Lo siguiente es algo crack, pero hecho con amor para lorelai_ncis en el livejournal. Otra cosa, sé (ahora sí estoy segura) que su depa explotó, pero hagamos que algunas cosas se pudieron salvar…

Disclaimer: NCIS no me pertenece. Lo hizo Bellisario, ahora lo produce Brennan.

Peluche

Miró su nuevo hogar con aire ausente. A pesar de que todas eran sus cosas, de que el saco de box estuviera ahí en la sala, como si la esperara y le diera la bienvenida a su refugio casi impersonal, pero de ella… Ziva se sintió extraña.

Abby hablaba y hablaba con ella sobre algo que tenía que ver con el lenguaje en señas, mientras oía como la cocina estaba siendo invadida por su amiga, energía y manos siempre en movimiento… al parecer iba a cocinarle algo.

Ziva sintió que no estaba ahí, que esas cosas eran parte de un sueño. Como si después de pasar unos días en la casa de Abby, después de meses de reclusión; le hicieran pensar que nada de eso debía ser real. Que un lugar como ese no podía ser posible que existiera después de haber sufrido Somalia…

—… Está lo más parecido posible a lo que quedó del anterior departamento! —la sorprendió Abby, saliendo de la cocina. De repente, se puso seria y sus ojitos tristes, lo cual en Abby, era difícil de sobrellevar sin tener deseos de darle un abrazo—: Gibbs, McGee y yo fuimos a sacar las cosas que quedaban, pero no tuve corazón para… tú sabes, regalarlas. Por lo que rentamos unos compartimentos y lo dejamos ahí hasta que pudiéramos… —Abby hace un movimiento de cuerpo como dando un saltito, tomándose las manos en el pecho y sonriendo en demasía, yendo hacia ella, aunque se controló a tiempo antes de abrazarla. A Ziva, en esos días, no le gustaba mucho el contacto físico—: ¡Pero bueno! Como ves, no sólo tuvimos la suerte de que aún tuviéramos algunas de tus cosas, también logramos ponerlo todo como lo tenías y eso te lo digo yo, que recordaba cómo tenías todo… bueno, no estaba segura de que…

Y Abby siguió hablando de muchas cosas, alegre. Hasta que Ziva, aún sintiendo que algo estaba fuera de lugar, tal vez ella misma, le dijo:

—Gracias por todo, pero me gustaría dormir un poco, estoy cansada.

Abby le dio la razón y se despidió con un abrazo leve y viéndola de cierta manera, como estando lista para que Ziva le pidiera quedarse con ella. Pero la mujer no lo hizo, tenía ganas de estar sola.

Solo estando sola, es que ella se dejó ir hasta su cuarto, sacar una caja que, en verdad, seguía donde ella la dejó. Y sacó un peluche pequeño, un armadillo viejo, varias veces arreglado; eterno, silencioso y secreto compañero de toda su vida… y, por alguna razón, él la logró volver a hacer sentir como que volvía a su casa.

Ellos se encargarían de hacerla sentir de nuevo en su hogar.

OoOoO

Y eso fue, ¿Comentarios?