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- Olivia – susurra Peter sin que la agente pueda oírle. ¿Cómo no ha identificado su voz? ¿Cómo ha podido olvidarla de esa forma?
- Lo siento – responde la agente suavemente – le he visto tan mal que… no quería molestarle. Sólo quiero saber si necesita algo
- No…no, gracias – acierta a decir Peter aún aturdido por tenerla allí, de nuevo junto a él, y no sabe qué hacer, si estrecharla entre sus brazos, besarla o… nada. Tiene que contenerse, a pesar de lo que siente. Ella no puede saber quién es.
- No me parece eso…creo que necesita comer algo… ¿quiere acompañarme? No se asuste… le invitaré a una hamburguesa
- ¿Por qué? – pregunta Peter extrañado. Quizás Olivia se había dado cuenta quien era
- Simplemente porque veo que está falto de fuerzas, nada más… ¿vamos?
- Si…claro… pero me gustaría agradecérselo de alguna forma – afirma Peter con un susurro en la voz. Piensa que si cambia el tono, ella no le reconocerá tan fácilmente. Aparte que considera que se trata de la oportunidad perfecta para estar con ella, para recordarla. Se levanta a duras penas ayudado por Olivia, y su corazón se acelera al sentir su mano en su brazo
- Está temblando – asegura ella
- Ha…hace frío – se excusa Peter, en realidad es la emoción que siente lo que hace que no pueda controlarse
- No se preocupe, en esta hamburguesería entrará en calor
- ¿cree que me dejaran entrar? – pregunta Peter aún en su papel de vagabundo
- Mas les vale que no digan nada – afirma rotunda Olivia mientras abre la puerta local y cede el paso a Peter- venga, sin miedo… no le pasará nada. Siéntese aquí mismo… ahora vuelvo…No se irá ¿verdad?
- No… no lo haré – balbucea mientras Olivia esboza una sonrisa y se va a encargar el pedido. Peter la observa. Aún sigue conmocionado por la forma en que están transcurriendo las cosas. Ni en sus fantasías más disparatadas había llegado a imaginar que esto pasaría. Como tampoco había pensado que Olivia fuera tan altruista, y eso hace que la ame más aún, y que el dolor se incremente en su interior, pues se da cuenta que a pesar de todo, no la conocía en absoluto
- "No te tortures más. Mírala. Aprovecha el momento, retén su imagen para no olvidarla de nuevo" – Si, eso es lo que tenía que hacer. La observaría atentamente en cada uno de sus movimientos, asimilaría cada palabra que emitiese su boca, y si pudiese, rozaría su piel. No sabía cómo, pero lo intentaría, aunque eso supusiese un problema. Puede que ella le rechazara de una forma muy Dunham. No importaba, pronto volverían a separarse y ella sólo recordaría a un loco vagabundo.
- Bien… aquí tiene su hamburguesa – afirma Olivia dejando una bandeja en la mesa y sentándose enfrente suyo
- A Gene le sentaría fatal – murmura Peter sonriendo
- ¿Qué? – pregunta Olivia desconcertada
- Oh… cosas mías…un amigo…Gene, vegetariano…extraño para un sincasa – dice Peter comenzando a devorar su hamburguesa. De pronto se da cuenta de que de verdad tiene hambre, y mucha.
- Tranquilo… no hay prisa – le dice Olivia divertida
- Lo siento… hace mucho que no comía una de estas – responde Peter avergonzado - "Antiguos recuerdos olvidados, nueva memoria para atesorar" – piensa mientras sigue comiendo. Y se detiene durante un segundo, esa nostalgia que odia y que hace que se hunda vuelve a aparecer.
No sabe cómo podrá marcharse de allí dejando todo esto atrás. Esta era su vida, la única que quería. Y nuevamente mira a Olivia y ve como sonríe y sabe que no la puede traicionar. No otra vez. Se merece una nueva oportunidad, él ha estado sufriendo para que ella no vuelva a morir. Y nota como su ánimo mejora, pues comprende que su trabajo tiene un fin, algo positivo. Olvida todos esos pensamientos oscuros que no le llevaran a ninguna parte, sólo a destruirse a sí mismo y a la mujer que ama. Y reconoce que no tiene derecho a jugar con su vida, nunca más. No será él quien la mate de nuevo
- Veo que sonríe… me alegro, eso está bien – afirma Olivia tocando la mano de Peter, que se sorprende del acercamiento durante un segundo. No lo rechaza, quiere aprovechar ese momento para volver a sentir la calidez de su piel. Y entonces decide atreverse y tomarle la mano entre las suyas, estrechándola con suavidad y Olivia no se enfada como pensaba que iba a ocurrir, sino que le mira con una sonrisa sincera en su rostro
- Me ha devuelto la vida – susurra Peter
