D: Los personajes de Hetalia no me pertenecen. Escocia solo me inventé lo primero que se me ocurrió.


-Los borrachos nunca mienten-

Sus ojos de color verde lo miraban un poco borroso. El cabello color avellana se balanceaba de un lado a otro. La imagen se volvia borrosa y en momento tuvo la impresión de estar viendo doble.

-Ya te he perdido, ¿verdad?

¿A que se refería? ¿Qué había dicho? Estaba sumiso en ver como los labios perfectos de su compañero se movían para formar palabras. El alcohol le había afectado. Eso era seguro. Pero aún así había algo que el alcohol no había cambiado en su visión.

-No. Aún no est*hip* y del to*hip*o borra*hip*o. Aún resisto más.

-Vamos hermano... Estas peor que Irla...

-No me lla*hip*es her*hip*no. No *hip*o soy.

El chico de ojos azules verdosos y cabellos entre el rojo y el avellana miró al rubio a su lado. ¿No era su hermano? ¿Qué quería decir? Claro que eran hermanos. Seguramente el alcohol ya había hecho su efecto en su hermano. Después de todo el menos resistente era el inglés; eso si, después de Irlanda.

Los ojos verdes del inglés miraron directamente a los del escocés. Le tenía que decir algo y ni todo el alcohol del mundo iba a evitarlo. Lo tenía que decir ya que si no lo hacía su corazón se iba a morir poco a poco dentro de su pecho. Tenía que decirle todo lo que sentía. Por eso le había pedido que fuera a beber con él. Como el menor ya sabía como se solía poner bajo el efecto de la bebida se había negado al principio.

Pero al final aceptó. "Va a ser tu regalo de navidad, ¿comprendido?" Fue lo que dijo para decir que lo iba a acompañar. El de color avellana no estaba seguro, pero al final tuvo una idea.

-Te tengo que decir algo. -Dijeron los dos a la vez. El inglés con un hipido intercalado.

Los ojos de ambos se quedaron quietos. Ellos también, sin saber quien debía comenzar. A pesar de parecer totalmete borracho el inglés seguía pensando con algo de claridad.

-Comienzo yo. Solo son tres palabras. -Dijo el inglés.- I love you.

El escocés no sabía que decir. Su mente estaba intentando decirle que no era un sueño, que era la realidad. También se estaba intentando convencer de que los borrachos no podían mentir. Los ojos del mayor parecían decir que era la verdad.

-Yo te quería decir que no me intentes besar hasta que te tomes un dulce de menta.

Con esa respuesta el inglés sonrió y se comió un dulce de menta que traía en el bolsillo y unió sus labios con el que a pesar de ser su hermano quería estar el resto de sus días. Bajo la ebriedad y la sobriedad. Hasta que el fin del mundo los separé.


Estoy leyendo lo del mundo de picas así que para que no se me amontonaran los pedidos publiqué este. Es la primera vez que uso a Escocia así que no sé como debía ser. Gracias por vuestros reviews.

Al menos de que terminé de leer todo lo del mundo de picas antes voy a ponerme a escribir el RussUs. Esta también va a ser la primera vez que escribo de esta pareja. Gracias a todos por leer.