D: Los personajes de Hetalia no me pertenecen. Tampoco lo hacen los productos que se mencionan.


-Kitty-chan vs. Shinatty-chan-

Las enormes imagenes de Shinatty-chan lo miraban. O daban la impresión de mirarlo. No podía creer que su hermano hubiera recolectado tantos peluches de ese maldito gato. Maldito no por ser un gato sino por lo que significaba.

Pero no podía pensar así. Eso era llevarse por sus sentimientos; y un buen japonés no debía dejarse llevar por ellos. Escuchó como una puerta se abría detrás de donde estaba. Seguramente era el dueño de tantas copias chinas de Hello Kitty.

Entró por la puerta sin dirigirle la palabra al menor que estaba sentado frente a la ventana sin moverse. Dejó un peluche de un panda en una estantería y fue a sentarse donde estaba su hermano.

Ambos permanecieron en silencio sin saber que decir. Un poco por el hecho de no saber que comentar y otro poco ya que no eran necesarias las palabras. El aire era más frío que fresco pero a ninguno de los dos le importaba.

Pasó media hora antes de que uno abriera la boca. Fue el de cabello largo el primero que dijo algo. Lentamente y de una forma en el que su compañero no se molestara se volteo hacia el.

-¿Por que estas aquí aru~? No es que me moleste ~aru~ tu presencia, pero ya no sueles pasar mucho tiempo con tu hermano mayor aru~.

El "joven" isleño se quedo sin saber bien que decir. Los ojos color miel del chino lo observaban directamente. No supo como responder a la nación milenaria.

-E! Co-como es tiempo de navidad en el occidente he creído que debía de traerle un regalo.

-Aru~ Gracias.

El japonés sacó un paquete de su bolsillo y se lo entregó al que había sido su hermano. El chino no estaba muy seguro pero al final lo cogió. Era pequeño y totalmente cuadrado.

-Gracias aru~ No me lo esperaba.

-Abre el paquete. Espero que os guste.

El chino quitó el papel que rodeaba el paquete y se encontró con una caja. Lentamente abrió la caja si saber que tenía dentro. Podía ser cualquier cosa.

-¡Kyaaa! Es Kitty-chan aru~

El japonés sonrió al ver como la antigua nación se alegraba tanto al ver el peluche del gato japonés. Era mucho más lindo que la copia china que aún así le gustaba al mayor.

-Muchas gracias aru~ Me encanta. Es muy bonita aru~

El chino sonrió y le dio un abrazo de agradecimiento al que el había nombrado su hermano. El joven isleño estaba un poco sorprendido y ruborizando se por completo.

-Vas a tener que tomar responsabilidad de esto.


No me convence del todo. Esta es la segunda vez que lo intento; espero que esta haya sido la buena. Gracias a todos por leer y dejar vuestras reviews. Todas las parejas que queráis son aceptadas.