Miradas Acusadoras

By Anna Diethel Asakura.

~ * ~ Capitulo 4: Mis motivos, su culpa. ~ * ~

- Le he encontrado.- informó Lyserg, haciendo que Yoh se levantase de un salto y corriese hacia el mapa.

- ¿Dónde está?- preguntó el castaño con ansias.

- A las afueras, al otro lado de la ciudad.

Yoh cogió su espada y salió rápidamente de la habitación. Lyserg lo siguió.

- ¿Qué pretendes? ¿Estás loco? ¡Te matará!- el inglés deseaba hacer entrar en razón a su amigo, adivinando sus intenciones. Yoh lo cogió por los hombros y lo aprisionó contra una pared.

- Escúchame atentamente. Hao ha secuestrado a Anna y yo voy a encontrarla. No quiero que por nada del mundo se lo digas a los demás, ¿entendido? Este es un asunto entre Hao, Anna y yo.

Después de esto, lo soltó bruscamente y bajó rápidamente las escaleras. En el trayecto, tropezó con Tamao pero ni siquiera se disculpó. La rosada se quedó mirándolo con extrañeza mientras él desaparecía tras la puerta.

Yoh recorrió media ciudad. Finalmente, cansado, decidió esperar un taxi. Mientras el vehículo llegaba, alguien lo llamó.

- ¡Yoh!

- ¡Lyserg! ¿Qué haces aquí?

- He pensado que podría ayudarte con la radiestesia. Hao puede cambiar de lugar.

- Gracias, Lyserg.

En ese momento, el taxi aparcó junto a los dos shamanes. Yoh prácticamente se tiró de cabeza al interior del coche y ordenó al taxista que fuese lo más rápido posible a las afueras. El taxista obedeció. Por las horas que eran, casi no había coches y pudo permitirse el lujo de ir a 120 km./h. Al llegar a las afueras, se encontraron que la señal de Lyserg señalaba a un viejo taller abandonado. Después de pagarle al taxista generosamente, corrieron hacia el lugar. Justo en la entrada se encontraron con las Hanagumi, que les impedían el paso.

- Yoh, ve por Anna.- ordenó Lyserg- Yo y Morphine nos encargaremos de ellas.

- Está bien.

Lyserg y el trío aliado de Hao comenzaron un arduo combate mientras Yoh corría al encuentro de Hao. Subió al piso de arriba y, en un cuarto abandonado, estaba Anna atada en una silla y amordazada, con expresión cansada y varios cortes y moretones en el cuerpo, y Hao sonriente a su lado, provocando.

- Te estaba esperando, Yoh.- dijo Hao, como si tal cosa. Anna, al oír el nombre de su prometido, alzó la mirada y comenzó a luchar por desatarse.

- Suéltala, Hao.- exigió el mencionado, muy enfadado.

- ¿Qué te hace pensar que voy a dejarla ir como si nada?- Hao no abandonaba su irónica sonrisa.

- No es una petición, es una orden, Hao. ¡Suéltala!

- ¿Tú, miserable hombrecillo de pacotilla? ¿Dándome ordenes? Me das asco, Yoh.

- Quiero que me digas qué fue lo que hizo Anna para que le hagas esto.- murmuró Yoh, desenfundando su espada. Vio que Anna empalidecía.

- Oh, claro. Te lo voy a contar detalladamente, ¿de acuerdo?

Anna negaba con la cabeza e intentaba decir algo, pero como estaba atada y amordazada, fue inútil.

- Veamos, creo que todo comenzó la noche siguiente al día en el que me derrotaste, Yoh...

~ * ~ Flashback ~ * ~

Era una noche oscura en la pensión Asakura, cuando una sombra se movía sigilosa, pero segura, por los pasillos de la planta baja. Las luces se encendieron de repente.

- ¿Qué haces aquí?- una fría voz femenina resonó en las paredes de la silenciosa vivienda. Tras estas cortas palabras, un gran silencio se hizo presente.

- No te incumbe.- otra voz fría, esta vez masculina, hizo eco en las paredes, que parecían repetir murmurando lo que cada una de las dos presencias pronunciaba.

- ¿A qué has venido?- insistió la voz femenina, ahora con un tono amenazante. La voz masculina rápidamente replicó.

- Venganza.

- Ni se te ocurra hacerle daño a Yoh, Hao Asakura.- ya no era solo la voz, ahora era una amenaza real. Hao rió sin hacer ruido.

- ¿Me estás amenazando, Annita?

La itako permaneció en silencio, atravesando a Hao con la mirada.

- Hao, no te atrevas ni siquiera a pensar en hacerle daño.

~ * ~ Fin del Flashback ~ * ~

- Primer error: amenazarme a mi, al Gran Hao.- el mayor de los Asakura no había abandonado en ningún momento, tenía una expresión tranquila y relajada, como si estuviese contando un cuento de hadas. Yoh frunció el entrecejo, aun más de lo que ya lo tenía.

- No eres tan rencoroso, Hao. No eres de esos que por cualquier tontería matan a la gente, bueno, a menos que estén en contra de tu voluntad, pero no creo que este sea el caso.- Hao se sentó en el suelo, junto a Anna, cruzado de piernas.

- Parece que me conoces bien, hermanito. Y tienes razón, hay más motivos. Después de amenazarme...

~ * ~ Flashback ~ * ~

- Hao, no te atrevas ni siquiera a pensar en hacerle daño.

- ¿Y por qué no? ¿Me lo vas a impedir tú?

- Claro que sí.

- Vayamos fuera y demuéstrame que tan fuerte eres contra mí... ¿qué eres capaz de hacer tú sola que no pudo hacer Yoh sin la energía de todo el mundo? ¿Qué puedes hacer ahora que no hiciste el otro día?

Las palabras de Hao eran hirientes, quemaban como el ácido, pero lo que más asco le daba a Anna y lo que más le enfurecía era que tenía razón: no podía hacer nada sola.

- Aunque...- continuó Hao al ver la expresión preocupada de Anna- podríamos hacer un trato...

Anna lo miró dudosa. Sabía que no debía fiarse de Hao pero...

- ¿Qué tipo de trato?

Los ojos del shaman brillaron mientras se acercaba a Anna rápidamente y la besaba. La itako intentaba furiosamente apartarlo de ella, pero Hao la tenía bien sujeta.

- Serás mía a espaldas de Yoh o lo mataré sin piedad. Tanto a él como a todos sus repugnantes amiguitos.

Anna miraba desconcertada a Hao. No debía aceptar su pacto, pero de lo contrario él mataría sin ningún miramiento a su prometido... No, no podía permitir que Yoh muriese, no otra vez.

- Si acepto... ¿Yoh no sufrirá daño alguno? ¡Júramelo!

- Te lo juro. Soy un hombre de palabra, Annita, y lo que prometo lo cumplo.- Hao sonrió satisfecho mientras tomaba a Anna de la cintura y se montaba con ella en el Espíritu de Fuego.

~ * ~ Fin del Flashback ~ * ~

- Anna...- Yoh no pudo articular otra cosa.

- Segundo error: hacerse mía por ti. Realmente, no soporto que cuando beso a una chica, ella piense en otro. Pero, como te estarás imaginando, no es el último...

~ * ~ Flashback ~ * ~

Anna y Hao se encontraban en el oscuro garaje, recién llegados. El espíritu de Fuego aun estaba desapareciendo cuando Hao se abalanzó sobre Anna, atrapándola en la pared y besándola apasionadamente. Anna trató de resistirse, a pesar de la diferencia de fuerzas entre ella y Hao.

- No lo hagas, Annita.- advirtió el shaman, rompiendo el beso- O tu querido prometido sufrirá las consecuencias.

El corazón de Anna se heló y Hao volvió a besarla, con más pasión que antes. La itako ya no se resistía. No podía... No debía... Pero tampoco colaboraba en el beso. Le repugnaba que los labios de Hao estuviesen sobre los suyos, que la lengua de aquel repulsivo shaman se abriese camino en su boca y que intentase batallar con la suya propia. Pero cuando realmente sintió ganas de vomitar fue cuando las manos del mayor de los Asakura comenzó a acariciar su cuerpo. Notaba cómo sus dedos recorrían cada curva de su ser. Se estremeció, pero no de placer, cuando Hao depositó repetidamente sus labios por el cuello y el hombro de Anna. Pensó resistirse, pero Hao pareció leerle el pensamiento y le advirtió nuevamente que no lo hiciera. De los negros ojos de la itako, por primera vez en muchos años, se desprendieron lágrimas unidas a amargos sollozos silenciosos.

Aquella noche fue muy larga para Anna. La situación se repitió varias semanas.

Hasta que un día...

Hao comenzó a besar a Anna en el mismo cuarto de la itako. Varios segundos después, la recostó sobre su futón. Pero Anna se resistió. Con una fuerza renovada, lo apartó de él, con un solo objetivo en su mente: Yoh. Sabía que él la salvaría, que en cualquier momento entraría por la puerta y la rescataría.

- Vete.- fue un murmullo casi imperceptible, pero el tono de Anna era amenazante.

- ¿Cómo?- Hao creyó no haber oído bien.

- Vete.- repitió.

- No voy a irme hasta conseguir lo que quiero...- la tomó de las muñecas, forzándola de nuevo pero Anna no estaba dispuesta a ceder otra vez... No de nuevo... No en su casa... No con Yoh tan cerca...

Anna le escupió en la cara, certera en el ojo derecho del mayor de los Asakura. Cuando le soltó la muñeca para limpiarse, ella lo abofeteó con la mano libre. Hao parecía sorprendido en un principio, pero luego sonrió divertido.

- Ya te he dicho que te vayas.- Anna era tajante.

- Y yo te he dicho que no me voy a ir.- la voz de Hao tenía un tono burlón, se burlaba de ella...

- Si no te vas...

- ¿Qué? ¿Vas a llamar a tu príncipe Yoh para que te salve?- aquellas palabras fueron veneno para Anna. No, no podía pedirle a Yoh ayuda. ¿Cómo le explicaría a Yoh que todas las noches, durante varias semanas, había tenido que acostarse con Hao por "voluntad propia" para que no le hiriera? En ese momento se sintió sucia. Era como si acabase de despertar de una pesadilla... Que aún seguía frente a sus ojos.

- Cállate...

- No quiero. Has cometido un grave error, Anna, y vas a pagar por ello.

- No si yo lo impido, Hao.- Yoh entró en la habitación sin arma alguna, sin Amidamaru. Solo él. Anna lo miró con sorpresa y luego con rabia, rabia fingida. Hao se lo diría todo y Yoh le daría la espalda por ser una... puta... Sí, no tenía otro nombre. ¿Cómo si no se llamaría a una mujer prometida a un hombre que se acuesta con su hermano, sea el motivo que sea?

~ * ~ Fin del Flashback ~ * ~

Yoh se había sentado en el suelo, pegado a la pared. Su espada yacía a su lado, tirada en el suelo. Lágrimas de culpabilidad rodaban por las mejillas de Anna, que confirmaban que lo que Hao había contado era verdad. ¿Cuántas semanas exactamente Hao se había aprovechado de Anna? ¿Por qué Anna había accedido así? El menor de los Asakura enterró la cabeza entre los brazos, apoyados sobre sus rodillas, para que ninguno de los otros dos presentes en aquel mugroso cuarto pudiese ver como dos lágrimas se deslizaban desde sus oscuros ojos azabache, hasta su barbilla. Hao sonreía, satisfecho de su misión.

- ¿Y por qué te tomaste tantas molestias, Hao?- murmuró Yoh, lleno de ira.

- ¿A qué te refieres?- indagó el mayor, curioso.

- ¿Por qué las amenazas? ¿Y la habitación revuelta? ¿Y la nota? ¿Y la caja de música destrozada? ¿Y el pájaro descuartizado?- Yoh prácticamente escupía las palabras.

- ¿De qué me hablas, Yoh? Yo nunca he hecho esas cosas.

~ * ~ * ~ * Continuará... * ~ * ~ * ~

Annita: ^^ Hola!!! ¿Qué les parece? ¡No se podrán quejar! ¡Subí rápido el capítulo! No es muy bueno, pero explica varias cosas que los lectores querían saber, como por ejemplo, los motivos de Hao para estar tan enfadado con Anna. Posiblemente, las deducciones de algunos le habrían acercado a esto, pero ni de lejos se hubiesen imaginado que Hao abusaba de Anna. ¿A que sí? Espero que les haya gustado, subí este capitulo rápido porque hasta YO quería saber como continuaba xD realmente, no sabía ni como continuarlo, pero creo que me quedó bastante mejor de lo que me esperaba.

Anna: Ò_Ó ¡¡ME HAS TRATADO DE PROSTITUTA!! *sale corriendo tras Annita Diethel para matarla*

Annita: ¡Wai!

Bushi: ^^ Y aquí tenemos de nuevo a Yoh Asakura, que amablemente se ha ofrecido a hacer de nuevo los agradecimientos!

Yoh: ^^ Gracias, Bushi. Bien lectores, llegó la hora de los agradecimientos. Gracias a: Anna15 (estoy bajo un shock!!), Anna-Angel2 (perdona por no haber leído tu review en el capitulo anterior, pero lo mandaste justo cuando publicamos el capitulo, de todas formas, tu deducción se aproximaba ¬¬ aunque eso del cuerno no me gusto nada...), Lagome (subido cuanto antes ^^), Iron Maiden Jeanne (responde este capitulo a tu pregunta?) y Karoru Metallium (vale vale!! Tal vez si, pero la esencia de Anna se ha desmoronado un poco en este capitulo, no crees?) por su review!!

Annita (llega corriendo y jadeando): ^^ Nos vemos en el próximo capitulo! Dejen review, por favor!

Anna: ¬¬ ¡Vuelve aquí!!

Annita: Wai!! Ja ne!!