Nota: No tenía planeada una continuación para éste fic, pero honestamente esta parte surgió solita después de que volviera a leer mi fic.
Declaimer: Los personajes aquí mencionados son pertenecientes al anime Hetalia el cual es propiedad de Hidekaz Himaruya.
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En el establecimiento de McDonald's
Mientras Arthur observaba al menor engullir sus hamburguesas, bajo la mirada comenzando a pensar seriamente sobre el beso.
Según él, lo peor no había sido el beso, sino la excusa barata que uso – "tenía ganas de un beso y punto", ¡¿Qué clase de justificación barata fue eso? ¡Por la reina! Definitivamente no estaba pensando, mejor hubiera dicho que tenía restos de sus asquerosas hamburguesas en los labios y yo sólo intentaba quitárselas con ayuda de mi boca… creo que eso es aun peor y a todo esto… ¡¿De dónde carajo saca tantas hamburguesas? – su mente dejo de pensar en el beso para plantearse cientos de preguntas incoherentes y posibles respuestas sobre el paradero de las hamburguesas.
Alfred por su parte, detuvo su masacre de hamburguesas para observar al mayor, el cual estaba por arrancarse el cabello con todo y raíz literalmente. – ¿Qué rayos le pasa? Acepto que mi comida no le guste pero esto ya es demasiado… Y en primer lugar mi idea no fue venir aquí, todo esto por ese estúpido beso – sus mejillas se sonrojaron al recordar su incidente con el mayor.
Cuando Inglaterra detuvo su debate mental sobre los posibles escondites de las hamburguesas, retomo el tema central, el beso. – Quizá sea mejor contarle la verdad – No era lo más fácil pero sin duda era lo mejor, levanto su mirada para encontrarse con el rostro del menor sorprendiéndose – ¿Por qué está sonrojado? ¿Acaso tendrá fiebre? Pero si al llegar aquí no tenía nada – nuevas preguntas surgían en su mente.
-Alfred ¿Estás bien? – pregunto un poco preocupado
-No, no estoy bien – se levanto el asiento, golpeando la superficie de la mesa con sus palmas
-Quiero saber la verdad – el tono de su voz era demandante
-¿De qué hablas? – realmente no entendía a que se refería
-No te hagas el desentendido ¡Hablo del beso! – las personas que se encontraban en el establecimiento voltearon al par de anglosajones gracias al grito de Alfred.
-…- Arthur se quedo sin palabras, la vergüenza y confusión no le permitían crear una respuesta coherente.
-¿Y bien? – la impaciencia comenzaba a ganar terreno en el cuerpo del menor
Meditando la situación y las circunstancias opto por lo que creyó más razonable - Lo mejor será que por ahora termines de comer tus porquerías y después hablaremos de esto ¿ok? – respondió cortante sin darle oportunidad al menor de replicar.
-Está bien – volvió a sentarse el menor no muy convencido
Una vez terminadas las hamburguesas, ambos hombres salieron del establecimiento, dirigiéndose a un parque cercano iniciando una nueva discusión.
-Sigo esperando la respuesta – se cruzó de brazos colocándose frente al mayor
-Supongo que ya no puedo mentir – Suspiro resignado
El viento comenzaba a soplar avisando que el clima cálido se iría para dar paso al frío, mientras el ambiente entre ambos hombres comenzaba a tensarse.
-¡Habla ya! – ya no soportaba la incertidumbre, y la actitud seria del mayor no ayudaba
-Te amo Alfred F. Jones – espeto sin reparos, provocando un fuerte sonrojo
-…- Alfred retrocedió perplejo, sonrojándose agresivamente
Un silencio incómodo se hizo presente, únicamente se escuchaban los silbidos del viento. Arthur se cuestionaba si realmente había hecho lo correcto y más dudas hicieron su aparición hasta que el menor rompió el silencio…
-¿Es en serio? – bajo la mirada sonrojado, no tenía la fuerza suficiente para encarar al mayor
-Por supuesto que sí – afirmo molesto - ¿y qué piensas al respecto? – la duda le comía su entrañas
-Pues yo… también – respondió levantado la mirada, mostrando su extremadamente notorio sonrojo, como deseaba en ese momento que la tierra se lo tragase, era la vergüenza más grande de su vida.
Estaba a punto de correr lejos de ahí pero su plan fue frustrado por los brazos del mayor los cuales lo envolvían en un acogedor abrazo, eliminando el frío que comenzaba a sentirse alrededor. Arthur fue soltando el abrazo poco a poco para así lograr alcanzar los labios del menor atrapándolos en un contacto tranquilo y delicado, enseguida el beso se torno más apasionado convirtiéndose en una batalla bucal donde ninguno daba tregua.
Finalmente Inglaterra resulto victorioso nuevamente, el frío posterior a la separación no se hizo esperar en los cuerpos y labios de ambos. Ansiaban el calor del otro, pero no estaban en un buen lugar para satisfacerse.
-¿Quieres ir a mi casa? – un leve vistazo a los ojos del mayor basto para que Alfred se percatara de que ambos tenían la misma idea.
-Claro – adorno su respuesta con una bella sonrisa, mientras su mente imaginaba un sinfín de posibles maneras de quitarse el frío con el cuerpo del menor.
-Que curioso que por un beso, las cosas resultaran de esta forma – pensaban ambos tomados de las manos, dirigiéndose a la casa del americano.
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Espero que les haya agradado.
Si ven faltas de ortografía o que me comí palabras… culpo totalmente a mis uñas acrílicas, gracias a ellas no puedo escribir bien y soy mucho más lenta para escribir en computadora.
¿Qué se merece? reviews, críticas, tomatazos, ustedes eligen~
