Serie de one shot´s sobre el suicidio. Reto entre los integrantes de NAP: Avatar19, Love Final, Oyuky chan, Akai Yume, Masdrako y Antifashion19.

Esperamos que les guste, cada uno de ellos. Bienvenidos…

.

Disclaimer: Los personajes deNaruto y su mundo son propiedad de Kishimoto Masashi, solo fueron tomados para hacer esta historia.

Tema: Suicidio.
Autor: Love Final.
Género: Drama/Angst/Tragedy.
Advertencias: Universo de un personaje.

Aclaraciones del Capitulo:

Blablablabla—Hablan.


Perfect Liar.
.

.

.

.
.

El pecado es el instinto que me atrae,
juré vivir llevando una cruz,
tus habilidades se vuelven cada vez más torpes.

Desde niña siempre pensé que era el chico perfecto, al que todas querían y admiraban, pero no era así. Yo Hinata Hyuuga, una "niña de papi" como muchos dirían, pero no, no era así al igual que él, yo no era así. Tonta, ilusionada y estúpidamente enamorada me casé con Uzumaki Naruto "el chico de mis sueños". Vaya cuan equivocada estaba.

Luego de nuestro matrimonio, yo sola me enteré que Naruto me quería para sexo, sexo y dinero para salvar la empresa de su padre, nada más. Me causó mil y un cicatrices su hipocresía y desde aquel tiempo yo cambié. Le haría entender a Uzumaki Naruto que yo no le pertenezco a nadie…

.

.

Es la miel de la flor que solo abre de Noche.
¿Demasiado amarga para ti? Levanto mis uñas, no me lastimes más…No soy una mujer que solo te pertenece a ti.

.

Todas las noches él estaba en su oficina y yo sola, aburrida en casa. ¡Por supuesto que no! Salía a divertirme con mis amigas y a robar uno que otro corazón. Un vestido negro escotado y corto de las piernas, algo de labial y unos bellos zapatos. Eso era lo que me caracterizaba todas las noches y chicos no me faltaban.

Hay Uzumaki, hay tantos que pueden reemplazarte.

—Hola linda, ¿Vienes sola? — Me preguntó un chico pelirrojo y de ojos miel, a mi parecer muy apuesto.
—Pues vengo con amigas, pero seguro no les importará que me desaparezca unos minutos. — Pude ver como él sonrió de medio lado y me tendió su brazo amablemente.

Tomamos un par de copas esa noche y charlamos por horas. Lamentablemente debía irme, pues eran las seis de la mañana y Naruto llegaría en cualquier momento

— ¿Te veré después, Hinata? — Tenías tus manos en los bolsillos y un brillo en tus ojos muy peculiar.
—No dudes de eso, Sasori. — Alcé mi mano y me di vuelta hacia mi convertible.

.

.
.

El número de mentiras se fueron acumulando y el número de veces que mi piel se manchó,
a pesar de eso, tú veías mis cicatrices.
Tú nunca conocerás el verdadero rostro bajo la mascar, yo te engañaré hasta el final…
Hasta que te vuelvas loco.

.

Llegué a casa justo a tiempo y entré en la cama luego de haberme puesto mi pijama, una decente para que vieras que tu "dulce muñeca" seguía dormida. Escuché como entrabas y te desvestías hasta quedar en pants. Entraste a la cama y fingí que me habías despertado.

Que iluso eres si crees que te extrañé.

—C—claro Naruto—kun. — Añadí ese tartamudeo, aquel que había desaparecido años atrás y tú, aun creyendo en él. Me besaste e intentaste bajar a m i cuello pero yo lo evité sutilmente o eso creíste.
— ¿Qué pasa?— Preguntaste sosteniendo mis manos.
—Y—yo, "gomenasai", estoy muy cansada, Naruto—kun. — Bajé la mirada y fingí estar apenada pues negué tener relaciones con él.

Sus movimientos eran torpes y cada vez lo deseaba menos. Me daba asco. Sabía que él quería "sexo", no "hacer el amor". Sonreíste tiernamente y me arropaste junto a ti.

— ¿Hoy te q—quedarás de nuevo e—en la oficina?—Necesitaba planear mi salida de esta noche y tu por supuesto, no estabas incluido.
—Lo siento Hinata—chan, hay mucho trabajo y el teme no me ayuda… "Dattebayo".
—D—descuida, mejor descansa. — Le sonreí y le di la espalda, no pude evitar esbozar una sonrisa de victoria.

.

.
.

Tú y tu precioso auto negro, que idea más tonta si crees que voy a ser feliz por eso.
En la noche, dejaré que me lleves de paseo,
¡Ah! No puedes decir al menos una broma decente.
¿Seriamente? Voy a mostrarte mis colmillos y mi mordida será en tu contra.
Está bien, ya que a ti te gusta el dolor ¿cierto?

.

Aquella noche maldije internamente una y otra vez pues mis planes se vieron frustrados ya que saliste mucho más temprano del trabajo y justamente te topé en la puerta. Te quedaste en shock pues nunca me habías visto con un vestido escotado y demasiado pronunciado. Mucho menos maquillada y con una mirada diferente.

— ¿Adónde vas, Hinata—chan?
—Yo…E—estaba por salir c—con las chicas a u—una fiesta. — ¿No se me pudo haber ocurrido otra excusa mas falsa?
— ¡Oh, qué bien! Vamos, anda, hace mucho que no salimos juntos.
—Mierda. —Murmuré.

Tomaste tu saco y las llaves de tu BMW negro. Sujetaste mi mano, sonrojado y pude notar que no dejabas de ver mi escote. Supe nuevamente que como la última vez que habíamos salido a un antro, presumirías "lo que habías conseguido".

.

.
.

Hay tantos hombres que te pueden reemplazar, podría desecharte simplemente como basura.
Las pequeñas fantasías que tienes sobre mí, no existen,
Pretendo actuar como un perro obediente mirándote con mis ojos de gato mientras me burlo de ti.
¿De verdad crees que serás mi dueño?...Piénsalo de nuevo.

.

Llegamos al antro y notaste con cierto extraño en tu cara como algunos chicos me saludaban y a lo lejos, Sakura, Ino y Temari se acercaban. Sabían que tenía mis planes frustrados y debían ayudarme.

— ¡Miren que sorpresa! Naruto! Hola. — Saludaron todas y yo con mi cara de fastidio. Pude ver como pronto el chico de la noche pasada, Sasori, se acercaba con una copa de Whisky en mano.

Naruto al instante pudo ver al chico y le lanzaba una mirada amenazadora, cosa que no funcionó. Quería darle a entender que yo era su "trofeo", que se consiguiera el suyo.

—Hola, Hinata ¿Quién es él?— Preguntó sonriente mientras veía como mi esposo me abrazaba posesivamente y mis amigas le echaban una miradita a Sasori. — Ah, ¡Ya veo! Entonces él es tu, umm… ¿Esposo?

Te respondiste a ti mismo y para matar dos pájaros de un tiro agregaste sarcasmo para que Naruto enfureciera y así fue.

— ¿Tienes algún problema con eso?— Me abrazaste más fuerte y sentí como tus dedos se clavaban en mis brazos ferozmente.

Sasori frunció el ceño ante tu acto y mis amigas se preocuparon.

—M—me lastimas, Naruto. — No hacía falta agregar mi tartamudeo esta vez pues el dolor hacia efecto. Me soltaste tan pronto como reaccionaste y Sasori se acercó a mí para ver si estaba bien.
—Esto…Lo mejor será que me va ya, te veo en casa Hinata—chan.

Te diste la vuelta y saliste ante la mirada de ambos. No miré cuando las chicas se encontraban bailando ya con uno chicos diferentes a los de la noche anterior; yo solo quería un trago. Esta vez tú invitaste y charlamos de nuevo por horas y horas, varios chicos se habían acercado a invitarme a bailar ignorando la presencia de Sasori, siendo rechazados rotundamente.

.

.
.

Este argumento poco elaborado es un drama muy similar a la tragedia,
llévate una falsa ilusión de mí y vete a dormir.
El número de mentiras se fueron acumulando y el número de veces que mi piel se manchó,
a pesar de eso, tú veías mis cicatrices.
Tú nunca conocerás el verdadero rostro bajo la mascar, yo te engañaré hasta el final…
Hasta que te vuelvas loco.

.

Pasaban los días y los días, las mentiras hacia ti seguían fluyendo de mi boca y aun seguía distanciándome de ti. Yo misma me encargaba de hacer tus locuras realidad. Comenzabas a decir paranoias a tus amigos sobre mí, que era una persona diferente que la chica tímida se había ido pero en cuanto Uchiha o Nara me veían, seguían viendo a la misma Hinata dulce y tierna, aquella que había desaparecido años atrás y que hoy era la causante de tus delirios.

—H-Hinata-chan…Quiero que firmes esto.

Me diste un sobre amarillo muy bien sellado y en tu cara vislumbre tristeza, miedo y decepción, fruis tal vez, es decir, estabas perdiendo a tu esclava sexual y tu mina de oro.

¿Qué podía hacer?

Eso lo había causado yo misma y ese sobre significaba mi triunfo. Falsamente comencé a derramar lágrimas y tú tomaste asiento en la cama frente a mí.

— ¿E-el divorcio?—Pregunte con "voz entrecortada".
—Es lo…Mejor para los dos, eres fuerte y lograrás sobresalir sin mí.

Tomé la pluma e internamente sonreí, ya no era la muñeca que controlabas, tampoco el trofeo que exhibías ante el mudo ni mucho menos la esclava aprisionada que veías frente a ti.

— ¿Qué te pasó? ¿Quién eres y que le hiciste a la dulce Hinata?

El viento ensordecía nuestros oídos, y a ti, la locura te invadía como sangre en transfusión. Y ahí, en acto de presencia, pude revelarme como era verdaderamente. Te haría pagar por todo el daño que me causabas. Aquel que me provocaba llorar sobre mi almohada y aferrarme a las sábanas como si mi vida se desprendiera si dejase de hacerlo.

Levanté mi mirada, pues la mantenía alejada de la tuya, era una mirada retadora y tú, sujetándome a los hombros, me mirabas igual. Me repetiste esas dos preguntas estrujándome; pronto me alejé de ti con un empujón y tus ojos mostraron aun más confusión.

— ¿A la dulce? ¿O a la que podías controlar?—Te pregunté retadoramente y tus ojos se abrieron como platos seguidos de una maldición. Tu cuerpo reaccionó y diste un paso hacia atrás de mí.
—Y-yo… ¡¿No sé de que hablas? ¡Tú no eres Hinata!

Estabas enloqueciendo, como yo quería. Pero tu circo estaba cayendo, ya era hora de la función final. Enojada te planté una bofetada y el sonido de mi mano restregada contra tu mejilla fue el único sonido que se escuchó durante los siguientes diez segundos.

— ¡Abrí mis ojos Naruto! ¿No me digas que te entristece perder a la salvación de la empresa de tu padre? ¿O será que disfrutabas de sexo conmigo? ¡No lo sé!
—Lo sabía ¡Eres una estúpida! No te me acerques.

Gritaste algo desenfrenado y te dirigiste hacia el balcón de la habitación, sosteniéndote de la reja que te protegía de una considerable altura. Estabas sudando a mares y tu cara de desquiciado se hacía más presente.

—Piensa lo que haces, Naruto. Te odio pero tampoco desearía tu muerte.
— ¡No eres quien para decirme lo que debo o no debo hacer! ¡Mi vida esta arruinada y es por tu culpa! ¡Tú culpa Hyuuga!

Ahora te encontrabas llorando de rabia y tu cabello se encontraba desordenado. No tuve tiempo de parpadear cuando tú ya estabas cuesta abajo. Horriblemente vi tu cuerpo estamparse contra el asfalto de la fría calle, y como la gente horrorizada miraba tu cuerpo.

Ahora lo entendías Uzumaki, quien me lastima la paga, pero bueno que tonterías digo, tu solito pagaste tu deuda y comprendiste que mi dolor era parecido a la muerte.

Con un fino corte hecho con un afilado pedazo de vidrio,
tomaré la verdad que fluye de tu herida y arde en tu corazón.


Notas finales: Megurine Luka y la letra tampoco me pertenecen si no a sus respectivos dueños. Yo solo tomé prestados estos ingredientes para dar vida este song.