Teoría Neuronática
Él continuaba escuchándome en silencio, mientras yo seguía desahogándome por primera vez en mis 17 años.
-Cerca de dónde vivíamos, vivía una señora que tenía unos 40 años. Cuando mis padres no estaban, ella me invitaba a su casa. Su nombre es Reneé. Ese día, ella iba pasando en frente de la casa cuando me vio llorar, me recogió, me alojó en su casa, y me explicó todo cuanto sabía. Ella había nos había visto a él y a mí cuando salimos de" paseo". Una hora después, relató, mi madre había empacado todo de una manera extrañamente rápida. Sin embargo nunca se hubiera imaginado que se iban a ir así de la nada y sin mí como si fuera un pañuelo- reí sin una pizca de alegría- Siempre me he considerado una persona muy independiente, así que, cuando salía de la escuela, limpiaba, para poder sí ganar dinero, más nunca lo gastaba. Pasaron los años y quise hacer más. Pedía trabajo en los restaurantes y continuaba ahorrando. Hace unos años en mi antigua escuela, hicieron una actividad donde exponías tu talento, siempre me ha gustado bailar, así que inscribí. Reneé me ayudó a comprar mi vestuario y participé. Lo que no sabía era que había gente importante. Cuando terminó el concurso, un señor se me acercó y dijo:
- Señorita muy buenos días. Mi nombre es Henry Jones y trabajo para disquera Sony. Me preguntaba si estaría dispuesta a trabajar con nosotros en los bailes y coreografías o hasta videos de artistas como Beyonce, Rihanna o Shakira. La estuve observando, y tiene usted mucho talento. ¿Acepta?- No lo podía creer y no lo pensé dos veces.
- Claro que sí, acepto- El señor, amable, me sonrió y me citó. A partir de la siguiente semana, prácticamente, todo fue color de rosa. Asistía a mis clases y luego por las tardes trabajaba, pero con la diferencia de que sí me gustaba. Yo misma empecé a comprarme mis cosas porque cuando no estaba Reneé, su prometido en ese entonces, no me dejaba entrar a la casa. Como no tenía dónde ir, caminaba sin rumbo hasta que era la hora de ir a la escuela. Sólo me dejaba entrar para cambiarme y recoger mis cosas de la escuela.
-¿Nunca le dijiste nada a Reneé?- negué-¿Por qué?
-Porque sabía que si lo decía, iba a traerle problemas con él, y consideraba que ya tenía suficientes conmigo- asintió como si estuviera sopesando algo y me animó a continuar.
-En esos días tomaba mucho café, porque, sumándole que no dormía nada en días, terminaba con un cansancio físico horrible, pero no tenía importancia para mí.
Más adelante, le pedí a Reneé que me abriera tres cuentas de ahorro bancarias. La primera era para un auto, siempre había querido tener uno. La segunda, para una casa para mí solita- dije con un gran tono y sonrisa infantiles. Él tiró una carcajada - y la tercera, para mis estudios, mi ropa, mi comida, y todo lo demás. Lo hizo, y cuando consideré que lo que tenía era suficiente, busqué en Internet un lugar bien lejos de Italia, así que escogí Estados Unidos, luego salió un pequeño documental de un pueblo llamado Forks. Nunca había vivido en un lugar con pocas personas, así que probé ¡Y aquí estamos!
- ¿Cómo es que descubriste lo que era él?
- Porque a través de todos estos años, he recibido muchos acechos por parte de vampiros, pero cuando ya era la hora de la estocada final, huían como si en verdad yo fuera la vampira- ante eso se estremeció aunque no lo decía en serio- y ellos los humanos. Nunca me lo he podido explicar. ¿Tú sí?- pregunté a modo de broma para aligerar el ambiente.
-Claro- dijo como si fuera obvio- eres tan bonita que tanto ellos como yo pensamos que es un desperdicio sacar a alguien como tú de nuestro bello mundo- respondió. Aunque hablaba a modo de burla, en sus ojos todavía había una mezcla de sentimientos, amor, preocupación y algo de rencor hasta odio.
-Ay que tierno gracias- dije burlona- ¿Hay algo más en tu innnnnnnnnnnnnnnnmensa cabezota que quieras preguntarme?
-No, ya estoy satisfecho. Por hoy- rodé los ojos
-Bueno, me toca a mí.
-¿Qué cosa?-Que buena memoria tienen los vampiros. Nótese el sarcasmo.
-Creo que era algo así como las preguntas…. Tal vez sean las preguntas…. Las preguntas o algo por el estilo….
-Ya ya. Entendí. Las preguntas. ¿Qué quieres saber? Ya todo lo sabes
-Quiero saber porqué te rehúsas a seguir a tu naturaleza. No me malinterpretes, me encanta que lo hagas, pero me gustaría saber la razón.
-Porque a pesar de que al principio no te importa nada excepto tus instintos, luego entendí el daño que le hacía a los demás y que eso me convertía en un monstruo y no quiero serlo.- me mordí el labio y asentí con la cabeza.
-¿Por qué cuando tenías la oportunidad no lo hiciste? ¿Por qué no me mataste?- susurré. Alzó la mirada hacia mí y tiró una risita algo triste.
- No te negaré que al principio lo quise hacer. Si no hubiera sido por los años de práctica en abstinencia, no me hubiera podido controlar de esa manera. Llegué a imaginar mil y un maneras diferentes de acabar contigo. Pero mi pequeño lado racional me gritaba que no podía arruinar por una chiquilla humana todo lo que Carlisle y yo habíamos construido.
Luego de la clase de biología cambie de auto con Carlisle y partí directo a Alaska. Era increíble como, respirando el aire fresco, una persona me podía hacer perder la razón de esa manera después de años y años de caminar entre los humanos. Y luego empecé a extrañar mi vida en Forks con mi familia y me dije que no iba a dejar a todo lo que amaba por una insignificante humana. Así que cacé más de lo normal y regresé.
Me convencí de que te trataría como si fueras cualquier otra humana, pero al pasar los días era como si tuvieras alguna fuerza de atracción. Ver como manipulabas tu cabello, cuando te mordías el labio cuando estabas nerviosa y tu olor. Todos los días me golpeaban con la misma intensidad que el primero. Poco a poco me dí cuenta que aquello no era una simple atracción y no era nada que hubiera sentido antes. Cuando leí en la mente de Alice lo de la camioneta de Tyler… Luego pensé en cincuenta excusas diferentes por lo iba a hacer, pero lo pensé luego. En ese momento solamente pensé: Ella no.
Lo que trato de decirte es que cambiaste mi existencia, que ahora lo eres todo para mí, que echaría todo por la borda por estar contigo, que lo principal para mí ahora es tu seguridad y felicidad. Que jamás hubiera soportado o soportaría estar de brazos cruzados sabiendo que algo malo te pasará. Que ahora eres mi razón para seguir con vida- sentí que en cualquier momento lloraría.
Pero lo más importante es que me enamoré de ti. Que te amo más que a nadie que haya conocido o conozca. Que te amo más de lo que jamás hubiera podido imaginar amar a alguien- dicho y hecho… Estaba llorando como una magdalena pero eran lágrimas de felicidad. Sin medir mis actos, me lancé a sus brazos.
Cuando reaccioné, pensé que se sentiría incómodo por el aroma y traté de alejarme. Pero él no me dejó hacerlo. Tiró una risita por lo bajo.
-Si hubiera sabido que reaccionarías así, te lo hubiera dicho hace mucho tiempo- me sonrojé-Espero que la explicación larga te haya dejado sin dudas respecto a lo que significas para mí. Por cierto, te amo.
- Y yo a ti- y luego nos besamos. Pasamos un largo rato acostados sobre la suave hierba. Solamente disfrutando de la compañía del otro. Perdí la noción del tiempo, solo pensaba en el hombre a mi lado.
-¿Nunca te has preguntado quién es tu padre?- susurró mientras jugaba con un mechón de mi cabello. Suspiré.
-No sabes cuántas veces lo he hecho. Pero a la vez me da miedo saber. Y le tengo miedo al rechazo.
-Me gustaría que conozcas a mi familia.
-¡¿Qué?¿Tan pronto? ¿Ellos no se van a enojar o incomodar teniendo a alguien como yo en su casa?
-¿Cómo así como tú? ¿Una humana? No… ¿Cuál es el problema? Además, ellos ya lo saben todo.
-¡¿Todo? Me das la impresión de que eres bastante abierto a la familia…
- No puedes esperar más de una familia con un lector de mentes y una médium incluidos. No hay secretos de por medio. Nunca.
-¿Y si no les gusto?
- ¿Eso es lo que te preocupa?- asentí. El muy estúpido se empezó a reír de mí. Puse una mueca de disgusto- Hey no te enojes. Pensé que lo que te preocupaba era entrar a una casa "embrujada"-dijo haciendo comillas con los dedos.
-¿Por qué eso me iba a preocupar?
- La pregunta es ¿Por qué no te preocupa? Y si me preguntas, tengo una teoría.- Enarqué una ceja.
- Así… cuéntame tu teoría entonces-dije animándolo con la mano.
-Mi teoría es que anoche te caíste de la cama y eso ha provocado un daño irreparable en las pocas neuronas de tu pequeño cerebro.
-Ah!-exclamé con ironía- así que ahora soy una descerebrada… ¡Pues bien! Lo acepto, siempre supe que había algo dañado en mí. ¿Pero sabes algo?-me observaba burlón y se veía que contenía una carcajada.- tú eres más raro que yo. Maniático traumatizado lector de mentes.-no pudo aguantarlo más. Se rió tanto que inexplicablemente cayó al piso mientras yo tenía una sonrisa de oreja a oreja.
- Puede que sea verdad- dijo cuando se calmó- pero así me amas.
- Exactamente. Yo también sé que me amas aunque no tenga cerebro.-dije con un tono infantil. Estalló en carcajadas de nuevo.
-¿Entonces?- lo miré interrogativa- ¿Conocerás a mi familia?
-Sí. Pero llévame antes de que me arrepienta
-Bueno… si las cosas son así entonces móntate en mi espalda.
-¿Qué?
-Sí, móntate en mi espalda. Te mostraré mi modo de andar por el bosque.
-Hey! Aguarda un momento. ¿Vas a correr?- asintió sonriente-¿Conmigo en tu espalda?-volvió a asentir- Bueno, espero que sepas lo que haces. No pretendo morir estrellada a un árbol por la descoordinación de un vampiro loco.-rió un poco.
-No creo que nos estrellemos contra un árbol sin que él, salga herido en el intento- dijo con superioridad. Lo fulminé con la mirada y luego, en silencio, me monté a su espalda.
Cuando estuve lista, empezó a correr. ¡Qué digo correr! Prácticamente pasaba volando por el bosque. Fue algo grandioso quitando el miedo de que alguna rama me quebrara el brazo. Mientras corría se me ocurrió preguntarle.
-¿Cómo es que no nos estrellamos con los árboles o ramas si vamos como caballo desbocado?
-Digamos que tengo mejores reflejos que tú- respondió sin mirarme.
-Engreído
-Gracias-continuamos en silencio unos minutos más hasta que paramos. Era increíble que un viaje que nos llevó horas en la mañana, nos llevara unos cuantos minutos. Sin embargo, mientras él corría, llegué a pensar que un humano normal no le haría bien correr de esa manera. En cambio me sentí como si hiciera eso todos los días o sería mejor decir, que me sentía en casa.
-¿Estimulante verdad?
-La verdad es que si…-dije como s no fuera la gran cosa-para mí fue estimulantemente terrorífico.
-Eres una miedosa-le saqué la lengua- ¿Ya nos podemos ir?
-Sip, claro, ya no puedo retrasar la hora de mi juicio final.
Hola mis amores!
Aki les dejo otro capi. Espero que les haya gustado. Sé que les puede parecer algo retorcida la historia pero ¡DENME UNA OPORTUNIDAD! ¡LES PROMETO QUE NO SE VAN A ARREPENTIR! Fiuuuuu. Esto de rogar es difícil jejeje ´
Les prometo que a medida que pase la historia todo se va a ir volviendo más clarito que el agua embotellada.
Reviews Reviews Reviews Reviews Reviews Reviews Reviews Reviews Reviews
¿Creen que me merezco un review?
