Miradas Acusadoras

By Anna Diethel Asakura.

~ * ~ Capitulo 7: Un anciano llamado Anshin ~ * ~

El corazón le latía tan fuerte que llegó a pensar que se le saldría del pecho. Corrió por todos los pasillos del hospital con Lyserg detrás, preguntando una y otra vez "¿Qué ocurre?". Al fin, optó por pararse en el mostrador a preguntar, acabaría antes, se cansaría menos y tendría más certeza de todo. Tras el mostrador solo había una enfermera de pelo castaño, recogido en una trenza, delgada y con aspecto cansado. La joven no dejaba de correr de un lado a otro del mostrador, cargando infinidad de papeles, tecleando rápidamente en un ordenador, atendiendo llamadas, apuntando cosas y responder las preguntas de los molestos visitantes que no dejaban de marear con las mismas preguntas. Cuando tuvo unos instantes, la enfermera se acercó a Yoh y a Lyserg, con gesto amable.

- ¿Qué desean?- preguntó la chica, lo más amablemente que su cansancio le permitía.

- ¿Puede decirme en qué planta y habitación se encuentra Anna Kyouyama?

- Un momento, por favor.- la enfermera regresó al ordenador y lo tecleó varias veces. Luego, puso cara de extrañeza e hizo una llamada telefónica, dándoles la espalda a los dos chicos. Asintió con la cabeza, colgó y se giró hacia Yoh.- Lo siento, no hay nadie en este hospital llamado así.

El alma de Yoh se derrumbó. No era posible... ¡Él la había sentido! ¡Era imposible que hubiese una presencia igual a la de Anna! Sin darse cuenta, dio un puñetazo sobre el mostrador, agrietándolo. La enfermera se asustó.

- No puede ser, ¡sé que está aquí!

- ¡Pero en las listas de pacientes no consta, ni viene en ninguna ambulancia!- la enfermera, entre asustada, cansada y nerviosa, comenzaba a alzar la voz, al igual que Yoh.

- ¡Tiene que estar! ¿No lo entiende? ¡¡Ella está aquí!!

La joven se quedó en silencio, como meditando las palabras del shaman. De repente, en su rostro se formó una expresión de recordar.

- Hay... hay una paciente...- titubeaba. No sabía si decirlo o no, pero Yoh no tenía ni tiempo ni ganas de estar en conversaciones insulsas que no llevaban a ninguna parte.

- ¡Si! ¡Continúe!- apremió.

- Llegó hace unas horas, malherida, con quemaduras de primer y segundo grado, conmoción cráneo- encefálica... No hemos encontrado en ella ningún tipo de identificación, pero está bastante grave. Está inconsciente, y en estos mismos instantes está siendo operada de una hemorragia interna que tiene en la zona del vientre, seguramente, debido a algún objeto pesado que debió caerle o algún golpe demasiado fuerte.

- ¿Es rubia? ¿Llevaba un vestido negro? ¿Y un pañuelo rojo en la cabeza?- la voz de Yoh delataba que estaba al borde de la histeria.

- Sí, creo que si. ¿Es la chica que buscan?

- ¡Sí! ¡Es ella! ¡Quiero verla, por favor!

- Ahora mismo no puede verla, le acabo de decir que está siendo operada. Les avisaré cuando salga del quirófano. Por favor, tengan la amabilidad de esperar en la sala de espera.

Lyserg tomó de los hombros a un Yoh abatido y deshecho y lo comenzó a llevarlo a la sala de espera, pero el joven Asakura se giró y formuló su última pregunta:

- ¿Cómo llegó hasta aquí?

-A mi no me lo han dicho aún pero he oído algo sobre que alguien nos llamó diciendo su paradero.

Lyserg ejerció más presión y lo llevó a empujones a la sala de espera. Allí, Yoh se desplomó sobre un asiento, junto a un anciano con aspecto frágil y triste. Este miró a Yoh y sonrió débilmente.

- ¿Qué te ocurre, muchacho?- preguntó con voz ronca y débil- ¿Por qué has estado llorando?

- Mi... mi...- Yoh no podía emitir más de dos palabras seguidas y Lyserg no tenía intención de meterse en mitad de la conversación: pensaba que hablar con una persona mayor y más sabia le haría bien a su amigo.

- Tranquilo.- interrumpió el hombre.- Respira hondo, se te ve cansado. Mi nombre es Anshin Hanasaki.- le tendió la mano- ¿Y el tuyo, muchacho?

- Yoh... Yoh Asakura.- estrechó la mano de Anshin- Este es mi amigo Lyserg, Lyserg Diethel.

- Encantado de conoceros, chicos.- dijo el hombre mientras acababa el apretón de manos con Lyserg- En fin, supongo que no estáis aquí por gusto, ¿qué ha sucedido? ¿Por qué tanta tristeza?

A pesar de la confianza que emanaba aquel hombre anciano, Yoh era incapaz de pronunciar palabras sobre lo que le había pasado a Anna. Las lágrimas asomaron de nuevo en sus ojos... Por su culpa...

- Vamos, muchacho, no llores.- animó Anshin- La vida es un duro golpe tras otro. ¿Algún familiar?- Yoh asintió, después de vacilar unos instantes- Y por lo que veo, muy querido. ¿Enfermo?

- Malherida.- consiguió pronunciar.

- ¿Un accidente?

- Provocado.

- ¿Muy grave?

- Mucho.

- Por lo que veo, no solo físico.

Yoh abrió los ojos desmesuradamente, sorprendido. ¿Cómo podía...?

- Seguro que te preguntas cómo lo sé. Soy viejo, y la vida me ha golpeado más veces que a ti, te lo puedo asegurar. Sé leer las expresiones de la gente. Pero hay que tener fe, todo saldrá bien. Mírame, 87 años y esperando los estúpidos resultados de unos análisis idiotas. Un maldito trozo de papel que escupe un ordenador me dirá si, aparte de todas mis enfermedades, tengo cáncer terminal. No me hace falta una tele con teclas para saber lo que tengo, por supuesto que tengo cáncer terminal, está muy claro. Pero, ¿sabes? Mejor, así podré reunirme con mis queridas Kaori y Akira de una vez.

- ¿Kaori? ¿Akira?- intervino Lyserg en la conversación.

- Kaori, mi esposa y Akira, mi hija. Akira murió hace 30 años, en un accidente de coche y Kaori, hace 10, de derrame cerebral.

- Lo siento.- se disculpó Yoh.

- No te preocupes, jovencito. Tu debes estar pasando una gran pena. ¿Qué ha pasado?

- He... cometido muchos errores... y alguien los ha pagado por mi...

- Vaya, eso si que es malo. Me atrevería a decir que ha sido alguien muy cercano a ti. ¿Tu novia, quizá?

- Sí...

- Vamos, anímate. Por muy grave que ella esté, resistirá. Según lo que tu dices, si tantos errores ha pagado por ti y solo está en el hospital, lo demás es camino recto. No te preocupes, ya verás como todo saldrá bien.

Yoh escuchó su frase en boca del anciano y realmente sintió tranquilidad. Casi todas las veces que él lo decía, no tenía realmente la suficiente esperanza como para saber si se iba a realizar o no.

- Señor Hanasaki, sus resultados.- anunció una enfermera. El anciano se levantó y se dirigió hasta ella. Estuvieron hablando un par de minutos, hasta que el anciano regresó con una sonrisa.

- Te lo dije, muchacho, tengo ese dichoso cáncer. ¿Ves? La vida es un golpe tras otro, pero todo tiene su recompensa. Tu novia se recuperará, se pondrá bien, te lo digo yo. En fin, adiós muchachos, un placer conoceros.

Incluso hablando de... su propia muerte inminente, Anshin rezumaba paz y calma. Y así se sintió Yoh. Pero tenía una pregunta que no podía dejar sin resolver.

- Oiga, señor Hanasaki...

- ¿Sí? Dime, Yoh.

- ¿Qué significa Anshin?

El anciano sonrió.

- Tranquilidad.

~ * ~ * ~ * Continuará... * ~ * ~ * ~

Annie-chan: ¡Hai! Gracias por leer "Miradas Acusadoras". Verán... Este capitulo lo hice así...

Bushi: Porque la señorita Annita Diethel no quiere que acabe.

Annie-chan: Aunque aún quedan unos cuantos capítulos, pero aún así... ¡Lo confieso! ¡Quiero alargarlo! TT

Bushi: Bueno, el joven Yoh quiere hacer ya los agradecimientos.

Annie-chan: Adelante.

Yoh: ¡¡Hola!! ¡¡Gracias a: Sweet G (Annie-chan: *-* nee-chan buena!! Ya no me mata!! .=) Seh, Hao a pasar hambre xD), Holy Girl Iron Maiden Jeanne (Bueno, si se acaba el mundo, te echaremos la culpa xD), Maleny, Sakura Himura (No!!! Piedad!! Es que no podíamos permitir que Bonifacio se pusiese a hablar!!! No acaba nunca!!), ei-chan (*le pasan una tarjeta* Bienvenida al club!!), Ale-chan, Annita Kyoyama (Yoh: Gracias por los besos!!) y Lyserg Disel por sus reviews!!!

Annie-chan: Espero verles en el próximo capitulo!! Ja ne!!!