Capítulo 9: Un mutuo engaño.
El fuerte sonido de los parlantes de los audífonos retumbaba sobre sus oídos, teniendo como principal objetivo la distracción de aquel muchacho de cabellos rubios, pero sin surtir mucho efecto. Cada cuanto rato dejaba salir un suspiro de sus pulmones, rodaba sobre las sábanas con los ojos cerrados, cambiaba la pista de audio cada vez que la imagen de aquella delicada chica de hermosos ojos similares a los suyos se asomaba en su mente. ¿Qué sentido tenía negar lo evidente? Len estaba irremediablemente enamorado, pero debía evitar a toda costa ese sentimiento, por el bien de ambos… Para tranquilidad de Len, ese sentimiento se apoderaba únicamente de él, manteniendo a su linda hermanita alejada del pecado. "Menos mal…" pensó. No soportaba la idea de que Rin ardiera una eternidad en el infierno, definitivamente él nunca provocaría semejante atrocidad. Por eso, debía evitar ese sentimiento a toda costa, ya que lo que más deseaba proteger en el mundo era a su querida hermana gemela.
Pero Len no era en único que pretendía evitar hermosos pero destructivos sentimientos en su corazón, cierta chica que conocía emprendía la misma tarea, pero sin tener mejores resultados. No muy lejos de ahí, una chica de cabellos y ojos color verde hacía el mayor de sus esfuerzos para poder conciliar el sueño, tan solo para que su mente callara sus insoportables pensamientos. Bien sabía que su mente no la dejaría tranquila ni siquiera en sueños, pero debía intentarlo, ya había intentado de todo para mantener a cierto ser divino alejado de sus pensamientos. ¿Qué sentido tenía estar enamorada de alguien con quien nunca podría estar? Los amores imposibles no sirven para nada más que para sufrir. Aunque el mundo y el universo se inclinaran para idealizar el romance de Gumi, jamás podrían estar juntos, ya que su amor estaría prohibido, y, tarde o temprano, todos los secretos salen a luz. Por lo tanto, por el bien se ambos y para no sufrir más, debía evitar ese sentimiento a toda costa.
Para ambos fue una noche larguísima.
A la mañana siguiente fueron a la escuela como corresponde. A la hora del almuerzo Len se levantó de su asiento y se dirigió hacia la puerta para salir del salón.
- Len, ¿A dónde vas? ¿No vas a comer? –le preguntó su hermana desde su lugar.
- Come sin mí, hay un asunto que debo atender… -dijo Len antes de irse.
Rin intentó comer su almuerzo, pero la curiosidad la carcomía, por lo que siguió sigilosamente a su hermano se forma que él no se diera cuenta.
Len se dirigía con las partituras que había completado el día anterior a buscar a su actual compañera de dueto, y pensar que hace unos años en el coro de la escuela estaban separados los de preparatoria de los de secundaria. Eso era porque los miembros del coro se habían reducido considerablemente. Si la clasificación aún se mantuviese, probablemente no haría canciones de dueto con nadie más que con Rin, pero realmente había que reconocer que las voces de Gumi y Len sonaban de forma increíblemente armoniosa juntas.
Como el día anterior fue Gumi quién lo había buscado, ahora le tocaba a él devolverle el favor. "De seguro Gumi estará feliz de que la canción esté lista" pensó Len satisfecho con una sonrisa.
"¿Qué rayos vino a hacer al sector de preparatoria?" se preguntaba Rin confusa, quien no había dejado de observar a Len en ningún momento, procurando no ser descubierta.
- Hola, esto… ¿Está Gumi? –le preguntó Len un poco incómodo a una chica que estaba cerca de la puerta dentro del salón.
- ¡Gumi! ¡Te buscan! –gritó la chica hacia adentro.
"¡¿Qué? ¡¿Vino a buscar a una chica?" se preguntó Rin atónita.
- ¡Ah! Hola Len-kun –lo saludó Gumi con una sonrisa.
- Bueno, como lo prometí, aquí están –dijo Len enseñándole las partituras.
"Ah, realmente quiero una soda" pensaba Gakupo, quien iba caminando por el mismo pasillo. Al ver a Gumi con Len se quedó paralizado durante unos segundos. "Gumi-chan, con el chico de ayer… ¿Qué está sucediendo aquí?" se preguntó al momento que se colocaba en una posición segura, acomodándose para ver y oír bien.
- ¡Whoa! ¡La has terminado! ¡Qué bien! –exclamó Gumi emocionada.
- Y bien, ¿Qué te parece? ¿Te gusta? –preguntó Len con una mano por detrás de la cabeza.
- ¡Sí! Está perfecta –dijo Gumi con una dulce sonrisa.
- Me alegro, estuve trabajando en ella todo el día de ayer, sólo para usted, señorita –dijo Len divertido guiñando un ojo con una sonrisa.
Gumi rió un poco al ver su divertido gesto y por tales tontas palabras. Pero luego, ambos se pusieron serios y se sumergieron en los ojos del otro. Gumi abrazaba las partituras, Len bajó su brazo… esos breves segundos de silencio significaron tensión en Rin y en Gakupo, quienes presenciaban la duradera escena.
"Len realmente tiene unos ojos muy lindos" "Ahora que lo pienso, Gumi realmente es muy linda" "Su rubio cabello se ve muy suave…" "Sus ojos combinan con su cabello a la perfección…". Len debía olvidar a Rin, Gumi debía olvidar a Gakupo… ¿Por qué no? Podrían terminar enamorándose del otro, y de esa forma la pesadilla se acabaría… "Rin…" "Sensei…" "Esto lo hago por nosotros" pensaron Gumi y Len a la vez antes de fundir sus cuerpos en un abrazo, dejando caer las hojas de las partituras desparramadas por el suelo. Tanto Gumi como Len se esperaban la confusión del otro, o al menos algún tipo de rechazo, pero no fue así, increíblemente ambos pensaban del mismo modo, y cuando se dieron cuenta de eso, las palabras sobraban ya. Gumi cerró los ojos sobre el pecho de Len, intentando sentir algo. Len a su vez también cerró los ojos apoyando su rostro sobre la cabeza de Gumi con suavidad, buscando en lo más profundo de su corazón alguna reacción. NADA. Ni mariposas en el estomago, ni aumento de los latidos del corazón, ni nerviosismo ni sonrojos… nada. Pero ambos jóvenes mantenían la esperanza de que con el tiempo nuevos sentimientos se pudiesen presentar, ya que la mente es muy poderosa, tanto para olvidar como para amar. Aferrándose a esa esperanza mantuvieron fijo su abrazo hasta que se les agotaron los músculos… pero cuando eso ocurrió ya no había moros por los alrededores.
En el momento que Len abrazó el cuerpo de Gumi, Rin sintió una punzada sobre su pecho, y mientras más tiempo permanecían abrazados, más se propagaba el leve dolor, hasta que Rin no pudo soportar seguir observándolos. Corrió, y corrió, y no se detuvo hasta que estuvo muy lejos de aquel lugar. En el momento en el que Rin se detuvo debido a que sus piernas ya no le daban más para seguir corriendo, ni sus pulmones podían resistirlo más, recién se detuvo a analizar el lugar en donde se encontraba. "¿Cómo rayos llegué aquí?" se preguntó dentro del amplio gimnasio de la escuela, en el cual se llevaban a cabo las practicas de basketball, y el cual se encontraba completamente vacío, haciéndose presente el eco de los pasos de la adolescente. "Jeje… realmente no me di cuenta… no me… no…" pensó Rin al momento que se le armaba un gran nudo en la garganta, el cual no pudo aguantar mucho tiempo, y estalló en llanto, luego se dejar caer su cuerpo en el suelo, seguido de el fuerte y estruendoso sonido de un golpe que provenía de su puño contra el brillante piso del gimnasio, provocando un eco en todos los rincones, además de un notable enrojecimiento de su mano, seguido por una leve hinchazón. Rin no podía articular palabra, su llanto era desesperado, tanto que apenas le permitía respirar. Lágrimas brotaban incesablemente de su enrojecido rostro, su llanto era muy audible, dejando de lado la acústica del lugar.
- Len… -logró pronunciar entre sollozos y lágrimas.
Intentó pronunciar una vez más su nombre, pero el nudo de su garganta se lo había impedido. Pequeñas lagunas saladas habían aparecido en el suelo, producto de un lamentable y tormentoso diluvio.
Una vez que Rin se hubo desahogado y su llanto se había controlado un poco, más sin mostrar indicios de detenerse, comenzó a pensar. Tanto fue el impacto de ver a Len con otra chica, porque Rin realmente nunca se había imaginado a su hermano gemelo con alguien más, ni siquiera había pensado que esa posibilidad existía, por lo que lo que acababa de ver la pilló completamente desprevenida. Len era su gemelo… era suyo… nunca se había imaginado que algún día le llegase a pertenecer a alguien más… ¿Qué sería de ella sin Len? ¿Qué sería de ella si Len la dejara sola, por estar acompañado de otra muchacha? Definitivamente Rin no quería pensar en la opción de compartir a la persona más importante para ella en el mundo… pero… ¿Qué sería de ella si Len llegase a amar a otra chica aún más que a ella? ¿Qué sería de Rin… sin el amor de Len? Esa simple idea la hizo gritar, gritó lo más fuerte que pudo y lo más intenso que le daban sus pulmones. Gritó tan fuerte y por tanto rato que escuchaba más de un eco devolverse a sus oídos. Gritó aún con lágrimas en el rostro y con los ojos cerrados, apoyando sus manos contra el suelo.
Rin quería a Len para ella sola, no quería que nadie tocase un pelo de su rubia cabeza. Todo, todo le pertenecía, hasta la última de sus pestañas le pertenecía a ella. Pero, por mucho que desease llevarse a Len lejos, no había nada que pudiese hacer… más que intentar de que nadie, ni mucho menos el mismo Len, lo notase. Quería hacer todo lo posible para que nadie lo apartase de su lado, pero todo lo que podía hacer la hermana gemela hacia la frustrante suma de cero. Rin acababa de caer en la cuenta de que ellos no podían estar para siempre juntos, que algún día se separarían, de que Len haría su vida por su lado, tendría una novia, se casaría y formaría su propia familia, sin ella de por medio, cortando todo lazo que alguna vez habrían tenido juntos. Lágrimas volvieron a brotar, pero esta vez eran lágrimas silenciosas, sumidas en una profunda y auténtica tristeza. Si tan solo pudiese eliminar a esa futura novia del mapa, si tan solo estuviese permitido que Rin le arrebatara ese prestigioso lugar en el corazón de Len, ella no podría pedirle nada más a nadie… No le importaba en absoluto lo que sucediese con ella mientras pudiese permanecer a su lado, no le importaba si Len la tratase como trapo o incluso la golpeara, ya que no podría pedir más que poder estar con él. "Debo de estar loca…" pensó Rin con una triste sonrisa. "Debo de estar muy mal de la cabeza, por pensar cosas así… por pensar de este modo… Aunque sé que es imposible, sin importar el precio que estuviese dispuesta a pagar, nunca podré estar con Len para siempre…" pensó consciente del pecado al que se estaba enfrentando con el pensamiento. "Si tan sólo fuese el precio del pecado, lo aceptaría sin dudar, pero no es algo que me incumba solo a mi… Len… él no se puede enterar… no se puede enterar de nada… mi pecado… no puedo permitir que lo alcance, no puedo permitir que llegue a él… no puedo permitir que lo vea" se propuso Rin secándose sus lágrimas y levantándose por fin del suelo.
En el momento en el que Gumi dejó caer las páginas que sostenía y las reemplazó por la ancha espalda de un chico un tanto menor, las pupilas de Gakupo se contrajeron, haciendo que sus ojos se asimilaran a los de un gato, sus dedos y su cuello se paralizaron, la saliva que se había acumulado en su boca durante los segundos que había permanecido inmóvil fue digerida en un sonido audible, una gota de sudor caía de su frente. "No puede… ser" pensó Gakupo aún con sus párpados dilatados. El frágil y delicado cuerpo de Gumi estaba atrapado entre un par de descuidados brazos, y por voluntad propia. Gumi abrazaba al lobo creyéndolo una blanca oveja. Si el cuerpo de Gakupo no se hubiese paralizado, de seguro ese atrevido muchacho de secundaria se encontraría sangrando en el piso. Para tranquilidad de Gakupo, existía ese obstáculo que impidió llevar a cabo su impulso homicida, definitivamente no estaba bien que un profesor moliera a golpes a un alumno, por mucho que se lo mereciera por tocar una flor tan delicada con tanta osadía, esa bella flor que él había observado florecer, desde que era un tierno capullo. Pero, aunque le pesara a Gakupo, al parecer aquella flor no le pertenecía, por mucho que sintiese lo contrario. A los profesores no se les permite siquiera observar flores, pese a que esa flor tan especial capturara su mirada incluso antes de convertirse en profesor, sin siquiera haberlo notado.
Gakupo se alejó de aquel lugar, olvidándose por completo de su soda, antes de que sus deseos carnales volvieran a aparecer. Se fue caminando tranquilamente, sin levantar sospechas, con las manos en los bolsillos, mientras que el centro de su reciente espionaje seguía en el mismo cuadro. Acto seguido, sacó su teléfono de su bolsillo y comenzó a textear: "Y, ¿Lo pensaste? Vamos Luka, no te voy a comer, es una simple película para recordar viejos tiempos, además, seguimos siendo amigos, ¿No?" y luego presionó "Enviar" Dio un suspiro mientras se dirigía a ningún lugar en específico. "¿Realmente estará bien esto?" pensó levantando la mirada hacia el cielo.
El sonido de un casi imperceptible grito a lo lejos provocó que Len abriese los ojos, con una confundida y preocupada expresión.
- ¿Escuchaste eso? –preguntó Len sin separar su abrazo.
- ¿Qué cosa? –preguntó a su vez Gumi despertando de sus pensamientos.
- …Nada –dijo Len al momento que se separaba de Gumi sin soltarla por completo.
"Recién me pareció… haber oído la voz de Rin" pensó Len al momento que tomaba una de las manos de Gumi disponiéndose a salir a dar un paseo tomados de la mano, idea a la que Gumi pareció corresponder, un poco preocupada pero sin reflejarlo en su expresión, la cual seguía seria al igual que la de Len mientras se dirigían hacia el exterior, dejando completamente olvidadas las partituras de su canción.
Ok, debo admitir ke en un principio, antes de escribirlo, no le tenía mucha fe a este capítulo, pero cuando acabé de escribirlo me sacó una lágrima… eske simplemente me emocioné, está todo patas para arriba… quedó la embarrada… está todo mal T-T también tengo ke admitir ke la versión de magnet de Gumi y de Len es una de mis favoritas &hearts&
Saeko Cross: Feliz cumpleaños! :D felices 15 disfruta muuucho esta edad, ke a mi juicio es una de las mejores :3 (en realidad, siempre la edad ke tienes ahora es la mejor :D) emm... respecto el lemmon, tendrás ke esperar un poco n_n' pero prometo no decepcionarte, es muuucho lemon (6) xDDDDD i bueno, a mí tampoco me agrada mucho el lukaxgak, pero (independientemente ke a la mayoria del fandom le guste) en este fic juega un papel fundamental, por eso los puse como pareja en su juventud... chan!
aahh! Cómo acabará todo esto? Lo sabrán en el próximo capítulo, que se titula: "Retroceso"
Aahh, la vida de una banana oscila entre el botón "review this chapter" y la flojera de muchos… solo para ke lo sepan xD
Hasta el próximo viernes~ n_n
