Nyan nyan nyaan :3 aki vamos con el capítulo 4 n_n tengo un poco de pena, ya estoy terminando este fic T-T asdf filo no los deprimire con mis tonteras xD disfruten el cap :B
Capítulo 4: Cosas de niños
La campana del instituto ya había sonado. Gumi ya casi se encontraba en su salón. Ya tenía sus libros listos para la clase. "Literatura ¿Eh? Genial" pensó con un toque de sarcasmo, no porque tuviese un problema con esa clase en particular, sino más bien por el profesor que daba la clase. "¿Qué rayos? Con ese sujeto…" pensó Gumi con el ceño fruncido y los labios arrugados, ya sentada en su lugar. Cruzó los brazos sobre su pecho. "Creía que él había desaparecido de mi vida hace ya mucho tiempo, es más, no sé de él desde hace cuatro años, y así como nada vuelve a esta escuela como mi profesor, ahora le debo respeto…" soltó un suspiro. "Bueno, no debería tomarle tanta importancia, después de todo no hay nada entre nosotros, más que una relación profesor-alumno… además que él actúa como si nada, actúa completamente normal…" pensó con cierto rasgo de tristeza sin notarlo.
-¡De pie! –sacó de sus pensamientos a Gumi
Y apareció él. El tan guapo y adorado profesor, amado por todas sus alumnas, incluso por las chicas a las cuales no les hacía clase. Gumi se sentía un poco molesta de que todas babearan por su físico. "Ni siquiera lo conocen un poco" pensó enojada. Era cierto, nadie lo conocía realmente, más allá de su faceta de profesor, a diferencia de ella, a pesar de ser la única que no moría por él. "Ilusas" pensaba siempre Gumi cuando las miraba con desaprobación.
La clase ya había comenzado. Gumi poseía un asiento "privilegiado" (según las otras chicas, quienes de saber que tendrían un profesor tan guapo habrían luchado por obtenerlo) de primera fila justo enfrente del profesor. Ella intentó dejar de lado quien era la persona que le daba clases para poner atención e intentar ser una alumna aplicada. Pero le resultaba realmente difícil, sobre todo con esa larga y brillante cabellera de color tan exótico, y esos aún más exóticos y brillantes ojos, que hacían un perfecto conjunto.
Pero Gumi comenzó a notar algo extraño, "¿Es mi idea… o pareciese que se dirige sólo a mí, en lugar de a toda la clase?" pensó al fijarse que cada vez que Gakupo levantaba la vista buscaba sus ojos. No, no se lo estaba imaginando. Pero el hecho que comprobó sus sospechas fue lo que ocurrió después.
- Muy bien, ahora hagan los ejercicios de la página 30 de su libro de Literatura –dijo Gakupo antes de sentarse en el lugar del profesor.
Gumi intentaba concentrarse, pero sentía los ojos de ese bello ser clavados sobre ella que la ponían realmente nerviosa. Desistiendo un poco, decidió levantar su mano y llamar al profesor.
- Sensei… aquí… no entiendo lo que el contexto refiere a Julieta… -preguntó Gumi una vez que el profesor había llegado hasta su lugar un poco nerviosa. Era la primera vez que le hablaba directamente desde hace cuatro años.
- Pero mira, fíjate aquí cuidadosamente, donde dice "a su amada"… -dijo Gakupo tomando el lápiz de Gumi sobre su propia mano, colocando su rostro lo suficientemente cerca de ella como para permitirle oler su aliento floral- trata de concentrarte un poco más, ¿Sí? –dijo enseñándole su típica sonrisa que al parecer Gumi tanto extrañaba.
Gumi intentó responder, pero no pudo, se había quedado completamente sin voz por unos segundos. Su rostro no podía estar más rojo, así como su corazón no podía latir más rápido. Su respiración, que se había cortado cuando sintió el aroma de sus palabras, volvió de manera desesperada, exigiendo a gritos oxígeno. "¿Que fue… lo que me acababa de suceder?" pensó Gumi extrañada, aun luchando por respirar.
La clase para Gumi avanzó más rápido de lo normal, ya que se pasó todo lo que restaba de ella analizando su reacción de ese momento, con repentinas apariciones del rubor en sus mejillas cuando recordaba esa voz sobre su oído. "Han pasado más de cuatro años, es imposible que siga viéndolo como un infantil amor platónico, además debo ser la única del instituto que no babea por él… entonces, ¿Porqué…?". La mente de Gumi se distorsionaba cada vez que buscaba una explicación a lo que le sucedía, y se sentía exhausta de tanto filosofar. Pero todo acabó cuando escuchó el sonido de la campana anunciando el fin del día. Era viernes, por lo que todos los alumnos salieron disparados del salón apenas acabó la clase.
- Que tengan un buen fin de semana nos vemos… el Lunes –concluyó Gakupo, pero no había nadie que lo pudo oír dentro del salón salvo una chica de hermosos ojos verdes.
Gakupo hizo un divertido gesto al notarlo, lo que hizo sonreír a Gumi.
- Sensei… Usted… ¿Se acuerda de mí? –preguntó Gumi, con un poco de miedo.
Gakupo sonrió con ojos amables al escuchar sus inocentes palabras. "Tonta" pensó.
- ¿Cómo podría olvidarte, Gumi-chan? –dijo con un tierno tono de voz.
El corazón de Gumi dio un fuerte golpe dentro de su pecho, ya había olvidado la última vez que se había sentido tan feliz de que la llamaran así. Gakupo caminó hacia Gumi, y cuando la alcanzó apoyo una de sus manos sobre su cabeza y despeinó sus verdes cabellos, mientras que con la otra sostenía sus libros. Gumi no pudo evitar su sonrojo, hace mucho tiempo que Gakupo no tocaba su cabeza, pero ahora se sentía distinto… antes se sentía muy feliz, pero ahora sentía algo profundo… algo muy profundo dentro de su pecho que también se sentía en su estómago.
- Estoy muy feliz… -dijo Gakupo de forma casi inaudible, con una media sonrisa y un casi imperceptible color rojo sobre sus mejillas.
- ¿Eh? ¿Por qué? –preguntó Gumi nerviosa.
- Por nada… -respondió Gakupo ampliando aún más su sonrisa- Bueno, nos vemos el Lunes –dijo mientras se rascaba la nuca, aún sosteniendo con el brazo sus libros- Adiós.
Gumi también quiso despedirse, pero Gakupo ya había desaparecido por la puerta para el momento que volvió a recuperar la voz. En cuanto Gumi pudo reaccionar fue como si la gravedad recién hubiese surtido efecto sobre ella, y pasó de sentirse muy ligera (tanto hasta el punto que sentía que iba a flotar) a sentir que su cuerpo pesaba toneladas, por lo que se desplomó por inercia en el suelo. Una vez más su respiración volvió con violencia luego de encontrarse pausada durante mucho rato. Sin dejar de mirar hacía el suelo intentó calmarse, sin mucho éxito en realidad. De tan hervida que poseía la cabeza comenzó a transpirar. Pasó mucho rato antes de que Gumi pudiese regular su respiración, más no el rubor de su rostro. "¿Cómo lo hace? ¿Cómo es que… me deja sin habla?" se preguntó confundida. "¿Qué me pasa? ¿Puede ser que…? No, no me puede estar pasando esto… Esto no puede ser, él es mi profesor ahora, y yo soy su alumna… no es correcto, está prohibido… prohibido" enfatizó esta última palabra en su mente. Ahora que lo pensaba, Gakupo siempre había estado fuera de su alcance, "prohibido", ya había recordado el motivo por el cual había decidido alejarse de él, hace ya mucho tiempo. Eran muchos los años de diferencia, y ahora… eran profesor y alumna. Aunque creía que nunca volvería a ver a Gakupo… pero no era que sus antiguos sentimientos hubiesen desaparecido, pero mucho menos despertado, sino transformados, pues ahora sentía algo distinto, algo mucho más intenso, antes lo veía de cierto modo como a un hermano… pero ya no, aunque estaba obligada a verlo ahora como un profesor. Más que haberse transformado, sus sentimientos habían madurado…
asd chan! xD bueno, eso es todo por esta semana xD realmente estoi baja de inspiración escribiendo tan poco en estos espacios xD
emm shadow shaw phantom, lamento haberte decepcionado con tus expectativas por el nombre del cap xD, pero sobre rin y len, pronto muy pronto...
bueno gente, el nombre del proximo capitulo de seguro les va a gustar n_n se llama: "Día del amor… ¿O de enamorados?"
CHAN! xD hasta el viernes n_n
