Pau:*ahmm ps antes q nada mil disculpas por la tardanza pero aquí esta, en esta ocasión ps Alle c aventó todo, yo solo así aporte una q otra puntada, pero es q es difícil pq ahora estamos separadas... buaaaaaa.... pero de cualquier forma ps tratamos de hacer lo mejor.... las keremos muchísimo...y plisss déjennos reviews.... besitossssss

Alle: Hola a todas!!...wooow!!...tanto tiempo sin subirle a esta historia verdad?, pero ya estamos aquí y esperamos que les guste...pues si, como dijo la Pau, si no les gusta, en esta ocasión será mi culpa!!...porque ya nos separo el destinooo pero aun seguimos echándole ganillas a este nuestro bebe...y pues nada, les dejamos capi vale?

Saludos y besos enormes a las chiquillas lindas que nos dejaron comentarios muy favorables sobre nuestro primer lemmon...al parecer si les gusto (sobre todo a Perla verdad?, jaja!!)...bueno, ahorita también hay un mini lemmon, a ver si les gusta jeje!!

XOXO

PAU Y ALLE/ALLEY PAU

"Robsten its hotter tan Brangelina..."

CAPITULO 13

Ups!!, eso debía doler.

Bella POV

Desperté en la mañana más hermosa de todas con una sonrisa. Estaba feliz, sobre todo porque unos cálidos brazos rodeaban mi cuerpo aún desnudo.

Esperen...

Si estaba desnuda, con unos brazos varoniles rodeándome completa, era una señal que lo que había pasado con Edward no había sido el sueño de amor erótico más genial de todos los tiempos...había la noche más genial de mi vida!!

Sentía su suave respiración en mi oído, haciéndome cosquillas, aún estaba dormido. Volteé mi cuerpo para verlo así, apaciguado, todo lo contrario de la noche anterior en que nos entregamos todo: cuerpo y alma.

Hasta ese día, siempre había visto al sexo como sexo y nada más. Nunca hasta ahora, me había entregado por amor y debo decir que es la mejor sensación del mundo, del universo. Estaba claro ahora, más que nunca que Edward era el amor de mi vida y que deseaba estar con él siempre.

Acaricié sus cabellos, sus mejillas, regocijándome en toda su perfección y luego pensé en mi misma, casi me doy de topes. Yo era tan simple y la verdad, porqué negarlo, a veces torpe. No era fea, pero tampoco era como Tanya...

Tanya!!

Dios!!...qué había hecho?

Nada, solamente me había enpiernado con su prometido. No, no era sólo eso, esto entre Edward y yo era puro amor, lo era desde hacía cinco años. Así que supuse que tal vez ella, con el tiempo, me perdonaría.

No deseaba ser cínica ni mucho menos, como esas villanas reinas del sexo que salen en las telenovelas, pero con sólo ver a Edward allí recostado, sabía que podía enfrentar lo que fuera, incluso la ira de la caprichosa de Tanya.

Incluso recordé que cuando teníamos como 7 y 5 años respectivamente, Tanya me arrancó la mitad del cabello porque le pedí prestada su muñeca Barbie Malibú, eso quería decir que defendía muy bien sus cosas. Así que era inevitable, tendría que prepararme para perder toda mi cabellera.

Observé a Edward un momento más, hasta que poco a poco fue despertando.

- buenos días hermosa...- susurró Edward con una sonrisa como yo.

Le respondí de la misma manera acompañándola con un suspiro enorme y él lo siguió con un beso. Me dio un poco de vergüenza, por eso del aliento mañanero, pero cuando sus manos se pasaban de nuevo por todo mi cuerpo, primero por encima de las sabanas y luego por debajo, deje de pensar cabalmente.

Sus besos fueron sutiles en un principio pero luego con el paso de los segundos, nuestras lenguas se aferraban de manera deliciosa, incluso más que la noche anterior. Comenzó a bajar sus besos por mi cuello, luego regresando al lóbulo de mi oreja, mordisqueándolo un poco.

Edward emanaba un olor embriagante que me hacía querer besarlo a como diera lugar, era como una especie de brujería. Tal vez era brujo, quién sabe, lo único que sabía en aquel momento es que me estaba volviendo loca.

Y casi me vuelvo más cuando sentí su boca en mis pechos, besándolos, acariciándolos y mordiéndolos nuevamente. Sus manos se pasaron a mis muslos, acariciándolos mientras atrapaba mi boca con la suya. Mi cuerpo nuevamente palpitaba por tenerlo dentro de mí, me gritaba como si fuera una necesidad vital. Me avergoncé cuando palpó mi humedad con sus largos dedos, una sonrisa diabólica cruzó el rostro de Edward al darse cuenta de mi entusiasmo. Una especie de gemido raro se me escapó cuando entró en mí. Disfruté de los suaves movimientos de Edward, de sus besos, de sus caricias, de sus propios gemidos. Nuestros movimientos se volvieron más rápidos, más frenéticos, Edward y yo estábamos más que sincronizados.

Un hormigueo desde la punta de mis pies hasta las de mis manos, el calor del infierno dentro de mí y la maravillosa sensación entre mis piernas, me hicieron llegar casi al mismo tiempo que Edward a la mejor parte de todas: el orgasmo. En este punto, esta de más decir que nunca había tenido uno, y apenas lo había descubierto al lado de Edward, maravillosos dios griego del sexo que me hizo gritar por más toda la noche e incluso ahora mismo, mientras se revolvía entre mis piernas de esa manera tan placentera.

Se quedó encima de mí mientras ambos recuperábamos la respiración aún besándonos, era de esos momentos perfectos que nada podía arruinar.

Nada excepto mi maldito estomago que me pedía comida a gritos.

- ups!!...- dije totalmente avergonzada

Edward sonrió de manera adorable ante mis propias necesidades vitales.

- supongo que no has comido nada desde ayer en el desayuno verdad?...yo tampoco- admitió a la par que yo – pobres de nuestros cuerpos, expuestos a gran cantidad de acción física-cardiovascular sin haber si quiera probado bocado alguno!!...espera un momento…te traeré el desayuno…- me plantó un beso en la frente y se levantó de la cama.

No pude evitar seguirlo con la mirada hasta que salió del cuarto, totalmente desnudo. De inmediato volví a sentir mis mejillas calientes, así que tomé la almohada y deje salir un gritito de la emoción que sentía en aquel momento. No podía dejar de sonreír como una estúpida, ni dejar de sentirme como una chiquilla porque de cierta manera sabía lo que me esperaba de ahora en adelante: una vida perfecta al lado del hombre perfecto, que en aquellos momentos estaba preparando algo que olía a pan tostado luciendo su perfecto traje de Adán.

Me levanté al baño para asearme, al salir Edward estaba en la cama con un par de tostadas con mermelada, café y jugo de naranja. Antes de sentarme a comer, comencé a buscar por toda la habitación mi ropa interior, me daba un poco de vergüenza hacer mis sagrados alimentos totalmente desnuda, cosa que a Edward no.

- que buscas?...- dijo mientras le daba una mordida a la tostada.

- ya sabes... mi ropa interior…-

Asomándose debajo de la enorme cama, estaba un tirante de mi sostén, lo tomé listo para ponérmelo.

- lo siento Srita. Swan…en esta casa tomamos el desayuno desnudos así que…-

Edward se acercó a mí y con mucha paciencia me lo volvió a quitar, volviendo a mí desnudes, no tuve más que hacer que sonreír. Comimos en silencio, lanzándonos miradas de complicidad en cada momento, no era necesario decir que estábamos más que felices porque en el ambiente se podía respirar aquella felicidad.

Sin embargo, aún había que hablar de cómo Edward dejaría a Tanya justo un día antes de su boda.

- simplemente le diré la verdad…que te amo desde hace cinco años y que no me puedo casar con ella…creo que tendrá que comprender…-

- pero eso a pesar de que es la verdad, es algo cruel… no puedes llegar y decirle "hey Tanya!!, adivina qué?...esta ultima semana descubrí que tu prima es en realidad una ex novia del pasado y durante tu ausencia ella y yo decidimos volver a estar juntos…buena suerte con la boda, porque yo renunció"…-

- obviamente no lo haré de esa manera…a pesar de todo, le tengo un cariño especial a Tanya…y me duele lo que le voy a decir para terminar con todo esto, pero debemos ser sinceros: yo te amo a ti Bella, no a ella…-

Edward tenía razón, además, conociéndolo, sabía que trataría las cosas de la mejor manera posible para no hacerle más daño a Tanya.

Luego del desayuno, la incertidumbre se apoderó de mí: era hora de salir de nuestra pequeña burbuja y enfrentar los hechos.

Y si mi tío Eleazar sacaba su rifle y obligaba a Edward a casarse con Tanya?

Y si el karma hacía que saliendo del departamento de Edward, un auto me atropellara por ser la más maldita prima de todos los tiempos?

Y si mi tía Carmen, al enterarse de todo, me mataba a revistasos con su Cosmopolitan del mes de Marzo?

Miles de supuestos fatalistas pasaron por mi cabeza mientras íbamos en el Volvo a la casa de mis tíos, al parecer Tanya acababa de llegar de su sesión de fotos express en Las Vegas.

- cariño…creo que te acabaste las uñas de la mano izquierda...- dijo Edward mientras aparcaba a la vuelta de la casa – todo va a estar bien, tienes que tranquilizarte y dejármelo todo a mi…-

La tranquilidad en su voz, me hizo sentir más segura, pero eso no evitaba sentirme mal por mi prima.

Edward quería que llegáramos juntos, que se supiera todo de una sola vez, pero yo no quise, hubiera sido demasiado cínico. Así que lo convencí de dejarme ir a mi primero, quitarme la ropa que traía puesta desde ayer y luego que él entrara a hablar con Tanya.

Salí del auto para caminar a la casa.

- Bella!!...- me gritó Edward mientras me alcanzaba

Me abrazó y luego me dio un beso tan increíble que me hizo olvidarme de todo.

- te amo…- me dijo luego de soltarme – todo va a estar bien, ya veras…- me plantó un beso nuevamente.

Llegue a la casa de mis tíos casi de puntitas, esperando que nadie estuviera en casa. Subí las escaleras lentamente, al parecer no había nadie.

Aquello era genial, no tendría que dar nada de explicaciones hasta que llegara Edward

- Bella?...- preguntó una voz detrás de mí haciéndome casi caer por las escaleras – dónde has estado?...- preguntó Tanya preocupada

Mi corazón comenzó a latir nervioso, sobre todo cuando Tanya me miraba con aquellos ojos preguntones. Debía tener calma, era una simple pregunta y si me concentraba podría contestarle cuerdamente hasta que mi príncipe azul, es decir Edward llegara a rescatarme de la furia caprichosa arranca cabellos de Tanya Denali.

- ahmm… pues aquí y allá, totalmente sola…no he visto o estado en contacto con algún hombre desde ayer en el desayuno y si traigo la misma ropa, es porque me gusta mucho esta combinación de jeans y camiseta…es decir, no!!...mas bien, se me olvido cambiarme por todos los nervios y así…- reí nerviosa por la explicación mas estúpida en la historia de la humanidad.

Tanya se me quedo viendo raro, con los ojos entrecerrados, pero no dijo nada por un momento. Sabía que me había descubierto. Se acercó a mí, me tomó de la mano y me miró seria.

- dime la verdad Bella, necesito que seas sincera…en dónde pasaste la noche?…- mis pensamientos interrumpieron lo que Tanya me iba a decir

Dios!!.

Por alguna razón, Tanya se había enterado de todo!!. Qué le decía si me preguntaba algo? y para empezar, cómo demonios se había enterado?

Claramente, vi cómo mi pequeño cuerpo se hundía en las llamas del infierno por lo que había hecho.

Mi trasero ardería en el infierno para siempre. Me imaginaba siendo vilmente azotada por el "Gran Rojo". Auch!!

- Bella?...- me pasó la mano por enfrente haciéndome reaccionar

- qué?...-

- ayer pasaste la noche con Daniel?...- preguntó con un tono de voz que creo que no le conocía.

Con Daniel?. Todos mis pensamientos fatalistas se fueron al caño, confundiéndome completamente.

- que demonios tiene que ver Daniel en todo esto?...- le pregunté

- nada…sólo contéstame por favor…-

No podía mentirle, ahora Daniel era otro rollo aparte, aunque tampoco podía decirle la verdad.

- no pase la noche con él…ayer, después del desayuno, ambos decidimos que no podíamos iniciar una relación…- mis nervios estaban un poco mejor.

Tanya pareció suspirar aliviada, demasiado tranquila, haciéndome sentir un poco en la dimensión desconocida.

De pronto el timbre de la puerta sonó, y me volví a tensar de inmediato cuando escuche a la chica del servicio anunciar que Edward había llegado.

Tanya me sonrió sin ganas y bajo a encontrarse con él a la sala.

Aquel era el momento y no podía dejar de sentirme como la mierda más grande del mundo.

Edward POV

- te amo…todo va a estar bien, ya veras…- le dije a Bella antes de ver cómo se alejaba.

La amaba con todas mi fuerzas, de eso no había ninguna duda, pero aún así me sentía un canalla, un bastardo que estaba a punto de humillar a una chica antes del que se supone seria el mejor día de su vida.

Me aferré al volante un momento, tratando de calmarme pensando que después de esto, Bella y yo podríamos estar juntos sin ocultarnos o sentirnos culpables.

Encendí el auto y terminé de llegar a la casa de mis futuros ex suegros, esperando que aquella fuera la última vez que entrara para encontrarme con Tanya como su prometido.

Entré y esperé a Tanya en la sala, caminado de un lado a otro revolviéndome el cabello como siempre que estaba nervioso, esperando a que aquella voz nasal me llamara de la manera que más odiaba: Eddie.

Pero aquello no sucedió.

- Edward…me alegro que este aquí…- dijo mi aun prometida sin fingir la voz.

ahmm eso fue muy raro!! Pensé.

Se acercó a mí y simplemente me dio un frío beso en la mejilla, lo cual me sorprendió bastante, pero aquel no era momento de pensar en los cambios de humor de Tanya. Era hora de hablar en serio, de portarme como un hombre y terminar las cosas bien.

- Tanya…tengo que hablar contigo de algo muy serio…- la tomé de la mano y la senté en el sillón – esto que te voy a decir es dif…-

- no…espera!!...yo tengo que decirte algo primero Edward…- me interrumpió, haciendo que me olvidara de todo el rollo que había preparado.

El timbre de la casa sonó en aquel momento, distrayéndome aun más.

Suspiró profundamente.

- Edward, lo siento…pero no me puedo casar contigo…- dijo en un hilo de voz

- qué?...- fue lo único que le pude decir, me había tomado por sorpresa.

Que no se supone que yo sería el que iba a terminar todo?

- Edward…lo siento mucho, pero esto no puede continuar así…estos últimos días me he dado cuenta de que esto no es lo que quiero…no quiero dejar mi carrera, ni quiero tener seis hijos comenzando después de la luna de miel…- dijo desesperada.

Seis hijos?, no tenía ni idea de lo que me estaba diciendo, pero hasta ahora, sus planes no estaban tan mal.

- mucho menos cuando siento que no estas totalmente enamorado de mi…y aunque me duela decirlo, ni yo de ti…sé que es una mala jugada decírtelo un día antes de la boda y debes creerme cuando te digo que me siento sumamente culpable…-

Una voz masculina la interrumpió.

- tú no deberías sentirte culpable Tanya…quien debería hacerlo es este imbécil…-

Apenas si pude voltear a ver que Daniel entraba a la sala, seguido por Bella que trataba de jalarlo totalmente alarmada. Seguramente el tipo se había enterado de todo y no podía soportar la idea de que Bella me había escogido a mi y no a él.

Aquella situación era ridícula, ahora no sólo tenía que lidiar con Tanya, sino también con el modelito celoso.

Bella POV

Vi como Tanya y Edward entraban a la sala, cerrando la puerta detrás de ellos. No pude evitar bajar y espiar lo que decían, pero no podía escuchar nada, creo que esperaba que Tanya hablara altísimo y gritara como siempre, pero no podía escuchar más que susurros de ambas partes.

Me la podía imaginar arrancándose mechones de su blonda cabellera. Ups!!, eso debía doler.

Lo último que pude escuchar es que Tanya misma interrumpió a Edward. Era ella la que tenía que decirle algo. De repente, el timbre volvió a sonar, haciéndome brincar del susto cuando lo escuché.

Nadie abrió así que tuve que hacerlo yo misma, perdiéndome la tan esperada conversación.

- Daniel?...- le dije sorprendida al chico que nunca fue mi novio pero que estaba considerando que así fuera.

Si!! Considerando, no es que fuera a hacerlo pero vamos, yo sola y desvalida, el guapo y adinerado, ohh si, en que estaba… ahh cierto!!!

No esperaba verlo en aquel momento, acaso venía a hablar conmigo?

- qué haces aquí?...- le pregunté haciéndole un ademán para que entrara al a casa.

No me contestó, más bien me miraba con mucho resentimiento. No entendía porqué, si bien claro él era el que me había terminado en la playa, gesto que agradecí de inmediato porque de no ser así, Edward y yo no estaríamos juntos. Y de no ser por él, no habría pasado la noche con el amor de mi vida, haciendo...pues el amor.

- cómo pudiste Bella?...- me preguntó

- cómo pude qué?...-

- lo sé todo, acabo de verlo con mis propios ojos hace un rato…- me tomó por los hombros sacudiéndome - Edward y tú?...cómo pudieron hacerle eso a Tanya!!...tú propia prima!!...-

Al parecer Daniel había visto la escena afuera de la casa. De cierta manera me sentí una cualquiera, ahora alguien lo sabía y eso era lo peor. Las voces de la sala llegaron hacia donde estábamos, Daniel me miró extrañado.

- y todavía se atrevió a pisar esta casa?...- dijo antes de caminar a la sala.

Pude ver que se encontraba totalmente cabreado, juro que casi vi como le salía fuego por la boca. Se detuvo a escuchar lo que estaban hablando Edward y Tanya en la sala.

-…y debes creerme cuando te digo que me siento sumamente culpable…- escuchamos decir a Tanya.

Yo trate de evitar que Daniel entrara jalándolo pero aun así abrió la puerta

- tú no deberías sentirte culpable Tanya…quien debería hacerlo es este imbécil…-

Tanya y Edward lo miraron desconcertados mientras se acercaba a ellos, Daniel amablemente me pidió que lo soltara, hizo a Tanya a un lado y luego, con todas sus fuerzas, lanzó un puñetazo justo al rostro de Edward.

Ambas gritamos de inmediato completamente alarmadas, mientras que Daniel, literalmente, molía a golpes a Edward en plena sala. Tratamos de separarlos pero ambos estaban hechos una furia.

- maldito imbécil!!...cómo pudiste hacerle esto a Tanya!!...- le gritó Daniel a Edward mientras le jalaba el bendito cabello.

No!!, el cabello no!! grité para mis adentros.

Edward parecía no defenderse, así que me lancé a la espalda enorme de Daniel para tratar de que soltara a Edward. Al ver esto, Tanya me jaló a mí, al parecer no quería que también a mi me pasara algo y luego de un fuerte jaloneo, ambas caímos al suelo.

- Dany…espera!!...- le dijo Tanya, haciendo que Daniel parara los golpes.

Edward aprovechó esto para lanzarlo a un lado, haciendo que se golpeara la cabeza con la mesita de té de mi tía Carmen, quedando totalmente desorientado y con la cabeza sangrando.

Un silencio se apoderó de la habitación.

- Dany!!...- volvió a gritar Tanya, acercándose al susodicho totalmente preocupada.

No pude evitar de inmediato hacer lo mismo con mi golpeado Edward, que sangraba con el labio y la ceja derecha abiertos por los golpes que le había propinado Daniel.

- no tenías porque haberlo golpeado, yo fui quien lo dejo…no se merecía que lo trataras así…- le dijo Tanya

- claro que se lo merecía!!...pero primero que te cuenten ambos la canallada que te hicieron…- dijo mientras se llevaba una mano a la cabeza.

Tanya nos miró de nuevo con sus ojos preguntones, y fue en aquel momento cuando supe que tenía que hablar, pero Edward se adelantó.

- Daniel tiene razón, me lo merezco, esto y mucho más…pero debo confesarte que era yo quien iba a cancelar todo porque…- me tomó de la mano – a quien amo es a Bella, desde hace mucho tiempo …-

- pero eso ni siquiera tiene sentido…ustedes dos apenas se conocen y hasta se caen mal…- chilló Tanya señalándonos.

- yo pensaba lo mismo, hasta que hace un rato los vi afuera besándose y diciéndose que se amaban…-

Escuchar que Daniel nos había visto, me hizo sentir peor, sobre todo cuando vi la cara de Tanya descomponiéndose poco a poco.

- mira Tanya…déjame explicarte todo…- me levanté acercándome a ella, sin duda se merecía un explicación.

Ella comenzó a llorar, se soltó del agarré de Daniel y salió de la sala. Traté de ir detrás de ella, pero Daniel me lo impidió.

- no creo que quiera hablar contigo…dejémosla a solas un momento…-

- pero no puedo…tengo que explicarle que nunca quisimos hacerle daño!!...- dije con lágrimas en los ojos.

- creo que es demasiado tarde…- dijo Daniel

Tenía razón, era demasiado tarde, pero al menos todo había terminado, aunque de la peor forma posible. Mi corazón se estremeció cuando Daniel ayudó a Edward a levantarse, confundiéndonos demasiado.

- porqué lo haces?…- preguntó Edward

- porque sé lo que es estar enamorado de alguien y claramente supe que tú no lo estabas de Tanya desde aquel día en el bar…porqué sé lo que se siente ver sufrir a la persona que amas cuando es infeliz y Tanya no lo era a tu lado…ella esta sufriendo y a mi me parte el corazón verla así, por eso te agarre a golpes…pero por otro lado, allá afuera, pude ver que en realidad ustedes dos se aman y lo comprobé cuando supe Edward se armó de valor para venir a dejar a Tanya …el mismo valor que yo no tuve para impedir yo mismo que eso pasara…-

Me quedé atónita al escuchar aquella confesión de Daniel. O yo había escuchado mal, o él en realidad estaba enamorado de mi prima.

- o sea que tú…en realidad estas enamorado de Tanya?...- le pregunte

- con todas mis fuerzas…aunque haya sido un cobarde para no habérselo dicho mucho antes de que esto pasara…- sin más, dio la media vuelta y también salió de la sala.

No sé por qué pero su confesión me hirió un poco, claro!! Debía ser lo suficientemente egoísta como para desear formar parte de un triángulo amoroso en el cual dos de los tipos más hermosos estaban enamorados de mí.

Pero no me importó demasiado porque aún tenía que ayudar a mi pobre Edward que apenas si se podía levantar.

Mi tía Carmen llegó minutos después, totalmente escandalizada por el desastre en que se encontraba su sala y preguntando por su hija.

Edward, así como estaba, le dijo todo de la boda cancelada a mi tía, que le respondió dándole tremendo puntapié en su perfecta parte baja. Yo salí bien librada, creo que porque Edward había omitido el pequeño detalle de que yo había sido la manzana de la discordia o algo así.

Para nuestra sorpresa, mis tíos tomaron todo con calma, permitiendo que incluso me encargara de las curaciones de Edward en la casa. Pasaron las horas y Tanya no aparecía por ningún lado, preocupándonos a todos demasiado, sobre todo a mí, que de cierta manera había tenido la culpa. El tío Eleazar salió a buscarla, mientras que mi tía llamaba a las amigas supermodelos para preguntarles del paradero de Tanya.

Yo no podía dejar de sentirme mal, al igual que Edward, que no hacía más que consolarme mientras lloraba desesperada.

Alice y Jasper se enteraron de alguna manera

-uy!!...esto se puso más feo de lo que imaginé…- dijo Alice por teléfono

- lo sé…y juro que si le pasa algo a Tanya, no podría perdonármelo jamás…no sabemos en donde está y ya se esta haciendo de noche…estoy desesperada Alice!!...-

- tú sabes en donde esta Tanya…piénsalo bien y en cuanto lo descubras, ve por ella…- dijo la enana antes de colgar.

Sus palabras hicieron una especie de click en mi cabeza. Alice tenía razón: sabía en donde estaba mi prima perdida.

- necesito que me prestes tu auto…- le dije a Edward

Edward sin preguntarme, me entregó las llaves del Volvo y salí de la casa, no sin antes darle un beso y un abrazo ante la mirada atónita de mi tía que tampoco pregunto o dijo nada.

Supongo que ya se imaginada todo.

Subí al auto y maneje al único lugar donde creía que estaba Tanya. Sólo esperaba que me pudiera perdonar todo.

Ok...lo han leído?...y que les pareció?...espero que nos dejen reviews para decirnos qué onda...además les avisamos que probablemente, este sea el penúltimo capi...aun no se sabeee!!...además de que aun no sé si me voy a aventar a hacer una segunda partecilla (un mini fic)...

Como sea...atentas y quien no tenga autor alert, pónganla porque dentro de poco subiré fic nuevo...si es que les interesa seguir leyendo mis locuras jeje!!

las keremos

xoxo