En fin… este es el penúltimo capítulo… en el siguiente todo acaba.
Me ha costado mucho escribir este fic xDD me ha dado infinitos quebraderos de cabeza, aunque también me ha encantado escribirlo J
Me ha encantado compartiendo esto con todos vosotros, tanto por los que me habéis dejado comentarios como por los que simplemente han leído los capis. Me habéis dado muchos motivos para seguir con esto.
Gracias por leer, y espero que el final de este fic y mis otras historias os gusten, o en todo caso que no os decepcionen xDD
En fin, os dejo leer,
Bye bye besoooos!
[..]
Pasaron dos semanas desde que Hiroto había visto a Kaori y Fuusuke juntos en la pista de hielo.
Desde entonces, no había aparecido por el instituto. Ni un solo día.
Casi nadie sabía nada de él, solo algunos de sus compañeros de equipo, que iban a visitarle a menudo a su apartamento. Pero no conseguían saber lo que le pasaba de verdad.
Por su parte, Fuusuke y Kaori estaban preocupados por él, pero no se atrevían a hacer nada. Aunque muchos se preguntaban por qué la chica no iba a verle, siendo su novia. Por eso muchos ya pensaban que había ocurrido algo entre ellos, y habían roto. Pero como ninguno decía nada, todos intentaban ignorar el asunto.
Nagumo observaba a los dos hermanos fijamente, también intentando averiguar que pasaba. Veía como Kaori se desanimaba por momentos, y como aparecía siempre Fuusuke a su lado y la colmaba de muestras de afecto. Cosa que en realidad le extrañó, sabiendo como eran los dos siempre. Normalmente era Kaori la que empezaba con los cariños, y no al revés.
¿Qué habría pasado? Necesitaba saberlo.
Quería saber quien era el misterioso chico con el que de verdad estaba Kaori... Pero estaba claro que por el momento ella no se lo iba a decir.
La cuestión era si de verdad pensaba decírselo. Después de todo, se lo había prometido.
Claro que después de todo lo ocurrido, estaba en su derecho de no decir nada. Le había quedado claro que no podía confiar en él.
Pero no era que pudiera confiar... Él solo quería lo mejor para ella. Le gustaba demasiado, y esa vez los celos le habían jugado una mala pasada. Pero no iba a volver a pasar. Ya había tenido suficiente. Le había hecho mucho daño a Kaori esa vez, y si pasaba algo por el estilo la perdería para siempre.
Aprovechando un descanso en el que no estaba con Fuusuke, se acercó a ella.
- Hola...
- Hola, Nagumo -Contestó la chica en voz baja, apoyando el libro que tenía en las manos en sus labios.
- ¿Qué tal estás? Espero que estés mejor...
- Si, gracias... Estoy bien. ¿A ti aun te duele el golpe?
- No, que va -Dijo el chico con una pequeña risa, mientras se ponía la mano en la mejilla-. En fin... ¿Aun no has hablado con Hiroto?
- Pues no... Intenté llamarlo un par de veces, pero no me coge el teléfono... Y no me atrevo a ir a verle.
- Pero... tal vez deberías hacerlo. Se que yo no soy el adecuado para decirlo... pero aun así ya va siendo hora de solucionar todo esto.
- ¿Tú crees? Yo... claro que quiero solucionarlo... Pero me da tanto miedo lo que pueda ocurrir...
- Pues dile a alguien que vaya contigo. No se, tu hermano, por ejemplo.
La chica titubeó.
- Creo que es mejor que no. En este momento no sería muy buena idea juntar a Fuusuke y a Kiyama.
- Hmm... Pues si quieres te acompañaré yo. Aunque será mejor que yo tampoco me plante frente a Hiroto.
Kaori se sorprendió, y por un momento abandonó su actitud distante y lo miró directamente a los ojos.
- ¿Tú harías eso? ¿Por qué? ¿Qué ganarías con eso, Nagumo?
El chico se lo pensó un poco antes de contestar.
- Si con esto puedo conseguir que me perdones de verdad... estaré satisfecho.
La albina se sorprendió, y enrojeció al momento, apartando la mirada.
No, no podía hacerle eso... ahora no...
- ¿Quieres que te acompañe, Suzuno? -Dijo Nagumo en tono indiferente, como si intentara calmar la situación.
- Pero tú no entrarías a ver a Kiyama, ¿No?
- Se que estoy algo mal de la cabeza, pero nunca me pondría delante de Grand después de algo como esto. Si ya saltan chispas entre él y Gazel, no me quiero ni imaginar lo que haría conmigo.
- Bueno, está bien...
- ¿Kaori? -La llamó una voz por detrás.
Era Fuusuke, buscándola. En cuanto la vio con Nagumo se quedó algo sorprendido, pero luego se relajó.
- Kaori, ¿No quieres que te acompañe a clase? Tienes que entrar en cinco minutos.
- Claro, Fuusuke. Ya voy -Comenzó a caminar hacia su hermano-. Nos vemos por la tarde en la biblioteca -Susurró en voz baja cuando pasó al lado de Nagumo.
El albino agarró a su hermana por la cintura, y ella apoyó la cabeza en su hombro mientras caminaban hasta adentrarse en el edificio.
Nagumo se quedó ahí un rato, pensando en lo que pasaría.
En ese momento, lo mejor que podía hacer era esperar a que llegara la tarde para poder estar a solas con Kaori y hablarlo.
...
- ¿Que quería ese idiota?
- No, nada, solo saber como estaba Kiyama.
- ¿Burn está preocupado por Hiroto? -Preguntó Fuusuke, sorprendido.
- Bueno, lleva ya dos semanas sin venir a clase... Todo el mundo está preocupado por él.
Ambos se quedaron callados mientras caminaban hasta la clase de la chica.
Cuando llegaron, se quedaron un momento en la puerta para despedirse. Fuusuke la agarró de las manos y la miró fijamente a los ojos.
- Kaori... Ya está todo preparado.
- ¿Todo?
- Si. Ya lo solucioné nada más llegar al instituto. Ya está, pronto todo se solucionará.
- Bien, perfecto.
- ¿Es esto lo que quieres de verdad? No quiero obligarte.
- Claro que quiero, hermano... Ahora todo será perfecto.
- Si.
Los dos se sonrieron, para después juntarse y abrazarse con fuerza.
Era lo mejor que podían hacer.
Todo cambiaría, e iría mejor.
Kaori se despidió de su hermano, y entró en la clase.
...
Hiroto estaba en su apartamento, tumbado en el sofá.
Acababa de despedirse de Queen, que había ido a visitarlo. Ella era una de las pocas personas a las que veía esos días.
Pero aun así no le había contado nada.
¿Como decir que su novia estaba enamorada de su propio hermano? ¿Como decir que le habían tenido engañado desde el principio?
Llevaba dos semanas sin salir de casa, pero aun no lograba asimilarlo.
Y aunque sintiera mucho dolor dentro... también tenía muchísimas ganas de ver a Kaori.
Le había traicionado, le había mentido y le había engañado... Pero no podía dejar de quererla.
Siempre la había querido.
Y por muchas veces que le hiciera daño, nunca iba a dejar de sentir eso por ella.
Aunque ahora ella ya no sintiera nada. Aunque estuviera realmente enamorada de Fuusuke.
Siempre la iba a querer.
¿Pero qué debía hacer? ¿Como iba a mirarla ahora a la cara?
No tenía ni idea de lo que podría pasar si se veían, y le daba bastante miedo.
¿Qué pasaría entre ellos a partir de ahora?
Debía suponer que ya no estaban juntos.
Escuchó el timbre, y aunque no sentía muchas ganas de abrir a aquel que deseaba molestarle por la tarde mientras se deprimía, se levantó del sofá y caminó a la entrada.
En cuanto abrió la puerta, todo se paró.
- Hola, Kiyama... -Comenzó la chica, nerviosa.
- Kaori...
El chico se quedó mirándola fijamente unos instantes, con aspecto triste y avergonzado. Y ella no se quedaba atrás.
Pero en algún momento tendrían que hablar.
- ¿Quieres pasar?
- Claro... Gracias.
Los dos caminaron hasta el salón, y se sentaron algo incómodos en el sofá, sin mirarse.
- Kiyama, yo... quería saber como estabas... y también quería pedirte perdón.
- Estoy bien.
- Me tienes muy preocupada... llevas dos semanas sin salir de casa... Yo no puedo vivir con esto, sabiendo que estás así por mi culpa.
- entenderás que lo que ha pasado no es normal.
- Claro que lo entiendo.
- Me costó asimilar todo, pero tuve que aceptar que las cosas son así. Estás enamorada de tu hermano mayor, Kaori... ¿Como ha podido suceder algo así?
- Créeme que si pudiera responderte lo haría. No se como ha pasado. Simplemente... un día lo vi claro.
- ...
Se quedaron en silencio de nuevo, sin saber que decir.
Hiroto estaba demasiado dolido, y no podía expresarlo con claridad.
En un instante, Kaori lo cogió de las manos y apoyó la frente en el hombro del chico, mientras empezaba a llorar.
- Kiyama, por favor... no me odies. Se que te he hecho daño, pero tú eres una de las personas más importantes de mi vida. No quiero que tú me abandones.
Hiroto cerró los ojos, escuchando los sollozos de la chica.
Kaori no se dio cuenta en un principio, pero él también estaba empezando a llorar.
- Lo único que odio... es no ser capaz de enfadarme contigo. Jamás podría odiarte, Kaori. Porque tú... eres lo que más quiero en el mundo.
La chica se sorprendió por esas palabras, y se levantó un poco para mirarlo a los ojos.
Hiroto estaba llorando, y en un impulso se inclinó y se apoyó en el hueco del hombro de la chica, y los dos cayeron acostados sobre el sofá, mientras se abrazaban.
- lo siento mucho, Kiyama...
El chico no dijo nada, solo se apretó más contra ella.
Kaori no hacía nada por separarse de él. En esos momentos solo quería reconfortarlo.
Decidió que tenía que decirlo de una vez.
- ... Te quiero. Lo sabes, ¿Verdad?
- ...
- Te quiero. Aunque no sea del modo que tú te mereces. Pero siempre has sido mi mejor amigo, y el que mejor me ha comprendido.
- Te equivocas. Si fuera el que mejor te comprende, nos habríamos ahorrado todo este mal trago. Habría visto con claridad lo que pasaba, lo que ocurría entre tú y Fuusuke...
- ... De verdad, siempre me sentiré fatal por todo lo que ha pasado.
- No lo hagas.
- Eres demasiado bueno conmigo... cuando ni siquiera deberías dirigirme la palabra.
- Solo quiero que seas feliz.
Y era la verdad.
Si para que Kaori fuera feliz tenía que estar con su hermano, él lo aceptaba.
Era raro, a muchas personas les parecería asqueroso y horrible... pero ya le daba igual.
Seguramente estaba siendo un idiota al dejar las cosas así, pero era lo que de verdad quería hacer.
La quería demasiado como para perderla. Quería tenerla, aunque fuera solo de amiga.
- Te quiero, Kaori. Siempre te querré.
...
Nagumo estaba fuera de la residencia Gaia, esperando a Kaori.
Había optado por quedarse ahí, no quería molestar.
Esperaba que todo estuviera saliendo bien.
Cuando vio que Kaori salía por la entrada principal suspirando aliviada, se tranquilizó.
Caminó lentamente hacia ella.
- ¿Qué tal ha ido?
- Muy bien. Ya está todo solucionado... Hemos quedado como amigos.
- Me alegro.
- ...
- Vamos, te acompañaré a casa.
Caminaron en silencio durante un buen rato, mirándose de vez en cuando.
El chico se moría de ganas por hablar con ella, por decirle muchísimas cosas... y no sabía por qué, pero no se atrevía.
Kaori, por su parte, no dejaba de pensar en todo lo que iba a pasar a partir de ahora.
Tenía que hablar con él, de una vez por todas. Tenía que decirle todo.
Y si tenía que hacerlo, solo podría hacerlo en ese momento.
- Nagumo, estoy enamorada de mi hermano.
- Si. Ya lo se.
La chica se sorprendió.
¿Lo sabía?
¿Lo sabía y no se lo había dicho?
Ni siquiera se había hecho el sorprendido.
- ¿Pero como...?
- Lo descubrí hace relativamente poco. Solo tuve que atar cabos. Y no te preocupes, no se lo diré a nadie.
- ... ¿Por qué no me dijiste nada?
- Mujer, creo que no es muy agradable que tu amigo te comente que sabe que estás enrollada con tu hermano mayor.
- Vale, en eso tienes razón...
Nagumo le sonrió amistoso.
- Bueno, ¿Qué pensáis hacer ahora? Me imagino que no podréis vivir vuestro idílico amor delante de la gente.
- De eso precisamente quería hablarte...
Kaori se detuvo en seco, y él la imitó, intrigado.
La chica lo miró a los ojos con seriedad.
- Me marcho, Nagumo.
- ¿Como que te marchas?
- Mi hermano y yo nos vamos de aquí. Fuusuke ha pedido el traslado a otro instituto.
- ¿Os váis a otra ciudad?
- No. A otro país... en Europa.
El chico ni se molestó en esconder que estaba asustado.
- Es una broma, ¿Verdad? Solo intentas tomarme el pelo.
- ...
- Os marcháis... No puedo creerlo.
- Ya, yo tampoco... Es demasiado repentino, pero Fuusuke ya lo ha arreglado esta mañana.
- ...
- Por supuesto, no nos iremos para siempre... Solo durante algún tiempo. Volveremos, te lo prometo.
La chica se sorprendió, porque de repente se vio en los brazos de Nagumo, apretándola con fuerza contra su cuerpo. A pesar de la sorpresa, cerró los ojos, y correspondió a su abrazo.
- Supongo que ya es tarde para decirte que te quedes...
- Lo siento.
- ...
- Gracias por todo lo que has hecho por mí. Aunque haya habido algún momento en el que debería haberte matado...
- Si, suele pasar.
Kaori rió disimuladamente, mientras se separaba un poco de él, aun sin soltarlo.
- Te voy a echar mucho de menos. Pero te prometo que te llamaré, o te mandaré un mail, o algo...
Sus palabras se vieron ahogadas, porque sin darse cuenta, Nagumo unió sus labios durante un breve instante.
En cuanto se separaron, lo miró a los ojos, mientras enrojecía.
- Nagumo... ¿Qué...?
- Lo siento. Sentía que debía hacerlo. No te voy a volver a ver en mucho tiempo...
- ...
- Se que ahora estás con... bueno, estás con alguien... Pero quería que al menos te llevaras un buen recuerdo de mí.
- Si, una infidelidad es un buen recuerdo, si señor.
El chico se avergonzó y se ofendió, así que se separó de ella.
Kaori veía como se enfurruñaba.
- Solo te perdonaré lo que has hecho porque tú has sido mi primer beso, Haruya. Que te quede bien claro.
Nagumo se sorprendió, y cuando la miró se encontró con que estaba sonriendo divertida, mientras se acercaba a él y le daba un dulce beso en la comisura de los labios.
- Eres un buen amigo. No me olvides... hasta que nos volvamos a ver.
- Tranquila. No olvidaré a la chica que me dio su primer beso, por la que se armó un gran revuelo.
Se sonrieron, para después abrazarse.
No era un adiós.
Solo un hasta pronto.
