alle: holaaaaaa!!!...winiiiiieeee!! (chiste local)...sentimos mucho muchisimo no haber subido capi...es que habia crisis de inspiracion y ps asi no salia la cosa...pero prometemos que estaremos actualizando mas seguidoooo...lo intentaremos...bueno, les cuento que este capi muestra la cita de Bella y Daniel y uuyyy no saben, esta bien romanticaaaa...bueno un poco, al menos yo si me enamore de él...bye Eddy, hi Dany jeje!!...
pau: ahh...besos...las amo mil...camara nos marcamos vale?... ahhhh no cierto (tipo G. Trevi, jeje) no ps si como dijo ale asi como q teniamos un blokeo mental, y si nus tardamos un pokitin en ponernosh de acuerdo, jeje... pero ia iego, ia iego, ia iego sergio el bailador, digo, el capi, ayshhhh esq ia es bien tarde y asi como q ia estas hrs m ponen lokis, jaja.. cuidenseeee las amouuu... y dejen reviewssss...
besos y mordidas a todas las niñas que leyeron el capi pasado...mil mas a las que se tomaron el tiempo de dejar su review sensual...las keremos!!
Les dejamos Thats amore...jaja!! leanlo para que le entiendan vale?
XOXO
ALLE Y PAU/PAU Y ALLE
"hell yeah!!...Robsten its hotter tan Brangelina…"
CAPITULO 9
That´s Amore
Bella POV
Era martes por la mañana, bueno por la tarde
Me levanté con un ánimo renovado: iba a salir a comer con el mismísimo Daniel Wolf, guapísimo modelo de ensueño de Hugo Boss, empresario exitoso, excelente anfitrión, amigo de sus amigos pero sobre todo el SOLTERO más codiciado de toda la maldita California. Bueno, eso fue lo que leí en el periódico en la sección de sociales con respecto a la inauguración de su exitosísimo club Pure.
Desperté gracias a los enormes gritos de Tanya que entraba como caballo despotricado a mi cuarto.
Lo que me faltaba
-Bellaaaaa!!...despiertaaaa!!...tienes que contarme todo lo que pasó ayer con Dany…Dios!!, es tan emocionanteee!!...- gritó saltando arriba de mi cama.
Me sacudió varias veces antes de que yo pudiera reaccionar, aún sentía que me explotaba la cabeza. Tomé una pequeña nota mental acerca de la noche anterior: nunca pero NUNCA cruces un coctel dulce rosa con tequila, ron y vodka, es el infierno.
-Bellaaaaaaa!!...- trató de abrirme los ojos con sus dedos de niña.
-ya, ya, estoy despiertaa!!...demonios Tanya, a veces eres tan molesta…- creo que eso me salió del corazón.
-bueno, esta bien…me vas a contar cómo te fue anoche si o no?...-
Si Tanya, claro!!
Anoche, después de besarme y tocarme algunas partes alocadamente con tu prometido en un cuarto VIP y casi irme con él a otro lado a tener una noche de sexo desenfrenado, platiqué y coqueteé de lo lindo con tu amigo Dany, me trajo para acá, no besamos y quedamos de ir a comer hoy como en tres horas más o menos pensé para mi misma.
-pues me fue bien…hoy me invitó a comer y eso es todo…-
-queeé?...pero qué más?...te besó verdad pillina?...-
Era oficial. Tanya se había quedado atascada en sus años de secundaría, hablaba aún como una niña.
-dahh!!, obviamente "huggies"…sabes qué?...- le dije mientras me levantaba de la cama – no quiero hablar de eso, luego te cuento vale?...ahora tengo que ir a desayunar, debo arreglarme porque a las cuatro viene por mi …shu, shu…- hice ademanes para que saliera de mi cuarto y me dejara sola.
Aquella conversación había sido demasiado para mi, sobre todo por tratarse de la a veces insoportable de Tanya. Bajé a comer algo para apaciguar mis entrañas que se estaban carcomiendo por el alcohol ingerido la noche anterior.
Mi tía Carmen que estaba en el jardín leyendo una revista me miró con ojos de odio cuando me vio.
-buenas tardes Bella…- dijo en tono muy te odio sobrina
-este…buenas tardes tía…mmm, qué desayunaron?…- le dije para hacerla enojar aún más.
-tu misma lo has dicho cariño…DESAYUNAMOS, hace algunas horas hot cakes pero ya no hay…tendrás que esperar hasta la comida…-
Si como no!!
Creo que a mi tía se le había olvidado que yo era una súper chef de un restaurante famosísimo, a lo mejor pensó que era igual de buena para nada como Tanya. Sólo alce mis hombros y me dirigí a la cocina a preparar unas deliciosas tostadas francesas con frutas en almíbar recién hechas, acompañadas con un delicioso café patrocinado por los innumerables viajes de mi tío Eleazar a Marruecos o yo que sé a dónde.
El periódico estaba en la cocina, así que lo leí, aún tenía tiempo para bañarme, frotarme, depilarme, robarle las cremas caras a Tanya y untármelas, tomarle un poco de maquillaje caro, tal vez una blusa y estar lista a las cuatro.
En la primera página de la sección de sociales aparecía una foto de Tanya cortando el listón con Daniel, con lo que parecían unas tijerotas como había dicho la enana de Alice.
Leí algunos párrafos de aquella que parecía una columna de chismes y justo cuando ya me iba a aburrir de leerlos, aparecieron algunos nombres que me importaban un poco.
"La escultural Tanya Denalí hizo gala de sus gráciles ademanes para cortar el listón al lado del también guapísimo Daniel Wolf – gráciles?...Alice dijo que casi le saca un ojo…en fin…- Cabe mencionar que parecían la pareja más perfecta, pero no se ilusionen, la hermosa Tanya se casa este fin de semana con el joven gurú de Masen Publicity, el guapo Edward Cullen – guapo?...Dios!! es más que eso, Edward es hermoso, un Dios!!...serán ciegos en ese periódico de pacotilla?- . Además, también pudimos ver a Daniel sumamente cariñoso con una hermosa joven desconocida de la cual no se despegó en toda la noche -mmm…de seguro están hablando de mi…vaya!!, hasta que dicen algo que es verdad!!- "
Era hora de parar con los chismes del corazón, ahora tenía que arreglarme, debía asegurarme de verme bien para que Daniel no se arrepintiera de salir conmigo.
Me metí a la ducha para darme un baño a profundidad, con masaje en las piernas anti celulitis y depilación incluida. Tardé como media hora adentro, al salir me dirigí cuidadosamente al cuarto de Tanya para continuar con la parte del plan en donde me adueñaba de sus cremas, ropa y demás. La muy burguesa tenía una crema de leche de burra que imitaba los baños de la mismísima Cleopatra que por supuesto me unté, además en su tocador encontré miles de productos para el cabello que también probé.
Aunque tristemente en su mesita de noche, había una fotografía de ella feliz al lado de Edward. Ambos se veían radiantes, perfectos y maravillosos, no pude evitar sentirme culpable por la situación.
Tal vez Edward si amaba a Tanya, y aquí venía yo a recordarle cosas que ya no podían ser. Él era hombre, por supuesto que no iba a rechazar los besos de una mujer, mucho menos si ya me conocía. Definitivamente, yo estaba interfiriendo en la felicidad de ambos, aunque en verdad yo amara a Edward, en verdad que si, sin importar que estuviera a punto de salir con alguien más. Era el hombre de mis sueños, y de eso estaba segura desde hacía cinco años, desde que lo vi por primera vez.
Supe en aquel momento que podía robarle todo a Tanya: sus productos de belleza, su maquillaje, su ropa, todo.
Todo menos a Edward.
Casi derramó lágrimas en aquel cuarto en donde probablemente se habían revolcado la noche anterior, así que mejor regresé al mío, no sin antes tomar de su closet un mini vestido azul marino.
Tenía tantos que seguramente ni se daría cuenta. Ese vestido en particular, era muy bonito, como dije era azul con una cinta negra alrededor de la cintura que se amarraba por detrás, además la falda tenía algo de vuelos.
Era el atuendo perfecto para la primera cita en un restaurant italiano.
Antes de vestirme, me maquillé sólo un poco, quería mantenerlo todo simple así que también me deje el cabello suelto, que gracias a la ayuda de los productos de Tanya lucía más brillante y hermoso. Aunque un poco antes de las cuatro decidí también tomarle prestada su bolsa negra de Channel y zapatos a juego muy monos.
Lo sé, eran demasiados préstamos, pero era ella quien se iba a quedar con el hombre de mis sueños. Mínimo necesitaba sus accesorios para conseguirme otro novio, seguramente si Tanya lo supiera, estaría dispuesta a darme eso y más.
Estaba a punto de bajar cuando escuché una de las risas hipócritas de mi tía Carmen en el piso de abajo, lo más seguro es que estuviera con alguien ya que cuando estaba de mal humor, ni loca se reía sola.
Por eso supuse que Daniel había llegado por mí.
Bajé con cuidado las escaleras ya que no quería quebrarme el cuello por una caída justo hoy que era la primera vez que salía con alguien después de mucho tiempo de soledad.
Me acerqué a la estancia en donde efectivamente mi tía estaba platicando de lo lindo con Daniel, que Dios mío!!, se veía tan guapo, sexy y demás. En cuanto me vio, esbozó una sonrisa de lado, me dio tanta vergüenza que obviamente me sonroje de pies a cabeza.
-hola…- dije tímidamente haciendo callar a mi tía.
-nena…que bueno que te tardaste!!...si no me hubiera perdido la oportunidad de charlar con Dany…me alegra que vayan a salir juntos…- igual que Tanya, mi tía quería hacerla de casamentera de quinta.
- a mi también me alegra que Bella haya aceptado salir conmigo hoy…-
Lance una risita estúpida de niña pequeña mientras movía un pie en el piso. Tan infantil!!.
-ya ves sobrina?...juntándote con Tanya conoces a gente muy linda y respetable como aquí mi querido Daniel…por cierto, te felicito por tu nuevo negocio…- le dijo dándole un golpecito en el hombro.
Mi tía era la prueba viviente de aquella frase sabia "puedes sacar a la chica del pueblo pero no el pueblo de la chica". Al igual que mi padre, osea su hermano, mi Tía Carmen aún se comportaban como si estuvieran en el campo, sólo que la diferencia era que al menos Charlie no pretendía ser lo que no era.
-si…muchas gracias…bueno, fue un gusto platicar contigo Carmen…- se despidió de un beso en la mejilla – nos vamos Bella?...- me extendió su mano para salir de la orbita de mi tía Carmen
Mientras caminaba con él hacía su coche, me vi envuelta en su aroma. Olía tan bien que creo que pude habérmelo comido a él en lugar de la lasaña. Pensamientos impuros me hicieron imaginar que si hacía olía de lejos, seguramente de cerca sería una gloria.
-Bella?...- me sacó de mis pensamientos – debo decir que te ves hermosa hoy…-
-bueno Daniel…la verdad es que tú tampoco te ves mal…- fue lo único que se me ocurrió en aquel instante en lugar de decirle.
Me abrió la puerta de su reluciente Jaguar plateado, mientras me sentía toda una estrella de televisión. En mi vida, nunca imaginé que saldría con una celebridad, bueno, tal vez lo haya hecho con Brad Pitt pero eso era fantasía, esto era real.
Estaba dentro del auto del hombre de los sueños de muchísimas chicas, señoras y seguramente si mi tía Gertrudis lo viera, también de ancianas. De vez en cuanto volteaba a verme y sonreía, yo hacía lo mismo pero obviamente sin aquel brillo que Daniel irradiaba.
De repente, me vi abrumada por su sonrisa, como si me perdiera en el bosque de sus dientes brillantes y los recuerdos de sus besos.
Entonces, en el momento cumbre pensé en Edward.
En el maldito bastardo semi dios que tendría como primo dentro de algunos días, en el jodido mejor hombre de la tierra para mí. Aquellos pensamientos hicieron que sacudiera la cabeza, como si por eso se me fueran a "caer" los pensamientos de amor/odio hacía Edward.
-te pasa algo?...- preguntó Daniel medio arqueando una ceja.
-no…es sólo que tengo mucho calor…California es un horno comparado con New York…- le mentí pero esta vez salió más casual.
-si…a veces ni yo lo aguanto…pero no te preocupes, ya casi llegamos al restaurant y saldremos de esta lata…-
Buena señal. Daniel era un hombre que no trataba a su auto como un hijo propio, debía tomarlo muy en cuenta.
Casi de inmediato, llegamos al dichoso restaurant italiano del dichoso amigo de Daniel. Estaba a la orilla de la playa, por lo tanto, la vista era maravillosa, sobre todo desde la mesa del balcón en donde nos sentaron. Un hombre joven llegó a la mesa a saludar, haciendo que Daniel se levantara y lo abrazara así como si se quisieran mucho.
Resultó ser el dueño del restaurant, Doménico Sicilia.
-Doménico?...- le pregunté reteniendo una risa cuando se presentó.
-si…mucho gusto Bella…-
En ese momento, me sentí identificada con mis raíces italianas, bueno, no tenia ninguna pero demonios!!, me llamaba Isabella no?.
-Isabella Swan…- lamenté no haberle dicho un apellido cool italiano como Enzo o Ferrari cuando le extendí la mano, él la jaló y le dio un beso.
Me dio mala espina, seguramente todos los hombres de California hacían eso de costumbre no como un gesto de admiración hacia la belleza femenina.
El punto es que Doménico era amiguísimo de Daniel, por lo tanto durante toda la tarde nos atenderían como reyes. Obviamente, íbamos a comer la famosa lasaña que Daniel me había recomendado por la madrugada. Mientras esperábamos, la charla surgió entre él y yo.
-y dime…porqué cuando Doménico se presentó vi como que tenias ganas de echarte a reír hasta caer al piso…-
Demonios!!, ahora tendría que explicar mi estúpida simplicidad y todo gracias a pasar tanto tiempo al lado de Tanya. Podría presentarme a muchos galanes pero a la vez me convertiría en una descerebrada copia a carbón de ella.
Mejor pasó.
-mmm…pues por Doménico de That´s Amore de MTV…en mi vida había escuchado que alguien se llamara así más que aquel perdedor…- arqueó una ceja como desconcertado – osea, no quiero decir que tu Doménico es un perdedor sino que el otro Domen…bueno, ya!!...sólo son tonterías al azar, no me hagas caso…-
Lanzó una carcajada histérica, con su gruesa voz seductora que retumbó en mis oídos, haciéndome sentir aún más torpe de lo que cada día me sentía.
-eres increíble!!...quisiera ser como tu Bella, reírme de las cosas, aunque estas parezcan las más simples e insignificantes…creo que tendrás que enseñarme…-
Su comentario me hizo sentir mucho mejor, anotándole mil puntos a su lista de cualidades lindas como sabe decir algo lindo en el momento adecuado
A nuestra mesa llegaron como seis meseros que se encargaron de atendernos de una manera sumamente amable y desvivida, casi estaba segura que estarían dispuestos a masticar por mi la comida. Supongo que ese era el trato que se le daba a la gente importante y bonita como Daniel. Uno de los seis meseros, se acercó a dejar una botella de vino tinto con más años que yo, lo que probablemente significaba que costaba carísimo, obviamente sabía delicioso.
Daniel brindó conmigo por habernos conocido.
-salud…por Tanya…-
-por Tanya?...- le pregunté extrañada.
-si…si no fuera por ella, creo que no nos hubiéramos conocido, aunque debo decir que no me hubiera perdido la oportunidad de acercarme a ti en el Club…-
-creo que tienes razón…si la "huggies" no nos hubiera presentado, probablemente me hubiera quedado mirándote desde la barra toda la noche como toda una fan empedernida…así que por eso salud!!...-
Chocamos las copas y dimos un trago al delicioso vino.
-mmm…la "huggies"?...bonito apodo jaja!!...-
- pues algo…es que Tanya dejo de usar pañales como hasta los 4 años…sufría de incontinencia…- le susurré la última palabra
Ambos comenzamos a reír histéricamente a costa del apodo de Tanya, sólo esperaba que nunca se lo dijera, o que ningún paparazzi estuviera grabando esa conversación.
Los meseros llegaron con una ensalada de rúgula y patatas que había escogido del menú, estaba a dispuesta a robar la receta si sabía bien.
Nos dispusimos a comer, aunque yo tuve que usar todos mis esfuerzos para comer educadamente y no hablar con la boca llena. Debo confesar que me costó un poco de trabajo.
Luego de terminar la entrada, los seis meseros llegaron con aquella deliciosa lasaña que parecía salida de alguna revista, haciéndome agua la boca con tan solo verla. Al darle el primer bocado supe Daniel tenía razón, la lasaña estaba deliciosa, además el vino tinto que estábamos tomando, acentuaba extrañamente el sabor. Aquello era como el cielo en queso parmesano, me lo repetí en la mente hasta que terminé de comer.
Ya estaba bastante llena cuando nos ofrecieron el postre. Yo no deseaba comer más, pero me dio pena dejar a Daniel morir solo con el postre. Ambos pedimos el clásico tiramisú de café.
-entonces, como chef, qué opina de la comida que acabamos de disfrutar Srita. Swan?...- dijo haciendo hablando como con un micrófono imaginario, pasándomelo a mí cuando le contesté.
Algo raro, pero me pareció lindo
-estuvo deliciosa, debo decir…los ingredientes fueron de lo mejor, además de que ningún plato abrumó a otro…debo felicitar al colega que la preparó para nosotros…- le dije en un esfuerzo por resultar interesante mientras nos recogían los platos.
-si quieres le digo a Doménico que nos presente al Chef…-
-no...qué pena!!...quedaría abrumada por su conocimiento acerca de la comida…mejor pasó…-
-esta bien…bueno, es hora de continuar con la segunda parte de la cita…-
Wow!!, los hombres como Daniel dividían la cita en dos, nunca había salido con nadie que lo hiciera. Normalmente era cena y a veces, si me gustaba el tipo, cama. De la nada, me estaba convirtiendo en una persona decente y seguramente mis padres estarían orgullosos y aplaudiendo.
Obviamente Daniel no dejo que yo pagara algo, ni siquiera la propina de los meseros. Me sentí un poco inútil. Tampoco quiso decirme a dónde íbamos mientras salíamos del restaurant, no sin antes de agradecerle infinitamente a Doménico por el excelente servicio ofrecido.
Afuera, el sonido del mar me atrajo extrañamente, así que caminé un poco hacía el muelle para apreciarlo y refrescarme un poco con la brisa que llegaba.
-espera…no tardo…- le dije a Daniel que caminó detrás de mí
Me recargué en un borde la madera y cerré los ojos.
- hacía años que no venía a esta playa…- di un suspiro
- supongo que lo extrañas, en New York no hay mucho de esto verdad?...- negué con la cabeza con los ojos aún cerrados – ven…-
Me tomó de la mano y bajamos por las escaleras que llevaban a la playa.
- pero…y la segunda parte de la cita?...-
-al demonio la exposición de arte…la playa es mucho mejor…-
Se quitó sus zapatos Gucci y el saco Armani mientras me veía divertido, le seguí el juego e hice lo mismo con mis zapatillas. Llevábamos en las manos nuestras cosas mientras caminábamos por la fresca arena de la playa.
- entonces, antes venias mucho a esta playa…-
-si…cuando éramos pequeñas mi tía Carmen nos traía a mi y a Tanya…a veces ella se dejaba enterrar en la arena y yo la dejaba allí para ir a buscar conchas y esas cosas del mar…-
Por enésima vez en la cita, Daniel se rió de mis ocurrencias.
-supongo que no te llevas tan bien con Tanya verdad?...-
Algo hay de eso dije para mis adentros.
-no me malinterpretes…quiero a Tanya, de hecho, es lo más parecido que he tenido a una hermana molesta…lo que pasa es que somos muy diferentes y a veces las cosas que hace o dice, me sacan de quicio…pero la quiero, es familia…-
Caminamos unos metros más mientras veíamos a unos niños correr y mojarse en la arena con unas pistolas de agua.
-supongo que debes de estar feliz porque se casa…-
-uy, no te imaginas cuánto…hasta me da gusto que me haya escogido de Dama de Honor -
Un nudo se produjo en mi garganta de inmediato. No, no estaba contenta ni saltando de la felicidad. Tal vez si Tanya se hubiera casado con otro, la cosa sería diferente, pero no.
No era yo quien estaba con Edward, no era yo la que me iba a casar con él, por lo tanto, me había amargado un poco aquel momento. Al ver a Daniel tan dispuesto y tan lindo al estar conmigo, supe que no era justo y que tal vez el destino me estaba reservando a otro camino.
Tal vez era yo la que me estaba aferrando a una causa pérdida, me había obsesionado con Edward.
-estas bien Bella?…- preguntó Daniel mirando hacía el horizonte
Cuando estaba a punto de contestarle que por supuesto que si, los niños que jugaban, pasaron a un lado nuestro mojándonos con las malditas pistolas y llenándonos de arena. Les grité mientras se alejaban corriendo del lugar, habían arruinado el carísimo vestido de diseñador de Tanya y el traje Armani de Daniel.
-carajo!!...dónde están los padres de esos niños?....debo decirles algunas cositas…- busqué enojada sacudiéndome la arena del vestido pero no había nadie.
La risa contagiosa de Daniel hizo que también yo lo hiciera, él me miró como tramando algo y luego dio una patada al agua para mojarme los pies.
-relájate!!...-
-relajarme?...relájate con esto!!...- y lo moje a él.
Solo nos faltaron las pistolas de agua para lucir como los niños que nos mojaron, corrí como loca para evitar que Daniel me atrapara. La verdad, me la estaba pasando increíble, desde el principio platicamos como los mejores amigos, cero incomodidad de por medio.
Finalmente me atrapó por la cintura, ambos teníamos la respiración un poco entrecortada y despacio, se inclinó hacia mi rostro.
-tengo una mejor idea para relajarnos…cierra los ojos…-
Hice lo que me pidió, esperaba que trajera una silla acojinada o algo pero, eso no era lo que Daniel tenía planeado. Me tomó por las mejillas y me acercó lentamente a su rostro, pude sentir su aliento en mis labios antes de estamparse con los suyos. Nuevamente el beso fue tierno y reservado, pero sin perder lo dulce.
Fue casi como uno de esos besos que te dan a los trece años.
Lindo.
Bueno, de hecho, fueron lindos ya que no sólo fue uno.
Caminamos por la playa un rato más, incluso vimos la puesta de sol en aquel ambiente tan romántico. Aquello era genial, es decir, la salida con Daniel había sido un éxito en todos los sentidos: hombre guapo, comida rica, charla divertida, paseo romántico/húmedo por la playa, etc.
Aquella cita tenía todo para ser la más perfecta de mi vida, pero aún así, no me sentía como yo misma, no me sentía ese tipo de chica.
Para colmo, por la noche Tanya me llamó para decirme que necesitaba de mis favores como Dama de Honor para algo.
-y no lo puedes hacer tu Tanya?...- le dije por teléfono.
-pero tú eres mi Dama Bella…tu deberías de organizar esas cosas…-
Carajo maldije en voz baja, Tanya tenía razón. Eso significaba que mi cita con Daniel estaba a punto de terminar, una lástima.
Llegamos a la casa de mis tíos demasiado rápido para mi gusto, vi que el auto de Edward estaba estacionado en el garaje, lo que significaba que tendría que verlo junto a Tanya.
-espera…- me dijo Daniel antes de entrar por la puerta principal.
Me tomó de la mano y lentamente me acercó a él.
-supongo que esta maravillosa cita esta a punto de acabar así que…- se acercó a mis labios.
Me volvió a besar pero ahora de una manera más contundente. Me pegó completamente a su cuerpo, tomándome de la cintura, sintiéndome tan pequeña al lado de aquel súper hombre. Esta vez su beso llegó más lejos, yo simplemente me deje llevar mientras su lengua se abría pasó para juguetear dentro de mi boca. Acariciaba sus brazos que se sentían musculosos y juraba que estaba a punto de enamorarme de él, bueno, no enamorarme pero si de comenzar a babear por él.
Lamentablemente, Edward evitó aquello, esta vez no como un pensamiento en mi cabeza, sino en la vida real. Abrió de repente la puerta principal viendo aquella escena.
-Bella…lo siento…- dijo sorprendido cerrando la puerta luego
Daniel y yo paramos aquella escena, sentía que todo mi cuerpo se alumbraba como la maldita nariz de Rodolfo el Reno por la pena.
Me sentía culpable por alguna razón, a pesar de todo lo que había sucedido con Daniel. Como había dicho, yo aún sentía algo por Edward y aquella culpa sin sentido era una prueba de eso.
Edward POV
Me quiero morir.
jaja!!...les gustooo?...mmm...dejen reviews para que nos inspiremos mas...porke estamos tristes ya que el capi pasadooo, no tuvimos muchos reviews bububu!!...ademas solo la pequeña familia cullen mando su portada para el fic asi que tiene tarea pendiente niñasss...ayudennos a haceri la portadaaaaa!!!
xoxo
