Crepusculo no me pertenece, ni los personajes. Solo me pertenece la historia

Capítulo 11: ¿Lo hará o no?

Carlisle lo miro interesado y le pregunto:

—¿Cómo estas, verdaderamente hijo mío?—

—No sabes cuánto significa para mí que me digas, así. – dijo Edwin sonriendo

—Lo imagino. ¿Cómo te sientes?— le pregunto Carlisle

—Cansado, los 26 calmantes están dejando de hacer efecto pero ya no tengo fuerzas para moverme. – Dijo Edwin

—¿Por qué tantos calmantes?— pregunto Edward

—Porque era la única forma de contarles la historia sin morirme de dolor al hacerlo. Demasiado conque la tuviera que vivir— dijo Edwin

—Tranquilo, no tendrías que haber venido. Ellos podrían habérnosla contado— dijo Carlisle nervioso por la salud de su hijo

—Lo sé, pero tenía que ser yo quien la contara, se los debía a todos ustedes— dijo Edwin

—A tu mente ahora no puedo entrar— dijo Edward asustado

—Lo sé, estoy tan débil que no soy capaz de concentrarme mucho para tener un pensamiento. Hubiera deseado que esto no pasara delante de ustedes pero…— comenzó pero cerró los ojos de inmediato

—O no, no te voy a perder ahora— le dijo Inés y enseguida comenzó a darle masaje cardiaco

—Jacob en el auto esta tu maletín— le dijo Alexander, despareció y cuando regreso se lo traía

—Gracias, tu siempre un paso delante de todo— dijo Jacob

—Papá— dijo Yacqueline asustada

—Tranquila, se va a recuperar— le dijo Alec abrasándola y ella escondió su cara en el pecho de su esposo

—Déjame a mí— le dijo Carlisle agachándose donde su hijo

—Claro— dijo Inés y enseguida Jacob le entrego una cascarilla de oxigeno.

—Yo me encargo del masaje y tú de la respiración— dijo Carlisle

—Por supuesto— dijo Inés

Los demás lo rodearon intentando hacer algo. Clauding estaba en brazos de su esposo sollozando. Jolly se había agachado y fue a tocarlo pero Jacob la aparto.

—No lo hagas o perderemos al bebé. Él no te dio a beber de su sangre todos estos días para que tú ahora, a pocos días lo pierdas. No puedes usar tus poderes, lo traeremos de vuelta, lo prometo—dijo Jacob

—Espero que así sea— dijo Evangelina y su madre la abraso.

—Ya esta respirando— anuncian Inés sonriendo

—Y su pulso es estable— dijo Carlisle— pero eso no significa nada, aun está demasiado débil. Tenemos que llevárnoslo a un lugar donde esté bien atendido, donde tengamos los demás aparatos por las dudas—

—A la casa, tardaremos poco menos de 5 minutos en llegar. Si vamos en el Porsche— dijo Evangelina

—Edward, toma las llaves y llévatelos. – le indico Alexander tirándoles las llaves

—Por supuesto. Vamos— dijo Edward

—Bien, vamos. Yo lo llevo— dijo Carlisle tomándolo en brazos

En cuanto lo tuvieron recostado detrás, Inés se sentó y siguió con la mascarilla apretándola para que no se fuera a dejar de respirar. Carlisle adelante, no paraba de mirarlo mientras Edward manejaba a la mayor velocidad que daba el auto.

Una vez en la casa Carlisle lo llevo hasta la habitación que Inés le indico y se encontró en una sala de terapia intensiva con todos los aparatos necesarios. Pero había muchos que Carlisle ni Edward sabían manejar.

—La creamos para él y para Melisa, por si alguna vez era necesario. Yo me encargó pero voy a necesitar ayuda. Carlisle encárgate de entubarlo que de los demás aparatos me encargo yo. Edward ve a la cocina, esta casa es idéntica a la que tienen en Forks así que sabes dónde está esta, y tráeme de refrigerador una caja dorada que hay allí— dijo Inés una vez que Carlisle lo acostó en la camilla que había en el centro de la sala

Edward asintió y Carlisle comenzó a entubarlo. Inés con cuidado lo conecto a un monitor y luego le puso una vía.

—¿Esto es?— dijo Edward dejándole la caja dorada.

—Gracias, lo siento amor pero esta vez no tengo otra. O te transformó o te pierdo y no voy a tolerar perderte— dijo Inés

—Inés, no— le dijo Jacob entrando a la sala

—Padre, él…— comenzó Inés

Todos entraron y los miraron.

—No lo hagas, en cuanto inyectes la ponzoña él se despertara y se arrancara la vía. Tenemos que hacerlo de otro modo. Alexander hazlo tu, no te sentirá y…— comenzó Jacob

—No, mi padre tiene que hacerlo. Después de todo la promesa se la hizo él— dijo Alexander

—¿Qué promesa?— pregunto Jasper mirándolo

—Que lo transformarías una vez cumpliera los 18 años. – dijo la Melisa del futuro

—Pues si hice la promesa, la cumpliré pero cuiden que no me pase de la raya— dijo Jasper

—Muérdelo sobre la garganta y en cada muñeca, eso lo hará más fácil— dijo Carlisle mirándolo

—Claro, pero que Emmett esté cerca por las dudas— dijo Jasper

—Quítate el anillo antes, o no podrás usar tu fuerza—dijo Evangelina y también se saco el suyo— yo te ayudo—

—Claro— dijo Emmett

Jasper miro a todos y luego a Carlisle que asintió. Luego con cuidado lo mordió en la garganta durante un minuto, luego fue hasta cada muñeca y repitió el movimiento. Por último le beso la frente.

—Aguanta pequeño— le dijo y se alejo de la cama

—Tranquilo, lo has hecho bien. Ya esta comenzado— dijo Carlisle mirando el monitor donde el corazón de Edwin estaba latiendo a una velocidad superior a la normal

—Yo no es por interrumpirlos pero no me estoy sintiendo bien— dijo Jolly desde la puerta

—Jolly. Tranquila. Vamos para la otra habitación a revisarte. Desgraciadamente ya aquí no sirvo de nada— dijo Inés

Inés se fue con Richarld y Jolly hasta la habitación de enfrente. Jasper miro a Edwin en la cama y luego a su hija, indeciso.

—Ve, ella te necesita— le dijo Carlisle

—Gracias— dijo Jasper y corrió detrás de su hija

Alice ya estaba allí mirándolos. Inés había hecho recostar a Jolly en una camilla y le estaba haciendo el ultrasonido.

—El bebé está bien, pero ya es hora— dijo Inés mirando el ultrasonido

—Pero, Edwin...— comenzó Jolly

—Él no va a estar, te lo advertí hace días— dijo Alexander

—¿Sabes que eso no ayuda a tu hermana?— pregunto Inés

—Lo sé, sobrina pero es cierto. – dijo Alexander

—¿Desde cuándo lo sabías?— pregunto Braulio

—Desde que nos mudamos. Te dije que sabía lo que pasaba— dijo Alexander

—Y al igual que Alice sabes esconder las cosas cuando te convienen— dijo Braulio

—Exacto. – dijo Alexander

—¿Sabes que lo arriesgaste y que podría haber muerto?— dijo Evangelina

—Era lo mejor. Sabía el resultado, no soy Alice que puede equivocarse a veces, sin ofender. Cuando llego sabía que iba a pasar, solo había que darle tiempo. Llevamos escondiéndonos 17 años, era tiempo de salir a la luz. Además si no estuviera cien por ciento seguro de que iba a resultar bien, jamás lo habría hecho— dijo Alexander

—Hermano, la próxima no avisas a nosotros— dijo Jolly

—Lo hare, te lo juro— dijo Alexander

—Jolly, tranquila. Aquí estamos todos, te vamos a ayudar con todo, descuida— le dijo Inés

—Está bien— dijo Jolly

—Saldrá todo bien, lo he visto— dijo Alexander— lo juro—

—Bien— dijo Jolly y le sonrió

—Tranquila, cariño, estamos aquí— le dijo Alice y Jasper asintió

—Jasper tendrás que ayudarme y tendrás que soportar la sangre, ¿entendido?— pregunto Inés

—Claro. Solo dime que hacer— dijo Jasper

—Bien, me ayudaras a mantener a tu hija calmada. Yo me encargo de sacar el bebé. Alice tendrás que encargarte de limpiarla una vez Braulio haya terminado de revisarlo— dijo Inés

—Claro— dijo y cada uno se encargo de su trabajo.

Cuando todos terminaron le entregaron la hermosa niña a su madre que sonrío. Luego de tantos actos fallidos habían logrado tenerla.

—Yo, si me disculpan tengo una duda— dijo Melisa del presente cuando todos estaban rodeando a la reciente mamá que tenia a la niña en sus brazos mientras su esposo le besaba en los labios.

—Dinos— dijo Braulio sonriendo

—¿Sabes lo que voy a preguntar?— le cuestiono la Melisa del presente

—No puedo leerte la mente pero me puedo hacer una idea de lo que me piensas preguntar—dijo Braulio

—Bien, pero supongo que será mejor que todos sepan mi pregunta: Hace rato, Jacob del futuro le dijo "Él no te dio a beber de su sangre todos estos días para que tú ahora, a pocos días lo pierdas." ¿Eso significa que la sangre que estuvo tomando Jolly era de Edwin?— pregunto Melisa del presente

—Si, no hubo forma de convencerlo de lo contrario. Al principio, los primeros meses, no nos dábamos cuenta. Él siempre le daba sangre y nosotros pensábamos que era la que estaba en la nevera, nunca nos percatamos que era la de él. Hasta que un día, lo descubrimos. Como no hubo forma de pararlo lo obligamos a que cada vez que le daba sangre él se tomara dos o tres vasos de sangre animal para reponerse. Por lo menos siguió nuestra orden— dijo Jacob

—Eso es una locura— dijo Carlisle

—Lo era, pero se sentía culpable por las otras veces que había perdido el embarazo así que contra eso no podíamos. Su sentido de culpa es espantoso, antes no era así pero después de la guerra por la cantidad de muertes que hizo, dos por tres cuando ve a una persona sufrir su sentido de culpa y su don para ayudar lo hacen hacer lo necesario para salvar a las demás personas. Su don para curar no afectaba al bebé así que no podía salvarlo, pero si darle sangre humana, la suya, para mantenerlo suficientemente fuerte para soportar todo el desarrollo. Pero ahora eso se acabo, dado que ahora no va a tener sangre— dijo Jacob

—Pobrecito— dijo Jasper

—A él no le molesta, le agrada. Cuando le daba sangre a Jolly para que tomara lo veía radiante, feliz. Él una vez me dijo que se sentía bien ayudándola porque eso le daba paz, la misma paz que siente cuando está en el hospital y salva una vida. En eso se parece mucho a Carlisle— dijo Jacob

—Si, en eso es igual que yo— dijo Carlisle sonriendo

—Además saco la cabeza hueca de su hermana— dijo Jacob sonriendo a Bella que asintió

El mes siguiente fue sencillo, Edwin seguía recuperándose de la transformación. Cuando llego el momento del nacimiento de Edwin todos estaban preparados y el parto salió bien y cuando fueron a ver a Edwin adulto a su habitación, donde lo habían trasladado, se encontraron una carta.

Queridos todos;

Descuiden que estoy bien. Me desperté y cuando los vi ayudando a Esme decidí que era momento de hacer lo que debía. Voy a volver en pocas horas.

Tenía que aprovechar mí fuerza de neófito para algo bueno, pero descuiden que sé luchar bien, tú Jasper me enseñaste bien, descuida.

Los quiere

Edwin Carlisle Cullen

—¿Adónde se fue?— pregunto Jacqueline

—Con un poco de suerte a evitar que los Cullen fallezcan en la guerra— dijo Alec

—¿Y tu estas tan tranquilo?— pregunto Yacqueline

—Descuida, él se sabe cuidar. En menos de lo que nos demos cuenta estará volviendo— dijo Alec

—Claro, como ahora mismo— dijo Edwin entrando a la habitación sonriendo

—Edwin— grito Inés y corrió hacía él

Luego de los saludos, él fue a ver a su madre que aun acostada en la cama miraba a su bebé sonriendo.

—Vas a ser una excelente madre para él, no lo dudes— dijo Edwin sonriéndole

—Mi bebito, estas bien— dijo Esme

—Sí, siempre lo estoy. Y ahora todo va a estar bien, porque al final vamos a poder ser felices, la guerra sé cómo detenerla antes de que inicie y como algo me dice que nosotros vamos a ser felices todos juntos— dijo Edwin

—Si, lo vamos a hacer—dijo Carlisle sonriendo

—Aun alguien me debe un jueguito de pelota— anuncio Emmett desde la puerta sonriendo

—Vamos a ver cómo te va, papá. Hermanito tormenta— dijo Evangelina sonriendo

—Como quieras— dijo Richarld sonriendo y casi todos salieron al patio a jugar riéndose

—Si, vamos a ser una familia más feliz— dijo Edwin mirándolos a todos reírse

FIN

N.E.: Espero que les haya gustado. Aqui termina la historia. se que dije que iba a asuir los capitulos mas espaciados, pero me vino ayer por la noche el bichito de la inspiracion y aqui lo termine. Cualquier duda que tengan, mi coreo es:

Tal vez y con un poco de suerte esta tarde o mañaan les subo el primer capitulo de otra historia.

Adios.

EW