Crepusculo no me pertenece, ni los personajes. Solo me pertenece la historia

Capítulo 3: Una sorpresa no esperada

Además de la directora había 9 personas más parados en medio de la sala de espera.

—Yo aun no logro comprender que fue lo que paso— dijo Carlisle mirando a la directora

—No lo sé, subió a su habitación luego de que le contara de usted, Carlisle; luego como no bajaba a almorzar fui a verla y me la encontré en el suelo de su habitación. No sé qué fue lo que ocurrió, solo sé que tenía un nuevo anillo en su mano. Los paramédicos dijeron que fue un ataque — dijo la directora— en cuanto estuvo aquí los llame—

—Le agradecemos que no haya avisado de lo ocurrido — dijo Esme

—No fue nada, después de todo es mi deber avisarles— dijo la directora

—¿Alice?— pregunto Bella apenada

—No puedo verla, lo sabes. Pero no se qué paso, cuando vi que se venía abajo, cuando tuve la corazonada les avise y les rogué que viniéramos— dijo Alice

En ese momento salió un medico que al verlos se quedo congelado. Su cabello dorado, debidamente cortado junto con su cara en forma de corazón y su piel blanca lo hacía ver hermosamente.

—No, esto no puedo…— dijo y cerró los ojos por un minuto

—Doctor, ¿Ocurre algo malo?— pregunto la directora

—No se preocupe señora directora. Ustedes deben ser la familia de la paciente de Melisa. Encantados de conocerlos. – dijo el médico recomponiéndose en segundos

—¿Cómo esta ella?— pregunto Esme

—No se preocupen, fue solo un susto. Ella dentro de poco despertara, si desean pueden entrar— dijo el médico sonriendo

—Muchas gracias por lo que ha hecho por nosotros— dijo Carlisle

—No fue nada. Me alegra ayudarlos, y Carlisle un pedido cuídala— dijo el medico

—No se preocupe que la voy a cuidar, pero ¿Cómo sabe mi nombre?— pregunto Carlisle

—Digamos que lo conozco desde hace años. Ahora acompáñenme que ella ya debe de estar por despertar y lo más seguro es que los quiera verlos a todos— dijo el medico

Pero de pronto aparecieron 6 jóvenes más y se lo quedaron mirando.

—Si me disculpan un minuto— dijo el médico y se acerco a los jóvenes

—¿Edwin estas bien?— dijo una de las chicas y le tomo de la mano

—Relájate Clauding, estoy bien. ¿Están todos bien? ¿Ocurrió algo malo?– dijo Edwin mirándolos preocupado

—Tío, no te preocupes que todos estamos bien, y descuida que nada malo ocurrió. Pero Jacob nos recordó que los Cullen vendrían hoy y tuvimos miedo de que algo te pudiera pasar, te veníamos a advertir — dijo otro de los varones

—Richarldte agradezco tu advertencia, pero lamento decirles que llegan tarde, los Cullen arribaron al hospital hace como media hora. Descuiden que me puedo encargar de todo sin vuestra ayuda. Ahora díganme además de la advertencia ¿venían a decirme o pedirme algo?— pregunto Edwin mirándolos

—No, solo te veníamos a decir que íbamos a salir si todo está bien, y que vamos a usar los autos de nuestros padres. Por las dudas que los necesites. Pero si algo ocurre llámanos que vendremos a por ti o vamos para la casa de inmediato— dijo una de las chicas

—Lo imagine, Evangelina. Vallan a disfrutar de la noche, esta es joven y ustedes también. Pero cuídense mucho entre todos, me moriría si algo les pasara a ahora a ustedes... Ahora permítanme la curiosidad ¿Los jóvenes van a tomarse solo hoy o mañana también? Así se si tengo que esperar a algunos de ustedes para venir al hospital—dijo Edwin mirándolos a todos a los ojos

—Solo esta noche, mañana volveremos antes de que amanezca. Después de todos, cada uno de nosotros tiene sus responsabilidades— dijo uno de los varones

—Eso lo sé tan bien como ustedes, pero tenía que preguntarlo. Además no se va a caer el mundo porque se tomen unos días de vuestras responsabilidades, Braulio — dijo Edwin

—Lo sabemos, pero nos enseñaste a responder a nuestras obligaciones y eso haremos. Ahora permíteme preguntarte algo, por alguna misteriosa razón estas hoy más que nada nervioso y asustado. ¿Además de que los Cullen nos estén oyendo te preocupa algo más?—Pregunto otra de las mujeres

Jolly se que sientes mis sentimientos, pero no quiero que los controles. Y no, estoy nervioso porque temo que podamos interferir, antes de tiempo, en nuestro futuro, solo eso— dijo Edwin

Edi, ¿sabes que Edward jamás nos podrá leer la mente? Porque lo estoy viendo en su mente, y creo que deberíamos avisarle antes de que se vuelva loco— dijo Braulio

Lo sé, yo me encargo de todo. Ahora váyanse y que se diviertan— dijo Edwin

Hermano ¿Puedo tomar prestado el Mercedes?— Pregunto Clauding moviendo la cabeza hacia su hombro

—¿Sabes que odio que hagas eso?— pregunto Edwin cerrando los ojos

—Lo sé, pero tengo el mismo poder sobre ti que mamá tenia sobre papá. ¿Puedo usarlo?— Pregunto Clauding

—Si, las llaves están en mi despacho. Tómalas pero cuídalo y cuídate— Se dio por vencido Edwin

—Gracias hermanito— dijo Clauding y le dio un beso en la mejilla

—Clauding haz el favor de no volver a hacerle eso a tu hermano. Juramos no usar nuestros poderes en contra de alguno de la familia— le advirtió Jolly

—Tienes razón, Jolly. Lamentó hacerlo— dijo Clauding

—No te preocupes, sé que no lo haces a propósito— dijo Edwin sonriendo

—Pues recuérdalo para la próxima y cuídate esta noche que mi hermano algo planea— dijo Jolly

—Jolly, no seas alcahueta que si te pedí ayuda no es para que lo estés ventilando a los cuatro vientos— la renegó otro de los varones

—Lo siento, Alex— dijo Jolly sonriendo

Edwin se doblo de la risa.

—Ese es mi tío, me agrada verte feliz— comento Jolly mirándolo

—Y como no reírme, cada vez que Alexander planea algo siempre te pide ayuda y tú siempre lo delatas. Pedirte a ti discreción es como pedirle a mi hermana que no use sus poderes conmigo— dijo Edwin riéndose aun— Pero basta de diversión. Ahora vallasen a casa que después de todo estoy trabajando—

—Por supuesto, Edwin. — dijo Alexander— después te contamos como resulto la sorpresa—

—Más vale que no termine mal, Alexander. Cruzare los dedos para que todo resulte como lo planeaste— dijo Edwin

—¿Sabes cuál es la sorpresa?— pregunto Clauding ofendida

—Por supuesto, aun eres menor de edad, se supone, entonces tengo que saber que van a hacer las otras personas contigo, a pesar de que sea tu esposo el de la idea— dijo Edwin— pero por favor no te ofendas, solo busco cuidarte— le beso el dorso de la mano

—Y como siempre logras contentarme— dijo Clauding

—Nos acabamos de olvidar de algo— dijo Evangelina mirándolo a todos

—¿Qué?— pregunto Richard

—Es el cumpleaños de Meli— dijo Alexander

—No se preocupen, Jake se la llevo a dar una vuelta pero advirtió que no lo esperáramos hoy despiertos. – dijo Edwin

—¿Adónde la va a llevar?— Pregunto Alexander emocionado

—A un lugar especial, dijo que iban a hacer un viajecito. – dijo Edwin

—Paris, un hotel y una cena de lujo— resumió Evangelina sonriendo

—Exacto— dijo Edwin

—Aun faltan 2 minutos— le dijo Alexander mirándolo

—Gracias— le susurro Edwin

—Además tu hija también salió con su novio, así que tienes la casa para ti solo— dijo Braulio

—Eso es interesante— dijo Edwin pensativo y una sonrisa se formo en sus labios

—Que estarías planeando Edwin Car— dijo Evangelina

—Eso no les importa, pero yo ya sé que voy a hacer. Yo solo les diré que creo que mañana no voy a venir a trabajar— dijo Edwin le atajo antes de que dijera todo el nombre

—Que te diviertas, tío— le dijo Jolly y le dio un beso en la mejilla

—Ahora nos retiramos— dijo Evangelina y sonriendo todos se fueron

Edwin cerró apenas los ojos dos segundos y luego se giro hacia la familia de Melisa y la directora que lo miraban.

—Ahora, esperemos que más interrupciones no haya, síganme hasta el cuarto de la jovencita antes de que esta despierte— dijo Edwin y sin esperarlos camino hacia la habitación

Cuando abrió la puerta los demás entraron antes que él.

—Hola, ¿Cómo te sientes?— pregunto la directora al verla despierta

—Mejor, aunque me molesta algo esta maldito aparato— dijo Melisa señalando el aparato que tenía delante de ella

—No te molestaría si no te lo hubieras intentado sacar. Ese aparato está preparado para no permitir que el paciente se lo saque, cuando dicho paciente no debe hacerlo. Ahora déjate que yo lo arreglo— dijo Edwin sonriendo y luego de apretar dos botones a aquel monitor ella suspiro

—Gracias, no me gustan los aparatos— dijo Melisa frotándose los brazos

—Lo supuse por la forma en que te lo intentaste sacar. Ahora no vuelvas a intentarlo o esta vez más daño te hará. – dijo Edwin

—¿Y ese monitor?— pregunto Carlisle

—Es nueva tecnología, se supone que es un prototipo— dijo Edwin

—¿Y te atreves a usarlo con mi nieta?— pregunto Carlisle furioso

—Sabía que te ponías mal cuando se metían con alguno de tu familia pero nunca me imagine que pudieras ponerte tan furioso. Primero no te enojes que jamás usaría con tu nieta algo que yo mismo no hubiera probado antes. Segundo no te me enfurezcas porque no vas a lograr nada así, cálmate. Tu nieta ya está bien, dentro de media hora le voy a dar el alta…—dijo Edwin

—¿Estás apurado por que se valla?— pregunto Jacob

—No, Jacob. Jamás apuraría a Melisa para que se recuperara, mi deber es cuidar de ella y eso voy a hacer. No hay nada en este mundo que sea más impórtate en mi vida que su bienestar, si no fuera así jamás habría vuelto a este tiempo ni hubiera dejado todo por ella. Si ella no fue el tesoro más preciado para mí no estaría en tantos problemas como lo estoy— dijo Edwin

—¿A qué te refieres?— pregunto Jacob

—Eso no te importa. La próxima vez que insinúes que a mí no me importa su salud no te voy a tener más respeto y te voy a dar una buena tunda— dijo Edwin serio, sus ojos hasta aquel momento celeste se oscurecieron de forma amenazadora

—¿Y porque no ahora?— pregunto Jacob desafiante

—Porque no estás en tus cabales y te estás comportando como un tonto, además interpretaste mal mi mensaje. Le voy a dar el alta porque ella esté bien, pero eso no significa que no le vaya a dar una medicación para cuando este mal ni que ella no vaya a tener que ir, a su médico o dejar que su abuelo la revisé cada cierto tiempo prudencial para verificar que todo está en orden— dijo Edwin

—¿Y tú no te puedes encargar?— le pregunto Melisa

—Tú lo más seguro es que te vayas a vivir con tu familia a América y yo me voy a quedar aquí en Paris así que lo más seguro es que no nos volvamos a ver o al menos en los próximos 10 años, y un consejo: nunca permitas que tus padres decidan como quieres tu boda o te arrepentirás toda tu vida— dijo Edwin sonriendo

—¿A qué te refieres?— Pregunto Melisa incrédula

—Dentro de 5 años lo entenderás— dijo Edwin y tomando la carpeta que tenia sobre la mesa de luz

—¿Puedo verla?— pregunto Carlisle

—Por supuesto, doctor Cullen. Faltaba más— dijo Edwin y se la entrego

—Si, tienes razón, está bien. Pero le medicamento no lo conozco, a pesar que varios de sus ingredientes si ¿alguna vez lo probaste o es siempre parecer?— pregunto Carlisle devolviéndole la carpeta

—Esta probado, como ya le dije jamás probaría nada con su nieta, doctor Cullen. No se preocupe— dijo Edwin

—Eso espero— dijo Carlisle

—¿Por qué te preocupas tanto por mi?— Pregunto Melisa

—Porque es lo correcto. Pero no te preocupes por nada, las cosas van a salir bien nunca permitas que alguien te diga lo contrario, tu eres una excelente persona y lograras lo que te propones— dijo Edwin mientras firmaba mi informe con una fornitura

—¿En serio me puedo ir?— pregunto Melisa incrédula

—Claro que si, te puedes ir de inmediato siempre y cuando prometas cuídate y tomarte la medicación que te recete en caso de sentirte mal— dijo Edwin mirándolo a los ojos

—¿Y cómo te vas asegura que siga tus instrucciones?— pregunto Melisa

—Créeme, lo sabré— dijo Edwin

En aquel momento alguien golpeo la puerta.

—Adelante— dijo Edwin

—Lamento molestarte pero…— comenzó el hombre que al entrar se quedo callado

—No te preocupes pero no pasa nada, ya estaba terminado. Si puedes esperarme en el despacho, ya voy— dijo Edwin mirándolo

—Muy bien, allí te espero— dijo el hombre y se fue

Todos se quedaron mirando a la figura y cuando la puerta al fin se cerró miraron a Edwin que sonrió.

—Si, el que se acaba de ir es Jacob Black pero algo más maduro y responsable, supongo— dijo Edwin y sonriendo le quito todos los cables que tenia Melisa en su cuerpo.

—¿Cómo puede ser…? – comenzó Bella

—Es una larga historia, créeme demasiado larga y no muy alegre que digamos. Pero por favor, no permitan que la interrupción te moleste, cuando te digo que es mejor no querer hablar con él es porque es así... Bueno, señorita Cullen ya se puede retirar si promete tomarse esto cuando se sienta mal y avisarle a su abuelo cuando la medicación no haga efecto o algo más. Y otro pedido, nunca se tome toda la medicación de una, 5 cotitas o a lo sumo 10 en media hora pero más de eso en 5 horas no—dijo Edwin y le entrego una botellita con un liquido celeste.

—¿Y si lo hago?— pregunto Melisa tomando la botellita

—Si lo haces, procura o que tu padre o tu abuelo estén cerca porque te puedes morir o si lo haces dentro de 10 años procura avisarle a tu marido o lo mataras— dijo Edwin y la ayudo a pararse

—¿Mi marido?— pregunto Melisa

—Créeme se más de tu futuro que tu. Diviértete en la fiesta— dijo Edwin y luego de entregarle una hoja escrita se fue a ir pero…

— Edwin— dijo Melisa

—Dime— contesto este sin volverse

—¿Por qué me dices esas cosas? ¿Buscas asustarme?— pregunto Melisa

—Jamás. Solo te digo la verdad, lo otro puedes tomarlo como una broma o un pedido pero lo de tomarte toda la botella y lo de avisarle a tu padre y a tu abuelo va en serio. Te puedes morir si ellos no actúan de inmediato. Pero algo me dice que no será necesario. Ellos te van a cuidar bien y procurar no dejarte jamás sola— dijo Edwin

—¿Eso va en serio?— le pregunto Melisa seria

—Lo es. Ahora cuídate, muchos dependen de ti, no les hagas perder su confianza en ti o jamás te harán caso; te tienes que ganar su confianza, de eso depende mi vida— dijo Edwin y se fue

—¿Y este loco?— pregunto Jasper

—Lo importante es que ella está bien. Y que nos vamos a alejar de aquí— dijo Alice

N.E.: Espero que les haya gustado. Dejen sus comentarios, si asi lo desean. Ademas quiero aprovechar para agradecer a Maricoles que me agrego a favoritos.