Capítulo 7: Problemas
Cinco minutos aparecieron un hombre y una mujer.
—Buenos días, permítanme presentarme mi nombre es Alexander y soy el primo de Yacqueline, y ella es mi esposa Clauding. Le agradezco enormemente que la hayan cuidado tanto— dijo el hombre
—No es nada, lamentablemente no hemos podido hacer nada más por ella. Intente inyéctale a través de la intravenosa un medicamento pero fue peor— le dijo Carlisle
—¿Ataque respiratorio?— pregunto Clauding
—Si, ¿es normal en ella?— pregunto Esme asustada
—Define normal. Una hija de un vampiro y de una mujer lobo ¿valla a uno a saber que se puede considerar normal en ella? La pequeña siempre fue un baúl de sorpresas—dijo Clauding sentándose en la punta de la cama
—¿A qué te refieres con es un baúl de sorpresa? Ella siempre fue una chica normal— dijo Maricela
—Si, normalita— dijo Alexander mirándola
—¿Una hija de un vampiro y una mujer lobo? Eso es imposible— dijo Jacob mirándolos
—Te puedo asegurar que es posible, pero si no deseas creer, no lo hagas. No eres la primera persona que lo piensa— dijo Alexander encogiéndose de hombros
En ese momento ella abrió los ojos asustada y comenzó a temblar.
—Yacqueline, tranquila. Aquí estoy, descansa— le dijo Alexander tomándole de la mano y besando su frente
Yacqueline lo miro y cerró los ojos, de inmediato el temblor se evaporo cayendo ella de nuevo dormida.
—Tendría que haber venido tu hermana, la necesitamos. Si vuelve a descontrolarse se transformara y no vamos a poder controlarla— dijo Clauding
—Primero se supone que ella no debe de usar sus poderes, estando embarazada es riesgoso— dijo Alexander
—Lo siento, me había olvidado— dijo Clauding
—Descuida, yo también me olvide ayer. Respecto a controlarla, descuida que si podremos. Para algo tenemos fuerza, además si se transforma se como destransformarla. La hemos cuidado durante 17 años, la criamos los 10 juntos, la vimos crecer, la protegimos y curamos cada herida que se hizo. No enfrentamos a su sangre, a su cuerpo y a su transformación. Ahora ya nada nos asusta— dijo Alexander besando la mano de Clauding
—Lo sé, pero yo si tengo miedo a algo: a que se nos valla y no podamos salvarla— dijo Clauding
—Si se va, la traigo de vuelta. No me importa a quien tengo que enfrentarme— dijo Alexander
Yacqueline se despertó y los miro.
—Tranquila, aquí estamos— le dijo Alexander mirándola
—Ale— dijo Yacqueline
—Aquí estoy, y también Clauding— dijo Alexander
—Lo sé, lo siento. Gracias por venir. Ale ¿alguno de ellos 4 sabe que estoy aquí?— pregunto ella cerrando los ojos
—Si supieran donde estas esterarían todos aquí. Sabes cuánto ellos se preocupan por ti— le respondió Alexander
—Todos se preocupan. ¿Sabes algo de mis padres o los abuelos?— pregunto ella mirándolo
—Sí, tu madre vuelve mañana de los Ángeles, estaba terminando de arreglar todo así que ella pasara a trabajar al lado de Carlisle…— comenzó Alexander
—Por tanto papá se va a ir a Seattle— termino Yacqueline
—Exacto, tu padre junto con tus abuelos llegan dentro de dos horas…— comenzó Clauding
—¿Cómo que dos horas? No voy a tener tiempo de…— comenzó a levantarse pero Clauding la hizo recostarse
—Tú no te puedes mover, no hace mucho tuviste un ataque respiratorio. Ahora te vas a quedar quieta. ¿Pero me querrías decir que fue lo que paso? — Pregunto Clauding
—¿Con qué?— pregunto Yacqueline
—Vimos el mensaje a Melisa. Sé que quieres que todo se arregle pero esta no es la forma— dijo Alexander
—No fue mi intención hacer daño, pero creí que Carlisle iba a poder solucionar las cosas— dijo Yacqueline
—Pueda o no, no podemos meterlo en esto o tu padre nos asesinara a todos juntos. Pero ahora dinos que paso para que terminaras aquí— dijo Clauding
—No lo recuerdo totalmente, sé que había agarrado la moto para ir a dar una vuelta y ya que estaba pasar por el supermercado a comprar algunas cosas. Pero de pronto sentí que la moto se me salía de control, no sé qué paso, solo recuerdo que me di contra un árbol y nada más— dijo Yacqueline
—¿Recuerdas el choque?— pregunto Alexander
—No, ¿Qué piensas?— pregunto Yacqueline
—No sé, sabes que normalmente me equivoco pero arriesgándome a opinar diría que volviste a tener uno de tus ataques. Lo cual significa hablar de inmediato con tu padre. Esto no debería de estar pasando. Pero igualmente hablaremos con tu abuelo, supongo que él sabrá responder mejor a lo que paso— dijo Alexander
—¿A cuál de los dos?— pregunto Yacqueline y sus ojos brillaron
—A Jacob, sabes que al otro tenemos prohibido hablarle— dijo Clauding
—Clau— dijo Alexander
—Tranquilo, estoy bien. Solo desearía poder hablar verdaderamente con todos. – dijo Clauding
—Lo sé, todos queremos lo mismo pero sabes que no puede ser. Tenemos que callarnos— dijo Alexander
— "Es peligroso usar los poderes mentales contra ellos porque podríamos ocasionar problemas"— dijo Clauding
—Exacto, lo mismo ha dicho los últimos meses, desde el episodio del hospital. – dijo Alexander sonriendo
—Pero ¿Cómo lo soportas? ¿Cómo soportas estar tan cerca de ellos y no decirles nada? Mi hermano es el único que lo lograría— dijo Clauding
—Yo no apostaría eso, tu hermano no lo lograría. ¿Por qué crees que prefirió irse a trabajar a Seattle antes de que a Forks?, porque sabe que si esta cerca de ellos no lo soportara. Edwin hace años que no es tan fuerte como era. – dijo Alexander
—¿A que te refieres? – pregunto Clauding
—Encontré un diario de la época en que aun nosotros éramos unos niños y nuestros padres vivían: "hoy Edwin cumplió los 17. Alice y Rosa lo llevaron de compras. Yo no sé como él se divierte. Ahora se encuentra con Emmett jugando a luchar, esperemos que esta vez no se dañen enserio porque sino a Carlisle le entrara otro de sus ataques. Edwin está creciendo, estos últimos 17 años junto con él han sido los más maravillosos. Ayer lo descubrimos creando un proyecto, como Esme. Le quedo lindo, y anteayer no sorprendió tocando el piano, si hay cosas que no podemos dudar es hermano de quien es. Y hoy me pidió la cámara, quiere ser fotógrafo. Bella lo atrapo el otro día leyendo ese libro otra vez, a Edward le entro otro ataque de los suyos parece que ese libro lo tiene podrido. Creo que prefiere Edward que este con los libros de Medicina, se supone que está estudiando eso, a Carlisle lo alegra eso es lindo. Me gusta verlo reírse y más cuando sus ojos brillan"—dijo Alexander
Los Cullen se miraron entre ellos, pero prefirieron no decir nada. Algo les decía que si abrían la boca podían tener problemas.
—¿Reírse, Edwin?—Pregunto Clauding
—¿Brillarle sus ojos? ¿estás seguro de que decía Edwin?— pregunto Yacqueline
—Si, le pregunte a Jacob y me dijo que sí. Melisa me agrego que en la época de que Jasper vivía era normal verlo reírse y con los ojos brillantes, uso una frase que me dejo pensando: "Era la alegría de la familia, su nacimiento significo el fin de los problemas. Fue como si del cielo nos mandaran un ángel para protegernos"— dijo Alexander
—¿Y porque cambio tanto?— Pregunto Clauding
—Porque los vi a los 8 morir y porque Alice se suicido antes sus ojos. ¿Tú crees que eso no es suficiente?— pregunto Alexander
—Pensé que ella había muerto en batalla—dijo Yacqueline
—Todos, pero según el diario de tu padre no. Jamás creí que podía leer algo semejante, y no es lo único que nos han escondido— dijo Alexander
—¿Qué más nos están escondiendo?— pregunto Clauding
—¿Sabías que el poder de tu hermano es capaz de revivir a una persona? ¿Sabías que luego de que los asesinaran a cada uno de ellos, él los revivía? ¿Sabías que él revivió a mi padre por casi 24 horas pero no quiso hacerlo con tu padre?— pregunto Alexander
—No, no sabía nada. ¿Por qué demonios nos han estado escondiendo las cosas?— pregunto Clauding
—Porque ustedes dos son unos alcahuetas de los Volturis y tu hermano en sus manos es un arma perfecta. – dijo Braulio desde la ventana abierta
—Aro lo sabe— dijo Alexander
—Yo no me preocupo por Aro, se supone que es nuestro protector. Me refiero a Cayo y Jane. – dijo Braulio
—¿Y yo porque se supone que no debía saberlo?— pregunto Yacqueline
—¿No lo sé?, ¿Será por tu prometido? ¿O ahora es tu esposo?— pregunto Braulio
—No sé a qué te refieres— dijo Yacqueline haciéndose la que no entendía
—Tu anillo, ese es un anillo de matrimonio y me arriesgaría a decirte que te cásate el otro día cuando desapareciste de casa, y esta vez te ibas a encontrar con él pero algo salió mal— dijo Braulio señalando su mano
—Se supone que no debes entrar a mi mente— dijo Yacqueline
—Primero mi poder no tiene cerradura como el de Alexander; Segundo no necesito entrar a tu mente, te crie así que a mí no me puedes tener secretos. Eso sí, yo que tu escondería ese anillo antes de que tus padres o tus abuelos lo vean o te vas a meter en problemas— dijo Braulio
—¿No me piensas dar un rezongó?— pregunto Yacqueline
—No, pero eso no significa que no estés castigada, jovencita. Te vas a quedar sin tarjeta y sin los autos. Veremos ahora si te comienzas a comportar— dijo Braulio
—¿Castigarme porque me case?— pregunto Yacqueline sonriendo
—Algo así, escaparte a Volterra, usar la tarjeta de Melisa cuando sabes que no debes usarla y por ultimo y mayor: la ruptura del Aston Martin de mi padre— dijo Braulio
—¿Cómo supiste de eso?— pregunto Yacqueline asustada
—Es fácil, lo dejaste destrozado contra un árbol a tres cuadras de la casa. Cuando llegue de la universidad lo vi. – dijo Braulio y en ese momento sonó su celular
Braulio sonrió a la pantalla y de ella salió una protección donde se veía a una mujer.
—Paso revista a los desastres de la familia. Comencemos porque tenemos 4 autos destrozados: el Aston Martin, el BMW, el Porsche y el Mercedes negro. – dijo la mujer
—¿Qué dijiste Jolly?— pregunto Alexander asustado— ¿Cómo paso eso?—
—Yo los rompí, fue sin querer lo juro— dijo Jacqueline
—Lo que escuchaste, hermanito. El Mercedes y el BMW se pueden arreglar sin problema, pero los otros dos necesitamos pedir los repuestos al exterior— dijo Jolly
—De mi cuenta sacas los arreglos del Porsche— dijo Alexander
—Y de la mía, el del Aston Martin— dijo Braulio asustado
—Bien, problemas del 1 al 4 arreglados. Vamos al 5, 6 y 7: las dos tarjetas negras están repletas y la dorada también: total 14— dijo Jolly
—¿14 mil pesos?— pregunto Braulio asustado
—No, 140 mil pesos— dijo Jolly
—¿Podemos cubrirlos?— pregunto Clauding aterrada
—Si juntamos lo que tengo yo, con lo tuyo podemos llegar— dijo Jolly
—Problemas del 1 al 7 resueltos— dijo Braulio sonriendo
—Si pero el 8, 9 y 10 no creo que sea tan fáciles: Alec, casamiento en secreto y para rematar embarazo adolescente— dijo Jolly
—Con Alec le pedimos que espere, el casamiento lo mantenemos en secreto— dijo Braulio
—Bien, y el 10 ¿Qué hacemos con él? Porque en cuanto el tío llegue a casa lo va a descubrir, no es tan fácil esconderle a un ginecólogo un embarazo— dijo Jolly
—De ese me encargo yo— dijo Yacqueline
—¿Qué piensas hacer?— pregunto Jolly
—Creo que sabes mejor que nadie lo que voy a hacer. Mi padre me va a matar cuando sepa que estoy embarazada y me va a querer quitar al niño— dijo Yacqueline
—Sabes que tu padre no es un monstruo— dijo Jolly
—La diferencia es mínima— dijo Yacqueline
