Capítulo 6: Yacqueline

Melisa bajo las escaleras corriendo, se acerco al despacho de su abuelo y golpeo la puerta.

—Adelante— dijo Carlisle

—Abuelo, disculpa la molestia. ¿Estabas haciendo algo importante?— pregunto Melisa entrando al despacho

—No lo suficiente para que no pudiera atender a mi nieta consentida. Siéntate y dime ¿Qué necesitas?— pregunto Carlisle colocando un marcador en el libro que tenia abierto en su escritorio

—No es importante, solo una tontería— dijo Melisa

—Tontería o no, dímela. No es común que entres a mi despacho— dijo Carlisle

—Está bien pero no me voy a sentar, será solo un segundo: Abuelo ¿hay alguno de la familia Cullen, algún familia que no conozca que tenga como nombre Yacqueline?— le pregunto Melisa

—No, nadie de la familia tiene ese nombre. ¿Puedo preguntar él porque me lo preguntas?— le cuestiono dulcemente Carlisle mirándola

—Simple curiosidad, es una tontería. Te dije que no era importante— dijo Melisa

—Melisa baja de inmediato o llegaremos tarde—le voz de Jasper se escucho desde abajo

—Tu tío está impaciente. Melisa si tu consideras que es una tontería sin importancia no te voy a molestar pero si llega a ser en serio quería que me lo dijeras— dijo Carlisle

—No, es una tontería. Gracias abue— dijo Melisa— más me vale que me valla antes que al tío me mate. Te quiero— y beso a su abuelo en la mejilla

—Y yo a ti, mi princesa. Que tengas un lindo día— dijo Carlisle

—Gracias abuelo. Que te sea leve el trabajo en el hospital— dijo Melisa y salió corriendo de la habitación— Lo siento, lo siento. Me atrase— dijo Melisa sonriendo al terminar de bajar las escaleras.

—Ve a desayunar así después nos podemos ir— dijo Jasper mirándola

—Claro— dijo Melisa y fue hasta la cocina donde Esme le había preparado el desayuno

Luego del desayuno ella se subió callada al auto de sus padres donde siempre iba, el volvo. Mientras que sus cuatro tíos iban en el jeep de Emmett lo que significaba que ese día iba a llover.

—Amorcito, estas muy callada. ¿Ocurre algo malo?— pregunto Bella sentándose a su lado

—Es una tontería, el tema es que siempre me había comunicado con una chica con la cual tenía una relación muy intensa, era mi mejor amiga y mi confidente. Ahora lo tengo a Jacob y a Rose pero la extraño, extraño a esa joven que tanto me apoyo y aconsejo. Hasta ahora le había mandado cerca de 10 mensajes pero nada, pero ayer recibí un mensaje: "por favor comunícame con tu abuelo, solo él podrá detenerlo. Yacqueline Cullen". Por eso le pregunte al abuelo si tenía algún familia con el nombre Yacqueline pero me dijo que no. No sé qué está pasando pero algo me dice que está en problemas y que necesita ayuda, le respondí que me mandara un mensaje a mi celular con la dirección de su casa o su teléfono pero aun nada. Cada minuto que pasa más preocupada estoy, siento en el pecho un temor que está destruyendo toda paz que pude sentir— dijo Melanie

—Tranquila, te vamos a ayudar— le dijo Bella

—Lo sé, pero no puedo sacarme la corazonada de que ella está mal— dijo Melanie

—¿Quieres que Alice revise tu correo para ver si consigue averiguar algo?— le pregunto Edward mientras conducía

—Sí, pero no le digas nada hasta que hayamos regresado a la casa, no quiero preocuparla más de lo que ya está por haber perdido el anillo que ella me envió junto con la carta del abuelo— dijo Melanie

—No te preocupes, se le va a pasar. Solo es cuestión de darle tiempo— dijo Edward

—Como siempre— contesto Melanie sonriendo

Cuando llego la hora de la salida vieron que estaba lloviendo a cántaro, todos corrieron hasta los autos y volvieron a la casa. Pero lo que más les llamo la atención fue que a encontraron que el auto de Carlisle en la casa, se suponía que a esa hora él debía de estar en el hospital trabajando.

—Hola, ¿Qué crees que está haciendo el abuelo tan temprano en la casa?— pregunto Melisa mirando para todos lados

—Ni idea, pero cuando entremos le preguntaremos a Esme— le dijo Bella en cuanto se bajaron del auto

Todos bajaron del auto y entraron a la casa.

— Esme— la llamo Jasper

—Estamos arriba en la habitación de Melisa— le contesto Esme desde arriba

¿Qué estarán haciendo en mi habitación?— pensó Melisa

—No tengo ni idea pero vallamos a ver—contesto Edward y todos subieron a la habitación

En la cama había una joven recostada con mascarilla y varios otros aparatos. Esme le había colocado una de sus manos sobre la cabeza. Carlisle miraba el monitor constantemente.

— ¿Quién es?— pregunto Edward

—Según ella se llama Yacqueline y es amiga de Melisa— dijo Carlisle

—¿Qué le paso?— pregunto Melisa

—No lo sabemos, la encontramos bajo agua empapada en una moto, no sé que buscaba pero parecía completamente desconcertada. La traje para aquí y la he estado cuidando desde entonces pero no se que hace aquí. Lo único que me dijo fue su nombre y que era tu amiga— le dijo Carlisle

—Nos conocimos en el colegio cuando tenía 7, estuvimos un año juntas pero después sus padres se mudaron y la cambiaron de colegio, entonces seguimos siendo amigas a través del chat. Siempre nos contamos todo pero desde que me vine a vivir aquí no he sabido nada de ella, hasta ayer que me mando un mensaje diciendo que tenía que hablar contigo porque eras el único que podía detener lo que estaba pasando. Nunca supe a que se refería. ¿Qué le pasa?— pregunto Melisa extrañada

—Está enferma, tiene fiebre pero no hay forma de bajársela. Intente darle un medicamento y lo único que logramos fue que tuviera un ataque respiratorio. Así que solo podemos bajarle la temperatura con té de hierbas (que aun no le han hecho efecto) y con un paño de agua fría— dijo Carlisle

—Melisa ¿sabes el número de sus padres al cual podamos llamar para avisarles que su hija está aquí? Porque en su celular no hay ningún numero grabado, parece nuevo— pregunto Esme

—Ese celular se lo compraron sus padres hace años, me dijo que jamás había anotado ningún número porque era peligros si alguien lo veía. Que era uno de los celulares de emergencia. Y aunque nunca supe el número de sus padres si tengo el teléfono de uno de sus primos, en la persona que más confianza ella tiene, se supone que la conoce como ninguno. ¿Quieres que lo llame?— pregunto Melisa

—Claro— le dijo Carlisle

Melisa tomo el celular de Yacqueline y marco el número que se sabía de memoria. En seguida que atendieron de la pantalla del celular salió una protección donde se veía a un hombre.

—Hola, ¿Melisa que haces llamándome desde el celular de Yacqueline? ¿Dónde está ella?— pregunto el hombre serio

—Hola, lamento molestarte, pero ella está en casa de mi abuelo y esta grave. No sabía a quien más llamar de su familia— contesto Melisa— y por lo que ella siempre me comento, si alguna vez ella estaba en peligro que te llamara porque podía confiar en ti—

— Hiciste bien en llamarme, descuida que ya voy para la casa. En cinco minutos llego— dijo el hombre

—¿Sabes donde esta ella?— pregunto Melisa asustada

—Si, conozco donde está la casa de los Cullen. Descuida que ya voy para allá— le dijo el hombre

—Muy bien, los vamos a estar esperando— dijo Melisa

—¿Cómo se llama ese hombre? Porque me suena conocido— dijo Carlisle

—No lo sé, pero Yacqueline le llamaba Ale. Es extraño jamás conocí a sus padres pero a Ale si, él siempre la venia a buscar y siempre se la llevaba a casa. Pero te recuerdo que hace años que no lo veía— dijo Melisa

En ese momento se escucho que alguien golpeaba la puerta.

—¿Quién será?— le pregunto Esme

—No tengo ni idea, esa mente no puedo leerla pero si se decirte que son más de una persona. – dijo Edward

—Voy a abrir— dijo Emmett