D: Los personajes de Hetalia no me pertenecen. Pertenecen a su creador.
-Aprendiendo contigo-
Con cada día que pasaba las noche se alargaban, los días se acortaban; pero lo más importante, todo se volvía cada vez más frío. Ya no había suelo. Solo una enorme cantidad de hielo sobre la tierra. Ya no había caminos. Solo un lugar por el que la gente había ido y no se había caído.
Pero lo que pasaba es que con cada día que pasaba se entristecia de que no estaba a su lado. Podía hablar demasiado y no callar. Podía ser un poco insoportable, no dejar de beber y un poco idiota a veces. Pero eran esas cosas las que lo hacía tan especial. Tan "perfecto" de una manera u otra.
¿Se lo iba a decir? No. No le daba la gana y ademas, ¿que le iba a decir?Que su corazón latia simplemente por ese sueño de estar con el. Que a pesar de que suene raro el le quería como no quería a nadie más en el mundo. Que gracias a el no se había dado por vencido. Que podía pasar lo que pasara pero que nunca nadie los podría separar. En sus sueños.
Por mala suerte solo en sus sueños estaban juntos. Ya que en la vida real seguían separados. En la vida real el rey de los vikingos seguía siendo un completo idiota y el se lo tenía que hacer ver cada cuarto de hora. ¿Por qué? Nunca lo llegaría a saber.
Estaba de camino a una reunión con sus compañeros nórdicos. A encontrarse con las únicas personas a las que podía llamar amigos. Los únicos que estaban con él. De cierta forma eran su familia; sus hermanos. A pesar de que el único que en realidad fuera sus hermano era Ice.
Ya podía ver la puerta por la que tenía que entrar. Hecha de una vieja madera resistente. Ese bar era al que iban desde hace más de quince años. Nunca nadie les había preguntado por que no cambiaban. Eran buenos clientes y habían hecho buenas migas con el dueño. Bueno, Finlandia había hecho buenas migas con el.
Antes de que pudiera entrar escuchó una voz que lo llamaba a sus espaldas. Era una voz que siempre había escuchado y con la que siempre había soñado. Gritaba su nombre y una palabra: esperame.
El danés corria a su encuentro. Aún no había abierto la puerta. El resto los estarían esperando dentro. Antes de que pudiera pensar en que iban a hacer esperar al resto sus ojos se perdieron en la imagen del mayor corriendo hacia donde se encontraba.
Se recargó en la pared mientras que el "rey" llegaba. Los ojos de ambos se encontraron. Violeta contra azul. Ambos miraban al otro con una expresión que podía significar mil cosas diferente.
-Gracias por esperar. Me he retrasado un poco.
-De nada. Vamos a llegar tarde por tu culpa, fjols.
-Eso es danés. ¿Sabes hablar danés? ¿Has aprendido por mi?
Por ti haría cualquier cosa. Eso si, no lo dijo. Sus ojos volvieron a encontrarse. Violeta contra azul. Frío contra calor. O algo un poco más calor que lo frío de noruega.
-Jeg elsker deg. Yo sí he aprendido noruego por ti.
Los ojos del noruego se cerraron. Había perdido. Pero el premio de consolación era mejor que el del ganador. Posó su cabeza en el pecho del más alto.
-Yo también te quiero.
Gracias por haber leído. Si esta mal dicho no es mi culpa. Es la del google traductor.
Alguna petición. Ya sé cual va a ser el siguiente si no pedís nada. Gracias por dejar su review. Por favor dejad más.
