No voy a actualizar hasta dentro de una semana, puesto que me voy de vacaciones a la Sierra, un lugar frío, que de seguro me dará ideas para continuar la historia, espero disculpen las molestias por favor, y al mismo tiempo agradezco a todos los que están leyendo esto.
-Capítulo-
Recogió el farol, sin embargo no tenía ninguna intención de ir a ver que sucedía con lo que sea que haya entrado, tenía miedo, que ironía, el héroe que enfrentó al mismísimo demonio tenía miedo de un molesto ruido que escuchó en su hogar, pero había que admitir que todo lo que le estaba pasando lo estaba perturbando mas que cualquier calabozo, monstruo o situación que le haya ocurrido antes, casi se aferró al farol, pero lamentablemente fue impulsado por la curiosidad, cruel tentación...
Se levantó de su lugar y se dirigió al "primer piso" caminando lentamente y con extremo cuidado, la luz de su farol le daba un brillo tenue y mas oscuro que claro a su hogar, el cual era cada vez menos identificable para el, todo estaba resultando confuso para el, su dolor de cabeza volvió, pero esta vez mas fuerte, con su mano derecha se sujeto la frente y casi sin darse cuenta estaba en el "primer piso", todo débilmente iluminado, cuando observó todo el sonido de aleteo sonó por un instante, provenía de su sótano, esa pequeña habitación en el subsuelo a la que ni siquiera la luz del sol no llegaba, en ese momento no lo dudó, fue como recuperar el coraje por un instante, "estaba en su casa", ¿Por qué habría que tener miedo?, fue caminando con paso firme al sótano, "llegó" , empezó a bajar las escaleras con cuidado, puesto que al tener una mano ocupada con el farol podía tener un accidente para nada deseado, dentro observó como la luz del farol cubría la habitación de forma mas leve aún, quizás se le estaba acabando el aceite, aunque recuerda haberla tenido bien cargada, de todas formas se da prisa y empieza a caminar, la luz iluminaba bien el cuarto, aunque una imagen no esperada hizo presencia en el lugar, sobre su espejo, detrás de aquel cofre, le pareció observar por un segundo una especie de búho, grande y de color marrón oscuro y 2 plumas en medio de sus ojos, o algo por el estilo, esa imagen extraña solo habrá durado un segundo, y quizás no era en su hogar, sino en la mente de el, se fijó en su reflejo brindado por el espejo, daba miedo, su reflejo iluminado débilmente por la luz del farol, aunque quizás lo que mas miedo le daba era ver como su reflejo estaba sumido en la oscuridad, sin pensarlo se había puesto a divagar en un segundo, sea lo que fuere, no estaba aquí, decidió salir de ese lugar, se volteó y se dirigió a las escaleras, las subió y una vez mas estaba allí, pero algo extraño pasaba.
El aire estaba denso, parecía empujarlo contra el piso, como que si lo estuviera hundiendo, a lo mejor estar en el sótano lo fatigó, esa sensación parecía volverse cada vez peor, decidió ir a su cama para descansar, pero lentamente esta sensación se convirtió en otra mas pesada, no hay palabras con la cual expresarla, fue caminando hacia las escaleras que lo llevarían a su cama, pero sus pasos se entorpecieron, cayó al piso arrodillado.
-Te has encontrado con un terrible destino ¿verdad?- Escuchó Link, pero esta voz parecía estar susurrándole al oído mientras el estaba mirando el suelo arrodillado, sin embargo trató de levantar la mirada como cuando entraba en el crepúsculo , así mismo cuando una incesante pelea de voluntad surgía dentro de su ser, abría sus ojos, dejando ver un odio profundo a todo lo que le estaba pasando, todo a su alrededor parecía estar cayéndose en pedazos, era como si esas 2 visiones estuvieran en una lucha por ocupar la visión de Link.
-¿Qué le habrá pasado?- Dijo el alcalde Bo con una mano en el mentón.
-Quizás tuvo un accidente y ya-Dijo Ilia de una forma un tanto desinteresada.
-Pero no habían muestras de forcejeo, ni de violencia en el o Epona- Replicó Bo aún pensativo.
-Es Link, estará bien- Dijo Ilia con una sonrisa.
Ambos estaban en su hogar, sentados en su pequeña sala, mirándose el uno al otro, todo estaba calmado, pero algo sonó en el aire como si fuera un trueno, algo había caído en el techo de sus hogares con demasiada fuerza, lo que alteró a padre e hija en su estadía.
-¿Qué fue eso?- Preguntó ingenuamente Bo, quien decidió salir a ver que era.
Abrió la puerta de su hogar y dio una mirada hacia fuera, lo que observó lo asombró de sobremanera, -¡Ilia quédate aquí!- Gritó, salió y cerró la puerta azotándola.
Apenas volvió a mirar y no había nada, nada que pudiera causar una reacción como la que tuvo, abrió la puerta y entró a su casa, sin duda quedaría avergonzado delante de su hija, quien ahora le brindaba una mirada de confusión absoluta.
-¿Qué fue eso?- Preguntó Ilia, haciendo una pequeña pausa al terminar de pronunciar cada palabra.
-No lo se- Dijo Bo quien con sus dos manos "sujetaba" su frente.
En ese instante Ilia trató de salir a ver que era pero el alcalde le "ordenó" irse a su cuarto con ademanes.
Algo está libre por la aldea de Ordon.
-Fin del capítulo-
Eso es todo por ahora, hasta luego, Dios les Bendiga.
