Esta es una traducción autorizada de la historia A Christmas Wish de la autora Bethalaina. Nada de esto es mío, todos los derechos a ella y a JK Rowling.
Thanks a lot bethalaina for letting me translate your wonderful and lovely story into Spanish. I know people will love it! Love Eliza.
Capítulo 3
Viktor cerró sus ojos y apareció en un horrendo lugar, su puerta era negra y demostraba que no había sido cambiada desde la primera vez que la pusieron y si su memoria no le fallaba, fue hace mucho tiempo, tomó aire y decidió entrar al lugar, leyó nuevamente el cartel que decía 'Orfanato mágico' y puso un pie en la entrada. Él no era conocido por andar esparciendo su oro ni su fama por su propio beneficio. Bueno, tal vez a veces para conseguir mejores asientos en los partidos de Quidditch, pero nunca en algo como esto, nunca en algo tan importante. Viktor no sabía nada de leyes mágicas, menos de leyes de adopción, pero sabía que uno no iba a un orfanato, escogía a un niño y se lo llevaba a casa. Tampoco dejaban que vinieran hombres con intenciones de adoptar niños sin que sus esposas lo supieses; y eso era exactamente lo que Viktor planeaba hacer. Por eso escogió Bulgaria, su fama era mucho más grande ahí. Claro, sus millones de galeones hubiesen servido en cualquier parte del mundo, pero algo le decía que Bulgaria era la solución.
Antes de acercarse a la puerta, pensó el Hermione. Ella necesitaba un hijo; él era su esposo y su deber era hacer todo lo que estaba en su poder para hacerla feliz. Viktor sabía que no cualquier hombre podía entrar a un orfanato y salir con un hijo sin sus abogados, ni papeles firmados, pero confiaba en que su fama y su dinero lo iba a ayudar.
Se acercó lentamente a la puerta del orfanato y golpeó suavemente, espero unos minutos hasta que apareció un hombre con expresión amargada "¿En qué puedo ayudarle?" Le preguntó con una voz tan amargada y vacía como lo era su cara.
"Quiero adoptar un niño"
"Pues tiene que hacerlo por el conducto regular. Que tenga un buen día" Dijo el hombre e intentó cerrar la puerta en la cara de Viktor, afortunadamente este fue lo suficientemente rápido como para poner su bota en la puerta y entrar a la casa. Antes de hablar, puso su cara de soy-un-jugador-rico-y-famoso-de-Quidditch.
"¿Sabes quién soy? Quiero adoptar un niño y pienso salir de aquí con uno. Así que entremos a su oficina y hablemos"
El hombre levantó la cara indignado "¿Y quién se supone que eres, chiquillo?"
"Viktor Krum, juego por los Vratsa Vultures. Soy bastante famoso, ¿Tal vez has oído algo de mí?" Tras de él, Viktor escuchó varios susurros, por lo menos alguien había sabía quién era él "Y tengo oro.
Al mencionar el dinero, la cara del hombre cambió inmediatamente y sus ojos brillaron con avaricia "Muy bien, vamos a mi oficina" Abrió una puerta que los guiaba a un pasillo y comenzó a caminar por este, no sin antes gritarle a los niños "¡Salgan de aquí mocosos malcriados! Vuelvan a jugar"
Viktor le sonrió a los niños y comenzó a seguir al cuidador del lugar por los pasillos. Al entrar a la oficina se sorprendió, ésta estaba adornada con finos muebles y el ceño del jugador de Quidditch se frunció, era obvio que todo el dinero que el ministerio daba al orfanato iba a las avaras manos del hombre y no a los niños. Al pensar eso sintió lástima por los niños y se imaginó la reacción de Hermione si él llegaba con docenas de niños a la casa. ¿Dónde dormirían? ¿Tal vez podía construir un nuevo piso en la casa con puros dormitorios? No, eso no era posible. Mejor aún, contactaría a sus abogados y les ordenaría gastar una buena proporción de sus galeones en los niños, pero haría que se preocuparan que el dinero fuese gastado en ellos. Sí, eso era mejor.
"¿Cuánto oro tiene, Señor Krum?" Le preguntó el anciano con voz emocionada. Viktor salió de sus pensamientos y lo miró un poco molesto, por lo visto lo único que al hombre le importaba era el maldito dinero y no el bienestar de los niños, y antes de contestar se juró a si mismo que hablaría con sus abogados y que sacaría al hombre del cuidado de los infantes.
Sacó de su bolsillo un puñado de oro y lo puso en la cara del avaro hombre, los ojos de este brillaron y sonrió malvadamente. Viktor sacó el hechizo de sus galeones y los puso en la mesa para que el cuidador los contase.
El hombre se lanzó inmediatamente a estoy y los comenzó a tocar "¿Son reales?" Preguntó ansioso "¿Todos?" Apuntó el dinero con su varita y comenzó a lanzar encantamientos contra este para ver si eran reales o era dinero falso, al notar que el dinero era verdadero, miró a Viktor con felicidad y se puso de pie "Sígame, Señor Krum, vamos al patio de juegos. Ahí podrá escoger a cualquier niño que quiera llevarse. Y acuérdese de mí si en el futuro quiere uno o dos más"
Viktor siguió en silencio al hombre mientras lo escuchaba disculparse por la precaria situación de la casa, argumentando que el gobierno no les daba los recursos suficientes como para tener un hogar más lindo. Pero Viktor, que ya había visto su oficina supo a donde había ido todo el dinero. El hombre abrió una puerta y llegaron a la famosa área de juegos. En ésta habían unos dos o tres juguetes rotos, una repisa con libros viejos y gastados y dos o tres sillas. Alrededor de estos había casi tres docenas de niños, estos estaban todos sucios y vestían harapos.
Al verlos entrar, los niños se acercaron a él, por lo visto sus pares ya le habían advertido del famoso jugador de Quidditch a los demás. Los niños se acercaron a él con pedazos de pergaminos y Viktor feliz se los firmó. Les contestó preguntas de Quidditch y rió con ellos, el cuidador sin embargo, se dedicó a mirar feo a los niños y a alejarlos de Krum. De un momento a otro, los niños, siendo niños se aburrieron de él y se fueron a jugar.
Comenzó a caminar por el lugar, ¿Cómo un hombre escogía un niño para su esposa? Le gustaría tener un hijo que lo viese como un padre en vez de un famoso deportista. No sabía que hacer y comenzó a pasearse por el lugar.
De un momento a otro, se encontró con los ojos de una pequeña y supo que ella era la indicada. Sus ojitos eran grandes e inocentes, le recordaron a Hermione. No el color – los de la niña eran de color avellana y los de Hermione chocolate – si no la inteligencia que tenían y la alegría que habían en estos. La niña tenía unos tres años, su cabello era rubio oscuro, estaba usando un vestido azul desteñido, que estaba sucio y roto en las mangas.
La niña lo siguió con la mirada hasta que él se acercó nuevamente al cuidador – si es que se podía llamar de esa manera al hombre. Un niño un poco mayor que ella se acercó y la tomó del brazo asustado "¡No lo mires, Katie!" Siseó el niño "No podría soportar si él te llevase"
Los ojos de la niña brillaron con temor inmediatamente y se abrazó al niño – su hermano, los ojos del niño eran un poco más oscuros que los de ella y su cabello era marrón, como el de su Hermione. El niño le mandó una mirada amenazante a Viktor, una mirada que le decía que el pelearía por Katie y el deportista sonrió; el niño tenía todo lo que él quería en un hijo. Sus brazos estaban alrededor de su hermana.
Al ver eso, Viktor sintió como su corazón se comprimía y decidió que quería al niño también, sí, se los llevaría a los dos a casa.
Dos cosas más hicieron que Viktor los quisiese más aún, el niño le había hablado en inglés a Katie, y ninguno de los dos había ido a pedirle autógrafos. Sí, ellos eran los indicados.
Al escuchar al niño hablar inglés notó que algo se le había olvidado. Necesitaba a alguien que supiese el idioma, después de todo el búlgaro de Hermione no era muy bueno, lo único que ella sabía eran maldiciones y palabras sexuales. Se sintió aún más feliz, ellos serían sus hijos.
"Que hay de ellos dos" Le murmuró al anciano.
El cuidador lo miró insultado "Oh, no Señor Krum, usted no quiere a esos dos… verá, no son muy inteligentes… no hablan el idioma"
"Mi esposa es Británica" Le respondió fríamente Viktor, ¿Qué tenía que ver el idioma con la inteligencia "Nosotros hablamos inglés en casa"
"Bueno… ellos" Comenzó el hombre en voz baja intentando que ningún niño escuchase "Sus nombres son Katherine y Lucas. No sabemos mucho de sus padres. Vienen de un orfanato Muggle. Estaban de vacaciones con sus padres que eran americanos. Murieron en un accidente con esas horribles cosas Muggles, esos automóviles. Los del ministerio me dijeron que el niño estaba mostrando magia así que lo fui a buscar. La niña gritó tanto cuando intenté separarlos que tuve que traerla conmigo. Ella aún no muestra señales de magia. Supongo que no usted no quiere tener un hijo sangre sucia, o peor aún una hija que sea Muggle, ¿Verdad?"
Esa fue la gota que rebalsó el vaso. Viktor estaba furioso con el hombre, comenzó a respirar recordando como Hermione le había enseñado "Mi esposa es una hija de Muggles. A mí no me interesa esa estupidez de la pureza de la sangre, claramente no me importa que tipo de sangre corre por las venas de esos niños. Quiero sabes si me los puedo llevar. Solo eso"
"Pues, solo me dio oro para un niño…"
Viktor metió su mano al bolsillo de su camisa y sacó una bolsa con oro y la lanzó al hombre "Anda a tu oficina a contarla" Siseó furioso, olvidó todos sus modales "Voy a ir a conocer a mis hijos y me los llevaré a mi casa"
El hombre miró a Viktor y salió corriendo con los galeones en sus manos.
"¡No sabía que el viejo pudiese correr tan rápido!" Rió uno de los niños provocando la risa de sus pares, al escuchar la inocente risa de los niños, Viktor se tranquilizó y comenzó a caminar a donde estaba Katherine y Lucas.
Al llegar se sentó frente a los niños "Mi nombre es Viktor Krum" Les dijo en inglés "A mí y a mi esposa nos encantaría tener hijos, y pensamos que lo mejor sería adoptar"
Los ojos del niño brillaron con miedo y apretó a su hermanita en sus brazos "¿Cuál de los dos?" Le preguntó a Viktor.
Este sonrió "Los dos"
Los ojos avellana de Katherine brillaron "¡Por favor! ¿Podemos?" Le susurró a su hermanito "Sería genial tener una madre nuevamente"
"Ya tienes una madre. Solo está muerta" Siseó el niño "Supongo que podemos ir a casa con usted, señor. Pero nosotros tenemos una madre y un padre, así que no esperen que los llamemos así"
El corazón de Viktor comenzó a latir descontroladamente, sus hijos eran perfectos "Claro que tienes Lucas. Y nunca los olvidarás. Donde yo y mi esposa vivimos, los niños de dicen a su madre mamá o mami ¿Tal vez podrían decirle así a mi esposa? Nos encantaría ser sus padres, si es lo que ustedes quieren."
"Mi nombre es Luke" Dijo el niño "Y-"
Katie lo interrumpió. "Yo soy Katie, tengo cuatro ¿Cómo le puedo decir a usted si le digo a su esposa mami? ¿Por qué habla gracioso?"
Viktor sonrió "Gracias por decírmelo; Luke, ¿Cuántos años tienes?"
"Seis" Murmuró el pequeño.
"Supongo, Katie, que me puedes decir papá, así es como yo llamaba a mi padre. Y hablo gracioso porque yo vivía acá en Bulgaria. Y hablaba este idioma antes de aprender inglés. Pero hay algunas palabras que aún no las puedo decir, ¿Quieres saber un secreto?"
Katie sonrió. "¡Sí!"
"No puedo pronunciar bien el nombre de mi esposa" Confesó con un deje de tristeza "Me siento avergonzado"
"¿Cuál es el nombre de mamá?" Preguntó Katie emocionada.
"¡Katie!" La interrumpió Luke.
"Por favor, Luke. Yo quiero" Miró con ojitos tristes a su hermano.
El niño suspiró y asintió con la cabeza "Está bien. Pero no podemos olvidar a nuestra madre y a nuestro padre"
"¡Oh, Luke!" Lo abrazó Katie, y sin dudarlo se lanzó a los brazos de Viktor, este se sorprendió pero la abrazó de vuelta. "Así que, ¿Cuál es el nombre de mamá?"
"Pues es algo como Hermy-owN-ninny, pero no se pronuncia así. Le pueden preguntar su nombre cuando lleguemos a casa. Ahora, vamos a empacar sus cosas y salgamos de aquí"
"No tenemos cosas" Le dijo Luke "Sólo lo que tenemos puesto"
En ese momento, Viktor notó que tenían que hacer muchas comprar – La ropa que los niños tenían en ese momento no era adecuada para salir, Katie ni si quiera tenía zapatos. Salieron del orfanato y fueron inmediatamente a una tienda que había cerca del lugar, cuando ya los había vestido adecuadamente se apareció con ellos a Sophia.
"¡Eso fue genial!" Dijo Luke "¿Puedo hacer eso? A veces hago cosas divertidas"
"Tienes que tener una licencia" Le respondió Viktor con una sonrisa mientras buscaba un lugar en donde comer, tenía que alimentar a sus hijos, y también quería hablar con sus abogados, para que ayudasen a los demás niños del orfanato.
"¿Puedo hacerlo yo también?" Preguntó emocionada Katie "¿Las niñas también pueden hacerlo?"
La dulce vocecita de su hija hizo que Viktor cerrara los ojos. ¿Podía hacerlo ella? ¿Cómo sería la vida de una Muggle en el mundo mágico? Tal vez sería como los Squibs. ¡Maldición! Él no conocía ningún Squib que fuese feliz. ¿Cómo contestar esa pregunta?
"Si yo puedo, tú puedes Katie. Yo te enseñaré" Le prometió Luke, tal vez el niño había visto a su hermana hacer magia. Claro, la niña tenía solo cuatro, a esa edad los niños aún no muestran tanta magia. Hermione dijo que ella había dado su primer indicio de magia a los siete.
Katie le sonrió a ambos y los tomó de la mano. Había algo en esa niñita, Viktor lo supo cuando la vio, ella era una bruja. ¡Demonios! Ella lo había embrujado a él solo con sus ojitos.
Conversaron de todo mientras comían. Luke intentó mantener su postura seria y amargada, su madre siempre le dijo que la comida ablandaba el corazón de los niños, y viendo a su pequeño sonreír, supo que era verdad. Hermione iba a adorar a estos niños, pues, Hermione adoraría a cualquier niño, pero estos dos eran especiales. Ellos eran su familia.
Les dio a los niños varios knuts para que lanzasen a la fuente de la fortuna que había en el banco mágico en Bulgaria. Katie se sentó en una banquita jugando con su nuevo vestido rosa mientras Viktor dejaba una gran suma de dinero a sus abogados para que se encargasen de los niños que quedaron en el orfanato.
Afuera de la oficina de los abogados, Katie tomó la mano de Viktor y comenzaron a caminar al lugar en el que podían aparecerse "¿Ya podemos ir a casa? Quiero conocer a mi nueva mami" A pesar de su emoción, Viktor notó que la niña estaba cansada, sus ojos se estaban cerrando y había bostezado más de una vez, no que la culpase, había sido un día agotador.
La expresión de Luke se endureció al escuchar la palabra mamá "¿Por qué no vino ella? ¿Acaso no nos quiere?"
"Um…" Viktor hizo una pequeña pausa, ¿Debería contarle a los niños? "Lo que ella más quiere en este mundo es tener hijos. Pero en una batalla contra un mal mago, ella fue hechizada y no puede tener bebés. Mi esposa ha estado muy triste por eso. Así que decidí adoptar un hijo, para así poder celebrar la navidad en familia. Y cuando los vi a ustedes supe que serían mis hijos. Ella los amará. Sé que lo hará, ustedes son una sorpresa. Ella no sabe porqué fui a Bulgaria."
"¿Cree que ella me querrá?" Susurró Katie con inocencia y Viktor la tomó en sus brazos.
"Creo, Señorita Katie, que cualquier persona en el mundo te amaría"
"El hombre malo no me quería"
"Mi pequeña niña, hay gente en este mundo que solo se quiere a sí mismos, y ese hombre es uno de ellos" Le explicó cuidadosamente Viktor a su pequeña hija.
"Pero, ¿Tú y mamá me querrán?"
"Sí, Katie. Yo ya te quiero y a Luke también" Eso era verdad. Una sola tarde con los niños y ya tenían un lugar en su corazón, demonios, los niños tenían su corazón.
Katie se abrazó contra el pecho de su padre y Viktor vio la mirada vulnerable de Luke y lo abrazó también. Se puso de pie con ambos niños en sus brazos y se apareció en su hogar.
Flor-LupinSparrow: Pues sí, Viktor es adorable y fue el primero en notar a Hermione como una mujer, y antes del baile de navidad. Pues Luna es una mujer fuerte, sí se llevaron la peor parte, pero ella y Neville son ambos fuertes y no se rendirán nunca. ¡Muchas gracias por leer y comentar! Saludos.
The darkness princess: ¡Muchas gracias por leer y comentar! Esperemos encuentren una. Si no lo hacen sería triste. E injusto.
Smithback: Yo por eso lo escogí, porque la historia al final demuestra como nunca hay que perder la esperanza. Luna y Neville son la prueba de eso, ellos viven investigando cómo descongelar a su bebé. Muchas gracias por leer y comentar. Saludos.
Amia Snape: Pues como adivinaste, la razón por la que Viktor viajó a Bulgaria fue para conseguirle unos tiernos hijos a su esposa. Pues sí él es un amor. Saludos y muchas gracias por leer y comentar.
