Hooooola!
Hacía muchísimo tiempo que no actualizaba esto, y ya tenía ganas ^^
En fin, como compensación por haceros esperar, hoy es un capi especial.
Lovelygirl84, Claire Beacons, Kozuue, Mar 2310, Ayame, Leedoradehistorias y Karina, muchisisisisisisisisimas gracias por vuestros maravillosos comentarios, espero que la historia siga siendo de vuestro agrado, de verdad que me alegrais el día ^^
Muchas gracias por utilizar vuestro tiempo en leer esta pequeña parte de mí, haceis posible que siga escribiendo.
Os quiero! ^^
Bueno, os dejo con el capi.
Gracias por leer!
...
A la mañana siguiente, Kaori le pidió a Midorikawa quedar en el descanso, los dos solos.
Necesitaba desahogarse con alguien, y él era perfecto, ya que podía considerarse su mejor amigo, y con él no se sentía observada, ni controlada, ni nada por el estilo.
Sabía que podía confiar en él para cualquier cosa, siempre había sido así.
Fueron a pasear por los alrededores del instituto.
- Hacía tiempo que no me llamabas para quedar, Kaori. ¿Como es que has querido pasear hoy?
- Precisamente por eso, Ryuuji. Hace mucho que no hablamos a solas, y quería estar un rato contigo, aprovechando que se han acabado los exámenes.
- Ah, que bien.
- Aunque también... quería hablar contigo... sobre algo que he hecho.
- ¿Qué?
La albina no sabía realmente que decir, pero quería hacerlo. Necesitaba contárselo a alguien.
- Kaori, ¿Ha pasado algo malo?
- Si... no, bueno... no lo se.
- Cuéntame, anda.
- No se lo dirás a nadie, ¿Verdad?
- Te lo prometo.
- Vale... Nagumo y yo... nos besamos ayer.
- ¡Qué! ¡Que te has besado con quien!
- Con... Nagumo...
Midorikawa se puso pálido de repente.
- Espera, es una broma, ¿No? Por favor, por el bien de la humanidad, dime que es una broma...
La chica se limitó a bajar la cabeza avergonzada.
- ... Kaori, ¿Como se te ha ocurrido hacer algo así? ¿Sabes qué pasará si tu hermano se entera?
- ¿Y crees que no lo he pensado? Apenas he podido dormir por culpa de esto.
- ¿Pero qué es lo que pasó, Kaori? Es que no me cabe en la cabeza... Tú... y Burn...
- Si es que no se como pasó exactamente... estábamos solos, y de repente... ocurrió...
- ...
- Ya se que fue un error. Un grandísimo error. Pero en ese momento estaba confusa por Kiyama y...
- ¿Qué pasa con Hiroto?
- Pues... que ya no se lo que siento por él... En ese momento no sabía que debía hacer...
Kaori desvió la mirada de su amigo, y se encontró de frente con Nagumo, que estaba con su habitual grupo de amigos.
Sus miradas se encontraron por un instante, y ambos miraron hacia otro lado rápidamente, evitando crear confusión.
- Ryuuji, antes de nada debes saber que yo no siento nada por Nagumo... créeme. Sabes que jamás podría sentir algo por un chico como él. En cambio, ahora mismo no se lo que siento por Kiyama... tú ya sabes que él me gusta mucho, pero que mis miedos me detienen. Creo que si bese a Nagumo... fue en realidad por eso...
- Lo se. Bueno, intentemos solucionar esto. ¿Crees que Burn le dirá a alguien lo ocurrido?
- Viendo como está actuando... creo que no se lo dirá a nadie. A ninguno de los dos nos conviene que se sepa.
- Entonces perfecto. Debes olvidar lo que ha pasado. Todos debemos olvidarlo, ¿Vale? No ha ocurrido...
- Creo que no hay que darle tanta importancia al asunto... estás exagerando...
- Tal vez, pero... me preocupa... Burn y Gazel son amigos, aunque se lleven mal a veces... esto sería algo horrible para ellos, los enfrentarías de verdad... por no hablar de lo que podría pasar con Hiroto... Si todo esto se descubre, todos nos meteríamos en un buen lio. ¿Lo entiendes?
- Odio que siempre tengas razón.
- Es la más insoportable de mis virtudes, ¿Qué le voy a hacer?
- Gracias, Ryu. Hoy hablaré con Nagumo sobre lo que ha pasado y...
- ¿Qué, que pasa?
El peliverde vio como su amiga se iba de su lado, para ir junto a Hiroto.
- Hola, Kiyama.
- Hola, ¿Qué tal te ha ido la mañana?
- Bastante bien, gracias. Oye... he estado pensando. ¿Te apetece venir a la pista de hielo por la tarde? Ya se han acabado los exámenes, así podremos relajarnos un rato.
El pelirrojo se sorprendió por la proposición.
- ¿Pero ahora no ibas con tu hermano?
- Esta tarde ha quedado con unos amigos, y además, a mí me apetece más ir contigo... así podríamos estar un rato juntos, y hablar...
Kaori sonreía tiernamente mientras decía esto, y Hiroto no podía resistirse a ella.
- Bueno, no veo por qué no... ¿Quieres que pase a recogerte luego a casa?
- Claro. En fin, será mejor que vaya a despedirme de Fuusuke, me tengo que ir a clase. Nos vemos luego, ¿Vale?
Se puso de puntillas y le dio un suave beso en la mejilla antes de correr al lado de su hermano para despedirse hasta la salida.
Hiroto se sonrojó un poco, sin darse cuenta de que Nagumo lo miraba desde lejos malhumorado.
El chico caminó junto a Midorikawa, que intentó no parecer nervioso por la confesión que Kaori le acababa de hacer.
Fuusuke recibió a su hermana, dejando atrás a los chicos con los que estaba hablando.
- Bueno, Kaori. ¿Al final tienes planes para esta tarde?
- Si, no te preocupes. Voy a estar con Kiyama.
- Oh, bueno. Pero vuelve pronto a casa, que ya que es viernes, vamos a ir a cenar con unos amigos.
- ¿Unos amigos? ¿Quienes?
- Unos amigos. No los vemos desde hace mucho tiempo, y uno de ellos tiene muchas ganas de verte. ¿Te apetece?
- Está bien. Pero me parece muy mal que no me digas quienes son. Esta te la guardo. Bueno, me tengo que ir a clase.
- Te esperaré en la puerta a la salida.
- Vale. Adiós, te quiero.
- Y yo, hermanita.
...
Ya en casa, Kaori aprovechó que Fuusuke se había ido para llamar por teléfono.
- ¿Si?
- ¿Nagumo? Hola... Soy... soy Kaori.
- Ah. Hola.
- Verás, yo... bueno, creo que deberíamos hablar de lo que ocurrió ayer.
- Si lo consideras necesario...
- ¿Qué quieres decir con eso?
- Mira, Suzuno. No tiene sentido hablarlo. Si, nos besamos. ¿Y qué? Como ya te dije, es el primer beso, pero es el primero de muchos. No tienes por qué dramatizar. Me diste tu primer beso, aunque tú y yo no tenemos nada en común, pero surgió.
- Oye, si piensas que te llamo para que me digas lo que crees que quiero oir, te equivocas, ¿Vale?
- ¿Y entonces para qué me llamas?
- Pues... para asegurarme de que no dirás nada.
- ¿Y por qué iba a decir algo? A ninguno de los dos nos conviene que se sepa lo que ha pasado.
- Bien, pues eso era todo. Gracias. Te voy a colgar.
- Parece que tienes prisa.
- Pues si, tengo que arreglarme. He quedado.
- Ah... ya. Bueno, pásatelo bien con Hiroto. Ahora que has dado tu primer beso, a ver si eres más atrevida con él.
- Gracias, Nagumo. Puedes estar tranquilo. En fin, adiós.
- Pásatelo bien. Procura no pensar mucho en mí cuando le abraces.
- Ya te gustaría.
- Mejor no te contesto a eso.
- Adiós, Haruya.
Antes de que pudiera decir algo más, Kaori colgó el teléfono.
- Que idiota es.
Sonó el timbre, y la chica, sabiendo quien era, cogió sus cosas y salió de casa.
Hiroto sonrió al verla. Le encantaba cuando iba con ropa de calle.
Llevaba un pantalon corto vaquero, con unos leggins grises por debajo, y una camiseta gris de manga corta. El pelo suelto, como mejor le quedaba, con una pequeña horquilla sujetándole el flequillos.
- Bueno, ¿Vamos? Lo siento, hoy no podremos estar mucho tiempo, Por la noche voy a cenar con Fuusuke y unos amigos.
- ¿Unos amigos? ¿Quienes?
- No tengo ni idea. Mi hermano solo me ha dicho que es alguien que tiene muchas ganas de verme.
- Que intrigante. Bueno, pues si no tenemos mucho tiempo, será mejor ir ya.
- Si.
Caminaron durante un rato en silencio.
Kaori estaba algo nerviosa, no sabía que decir.
Había estado durante un rato pensando en que hacer cuando estuvieran a solas, pero ahora se había quedado en blanco.
Era mejor que actuara como siempre.
Lentamente, se acercó un poco más a Hiroto, y le agarró de la mano, entrelazando sus dedos.
Hiroto se puso un poc nervioso por el gesto, aunque se sintió aliviado.
- Hoy estás un poco extraña, Kaori. ¿Estás bien?
- ¿Yo? Caro que si. ¿Por qué lo dices?
- No se... normalmente soy yo el que te propone hacer algo, y cosas así...
- Es que... bueno, creo que después de tanto tiempo, no pasa nada si avanzamos un poco. Porque... ahora es casi como si estuviesemos juntos...
- Vaya... -se sonroja-. Pero... ¿A ti te gustaría que estuvieramos juntos de verdad? ¿Realmente te querrías que fueramos novios?
- Te diré la verdad, Kiyama... hasta hace poco, lo estuve dudando, ya que siempre hemos sido muy amigos... y no quiero que nuestra amistad se acabe. Pero... la verdad, creo que si. Me gustaría mucho ser tu novia, Kiyama. Me gustaría ser la única para ti, y que tú fueras el único para mí.
Hiroto intentaba asimilar las palabras de la chica, pero todo le parecía tan irreal... durante tantos años había soñado con un momento así, que creía que de un momento a otro se iba a despertar en su cama, como si nada de eso hubiera pasado.
Sin embargo, estaba ocurriendo.
Suzuno Kaori, la chica con la que siempre había soñado, de la que siempre había estado enamorado, quería estar con él.
- Pues... ¿Quieres ser mi novia, Kaori?
La chica no respondió al instante.
Sentía que por fin había llegado el momento. Había logrado sincerarse con él. Y aunque no sabía de verdad lo que sentía por Kiyama, sabía que en esos momentos lo necesitaba. Quería estar a su lado.
Tímidamente, Se puso de puntillas, poniendo suavemente sus manos en el pecho del pelirrojo, y cerró los ojos mientras unía sus labios.
Hiroto se sorprendió. Kaori jamás se había acercado tanto a él de ese modo.
Siempre había conseguido evitar las situaciones como esas, pero ahora era ella quien había dado el gran paso.
Respondió al beso de la albina, abrazándola por la cintura, y no se separaron hasta después de unos momentos.
Kaori se separó un poco de él, lo justo para mirarlo a los ojos tiernamente y sonreirle.
- Por supuesto que si, Kiyama.
