Miradas Acusadoras

By Anna Diethel Asakura.

~ * ~ Capitulo 6: Esperanzas Rotas. ~ * ~

Yoh quería permanecer impasible. No quería llorar más, pero no podía evitarlo. Todo lo que pasaba por su mente eran los momentos que había pasado junto a Anna mientras sostenía en la mano el rosario de la sacerdotisa y lo miraba estupefacto. Se dio cuenta de que Lyserg tiraba de él hacia arriba, para levantarlo del suelo mientras murmuraba algo, incomprensible a los oídos sordos de Yoh. Se concentró y trató de buscar su aura; pero no pudo encontrarla. Se dejó llevar por Lyserg y las Hanagumi hasta afuera y allí encontraron a Tamao, aun inconsciente. De repente, Yoh tuvo unas terribles ganas de patearla y golpearla hasta matarla por todo lo que había provocado, pero recapacitó y se dio auto convenció de que el único culpable era él. Por su culpa, Anna había tenido que someterse a los deseos carnales de Hao, por su culpa Tamao la había estado odiando y amenazando, por su culpa Hao la había secuestrado y por su culpa había muerto. Kaana y Matti cogieron a Tamao mientras Lyserg y Marion llevaban a Yoh.

Pensión Asakura, 9:35 a.m. ...

La desesperación de Yoh era tal que al llegar a su cuarto comenzó a tirarlo todo al suelo: libros, CD's, figuras, ropa, sillas, mesas... Len y Lyserg trataron de pararlo pero el shaman se resistía y seguía golpeándolo todo, pateando todo cuanto veía. Cuando ya no le quedó nada por golpear se derrumbó en el suelo, exhausto, ante la mirada atónita de Len y Lyserg.

Abajo, Fausto trataba de curar las quemaduras de Tamao, pero estaba realmente grave, así que entre él, Horo Horo y Manta la llevaron al hospital. Lyserg les había explicado a todos lo que había pasado y, por lo tanto, el terrible desenlace de Anna, pero no les había explicado los motivos de ninguno de los dos agresores, puesto que el no estaba allí cuando los explicaron y mucho menos se lo iba a preguntar a Yoh. Todos estaban conmocionados por la noticia. ¿Qué sería de todos sin la fría itako que se desvelaba porque todo estuviese en paz y tranquilidad bajo una apariencia de hielo?

Mientras, solo en su habitación con su amargura, paseaba por los recuerdos junto a Anna. Todos los sueños que él tenía la incluían: convertirse en el Shaman King para darle comodidades y muchos caprichos, vivir una vida tranquila junto a ella y sus amigos... Casarse con Anna.

Aun recordaba ciertos momentos que habían pasado en soledad, juntos, sin nadie que pudiese molestarlos...

~ * ~ Flashback ~ * ~

- ¡Yoh Asakura!- gritó desde la puerta del jardín una niña de unos 6 años a Yoh, de esa misma edad, que escuchaba música en el jardín. El mencionado se quitó uno de los auriculares y sonrió a la pequeña.

- ¿Qué quieres, Annita?- respondió el shaman, aun sonriente a pesar de que Anna estaba visiblemente enfadada.

- ¿Se puede saber qué demonios le has hecho a mi muñeca?- chilló la rubia mostrando una pequeña muñeca, la cual tenía rayas rojas pintadas por todo el cuerpo, el vestido rasgado y el pelo alborotado. Yoh sonrió de nuevo.

- Es que sometí a la muñeca a tu entrenamiento y no lo pudo aguantar. ¿Ves estas marcas? Son las heridas que se hizo, y se rompió el vestido.- el pequeño parecía entusiasmado de repente- Pero yo si lo aguanto, ¿verdad que soy fuerte, Annita?

Anna miró la muñeca, con aire triste y luego alzó la vista, ahora con pequeñas lágrimas retenidas, hasta el pequeño shaman.

- ¿Por mi culpa tu te hieres de esta manera?- las palabras de Anna estaban llenas de arrepentimiento y tristeza, y sus ojos empezaban a desbordarse. El corazón de Yoh se encogió.

- ¡No! ¡Qué va! Yo soy muy fuerte gracias a tu entrenamiento, querida Annita. No llores, no quiero que llores por mi culpa...

- No es tu culpa... Es mi culpa... Soy mala...

- ¡No! Tu eres muy dulce... Y muy bonita, y como eres tan bonita no debes llorar porque te pones fea.

Las lágrimas de Anna se incrementaron ante las palabras de Yoh.

- Entonces, si me pongo fea, tu ya no me querrás y como soy mala, me odiarás.- la pequeña no podía aguantar por más tiempo sus sollozos y Yoh no sabía que hacer; así que sin pensárselo dos veces, la abrazó.

- Te pongas fea o hermosa, seas mala o buena, yo te voy a seguir queriendo cada día más.- susurró al oído de la niña, sin librarla de sus brazos. Anna cesó sus sollozos y las lágrimas dejaron de salir de sus ojos mientras los pequeños brazos de la niña rodeaban el diminuto cuerpo de Yoh. Todo estaba bien si él estaba cerca- Vamos a ver las estrellas, Annita. ¡A ver si tenemos suerte y vemos una estrella fugaz!

La rubia asintió, secando sus lágrimas con el dorso de la mano, y sonrió.

- Está bien.

Y ambos niños se tumbaron en el pasto, mirando el firmamento estrellado, cogidos ligeramente de la mano, en espera de que una estrella fugaz pasara a cumplir sus deseos.

~ * ~ Fin del Flashback ~ * ~

Yoh se levantó, ignorando el dolor de su tobillo vendado, que había aumentado por las patadas que había estado dándole a los muebles, y se dirigió al cuarto de Anna. No sabía exactamente qué quería encontrar allí, ni qué iba a buscar. Solo deseaba ir allí. Caminaba automáticamente por los pasillos, hasta llegar a la puerta de la habitación de la sacerdotisa. Por unos instantes dudó: Tenía miedo de entrar. Pero se armó de valor y pasó. El cuarto estaba oscuro y ordenado. En un rincón había un viejo baúl, en el cual seguramente estarían los objetos antiguos o de la infancia que Anna guardaba. Se acercó y lo abrió con cuidado. Estaba prácticamente vacío. Solo contenía un pequeño vestido blanco, del estilo que Anna llevaba negro, que Yoh recordó como el vestido preferido de la infancia de la itako, un par de libros antiguos y una muñeca. Miró con detenimiento la muñeca: era la misma muñeca que él había maltratado cuando era niño. Luego se fijó en los títulos de los dos libros. El primero decía "Fotos" y en el otro "Mi Diario". Yoh tomó asiento en el suelo y ojeó el álbum de fotos. Casi todas eran de cuando eran niños. El abuelo Yohmei solía hacerles fotos juntos, y en todas Anna sonreía. Yoh recordó con amargura la hermosa sonrisa que Anna poseía...

~ * ~ Flashback ~ * ~

- ¡Yoh! ¡Anna! ¡Venid aquí!- llamaba el señor Yohmei a los niños.

- ¿Qué quieres abuelo?- preguntó el primero.

- ¿Qué se le ofrece, señor Yohmei?- reverenció la rubia amablemente.

- Me gustaría haceros algunas fotos a los dos juntos. Simplemente por tener un recuerdo vuestro de esta edad.

- Como desee, señor Yohmei.- aceptó gentilmente Anna.

- ¡Sí! ¡Fotos!- Yoh rodeó los hombros de la itako, mostró dos dedos en señal de victoria y amplió su sonrisa- ¡Vamos, Annita! ¡Sonríe!

Anna sonrió ampliamente, feliz de tener a Yoh tan cerca, y agarró a Yoh de la cintura, posando para la foto. El flash resplandeció.

~ * ~ Fin del Flashback ~ * ~

Tres últimas fotos eran más recientes: la primera, en fin de año, frente a la pensión. La segunda, de cuando vencieron a Hao, que se hicieron una foto todos juntos antes de separarse (y casualmente la de Manta había desaparecido, ahora sabía por qué y quién la había cogido) y la última, de ellos dos juntos, la primera noche después de volver a Funbari después del torneo. Habían salido solos a cenar para celebrar que estaban de nuevo en casa y había pasado un fotógrafo y les había sacado una foto. Yoh la había convencido de que sonriera y ella había salido muy hermosa con su sonrisa en los labios. Luego Anna había insistido en quedarse la foto, para evitar que el mundo entero viese a la gran Anna Kyouyama sonreír. Guardó el álbum y contuvo el otro libro en las manos. ¿Debía leerlo? Era algo muy personal de Anna... Pero...

Abrió el libro y lo ojeó. Tenía muy pocas hojas escritas y ninguna de ellas correspondía al mismo año. Comenzó a leer:

..:..

"7 de Enero de 1991.

En realidad, no se por qué estoy escribiendo un diario. Me lo regaló Yoh por Navidad y supongo que no quiero que piense que no me importa su regalo. En estos momentos tengo 6 años y vivo en la Mansión Asakura, en Izumo. Me acogieron la señora Kino y el señor Yohmei, los abuelos de Yoh, el año pasado pero nadie me ha explicado aún por qué estoy aquí o quien me trajo. En mi casa, estaba yo sola, no tenía hermanos, pero tenía amigos. Akuma, Akari, Tommy y Aaron. Akuma y Tommy eran dos señores, no muy viejos, pero tampoco muy jóvenes, no se exactamente qué edad tendrían. Akari y Aaron eran dos niños, más grandes que yo, pero muy gentiles y simpáticos y jugaban siempre conmigo. Cuando jugábamos y llegaba mamá, ella me decía que no hablara sola, que parecía una loca. Pero no hablaba sola, hablaba con mis amigos. Aunque Akari me dijo que mi mamá no les veía: Me contó que una noche, entró a su casa un ladrón y que Tommy, su papá se levantó a echarlo de casa, pero que el ladrón le disparó. Como Aaron y Akuma lo vieron, el ladrón también les disparó a ellos. Akari, al quedarse sola, cogió un cuchillo para defenderse y trató de llamar a los vecinos, pero el ladrón la descubrió, le quitó el cuchillo y se lo clavó. Esta historia me dejó muy confundida. Se suponía que ellos habían muerto, entonces ¿por qué los veía yo? Se lo pregunté a mamá, pero al contarle lo que Akari me había dicho me dijo que era una niña mentirosa, que me inventaba cosas y me pegó, me pegó mucho y mucho rato por mentirosa y mala. Cuando mi papá llegó de trabajar, mamá le contó lo que yo le había dicho, y él me volvió a pegar y me castigó tres días sin comer. En el colegio al que iba, también habían amigos de esos que solo yo veo. Las profesoras me llamaban "monstruo" porque les contaba que mis amigos me decían que habían muerto en el colegio, y porque demostraba que ellos estaban aquí, porque ellos comenzaban a mover cosas. Muchas veces llamaron a mamá para decirle que yo estaba jugando con fantasmas, y luego ella en casa me pegaba. Hasta que una noche, me desmayé de hambre. Llevaba 6 días sin comer y sin beber, encerrada en un pequeño cuarto oscuro por haber estado jugando con un gatito. Solo porque mamá no podía ver al gatito, ni a mis amigos... No es justo. En fin, al despertar, me encontré en una habitación mucho más grande que la mía, acostada en un futón cálido y cómodo, junto a una ventana por la que se filtraba la luz de la luna. Mis heridas estaban curadas. Al incorporarme, vi a un niño de mi edad acostado en otro futón, junto al mío. Era Yoh, aunque en ese momento yo no lo sabía. Solo con verle, me invadió una enorme tranquilidad y me sentí segura por una vez en la vida. Sentí que todo estaba bien y me volví a dormir. Por la mañana, encontré sobre mi futón un vestido blanco y un broche del pelo con una flor blanca de cerezo. Alcé la mirada y vi a Yoh en la ventana. Me dijo que su abuela le había dicho que me dijera que me pusiese eso y me peinase, que tenía que hablar conmigo, todo acompañado con una gran sonrisa y cierta armonía brotando de él. La señora Kino, su abuela, me estuvo explicando que la gente que solo yo veía eran fantasmas, que tenía poderes y que con su entrenamiento podía incrementarlos. Acepté sin preguntar para qué. No me importaba, no podía ser peor que la vida con mis padres, y mucho menos con Yoh Asakura cerca de mi. Y no me equivoqué. Es muy bueno, dulce y amable. Sonríe casi siempre, pero hasta cuando se pone serio está adorable. Y se porta muy bien conmigo, aunque el entrenamiento de ambos es muy duro. Él entrena para ser shaman y yo para ser itako y, al mismo me encargo del entrenamiento de él. En fin, me ha venido muy bien escribir aquí, me he desahogado y no he tenido que contárselo a nadie. Es bueno esto de los diarios... Gracias Yoh. .::Anna Kyouyama::."

Las lágrimas no dejaban de caer por las mejillas del shaman al recordar todo aquello. Anna, una pequeña de 5 años, apareció en la puerta de la enorme mansión a altas horas de la madrugada, escuálida, sucia, amoratada, con ciertas heridas sangrando e inconsciente. No había nadie cerca que pudiese haberla dejado. Yoh, al verla, se asustó mucho. No podía explicarse cómo había gente que fuese capaz de hacer tales barbaridades con una niña pequeña. Pasó la página, intentando borrar esos recuerdos de su mente. En el diario, Anna había avanzado unos cuantos años...

..:..

"5 de Mayo de 1997.

Yoh se irá a Tokio. Se va... por mi culpa. Los entrenamientos de la señora Kino me enseñaron a ser una itako fría y sin sentimientos, que debe imponer sus deseos a cualquier otro interés de cualquier persona. Y con ello, me hice más fría con Yoh. La señora Kino y el señor Yohmei hablaron con Yoh y conmigo hace un par de años, y nos dijeron que la cantidad de shamanes en el mundo era muy reducida y que había que aumentarla, seguido de un largo discurso que se resumía en que creían que yo era la más indicada para ser la prometida de Yoh. Los dos nos quedamos helados. Nos miramos como preguntándonos si eso era lo que nosotros queríamos y, seguidamente él sonrió, como aceptándome como prometida, a lo que yo hice lo mismo. A él nunca le gustó entrenar, ni con su abuelo ni conmigo. Pero cuando yo me hice cargo de imponerle los ejercicios, ya no se quejaba tanto como con su abuelo, Yohmei. Esta tarde, cuando ha acabado el entrenamiento, hemos estado hablando. Y lo ha dicho así, sin más: 'No sé cuando, Annita, pero me iré a Tokio, a la Pensión Asakura que tiene allí mi familia. Yo no quiero ser un shaman, pero mis abuelos no lo entienden. Yo solo quiero vivir tranquilo, sin preocupaciones, pero ellos no quieren. Así que dentro de un par de años, cuando este completamente seguro y sepa valerme completamente por mi mismo, me iré.' ¡Ni siquiera se ha preocupado de pensar en mi! ¿Qué pasa conmigo? ¿No cuento? ¡Es muy injusto! O tal vez no... Yo fui la mala y este es mi castigo. Yo solo quiero que sea feliz esté donde este... pero... ¿no podía ser feliz conmigo? ¿Acaso ese es mi destino? ¿Estar separada de Yoh? Pues si ese es mi destino, los Grandes Espíritus son unos desgraciados y ojalá tengan ellos una vida peor que la mía... Creo que me he ido enamorando poco a poco de Yoh... Aunque no estoy muy segura... Es, simplemente, algo que no había sentido nunca hacia nadie. He oído hablar mucho sobre eso: una sensación de mariposas en el estómago cuando tu amado está cerca, te habla o te toca. Pero lo que a mi me pasa es que cuando le veo, el corazón me late muy fuerte, cuando me sonríe, siento que no hay nada más aparte de él y yo, cuando me habla, siento una enorme tranquilidad y paz... y cuando me toca, lo primero que me pasa siempre por la cabeza es arrojarme a sus brazos y agarrarlo con fuerza, para que no se separe de mi. No estoy segura, pero sé que no quiero que se vaya, quiero tenerlo cerca. Creo que si se va, ya no habrá tranquilidad en el mundo... En mi mundo... .::Anna Kyouyama::."

Yoh estaba conociendo a Anna después de su muerte, y era algo que no le causaba ninguna felicidad. Todo el tiempo que había pasado con ella lo había desperdiciado tontamente y disfrutaba de muy pocos recuerdos íntimos con la itako, y eso era algo de lo que realmente se arrepentía. Yoh pasó la página y comprobó que la fecha y la letra era bastante reciente.

..:..

"23 de enero de 2000.

"Ayer Yoh derrotó a Hao. Este era el antepasado de Yoh que murió hace 500 años y se reencarnó para ser el rey de los shamanes. Pero esta noche, Hao ha venido aquí, buscando venganza. Le he detenido, no quería que Yoh resultara herido, pero él insistía y me ha provocado. Me ha dicho que yo no podía hacer nada contra él. Se ha ofrecido a hacer un trato conmigo: él no dañaría a Yoh si yo me hago suya a espaldas de mi prometido. No sé por qué, pero he aceptado. Supongo que puedo aceptar todo tipo de dolor por el bienestar de Yoh, porque realmente le quiero demasiado... Pero... Hao me ha llevado a una especie de taller abandonado... Y allí... Ha sido espantoso, me siento muy mal, sucia, mentirosa y traidora. Pero sobretodo, sucia. Mi primera vez y no ha sido con Yoh, ni romántico ni siquiera por mi propia voluntad. Forzado, brutal, doloroso... Y con Hao. Es muy tarde, quizás las cuatro de la mañana. Me he duchado en cuanto he vuelto... tres veces. Pero la sensación de suciedad no logro quitarla de mi. Cuando he pasado frente al cuarto de Yoh y he recordado su sonrisa, su forma de ser... Me he odiado a mi misma por todo. Yoh confía en mi... ¡Dios! ¡Solo soy una vulgar prostituta! ¡No me merezco a Yoh! Y, a pesar de todo, debo continuar con esto hasta que Hao quiera, sin protestar ni decir nada. Fingiendo que por las noches no pasa nada y que por la mañana soy la de siempre, que no me importa nada ni nadie, pero cada noche dejo que abusen de mi y me torturen psicológicamente solo para que no le hagan daño a lo que más me importa en esta porquería de mundo. Mi corazón está roto, solo porque nunca podré ser sincera con Yoh, porque no podré decirle que soy solo suya porque hay un hombre que viene a mi cuarto todas las noche y me lleva consigo para construir sobre mi cuerpo su propio mundo de placer al que no estoy invitada a entrar. Mi ego y mi vida han quedado destrozadas de por vida, solo por proteger parte de mi, a él... Yo no lo culpo, jamás lo haría. Todo esto es cosa mía, y él no tiene parte alguna aquí. Que lo haga por protegerlo es una cosa y que sea su culpa, otra muy distinta... Y lo adoro demasiado... Aunque ya no se lo demuestre... Lo siento... Yoh Asakura... .::Anna Kyouyama::."

Él seguía torturándose. Aunque Anna no lo creyese así, toda la culpa la tenía él por no haberse percatado de la presencia de Hao ni de la angustia de Anna. Lyserg regresó y lo encontró en el cuarto de Anna abrazando un pequeño vestido blanco, con dos libros y una muñeca a su lado, llorando. Habían pasado ya casi cinco horas, pero Yoh ni siquiera se acordaba de lo que era un reloj. El inglés se acercó lentamente y le dijo que fuera a ver a Tamao, que estaba ingresada en el hospital y de paso, el aire fresco le sentaría bien.

Tamao...

Los pensamientos de Yoh eran macabros, que nunca hubiese imaginado que su mente podría producir y menos hacia la rosada.

"- Maldita estúpida... ¿Cómo tuvo el valor de hacerle eso a Anna? ¡Está loca! Ojalá la tuviese aquí... ¡para darle un par de patadas en esa cabeza rosada que tiene! Tantos años siendo amigos... ¡¡Y acabar así!! Zorra estúpida, ella ha tenido mucha culpa en todo esto..."- pensaba Yoh, a parte de muchas cosas más.

Cuando se vino a dar cuenta, estaban llegando al hospital. Asakura levantó la vista para mirar aquel edificio, tal vez lejano, tal vez cercano. ¿Qué importaba ya? A fin de cuentas, no tenía a nadie esperándolo en ninguna parte para ponerlo a entrenar, castigarlo o simplemente, esperarlo. Cada vez se aproximaban más... Pero Yoh no quería llegar. No sabía como iba a reaccionar al ver a la rosada...

Y fue entonces cuando la sintió.

Estaba seguro, nunca se equivocaba en eso. Fijó su mirada y supo que provenía del hospital. De repente, se puso tenso, nervioso. Tenía que ir, tenía que entrar. La había sentido, estaba seguro. Había sentido la presencia de Anna Kyouyama.

~ * ~ * ~ * Continuará... * ~ * ~ * ~

Annita D: Hola a todos!!!

Yoh *que esta abrazado a Annita D* : ¡¡Sí!! ¡¡Hola!!

Annita: Yoh está contento por muchas cosas, sobre todo porque ha leído cosas muy monas de Anna hacia él y ha sentido la presencia de Anna en el hospital... ¿¿Será todo tan bueno para nuestro shaman?? ¿¿Y si la ha pringao y no es Anna (k segurisimo k va a ser eso xD)?? Y también porque hay gente que se ha unido a nuestro...

Annita & Yoh: ¡Club Pro-Muerte del pájaro!

Yoh: Su nombre es...

Annita & Yoh: Bonifacio Vagoperroncio!!!

*Entra el pájaro to feliz... Pero Annita le arrea una patada y lo echa fuera*

Annita: Querido Yoh, ¿podrías hacer los agradecimientos?

Yoh: Encantado ^^ Damos las más sinceras gracias a: Sweet G (¡¡Guarda a los teletubbies!! ¿Sigues queriendo matar a tu nee-chan? Y no me digas k la gente lee el fic por el pájaro porque te prometo que dimito!!!), chibi-poio (la sentí!!! Sentí a Anna!!! ^O^), ei-chan (¬¬ no me hables de Tamao... Y mucho menos de Hao...), Annita Kyouyama (ya sabes el nombre del pájaro, bienvenida al club *le pasa una tarjeta* aquí tienes el carnet de socia ^^), Holy Girl Iron Maiden Jeanne (No te preocupes! Aquí se dejan reviews cuando uno quiere...

Annita:... Pero cuantas más veces quieran mejor xD...

Yoh:... Y me alegro por ti y por Naruki por la adquisición de esos animalitos ^^ será un honor k el pez lleve mi nombre... creo xD), serenity- chan (esperamos no haberte decepcionado ^^), Ale-chan (*le pasa una tarjeta* tu carnet de socia ^^ bienvenida al club), Rally (Em... no, creo k no lo hizo... Y... ¡Si! ¡Muerte a Tamao!) y anna15 (si, fue un si, con Hao ¬¬ tener hermanos para esto...).

Annita: ^^ Bueno, espero que el fic les esté gustando. Nos vemos en el próximo capitulo!!

Yoh & Annita: Ja ne!

~ * Fanfiction Dedicado Especialmente A...: Sweet G, mi nueva y única nee- chan y familia ^-~ * ~