- Título: "Un Amor enfermo".

- Autor: Kana

- Género: AU, Yaoi, OoC injustificado, violación.

- Pareja: SasuNaru.

- Disclaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto, Yo solo imagino perversiones con sus personajes.

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No te percibo, no puedo olerte tampoco observarte ni oírte,

pero te vi en los ojos de quien amé y me vi en los ojos de quien me amo,

te sentí en su piel y te vi en un atardecer ensangrentado en el horizonte…

Si para mi engañosa mente esa fuiste tú, mis sentidos lo acreditaron,

te pienso y luego existes, esa es la duda absoluta, Ne, felicidad,

¿Estás aquí para darle sentido a mí vida?, ¿o eres la que quita todo significado?

Extracto de "El Amor no existe", modificado.

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Amor enfermo

Por Kana

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Capítulo 8: La felicidad no existe…

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Lo siento, pero usted es el motivo por el cual Sasuke-kun está en este lugar.

Después de oír esas palabras no pensó en nada solo actuó. Tomó a la enfermera de los hombros y junto con gritarle comenzó a zarandearla.

"¿Qué sabes tú de nuestra vida?

¿Qué sabes tú acerca de nuestra relación?

¿Qué sabes tú acerca… acerca de Sasuke?"

Unos enfermeros lo tomaron por sorpresa al atacarlo por la espalda, solo sintió un pinchazo en su cuello para luego no recordar nada.

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...

No supo cuánto tiempo pasó, solo que se sentía mareado y con ganas de vomitar, muchas ganas de vomitar, de hecho, vomito en cuanto recuperó totalmente la consciencia, suerte que la enfermera de cabellos rosas estaba con él, ya que le puso un contenedor justo a tiempo.

Sin embargo, lo único que vómito, fue lo único que tenía en su estómago: Fluidos estomacales.

Su respiración estaba agitada dado el exceso de esfuerzo que hacía para intentar seguir devolviendo, aun así, solo lograba dañar aún más la garganta.

Cuando finalmente se relajó, la enfermera limpio su boca y lo volvió a acostar.

- Lo siento, es el efecto de la droga que te inyectaron.

- …-

- ¿…Quieres un poco de agua?, te haría bien…

- Yo… no era así…

- ¿Eh?

- Antes de conocer a Sasuke, yo no era así…

-…-

- Él… ¿Te contó cómo nos conocimos?

-...Sí-

- Tienes que dejarme verlo.

- No puedo.

- Por favor… yo… lo necesito, solo una vez más.

- Uzumaki-kun, Sasuke-san no se ha recuperado por completo, y está haciendo todo lo posible por mejorarse, ¿Sabes cuánto lo afectaría tu visita?

- ¿Sabe usted cuánto él arruino mí vida?, no es justo… no es justo que esté pasando esto…

- …Lo siento-

- Por favor, se lo ruego, aunque sea una sola vez más, hay algo que quiero comprobar.-

- Pero…-

- Diez minutos.-

- ¿Eh?-

- Dame solo diez minutos con él, después de eso, no volveré.

-…-

Le gustaría haber convencido a la enfermera después de eso, pero no fue así. Ella insistió en que era demasiado pronto para su visita, pese a que ya habían pasado más de tres meses. Pero eso no le hizo rendirse, por el contrario, iba a aquel hospital todos los días, y la mayoría de esos días quedaba internado en una de las salas, no porque hiciera escándalos ni nada por el estilo, eran los ataques neuróticos que acudían a él cada vez con más frecuencia, eran los nervios, los nervios y la ansiedad, cada noche que pasaba, cada minuto de su sueño, todos iban dedicados a su posible reencuentro con Sasuke. Todos, cada uno de ellos.

Le hubiera encantado decir que fue poco el tiempo que espero para poder ver a Sasuke, pero no, ya llevaba 2 meses más a la espera de aquello, y su cuerpo se debilitaba cada vez más.

Pero no todo fue tan malo, debido a sus constantes internaciones conoció a mucha gente, y entre aquella gente a Inari, un encantador niño que sufría de Autismo leve, el chico era bastante alegre como para sufrir de ese trastorno neurológico.

Pero, ¿A qué viene la presentación de este pequeño personaje?, él sabía dónde se encontraba Sasuke, y podía llevarlo hasta él.

El problema era cómo.

Inari tenía dos amigos más dentro de aquél hospital, ambos tenían de esquizofrenia –en primera etapa-, por lo que la mayoría del tiempo parecían estar conscientes y sanos.

Había días en los que lograban reunirse en la misma sala, y todos aquellos días, planeaban el cómo hacer que Naruto llegará a Sasuke.

Hasta que el día esperado llegó.

Uno de los chicos fingió tener un ataque mientras el otro robaba la llave de la habitación de Sasuke, era la número 27. Inari se encargó de llevar al rubio junto con su secuestrador, pero la enfermera de cabellos rosas se dio cuenta de aquello y corrió tras ellos en un vano intento por detenerlos.

Demasiado tarde, Naruto ya había entrado en la habitación de Sasuke y se había encerrado con llave.

- ¡Inari!, ¿por qué…? Yo… ¡Debo ir por ayuda!-

- Nee-chan, no deberías salir de aquí, Naruto-niichan podría estar en peligro, él me dijo que te dijera… que por favor le esperaras fuera de la habitación, ¿sí?.

La pelirosa se quedó en silencio y caminó lentamente hasta llegar frente a la puerta del Uchiha, apoyo su frente sobre esta y dejo salir un pequeño suspiro… "Ten cuidado Naruto…"

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Su corazón latió con fuerza, una tal que sintió que en cualquier momento saldría de su pecho, era Sasuke, después de todo este tiempo estaba viendo a Sasuke otra vez.

Estaba acostado y de espaldas, no era necesario el ver su rostro para saber que era él… Era su olor… Su presencia, su aura… De un momento a otro se sintió embriagado.

Pero… ¿qué debería hacer ahora?, ¿Ir a por él, despertarlo y decirle "Buenos días"?

La agitación estaba volviendo, tenía poco tiempo…

-Sa… sasu…-

Su boca tembló, era inútil, no podía, ¡no podía!

- Sakura, ya te he dicho que no entres sin permiso, además si me he tomado los medicamentos - Bufó

¡Era su voz!, ¡Su voz otra vez!, un extraño sentimiento le recorrió y sus mejillas se tiñeron de rojo. Era la voz de Sasuke… la voz de Sasuke…

- Puedes irte, quiero dormir-

Al ver que no hubo respuesta a su solicitud, el Uchiha finalmente se volteándose para empezar a discutir.

- Es que acaso no…-

Entonces ocurrió, por fin ocurrió, lo que había estado esperando, estaba frente a frente con Sasuke.

Estaba delgado, ojeroso y también más blanco, su cabello al igual que el suyo también había crecido, sin embargo, no había perdido esa forma característica que tenía.

Vio sus ojos abrirse con sorpresa y otra vez presenció ese brillo único en sus ojos, ese brillo que dentro de todo el terror que sentía, le ocasionaba algo de felicidad.

Pero, aquellas emociones desaparecieron en poco tiempo, el Uchiha dejo su expresión de asombro para dar un sonoro suspiro, se sentó bruscamente sobre la cama y miro el frasquito que yacía sobre su pequeño escritorio.

- No deberías aparecer, me he tomado las jodidas pastillas.-

-…-

¿De qué estaba hablando?, ¿Cómo que no debería aparecer?

Se levantó perezosamente de la cama para dirigirse hacia él, a paso lento y elegante, como siempre solía hacerlo. Su corazón dio otro brinco, y su cuerpo se pegó aún más a la puerta.

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Estaba muy cerca.

Demasiado cerca.

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- Si Sakura sabe que volviste a aparecer, se enfadará y me hará tomar más y más pastillas. - Sonrío al momento de llevar una de sus manos a la mejilla de un asustado Naruto.

- Pero me alegro de verte de nuevo, aunque sea por poco tiempo.- Mencionó una vez más al momento de inclinarse para quedar a la altura del blondo y juntar sus labios con los de él…

Sitió una corriente eléctrica recorrer su cuerpo, ah, era ese nerviosismo tan propio de su adorado Naruto. Movió sus labios y puso una de sus manos sobre su cálido cuerpo. Podía sentir su sabor… lo aroma… su esencia, esa esencia que lo volvía demente…

- Es como si fueses real…- Sonrió acariciando su mejilla…

Entonces algo pasó, algo dentro de él, comenzó a trizarse, y el miedo que creyó haber derrotado y superado estaba haciéndose presente.

Esa ilusión de su Naruto estaba temblando, temblando y llorando en sus brazos…

No podía ser.

Era imposible.

No podía ser verdad…

Ese Naruto…

Ese Naruto no podía ser el de verdad…

"Yo… yo soy… real…"

Y entonces sucedió, aquello que se estaba trizado en su interior, finalmente se rompió.

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Fin cap 8.

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¡Y si, estamos llegando al final!, ya solo nos queda un capítulo más y el epilogo~

¡Nos vemos!