-El reloj del corazón-

Su cabello, largo, caía por su espalda. Sus ojos de un peculiar color azul detrás de unas finas gafas buscaban algo desesperadamente. Mas que algo a alguien. A pesar de casi siempre ser invisible para la mayoría de la gente, algunas personas la podían ver. Eso incluía a la persona que sus ojos estaban buscando desesperadamente en ese instante.

Por fin lo vio. Con una chaqueta marrón que siempre llevaba y un pelo rubio un poco despeinado; pero lo vio. Eso era lo importante. Había ido hasta su casa para visitarla. Eso que podría estar en un lugar mucho más cálido y con más gente. Los ojos de los dos se cruzaron.

El Americano* por fin la vio. Una sonrisa iluminó la cara del joven y se acercó a la canadiense. Había gente, nieve, frío, una persona disfrazada de Papa noel y unos cuantos animales intentando resguardarse del frío; pero nada de eso pudo evitar al americano correr hacia la chica que lo estaba esperando.

La cogió y le hizo dar unas cuantas vueltas en el aire. La chica no podía dejar de reír. Los ojos de ambos simplemente expresaban una total y hermosa felicidad. Los transeúntes paraban a mirarlos para ver un espectáculo tan hermoso.

Una niña pequeña de la mano de su madre le preguntó que pasaba. Ésta le respondió con una gran sonrisa: la magia de la navidad. Pero un señor que pasaba cerca la corrigió. Era la magia del amor.

¿Hay mejor sensación que estar en las nubes? Sí, estar ya que la persona a la que quieres te esta ayudando. Es como soñar con tocar la luna y lograrlo ya que alguien te dio una mano con bajarla.

-¿Me has estado esperando mucho? -Preguntó Alfred.

Que decir, que hacer. ¿Llevaba esperando mucho? Había llegado tres horas antes de lo acordado para poder disfrutar cada segundo de la presencia del rubio. Y con lo poco que había pasado desde que el chico había llegado ya había recompensado todas las horas de espera bajo la larga noche fría.

Los copos de nieve se amontonaban en las calles formando capas de resbaladiza cubierta blanca. Daba una impresión de que una gran cantidad de algodón había sido dispersada por el suelo.

La joven volvió sus ojos hacia su acompañante. No sabía que decirle. Ella llevaba esperando mucho tiempo. Pero no las tres horas bajo la nieve. Eso no era nada en comparación con lo que llevaba esperando en realidad. ¿Qué decirle? ¿La verdad? Que siempre lo había esperado y que lo haría para siempre.

-No importa lo que he esperado ya que esperaré para siempre.

El chico la miró directamente a los ojos y acercó sus labios al oído de la rubia. Lentamente le dijo las palabras que la canadiense llevaba tanto esperando. Tanto deseando.

-Por fin vamos a poder dejar de esperar...


*Voy a poner americano ya que Estado Uniense es muy largo. Ya sé que es un poco ofensivo a la gente de América. El equivalente de llamar andaluz a un murciano, o vasco a un navarro.

Gracias por vuestros reviews. El siguiente SI es UsUk. Pero como me pidieron uno diferente...

Feliz navidad^^