Bueeeeno, capi nuevo, después de tanto tiempo ^^
al parecer, acerté con la escnita tierna de Kari y Hiroto! Me encanta la pareja que hacen, aunque quedan muchas cosas aparte... muchas cosas sin resolver.
Muchísimas gracias de nuevo por leer y comentar, me haceis muy muy feliz ^^
bueno, os dejo con el capi.
Que por cierto, no os teniais que preocupar por lo de la cena, que se de alguien que le dio muchas vueltas xDD vale, exagero, pero si que dejó a más de una persona intrigada.
Espero que os guste!
...
Kaori caminaba aceleradamente, ya que no quería llegar tarde a la cena que tenía con su hermano y sus desconocidos amigos.
El corazón le iba a mil por hora, después de todo lo que había pasado ese día.
Por fin era novia de Kiyama, y por fin se habían besado.
No podía evitar sonreir cada vez que lo recordaba.
Eso si que había sido un beso, y no como el que se había dado con Nagumo.
Nagumo...
Sentía algo extraño. ¿Podrían ser remordimientos?
No tenía por qué ser así... de todos modos, cuando se habían besado aún no estaba con Kiyama... pero no dejaba de sentirse mal. Por los cinco.
Por Kiyama, principalmente, porque creía que él había sido su primer beso, cuando no había sucedido así.
Por Nagumo, por haberle utilizado de ese modo, aún sin pretenderlo.
Por Ryuuji, ya que se tenía que callar todo lo que sabía, sabiendo que Kiyama era su mejor amigo.
También por ella misma, al verse en esa situación. Se sentía feliz, pero esa felicidad también la hacía sentir un poco rastrera.
Pero por quien peor se sentía era por su hermano Fuusuke.
¿Que diría si supiera lo que había pasado?
Si Fuusuke se enterara, lo enfrentaría a Nagumo, y posiblemente a Kiyama.
Tenía miedo de que se avergonzara de ella, y que su relación se perdiese.
Realmente ese beso no tenía que haber ocurrido.
Claro que de no ser por él, no se habría atrevido a dar el paso con Kiyama...
Creyó que lo mejor era dejar el tema, así que siguió caminado hasta el parque, donde había quedado con su hermano.
En cuanto lo vio, corrií hacia él.
- Hey, hola, Kaori.
- Hola, hermanito.
- ¿Lo has pasado bien con Hiroto?
- Si -sonriendo-. Mucho.
- ¿Ha ocurrido algo? Estás demasiado contenta...
- Ya te lo contaré.
- Esto es por no contarte con quien vamos a cenar, ¿Verdad?
- Puede ser... ¿Cuando van a llegar? He estado intrigadísima toda la tarde.
El albino se limitó a mirar por encima de su hermana y sonreír.
Kaori se dio cuenta, y se giró a ver que pasaba.
Reconoció enseguida al chico y a la chica que iban agarrados de la mano.
- ¡Eiri! ¡Aphrodi!
La chica corrió junto a la peliazul, y la abrazó con fuerza, siendo correspondida.
- ¡Eiri, os he echado mucho de menos!
- Yo también me alegro de verte, Kaori. Hacía mucho que no hablábamos.
El chico rubio sonrió cuando Kaori se separó de su novia para abrazarlo, haciendo que sus ojos rojos brillaran impresionantes, como siempre.
- Cuanto tiempo, Kaori. Estás preciosa.
- Hola, chicos. Me alegra ver que estais bien. Pero... Eiri... estás horrible.
- Y tú sigues siendo igual de repelente.
Eiri se hizo la indignada, cruzándo los brazos.
- Es broma, boba. Estás muy guapa.
- Ya lo se, tonto. Te he echado mucho de menos.
Se abrazaron cariñosamente.
Kaori y Aphrodi sonrieron. Sabían que siempre estaban igual.
Desde el partido del Inazuma Japan contra los Dragones de Fuego, se habían hecho muy amigos, y siempre estaban de broma el uno con el otro.
- ¿Pero puedo saber que haceis vosotros aquí? -preguntó Kaori, aún sonriente.
- Bueno... Hace poco decidimos llamar a Fuusuke, ya que hacía mucho que no os veíamos. Bueno, una cosa llevó a otra, yo le dije que tenía muchas ganas de verte, y acabamos quedando para cenar.
- ¡Cuanto me alegro!
- Bueno, ¿Por qué tenemos que hablar aquí parados? Vamos a cenar, ¿No?
- Claro, Vamos.
...
Los cuatro caminaron durante un rato charlando y riendo, hasta que llegaron a un restaurante que les gustó a todos.
Se sentaron y pidieron la comida.
- Bueno, chicos -dijo Eiri-, ¿Qué tal os va todo por el instituto? ¿Como están los chicos?
- Vamos a ver... Midorikawa sigue como siempre, Osamu pasa bastante de todos, y Nagumo es es tan idiota como de costumbre.
- ¿Y Hiroto?
Kaori se sorprendió, y enrojeció al momento. ¿Eiri habría notado algo? No, era imposible...
El que no notó nada fue su hermano, que aunque estaba atento mientras hablaba, seguía con su expresión de pasota.
- Ah, Hiroto se ha declarado a Kaori.
Aphrodi y Eiri se quedaron en blanco y boquiabiertos. Kaori enrojeció más todavía, si es que eso era posible.
- ¿De verdad? -dijeron los dos a la vez.
- Pues... si...
- ¡Vaya, que bien!
- Si, ya iba siendo hora de que te lo dijera -dijo Eiri convencida.
- Pero bueno, ¿Es que tú también lo sabías? -Kaori se indignó.
- Oh, si... lo siento, pero le prometí a Hiroto que nunca te dijera nada.
- ¿Acaso él te lo contó?
- Más... o menos... yo me di cuenta de como te miraba, y digamos... que se lo pregunté directamente.
- ¡Que!
- Aunque bueno, eso fue hace ya mucho tiempo... tres años, si no me equivoco...
- No, amor, no te equivocas. Recuerda que me lo contaste a mí al día siguiente.
Kaori no podía sentirse más abochornada.
¿Por qué todo el mundo siempre sabía lo que Kiyama sentía por ella y siempre era la última en enterarse?
- Ah, es verdad. Fue hace tanto tiempo que ya ni me acordaba -los dos rieron-. Bueno, ¿Has salido con él?
Kaori se hacía la enfadada, e iba a contestar, pero Fuusuke la cortó.
- Tuvieron su primera cita hace dos semanas. Fueron al cine y a pasear.
- Que bonito... Hiroto siempre fue un chico estupendo. Es una de las personas más tiernas y atentas que he conocido.
- ¿Debería ponerme celoso? -Dijo Fuusuke mientras se ponía serio-. Porque ya es mucho que intente cortejar a mi hermana pequeña, pero que también te haya conquistado a ti...
Eiri sonrió tiernamente.
- Claro que no, tu eres único para mí, Fuusuke.
- Chicos, cortaos un poco, que estoy delante... -Dijo Byron sin saber que expresión poner, a pesar de que sabía que estaban de broma.
Los cuatro rieron, y siguieron charlando hasta que terminaron de cenar.
...
Después de salir del restaurante, fueron a caminar por la playa.
Disimuladamente, Eiri consiguió separarse con Kaori de los chicos, para poder hablar a solas.
- Vamos, cuéntame.
- ¿El que?
- Te ha pasado algo con Hiroto, ¿Verdad? Lo he notado cuando hablábamos.
- Si, ha pasado algo...
- Dime.
- Hoy me ha pedido que seamos novios.
eiri se sorprendió y se maravilló al mismo tiempo.
- ¿Y? ¿Que le has contestado? ¿Estais juntos?
Kaori se puso roja.
- Pues... si...
- ¡Vaya, Kaori! ¡Me alegro muchísimo por ti! Enhorabuena.
- Gracias.
- Vaya, siempre supe que el te quería, pero jamás hubiera imaginado que tu también lo quisieras a él.
- ¿Quererle?
Hasta ese momento no se lo había planteado en serio.
- Eh, ¿Y tu hermano lo sabe ya? Porque la verdad, estaba demasiado tranquilo.
- No, aún no se lo he dicho. No se como hacerlo... Ya sabes como es. Me asusta un poco la reacción que pueda tener. Ya fue extraño que le pareciera "bien" que saliera con el algunas veces, así que no se como se lo tomará...
- Y tienes razón... Aunque deberías decírselo pronto. Creo que su reacción será peor si tardas mucho. Pero bueno, ahora está mejor que antes, que no te dejaba ni acercarte a algunas personas. Me sorprendió mucho que te dejara salir con él. Aún con eso de la lista de condiciones que le puso para la cita... de eso ya no me sorprendo.
La peliazul la miró tiernamente.
- Habla con él, Kaori. Al fin y al cabo, siempre os habeis contado todo, y creo que esto es muy importante. Sobre todo para ti. Por eso se que a Fuusuke no le parecerá mal... y si se lo parece, disimulará por ti.
Kaori sonrió.
Su amiga conocía bastante bien a su hermano, y tenía razón.
- Si. Se lo diré en cuanto volvamos a casa.
- Eso está bien. Ya me contarás -dijo guiñándole un ojo.
