Hiroto estaba en su apartamento en la residencia Gaia, leyendo un libro tranquilamente.
Era domingo, y se iba a quedar en casa, sin hacer nada y descansando.
En realidad había planeado ir ese día a alguna parte con Kaori, pero ella le había llamado la noche anterior diciéndole que mejor quedaban otro día, que era mejor que ese día lo pasara con su hermano.
Había notado su actitud un poco extraña, pero supuso que era normal.
Hacía una semana que habian hecho un mes juntos, pero esos días parecía haber estado distante, casi evitándolo.
Siempre que trataba de su Fuusuke, actuaba de manera distante, siempre dándole prioridad.
Él había dicho desde un principio que estaba dispuesto a aceptar que nunca iba a ser el primero para Kaori, pero a veces le costaba un poco.
Era mejor no pensar en eso.
Ya habían estado juntos el sábado, así que los dos hermanos se merecían estar juntos durante un tiempo.
Mientras volvía a concentrarse en el libro, escuchó como alguien llamaba a la puerta.
- ¿Quien será a estas horas? Es muy temprano...
Dejó el libro en el sillón, y caminó hacia la puerta.
Nada más abrirla, se sorprendió al ver quien estaba al otro lado.
- ¿Podemos hablar?
...
Fuusuke y Kaori estaban tumbados en el sofá, mientras se abrazaban.
La chica se apretaba contra el pecho de su hermano, mientras él acariciaba su pelo.
Llevaban un buen rato así, sin moverse.
Estaban tranquilos, mientras pensaban en lo que estaba pasando durante todo esa semana.
Les gustaba estar juntos por fin, pero por otra parte...
- ¿Qué vamos a hacer ahora? -Dijo Kaori.
- No lo se... No llegué a plantearme lo que pasaría si llegábamos a estar juntos de verdad.
- ¿Te resulta tan extraño como a mí?
- Incluso puede que más.
La albina intentó moverse para estar a la altura de su hermano y mirarlo a los ojos.
Se apoyó junto a él y le acarició el rostro.
- Creo que lo más extraño de todo... es nuestro parecido.
- ¿Tú crees?
- Míranos,,, tenemos exactamente el mismo color de pelo... el mismo color de piel... los mismos ojos azules...
- Lo se... Supongo que esto significa que somos algo narcisistas.
Ambos rieron en bajo.
Pero Kaori se puso seria.
- Y... ¿Qué pasará ahora con Kiyama?
Fuusuke se dio cuenta de lo que quería decir.
La apretó un poco más fuerte contra su cuerpo.
- ¿Qué es lo que quieres que pase con él?
- No lo se... si antes ya tenía dudas, ahora...
- ¿Como que antes tenías dudas? No me dijiste nada de eso.
- ... Yo... Nunca tuve muy claro lo que sentía por Kiyama. No sabía si realmente quería estar con él.
- ¿Y quieres?
Notaba como su hermno la miraba fijamente, esperando una respuesta.
Pero no podía decírselo todo.
Si se enteraba de lo de Nagumo... todo se pondría peor.
- Ahora ya no se lo que quiero con él. Yo... quiero estar contigo, hermano.
- ...
Fuusuke la miró con tristeza, y la besó en la mejilla.
- Ojalá pudiéramos llevar esto como una pareja normal... Si estamos juntos, tendremos que mantener todo esto en secreto.
- Ya...
- Pero eso no importa. No necesitamos que los demás lo sepan, y al menos no tendremos que disimular mucho. Siempre hemos estado muy juntos.
- Si, es verdad. Pero aun así... no se que debo hacer con Kiyama. A fin de cuentas... le estoy engañando. Que horror... no hago más que mentirle... no quiero hacerle daño.
- Lo se. No te sientas mal. Encontraremos la solución.
- De acuerdo... Oye, ¿Y si vamos a la pista de hielo?
- ¿Ahora?
- Si, claro. No tenemos por qué quedarnos encerrados en casa todo el día. ¿Vamos?
- Bueno, no estaría mal... Hace algún tiempo que no vamos juntos. Venga, vamos a cambiarnos.
- Si.
...
- ¿Qué quieres, Burn? -Dijo Hiroto, sorprendido al ver al chico.
- ¿Qué pasa? Me apetecía charlar un rato con alguien, y tú me quedabas cerca.
Al ver la sonrisa irónica del chico, Hiroto frunció el ceño.
- No digas idioteces. ¿A qué has venido?
- ¿Puedo pasar?
El chico lo miró desconfiado, pero después se hizo a un lado para que Nagumo entrara.
Cerró la puerta, y los dos se dirigieron al salón.
- Bueno, Grand... Así que ya un mes con Kaori... Estarás feliz, ¿No? -Se sentó en el sofá, y se acomodó- Después de tantos años... al fin has conseguido a la chica de tu sueños.
- ¿A donde quieres ir a parar?
- Nada, solo me interesa saber que tal os va. Vamos, cuéntame, Hiroto. ¿Como va vuestra pareja?
- Pues... nos va bastante bien, Burn. Gracias por pensar en nosotros.
- "Nosotros"... Que bonito suena eso. Pero bueno, háblame un poco de lo que hacéis juntos, de como os tratáis... de que habláis.
Hiroto no dejaba de preguntarse a que venía la actitud interesada de su compañero.
¿Por qué quería saber como le iba con Kaori?
No lo entendía.
- ¿Sabes, Grand? -Dijo mientras se volvía a levantar, y paseaba por el salón- Kaori es una chica muy especial. Incluso yo me doy cuenta de eso. Siempre he chocado un poco con ella... pero eso se explica al saber de quien es hermana. Aunque, si te digo la verdad, ella y yo tenemos bastantes cosas en común. Incluso si quisiéramos podríamos ser buenos amigos. Aveces soleos coincidir, y hablamos bastante.
- Sientes algo por Kaori, ¿Verdad?
Nagumo lo miró fijamente.
En fin, si quería que todo saliera bien, tendría que decir más cosas.
- Se podría decir que si. ¿Eso sería un problema?
- ¿Crees que no es un problema el plantarte aquí y decirme que sientes algo por mi novia?
- En ningún momento he intentado nada con ella. Así que en realidad no tienes nada contra mí.
- Me da igual, Burn. No se que pretendes con esto, pero me da lo mismo. Kaori es mi novia, y estamos bien juntos. Cuando yo no sabía si aceptaría salir conmigo en serio, fue ella quien lo sugirió.
- Si, eso es muy tierno... Se ve que hacéis buena pareja... sensible y cariñosa... Pero, ¿Sabes qué? Eso no es suficiente para mantener una relación. Hace falta sinceridad, y uno de los dos no lo está haciendo del todo bien.
- ¿Qué? ¿Crees que no le cuento todo a Kaori?
- No me estaba refiriendo a ti... Es bastante curioso, la verdad...
- ¿El que?
- Que ella te guarde secretos...
- ¿Secretos?
- ¿Kaori nunca te ha contado quien fue su primer beso? -Dijo mientras sonreía divertido, aunque de lo más tranquilo.
Hiroto se sorprendió por la pregunta, aunque luego se molestó.
- ¿Pero qué dices? Yo fui su primer beso.
- No, no... Verás, es una historia muy divertida. Kaori tenía dudas sobre ti, no sabía si quería que tú fueras su primer beso, y se lo dio a un buen amigo. Tranquilo, eso sucedió antes de que empezarais a ser novios. La cuestión es que... ella no te quiere a ti, Hiroto.
- ...
- No me gusta ser el que te diga esto, pero... me sabía mal que ella estuviera contigo solo porque se arrepintió de haberte mentido. Tenías que saberlo.
- ... cállate...
- No la tomes con ella. De todos modos, aun es pequeña, no sabe de relaciones. Y salir contigo... bueno, le daba pena no corresponderte cuando tú te habías guardado tus sentimientos durante tanto tiempo.
- ¡Cállate! ¡No digas nada más!
Nagumo se sorprendió por la reacción, aunque se esperaba algo por el estilo. y le satisfacía.
Hiroto lo miró con odio.
- No es verdad...
- Claro que lo es. Puedes comprobarlo. Seguro que se lo preguntas directamente, no podrá negarlo. Al fin y al cabo, siempre fuisteis muy amigos, ¿No? No debería haber secretos entre vosotros.
- ¿Y tú qué sacas diciéndole esto?
- ¿Yo? Yo no saco absolutamente nada. Simplemente... no me gustan las mentiras.
Hiroto sentía como le costaba respirar.
No podía ser cierto.
¿Kaori quería a otro chico?
¿Había besado a otra persona?
No quería creer que estuviera con él por pena. Era horrible.
No pudo ver como Nagumo sonreía satisfecho.
- Bueno... Creo que debería irme. Me están esperando en la residencia del Prominence, y tú tienes mucho en lo que pensar -Se acercó a él y le dio un par de palmadas en el hombro, aunque Hiroto ni se inmutó-. Suerte, amigo. Seguro que haces lo correcto.
Y dicho esto, salió del apartamento, dejando a Hiroto solo.
Pero el chico no tardó mucho en salir de su trance.
Sabía que no podía confiar del todo en Nagumo. Lo conocía bastante bien.
Pero tenía que comprobarlo.
Tan rápido como pudo, se cambió de ropa, cogió las llaves y salio de casa, casi corriendo.
...
Fuusuke y Kaori estaban en la pista de hielo, moviéndose con lo patines, tal y como si bailaran al ritmo de la música que salía de la gramola.
Se movían juntos, Kaori apoyándose en los hombros de su hermano, y Fuusuke abrazándola por la cintura.
Estuvieron así un buen rato, pero se pararon a descansar un rato, apoyándose en la barandilla.
- ¿Te lo pasas bien? -Preguntó Kaori.
- Claro que si. Hacía casi un mes que no veníamos. Echaba de menos nuestras largas tardes de patinaje.
Kaori le sonrió, mientras se acercó un poco más a él y le separaba cariñosamente un mechón de pelo de la cara.
- Me doy cuenta, hermanito... Dentro de poco cumples dieciocho años.
- Si, cierto.
- Te quedan dos aun para ser mayor de edad.
- Si, pero en otros lugares... por ejemplo, en Europa, ya seré mayor de edad.
- Europa... tiene que ser un lugar muy bonito.
- Lo es. Hay mucha diversidad de climas, buenas culturas...
Los dos se miraron por un momento, creyendo estar pensando lo mismo.
Al darse cuenta, se rieron animados, intentando pensar en otras cosas.
- Me gusta esto -Dijo Fuusuke.
- ¿El qué?
- No se, estar aquí contigo, los dos solos... bailando, jugando juntos... como hacíamos antes. Debo reconocer que... después de todo lo que pasamos hace tres años... nuestra relación se enfrió un poco. Pero ahora... es como si nada hubiera cambiado.
- Nada ha cambiado, hermanito. Somos los mismos de siempre... solo que ahora... estamos más unidos.
- Y eso que parecía imposible.
- Ya...
- ¿Te sientes mal por lo que estamos haciendo? Dime la verdad.
- La verdad... La verdad es que te quiero, Fuusuke. Somos hermanos, y por eso nunca llegué a planteármelo en serio. Pero ya me da igual todo lo demás. No me siento mal por lo que hacemos. Tú me dijiste que me querías, y yo te respondí. Puede que esto no esté bien, pero... si dos personas se quieren... tienen derecho a estar juntas.
Fuusuke se acercó más a ella, y la arrinconó contra la barandilla, para luego abrazarla con fuerza.
- Me alegra oírte decir eso... Mi preciosa hermana, siempre tan racional...
- Hermano...
Juntaron sus rostros y se besaron lentamente.
Kaori estaba preocupada, pero le gustaba esa sensación de paz que solo sentía con su hermano.
Le daba igual que no estuviera bien.
Sabía cuales eran sus sentimientos, y no importaba que fueran hermanos.
Amaba a su hermano.
Notó como Fuusuke se tensaba, y luego se separaba de ella, para después mirar hacia la puerta.
Sin saber por qué, se sintió preocupada, mientras en su estómago se le formaba un nudo por nervios.
Su hermano estaba mirando a alguien. Podía ver la sorpresa y el pánico en sus ojos.
En un reflejo, y temiéndose lo peor, ladeó la cabeza y miró hacia la puerta.
Y sintió miedo, espanto, dolor... no solo en su interior, sino también en el rostro de la persona que los observaba.
Se llevó la mano a los labios, mientras notaba como Fuusuke no se separaba de ella.
Solo se pudo limitar a susurrar con sorpresa y pánico.
- ¡Kiyama...!
[...]
Capi extraño e impactante donde los haya... lo se xD
en fin, me he sentido un poco rara escribiendo esto,pero tenía que hacerlo.
Y la verdad, creo que puse a Burn más malo de lo que quería xP
Ahora se complica un poco más la trama, y no falta mucho para que termine... me da pena, pero a la vez me alivia un poco.
Muchísisisisimas gracias por leer y comentar el capi anterior, fue un poco raro.
Siento haberos hecho esperar, pero la inspiración no venía xD
Bueno, os dejo por ahora ^^
Adioosh muchas gracias por leer!
