Capitulo 7
Carly
Solamente Dios sabe cuánto odio esta vida, pero debo admitir que me sentía viva siendo útil. Cuando estuve encerrada en ese apestoso lugar donde te obligaban a hacer tus necesidades corporales frente a varias personas, no te permitían una ducha decente solo te echaban agua encima para aplacar el mal olor; eso si era una tortura. Jamás tuve un baño decente desde que me atraparon hasta ahora. Se sentía tan bien el agua fría caer en mi cuerpo, poco me importaba si habían personas observándome. Después de estar desnuda frente a un grupo de personas la pena se fue a volar.
-Pareces disfrutarlo –dijo Freddie divertido.
-Es lo más parecido a un orgasmo –respondí divertida, lo escuché reír pero no me importó.
-Atraes las miradas de muchos chicos, creo que le darás el placer de tener sueños contigo –comentó entre risas.
-Al menos disfrutarían de algo, ¿no crees?
-Oh sí, ahora señorita si me disculpa necesito la ducha o… -dibujo una sonrisa picara en su rostro.
-Jamás… -sus carcajadas se escuchaban en todo el lugar. Cerré la llave de paso y cubrí mi cuerpo con una sabana vieja. -¿Cuándo aprendiste a persuadir a la gente de esa forma?
-Me enseñó la mejor –sonreí mientras me dejaba caer en el piso de ese viejo y abandonado baño.
-¿No te enseñaron a respetar la privacidad de los demás? –preguntó divertido y enviándome un mensaje sugerente.
-No tienes nada que desee –respondí sin miramientos. –Estamos cada vez más cerca de esa extraña barricada. Al parecer no hay magnetismo ni veneno, pueden ser aliados.
-Posiblemente. Sin embargo, debemos tener cuidado –dijo mientras secaba su cuerpo.
Nuestra actitud podía ser sospechosa, pero cuando has pasado por tanto como nosotros los comentarios o insinuaciones son solo eso, palabras. Suspiré mientras cepillaba mi cabello, era extraño estar aquí y sentirme tan a gusto. Tal vez era el hecho que me sentía en familia, Freddie estaba allí para mí y tenía dos amigas locas.
Oh si, puedo decir con propiedad que esas chicas están locas pero las amo. Casey se recupero casi por completo del incidente de hace seis meses, y Angy es nueva pero tiene un carisma único que alegra mis días.
-Hey, Amy, tenemos que empacar todo el equipo ya estamos a punto de partir –esa era Angy, una de las personas más positivas, tomando en cuenta la situación. Poseía lentillas al igual que la nuestras pero con un funcionamiento diferente.
-Deja de estudiarme, nunca podrás derribarme –levanté mi rostro mientras me reía. –Bueno si puedes, cuando me quite estas cosas –señalé mis lentillas para luego sacar mi lengua.
-Oh, vamos. Fred y tú nos llevan una ventaja considerable –levanté mis cejas mientras reía.
-Vamos doña quejicus, debemos partir –dije con una sonrisa en los labios.
Terminé de colocar todo el equipo en la parte trasera de la camioneta. Recogí mi cabello y me coloqué la mascarilla, ya era suficiente veneno para mi sistema. Nuestras vestimentas eran algo sugerentes y provocativas. Nuestro grupo estaba conformado por diez chicas y tan solo dos hombres; para nosotras el cuero era el mejor postor, proporcionaba poca fricción y era cómodo al movimiento. El cuero solo se utilizaba para rodear ciertas partes del cuerpo, de resto contábamos con retazos de tela y un short.
En el caso de los hombres era diferente, solo se limitaban a usar un pantalón y ya. Freddie había agarrado consistencia y mucha masa muscular, tenía un excelente paquete de seis… estaba bien formado, tendría que ser ciega para no notarlo.
Comencé a buscar posibles salidas hacia un posible ataque, todo parecía indicar que el único camino disponible para no toparnos con Korvenianos era hacia el Sur. Camino que seguimos desde hace seis meses, el tiempo exacto que estoy con ellos.
Mi cabello ondeaba al viento, ya me había acostumbrado a la velocidad casi criminal de mi amigo. Me sentía relajada, no había movimientos de ellos y el camino se hacía menos laborioso. Pero…
-¡Cuidado! –grité al detectar una honda sónica, eso podía aturdir a cualquiera y provocar un accidente.
Salté de la camioneta sin esperar a que detuviera e inmediatamente lancé el contragolpe. Estoy segura que esa cosa se sorprendió, no esperaba que detectara su ubicación tan rápido. Intentó escapar y no iba a permitir tal cosa.
-Detente… -grité cuando nos separaban tan solo dos metros, no me hizo caso. Decisión inteligente o tal vez no.
Detecte movimientos a mi alrededor, me tenían rodeada. Mala elección, pensé mientras aumentaba la velocidad. Nunca fui una chica atlética, ese trabajo se lo dejaba a Sam, yo era más una chica fresa. Pero en este tiempo con Freddie y Angy aprendí a noquear y producir dolor con uno que otro golpe.
Me sorprendí cuando esa cosa se giró y me apunto con su arma, debía admitir que era poderosa y podía acabarme en segundos. Sin embargo, no era tan buena, yo podía acabar con él en menos de un respiro. Su respiración era errática, más de lo que solía tener un Korvens, la mía era más apacible y podía pasar por una de ellos.
-Humano… -dije mientras bajaba mi mano y desactivaba mis defensas.
-¿Qué, te rindes? –una sonrisa apareció en su rostro, pensaba que había triunfado.
-A decir verdad, no tengo ánimos de matar a ningún hombre –dije dándole la espalda. Entonces todo a mí alrededor se volvió borroso y confuso. Podía escuchar los gritos de Freddie y de otros que no reconocía.
Trate de abrir los ojos y enfocar mi vista en un punto, pero solo lograba ver la silueta del hombre que me había atacado.
Dos horas más tarde…
Mi cabeza dolía horrores, ni siquiera podía pensar en algo coherente, no podía ni recordar lo que me había pasado.
-¿Estás bien? –abrí los ojos y busqué la fuente de la voz.
-¿Quién eres? –Activé rápidamente un arma que me ayudara a escapar, eso logró hacer que mi cabeza explotara de dolor.
-No te alteres, no somos malos. Me disculpo por la acción de Jerry, es nuevo en todo esto y solo se asusto. Mi nombre es Ben, soy el líder de mi grupo –lo observé sorprendida y por primera vez en años sentí mis mejillas arder, me sentía intimidada.
Él era alto, muy alto. Estaba bien formado y su cabello rubio caía libremente por su cuello. "Dios, no puede ser. Me gusta… es endemoniadamente bello" grité a mis adentros.
-Soy Amy… -susurré embelesada. Estaba acabada, este hombre sería mi ruina.
