.
Aun cambiando esa banana por una de verdad sin corriente, el mono no se arriesgara a tocarla por miedo a sentir el dolor que le ocasiono la primera banana.
Podríamos aplicar el mismo ejemplo en esta historia.
Acción y reacción.
Nuevamente, muchas gracias por leer.
Nos vemos en la próxima actualización~
