Crepusculo no me pertenece, ni los personajes. Solo me pertenece la historia

Capítulo 5: La verdad

Todos parpadearon confusos.

—¿Qué paso aquí?— pregunto Alice mirando desconcertada para todos lados

—No lo sé. Alice, como estábamos conversando no te preocupes que entendemos todo lo mismo— dijo Carlisle

—¿Señora directora?— dijo Melisa mirándola

—Melisa ¿Qué haces fuera de la habitación?— pregunto la directora

—No lo sé, recuerdo haberme desmayado en el orfanato y nada más. – dijo Melisa

—Señorita Melisa, que hace fuera de la cama. Le dije que le iba a dar el alta pero después de hablar con su familia, no antes— dijo una doctora apareciendo con una carpeta.

—¿Quién es usted?— le preguntaron todos

—Yo, soy Inés Blacullenckn. La doctora de Melisa, bien veo que nadie me prestó atención. Bueno lo repetiré: la señorita Melisa se encontraba bajo un estado de estrés provocado por la visita próxima de su familia a la que no conocía y eso ocasiono el ataque respiratorio que tuvo. Pero no se preocupen que no fue tan grave como parece. Le voy a recetar un calmante para que cuando vea que le va a dar uno de sus ataques se lo tome y así no pase nada. – dijo la doctora y les entrego una receta y un frasco. – la receta es por las dudas de que se le acabe la medicación, en ella tienen mi teléfono por las dudas. Ahora, señorita Melisa hágame el favor de acompañarme así la reviso antes de darle el alta—

—Claro— dijo Melisa aun desconcertada

—La acompañamos, somos su familia y yo soy médico— dijo Carlisle

—Como quiera, doctor— dijo Inés

Luego de revisarla, firmo la carpeta y sonrió.

—Ahora si puede irse, y recuerde cualquier cosa me llama. Aunque supongo que con su hermano está bien cuidado, mas si él es médico— dijo Inés sonriendo

—En realidad soy su padre no su hermano— dijo Carlisle

—Encantada, lo lamentó pero me parece joven para tener una hija de esta edad. No importa, hay cosas en las que uno no debe meterse— dijo Inés sonriendo

—Gracias por todo, doctora— dijo Esme a Inés

—De nada señora, cuídenla— dijo la doctora— ahora si me disculpan tengo otros pacientes que atender—

—¿Antes de irse, podría sacarle fotocopia al historial? Para tener una copia— le pregunto Carlisle

—Claro, ya se la hago y se la traigo— dijo la doctora y cinco minutos después regreso con una copia

—Muchas gracias— le dijo Edward

—De nada— dijo la doctora

—Le agradecemos todo lo que ha hecho por Melisa— dijo Jasper

—No fue nada. – dijo la doctora y sonriendo se fue de vuelta a la parte de habitaciones

—Bueno, vamos al orfanato así recogemos tus cosas y si deseas te vienes a vivir con nosotros— dijo Bella tomándole la mano

—Me encantaría, después de todo tengo que estar bajo el cuidado de mi padre Carlisle— dijo Melisa sonriendo

—Vamos a casa— dijo Carlisle

Una vez en el orfanato, prepararon las maletas de ella y luego se fueron hasta el aeropuerto donde se subieron a un avión particular.

—Yo manejo— anuncio Emmett

—Melisa tenemos que conversar— dijo Carlisle

—Sé que mintieron, o al menos a la doctora. Quiero saber quién es cada uno de ustedes— dijo Melisa

—Permíteme presentarme, mi nombre es Bella y son tu madre, la bilógica. Mi esposo Edward, tu padre. Alice, Rosalie, Emmett y Jasper tus tíos, Carlisle y Esme los padres de Edward y tus abuelos— resumió Bella

—Y yo soy Jacob, uno de los amigos de tu madre— dijo Jacob

—Encantada de conocerlos— dijo Melisa

—Y hay otra cosa de la que tenemos que conversar— dijo Bella

—Escucho— dijo Melisa

—En la familia, bueno, todos somos vampiros— dijo Esme

—Pero no el de las historias: somos vampiros buenos. Solo tomamos sangre de los animales, no de los humanos— dijo Jasper

—Vampiros ¿Y cómo es que salen de día?— pregunto Melisa incrédula

—No es broma, es verdad. Y salimos de día porque él sol no nos mata pero si hace que nuestra piel brille, así— dijo Alice acercándose a la ventana y mostrándole cuando el rayo del sol le hizo brillar la piel como diamantes

—Mi madre, así que cierto lo de los vampiros— dijo Melisa mirándolos

—Si, somos hermosos, tenemos fuerza sobre humana, velocidades altas y brillamos cuando nos da el sol— dijo Rosalie— tu también brillas como nosotros pero no tanto, apenas es perceptible tu brillo—

—¿Yo también soy un vampiro? Porque yo no necesito sangre para vivir— dijo Melisa

—No, no la necesitas. Te puedes alimentar perfectamente de comida humana. Y no eres totalmente vampira, mirad humana y mitad vampiro. Tu madre, Bella, aun era mortal cuando quedo embarazada de tu padre y al mes naciste tu, mitad y mitad. La criatura más bella de todas. — dijo Jacob

—¿Tu también eres un vampiro?— pregunto Melisa

—No, un hombre lobo: me transformó cuando quiero no tiene nada que ver con la luna llena y las balas de plata no me matan. – dijo Jacob

—Ok, linda familia. Encantada— dijo Melisa sonriendo

—Y las cosas no terminan ahí, algunos de la familia tenemos poderes: Edward lee la mente; Bella tiene un escudo en su mente que la protege de los vampiros que pretenden atacarla en su mente, escudo que puede sacar de su mente y proteger a varias personas; Alice puede ver el futuro y yo, controlar los sentimientos, cualquiera que sea— dijo Jasper

—Qué bien— dijo Melisa— mepreguntoquémevanadecirdespuéspensó ella

—Nada, eso es todo. A excepción de que quieras conocer nuestras historias y cuantos años tenemos pero dudo que sea necesario— dijo Edward

Estesileelamente,entoncestodoesverdadpensó Melisa

—Sí, todo es verdad— contesto Edward

—Ok— dijo Melisa

—Si deseas puedes tomarte todo el tiempo para pensar que hacer con tu vida. Aun podemos regresar al orfanato— dijo Emmett desde la cabina

—No, me voy a quedar con ustedes. ¿Y los malos?— pregunto Melisa

—¿Los malos?— pregunto Alice

—Si, los que Carlisle mencionaba en la carta—dijo Melisa

—¿La leíste?— pregunto Carlisle

—Me la dieron, minutos antes de que me desmayara— dijo Melisa

—Por suerte los Volturis nos dejaron de molestar hace varios meses, parece que hay muchas cosas más importantes para ellos que nosotros— dijo Rosalie

—¿Entonces podremos ser una familia normal?— pregunto Melisa

—Sí, pero tenemos que arreglar algunas cosas. Hasta ahora en donde vivimos, Forks, creen que Bella, Jasper y Rosalie son sobrinos de Carlisle y Esme y el resto: Alice, Emmett y yo sus hijos— dijo Edward

—Lo entiendo— contesto Melisa

—Tú te harás pasar, para los demás, como nuestra hermana. Otra de las hijas de Carlisle que hasta ahora había vivido con unos tíos en el extranjero en una granja porque habías estado mal de salud y necesitabas aire fresco pero ahora que estas mejor has vuelto con la familia— dijo Rosalie

—¿Podre seguir yendo al colegio?— pregunto Melisa

—Claro que si, cariño, arreglaremos todo para que continúes con tus estudios como siempre— dijo Esme

—Gracias por todo— dijo Melisa

—De nada, ahora cálmate que todo va a estar bien— dijo Rosalie sonriéndole

—¿Puedo preguntarles algo, de la carta?— pregunto Melisa

—Sí, claro— dijo Rosalie

—Mamá, te agradezco lo de que me amaras. Rosalie me encantaría comer lo que me prepares, Alice mas te vale que me lleves a comprar la ropa, Esme gracias por ayudarme con mi cuarto, Jasper me encantaría correr contigo pero algo me dice que voy a ir más lento— dijo Melisa sonriendo

—No me refería a que corrieras al lado mío, lo que decía era que cuando eras mas chica te encantaba que yo te pusiera sobre mi espalada y corriera a máxima velocidad, te reías y te gustaba que lo repitiera. Me refería que iba a hacer lo mismo ahora. Pero si prefieres que corramos a tu velocidad, lo haremos— dijo Jasper

—O no, quiero correr a la tuya, pero la primera vamos despacio— dijo Melisa— por las dudas—

—Claro— dijo Jasper sonriendo

—En cuanto a Emmett, ¿En serio serias capaz de construirme un castillo?— pregunto Melisa

—Claro que si, si lo deseas te lo hare. Solo pídemelo y te lo daré— dijo Emmett

—Te lo agradezco, pero no. Era solo una pregunta, simple curiosidad—dijo Melisa