Capítulo 10: Una historia escondida

Era cerca de la hora prevista cuándo todos llegaron al campo de juego. Pero lo que les extraño fue encontrarse que ya había 11 personas allí sentadas esperándolos. Dos de las cuales permanecían con capuchas que evitaban que fueran vistas.

—Buenos días, no alegra que hayan llegado — dijo uno de las encapuchadas y se bajo a capucha. Era Jacob, pero el que habían conocido en el hospital

—Buenos días Jacob. Lamentamos la tardanza, no sabíamos que iban a llegar más temprano— dijo Carlisle y toda la familia se sentó delante de ellos

—Preferiríamos que hiciéramos una ronda, así todos nos podemos ver. Y descuiden, nosotros preferimos llegar más temprano porque estábamos deseosos de verlos— dijo Jacob

—Por supuesto. Pero una consulta. ¿Cómo se encuentra Edwin? Porque ayer cuando se fue no lucia muy bien— dijo Carlisle y ambas familias se corrieron hasta formar un círculo perfecto

—Está mejor, pero aun indispuesto. Y esta reunión no le iba a hacer ningún bien así que preferimos que se quedara en la casa, por las dudas. Bien, ustedes dirán por donde desean que empecemos— dijo Jacob

—Presentarnos— sugirió Edward

—Bien, nosotros los conocemos a ustedes pero ustedes no a nosotros así que empezare por la punta. Richard y su esposa Jolly— comenzó Jacob

—Es un placer volverlos a ver— dijo Richard y Jolly asintió pero sin sacarse la capucha

—El hermano de Jolly, Alexander y su esposa Clauding— dijo Jacob

—Encantados— dijeron Clauding y Alexander a la vez

—La hermana de Richard, Evangelina y su esposo Braulio— dijo Jacob

—Un placer que nos hayamos vuelto a encontrar— dijo Braulio y Evangelina sonrió

—Bueno ahora solo queda Inés que es la hija de Melisa y mía, y nuestra nieta Yacqueline— dijo Jacob

—A mí ya me conoces, soy Alec y solo deseaba comentar que Clauding es la hermana de Edwin, el padre de Yaqueline y que esta es mi esposa— dijo Alec

—Bien, entonces ya nos conocemos todos. ¿Qué mas desean saber?— pregunto Jacob

Pero en aquel momento apareció Edwin caminando con un maletín en su mano, parecía bien pero en su palidez se notaba que no estaba bien.

—Lamento la tardanza, pero me quede dormido. Aunque hubiera deseado que alguien me indicara a donde se iban y no que tuviera que salirlos a buscar— dijo Edwin y se sentó al lado de Inés que le había hecho lugar

—Lo lamentamos, pero tú estabas demasiado débil para asistir, además si te haces una idea de lo que vamos a conversar no creo que sea conveniente que estuvieras aquí cuando la reunión diera comienzo— dijo Jacob

—Si, puede que no sea bueno para mi salud, pero es lo correcto. Ahora quiero que tomen cada uno un anillo y se lo pongan en el dedo índice, así evitaremos el uso de los poderes— dijo Edwin

A la vista de todos abrió el maletín donde vieron varias cajas repartidas de a dos. Saco la primera y leyó:

—Futuro: Alice el tuyo— le dijo y le tiro una cajita rosada

—Gracias— dijo Alice y la abrió, el anillo de ella era de oro con un diamante verde

—Alexander— le dijo Edwin y le tiro una azul

El anillo de Alexander era también de oro pero sin diamante aunque tenía fibras verdes por todo el anillo como una telaraña.

—Sentimientos: Jolly— le dijo y le tiro una caja rosada a ella— y Jasper el tuyo— y le tiro una azul. Sus anillos de oros tenían un diamante azul y el otro una telaraña también como el de Alexander pero azul.

—Barrera mental: el tuyo Bella— le entrego una caja rosada con un anillo de oro pero con diamante rosado

—Mente: Edward, el tuyo— dijo y le entrego una cajita Azul— y Braulio— comento y le entrego otra caja azul. Sus anillos idénticos de oro con telaraña violeta.

—Fuerza: Evangelina y Emmett— y les entrego a cada uno una caja, rosa para ella y azul para él. Los anillos de oro tenía el diamante y la telaraña rojo

—Convencimiento, hermana— dijo Edwin y le entrego una caja rosada; su anillo de oro con diamante naranja.

—Muestra de pensamientos: Melisas— dijo y le entrego a cada una de ellas una caja rosada.

Los anillos idénticos eran de oro con un diamante marrón.

—Insensibilidad: Alec — dijo Edwin y le paso una caja azul, su anillo de oro con telaraña gris

—Meteorología: Richarld— dijo Edwin y le paso una caja azul donde se veía un anillo de oro con telarañas negras.

—Invisibilidad: Inés— dijo Edwin y le entrego un cajita rosada que ella abrió sonriendo, su anillo igualmente de oro con un diamante celeste

—Barrera corporal: Jacqueline— dijo Edwin y le entrego una caja rosada con un anillo de oro con un diamante verde agua.

—Sin: Rosalie, Esme, Carlisle, Jacobs— les entrego dos cajas rosadas a las chicas y tres azules a los varones y los cinco las abrieron, a las chicas les toco un anillo de oro con un diamante amarillo y a los varones con telarañas del mismo color.

—Curar: el mío— dijo Edwin y saco una caja azul, dentro un anillo de oro con una telaraña blanca

—¿Me escucharon cuando dije que se los tenía que poner en el dedo índice?— pregunto Edwin mirándolos a todos

—Escucharte, te escuchamos pero no entendemos para que— dijo Edward

—Esos anillos evitan que puedan usar los poderes que tienen y además que se vean afectados por los poderes de los demás. Sé que ustedes no confían en Alec, pues nosotros tampoco en los vuestros. Así evitaremos problemas— dijo Edwin

—¿Tienen un porque el color de los anillos?— pregunto Alice

—Era para no confundirlos, pero el color no cambia nada, es lo que contienen el diamante o la telaraña lo que sirve de protección y de contenido— dijo Edwin

—¿Así que si nos cambiamos los anillos no tendrán efecto en la otra persona?— pregunto Emmett

—No tienen el efecto que tiene en la persona correcta. Por ejemplo si lo cambias con el de Rosalie, el de ella no te protege de ataques externos ni evita que uses la fuerza sobrehumana que tienes. – dijo Edwin— si quieren no los utilicen pero recuerden una cosa si ustedes no los usan, nosotros tampoco y se hacen cargo de las consecuencias—

—Pongámonoslo— dijo Edward mirando a su familia

—Ustedes también— dijo Edwin y miro a la suya

Cuando cada uno tuvo su anillo puesto todos sonrieron.

—Bueno ahora ustedes digan las dudas, y nosotros las contestaremos— dijo Edwin sonriendo

—Como sabes cual es cuál de los anillos— dijo Rosalie

—Porque adentro tienen grabado el nombre de la persona— respondió Edwin

—¿Vuestros poderes son iguales que los nuestros?— pregunto Jasper

—Algunos sí, otros no. La fuerza es la misma, pero el resto no. Alexander puede ver más lejos en el futuro y no tiene problemas para ver a los semivampiros y a los hombres lobos. Braulio puede leer la mente de cualquier persona a mayor distancia que la de Edward, pero además ve los pensamientos escondidos y puede borrar o esconder recuerdos dentro de la mente de otra persona; Y Jolly modifica los sentimientos pero puede crear y torturar con ellos— dijo Edwin

—Y el resto— dijo Jasper

—La barrera de Jacqueline evita cualquier objeto que le puedas tirar o poder que no sea mental, y al igual que Bella la puede expandir tanto como sea necesario. Clauding puede convencerte de lo que sea sin importa lo que sea, y la barrera de Bella, a pesar de ser un poder mental, no la detiene. Inés puede hacer invisible o hacer invisible cualquier objeto o persona. Richarld cambia el tiempo meteorológico y es capaz de crear tormentas, vientos fuertes, nubes, etc. Y por último, mi poder cura tanto mental como físicamente cualquier herida, y si me concentro enserio puedo revivir a las personas pero más que nada funciona con vampiros y hombres lobos. – respondió Edwin— el de Melisa y Alec ya los conocen—

—Lindos poderes— dijo Carlisle

—Lo son, al menos nos han mantenidos vivos durante muchos años—dijo Edwin

—¿Ahora nos contaran vuestras historias?— pregunto Esme

—Sí, pero con la condición de que escuchen toda la historia antes de hacer algún comentario. Si la creen bien y sino también, les voy a ser sincero y luego, si desean, permitiere que Edward entre a mi mente para ver si lo que digo es o no cierto— dijo Edwin

—Por supuesto, cumpliremos la condición— dijo Carlisle

—Bien, la historia es así. Esme, a pesar de que no lo crean, está en estos momentos embarazada y dentro de 28 días dará a luz a un niño, a mí. Pero ustedes no están preparados para un parto no estaban en casa lo cual significo que Jasper se hiciera cargo de traerme al mundo. Los detalles sobran pero naci y me quede con ustedes, 5 años más tardes Melisa y Jake se casan y poco antes de que cumpla los 15 Alice dará a luz a dos niños: Alexander y Jolly, dos meses después nacerán Evangelina y Richard los hijos de Rosalie y Emmett; cuatro meses después, Braulio el otro hijo de Bella y Edward. Un mes después Inés, la hija de Jacob y Melisa. Por último cuatro meses después nacerá mi hermana, Clauding. La historia es sencilla, los hijos de la luna supieron del nacimiento de Inés y atacaron la casa. Aro que estaba de visitas evito que se convirtiera en una guerra, pero un año y medio después se armo una guerra entre los hijos de la luna y sus aliados vs los Volturis, como era culpa de la niña Jacob se metió también y ustedes también. Las chicas y los bebes fueron llevados a la isla Esme donde se suponía que tenían que quedarse, yo en cambio me fui con ustedes teniendo 17. Y por eso no me dejaron entrar a ella, yo solo miraba desde una de las torres, a salvo. Una semana más tardes ocurrió lo que menos deseábamos: Rosalie, Alice, Bella y Esme fueron a la guerra, los extrañaban y temían por ustedes. A 6 días de mi cumpleaños, cuando todos creíamos que faltaba una semana para acabar, o eso según los cálculos de Jasper, los hijos de la luna acaban con Jasper antes del ocaso… Fue espantoso, pero en aquel entonces no tenía idea de que podida revivirlo y a pesar de todo lo intente, lo logre a medias porque apenas logre darle 24 horas más de vida que 23 de ellas las paso con Alice a solas en una de las habitaciones, pero ella cuando sintió que volvía a perderlo se suicido. Solo llegue a tiempo para que él me pidiera que cuidara de sus hijos. Al día siguiente apenas entramos en batalla, pedí a Rosalie, repetí el procedimiento con ella pero solo logre 12 horas, al anochecer perdimos a Emmett, la historia se volvió a repetir. Al día siguiente Edward al amanecer, Bella de tarde. Y por último, al día siguiente, Esme de mañana y Carlisle de noche. Hacia 5 días que había comenzado las muertes y tenía poco poder, cada vez menos, lo cual termino conmigo solo pudiendo traerte de vuelta media hora, Carlisle. Una vez muertos ustedes, no tenía razón para quedarme en el castillo más quieto. Entre a batalla, y mate cada uno de los enemigos, no me importaba ya nada. Me desvanecí y cuando recupere la conciencia Alec me estaba sacando del campo de batalla. Me llevo a dentro donde Jacob verificó que estuviera bien y luego volvimos a la isla a explicarle a Melisa todo. Fue espantoso, cada recuerdo de ustedes me inundaban y no podía con todo. Le explicamos todos y desde ese día me convertí en el guardián de mi hermana y mis 5 sobrinos. Aro mando a Alec a que me vigilará y me cuidara. Nos mudamos a Londres porque la casa de ustedes, donde habíamos vivido hasta la guerra tenía demasiados recuerdos y a ninguno de nosotros nos hacia bien estar allí. Deje de estudiar medicina como había hecho desde los 15, y directamente me dedique a trabajar. Cuando Inés cumplió 10 descubrimos que era mujer lobo, se transformaba cuando se enojaba. Trabajaba y les pude dar la vida que quisieron pero cuando todos tenías 15 años decidí que era hora de contar toda la verdad. Les dije la razón de la guerra y, sin muchos detalles, lo ocurrido allí. La culpa, para ellos, era obvia: era mía por no haberlos podido trae de vuelta y de Inés porque si ella no hubiera nacido sus padres aún seguirían vivos. Los siguientes años fueron un infierno y los más complicados. Solo Jacob, Melisa e Inés me dirigían la palabra, el resto si no era necesario no. Cuando Clauding tenía 17 y el resto de las chicas 18 se fueron de compras y las violaron a las 4, por suerte yo salía del hospital y me extraño ver el auto de Alice, el Porsche, parado frente a una de las tiendas, pensando que estaban adentro me baje y entre, allí no estaban. Llame a Alexander para que las buscara en el futuro, me lo indico y me fui para allá mientras él, Braulio y Richarld se encaminaban al lugar que yo había visto. Aun estaban vivías, así que cure sus heridas y espere por los chicos, cada una corrió a los brazos de su enamorado: Clauding a los de Alexander, Jolly a los de Richarld, Evangelina a los de Braulio e Inés, para mi sorpresa, a los míos. Las llevamos a la casa y las dejamos durmiendo. 5 minutos después cuando fui a llevarles la cena me las encontré a mis dos sobrinas y mi hermana que se habían intentado suicidarse— dijo Edwin

—Las heridas eran demasiado para que Edwin volviera a usar sus poderes y las única forma de curarlas era transformarlas, Jacob y Melisa dieron la orden y yo las transforme— dijo Alec

—Fue divertido cuando descubrimos que habíamos sido transformadas y éramos vampiresas. Luego de un año que lo pasamos en Volterra bajo el cuidado de Alec y Aro, volvimos a Londres y la primera noche que pasamos con nuestros novios los transformamos. Otra vez otro año a Volterra. Cuando regresamos nos habíamos casado a escondidas de Edwin— dijo Clauding

—Regresaron y comenzaron a estudiar lo que les gustaba. Y como yo siempre trabajaba hasta cerca de media noche normalmente cenaba solo y me iba a dormir. Tenía 20 años Inés cuando una noche llegue a casa y ella me estaba esperando para cenar, no me extraño demasiado así que cenamos y me fui a dormir. Cuando desperté ella estaba en mi cama. – dijo Edwin

—Si, fue lindo, lo emborraché y me aproveche de él. Clauding me dijo como hacerlo y yo lo hice. Así comenzamos lo que yo denomine camino al altar— dijo Inés sonriendo con picardía

—Me asuste y la cure devolviéndole la virginidad como había hecho cuando las habían violado. Desde ese día no me la pude sacar de encima. Cada noche me acostaba y cuando amanecía ella estaba en mi cama abrasada a mí. Que irónico. Un día, luego de 3 meses iguales, decidí que iba a irme a Italia. Sí, me fui y ella me siguió. Luego Jacob tomo la opción de irse él junto con Melisa e Inés, a la siguiente noche la tenía en mi cuarto. No sabía más que hacer así que ya que no había forma de sacármela de encima decidí hacer las cosas como eran debidas: matrimonio. Dos meses después, ella se tuvo que volver a aquí con Jacob por un problema que había en la manada y yo me quede dos semanas sin ella. Había sufrido con vuestras muertas, pero jamás pensé que iba a ser tan complicado esas dos semanas: no tenía ganas de comer, comencé a deprimirme, no podía dormir, me costaba concentrarme en el trabajo, no podía hacer casi nada; Jolly que hasta aquel momento había decidido no dirigirme la palabra, al igual que el resto de los chicos, si no era necesario se comenzó a preocupar y le dijo a los demás. Fue ella la que me hizo darme cuenta de lo que me pasaba, me había enamorado de Inés sin darme cuenta, nunca supe cuando pero cuando regreso le dije todo y le prometí no volverme a separarme de ella y lo cumplí, o al menos la mayoría del tiempo— dijo Edwin sonriéndole

—Yo en cambio me había imprimido con 15 años de Edwin, mi padre y mamá lo sabían, pero él siempre concentrado en todos no se había percatado. Tonto. Esas dos semanas no fueron lindas ni para él ni para mí, sufría por no estar a su lado— dijo Inés y le tomo la mano

—A pesar de la forma de comenzar nuestro matrimonio, fuimos felices y aun lo somos… Hace 17 años, cuando Inés tenía un mes de embarazo se descubrió como volver al pasado y se suponía que vendríamos para evitar la guerra o al menos para evitar que ustedes murieran en ella. Obviamente erramos los cálculos y llegamos 17 años antes. Luego volvimos al futuro por nuestras cosas y decidimos vivir en Francia este tiempo hasta la guerra y una vez arreglados los problemas veríamos que hacíamos— dijo Edwin

—Pero cuando di a luz casi muero y a pesar de que Edwin podría haberme salvado con su poder preferí la transformación a vampiro así que le pedí a mi tío Braulio que me transformara a pesar de los riesgos. Fue un lindo año, fui neófita pero al igual que Bella tenia control así que podía estar cerca de mi hija y aun podía transformarme en lobo cuando quisiera—dijo Inés

—Cuando cumplí 7 conocí a Melisa, sabia quien era y me sentí contenta de conocer a la abuela, pero era arriesgado porque yo podía decir algunas cosas que no debía así que me calle y mi padre para evitar problemas espero a terminar el curso y luego me cambio de colegio. Yo me enoje y me transforme en lobo. Desde ese momento lo soy, soy una mujer lobo. Hace cerca de un mes tuve, a escondidas de toda la familia, relaciones y quede embarazada del hombre que había imprimido: Alec que seguía cuidando de mi padre y de la familia, ya era parte de esta así que no había diferencias con lo que hice, solo integre como mi esposo— dijo Yacqueline

—Y aquí estamos, a 17 años de la guerra esperando estar lo suficientemente preparados para hacer lo que debemos— dijo Clauding

—Más o menos esa es toda la historia. Ahora como prometí, dejare que Edward revisé mi mente— dijo Edwin y se saco su anillo.

Edward asintió.

—La historia es cierta, solo te olvidaste contar que paso cuando los chicos tenían 5 años— dijo Edward emocionado

Todos lo miraron.

—Porque eso me toca a mí, padre. Jacob y Edwin trabajaban todos los días pero yo me aburría de estar en casa así que solía llevar a los chicos al parque para que disfrutaran un poco de aire fresco. Tenía 5 años y los deje jugando en el parque ante mí, yo miraba desde la banca mientras Alec revisaba el perímetro por las dudas, jamás bajaba la guardia y eso era bueno. Me dormí, estaba cansada y cuando desperté Alec estaba en el suelo protegiendo a todos los chicos con su cuerpo, tenia clavadas al menos 25 dardos con veneno. Llame a Jacob asustado, tardaron 5 minutos en llegar, con Jacob nos llevamos a los chicos a casa mientras que Edwin se llevaba a Alec. Al llegar a la casa le sacaron los dardos y Edwin curo cada herida. Fue la última vez que salimos, nos mudamos para las afueras de la ciudad a una casa que tenía un hermoso jardín y el bosque cerca, allí podíamos estar más a salvo. Alec no se separaba de los chicos y vivimos en paz, hasta que cumplieron los 15 años y las cosas se complicaron como ya les contamos— dijo Melisa del futuro sonriendo

—Ahora si tenemos toda la historia. Pero tengo una duda, Jolly ¿Por qué aun tienes la capa?— pregunto Edward

—Porque me siento más segura así— dijo Jolly

—Jolly, puedes sacártela nadie dirá nada— dijo Alexander

—El abuelo Carlisle no se va a asustar, anda. Yo te cuido— dijo Richarld tomándole la mano.

Jolly asintió y se saco la capa. Ante todos tenía una copia idéntica de Alice salo por sus ojos rojos y su pelo rubio atado en una trenza. En seguida que todos la vieron ella volvió a esconderse detrás de la capucha.

—¿Por qué te escondes?— pregunto Carlisle

—Mis ojos— dijo ella

—Tiene que tomar sangre humana por el bebé, hasta ahora hemos perdido tres embarazos y pensamos que si tomaba sangre humana, como hicieron durante el embarazo de Bella, podríamos salvar al niño. Y estamos a dos días del feliz momento y por ahora todo va yendo bien— dijo Edwin

—Jolly no tienes porque esconderte, nosotros no pensábamos decir nada— dijo Carlisle sonriéndole

—Gracias— dijo ella y volvió a sacarse la capa

Sus ojos a pesar de ser rojos tenían varios tintes de dorado.

—A pesar de que no ayuda mucho sigo alimentándome de sangre animal todos los días, pero cuatro veces al día debo tomarme un vaso de sangre humana, por el bien del bebe— dijo Jolly

—Y haces bien, al proteger a tu hijo— dijo Jasper

—Nosotros te vamos a ayudar para que nada le pase— le dijo Alice y se acercó a ella para abrasarla— tranquila, todo va a estar bien—

—Gracias a los tres. No saben cuánto significa para mí, eso— dijo Jolly sonriendo

—Yo si se me permite decir algo, es esto: linda la forma que terminaron todos emparejados— dijo Rosalie

—Bueno, convivíamos todos juntos, lo hacíamos todos y un día la amistad y el cariño de hermanos que nos teníamos cambio y bueno, decidimos pasar al siguiente paso: Novios. El resto se lo pueden imaginar demasiado bien— dijo Jolly sonriendo

—Bueno, ahora queda saber que piensan hacer ahora que conocen la historia— dijo Braulio

—Hacer, nada. Pero si no es molestaría nos gustaría que permitieran verlos siempre que podamos y ustedes quieran— dijo Emmett

—O que se mudaran con nosotros o nosotros con ustedes. Volveremos a ser una familia todos juntos— dijo Carlisle

—Eso suena lindo— dijo Edwin sonriendo y se recostó en el suelo mirando al cielo