Holaa! Ke tal estuvo su semana? n_n espero ke bien, aki les traigo un very especial cap de los gemelos :) Y esto es lo que hace Ai-sama en su fin de semana, tipear los extensos capítulos que le kedan de este fanfic que están escritos en su cuaderno especial mientras devora una caja de pokys xD (los amo :3)

u.u debo decirles ke este fic ya está llegando a su fin, asike espero ke disfruten este capítulo muuuucho :D i de paso, debo decir ADVERTENCIA! : lemmon! X3 xD eso n_n no les kito más tiempo asíke adelante, no se olviden de dejarme sus opiniones :D


Capítulo 13: Una llamada telefónica

La chica rubia tenía un libro entre sus manos, mientras que a su lado estaba su hermano gemelo recostado viendo la televisión. Aquella oscurecida tarde de domingo, como ambos habían tomado ya un baño, pasaban el rato en la sala de estar. Él estaba tan tranquilo, con su largo cabello suelto sobre sus hombros, mientras que ella apenas se podía concentrar en su lectura. Lo que había ocurrido el día anterior no podía dejarla tranquila. Len había tenido una cita, por más que había intentado disimularlo. Rin no era tonta, además, lo había oído hablar por teléfono en su habitación arreglando el encuentro. "De seguro es esa chica de preparatoria del coro…" pensaba Rin angustiada. En ese momento, el inesperado sonido del teléfono la distrajo, más apenas alerto a Len.

- Rin, ¿puedes contestar tú? –le pidió perezosamente su hermano.

Ella dio un suspiro antes de cerrar su libro y levantarse del sofá para responder al teléfono.

- Hola, residencia Kagamine, ¿con quién hablo? –preguntó Rin al momento que activaba el altavoz.

- Ah, hola, soy Gumi… ¿Está Len? –dijo una voz a través del teléfono.

Al momento que Len escuchó la voz de Gumi, una sonrisa se asomó sobre su rostro, y abandonó su perezosa posición levantándose energéticamente para contestarle a su amiga. Pero Rin, al reconocer la voz de la muchacha colgó el teléfono de forma precipitada en un estruendoso y seco sonido.

- ¡Rin! ¿Por qué has hecho eso? –preguntó Len molesto.

- ¡¿Quién es ella? –gritó Rin con la cabeza agachada, con su mano aún sobre el auricular.

Len abrió los ojos como platos por la sorpresa, pero se sorprendió aún más al ver lágrimas asomarse sobre el rostro de su hermana.

- ¡¿Qué relación tienes con ella? ¡¿Por qué no me respondes? –insistió enfurecida.

- R-Rin… -pronunció Len con la preocupación sobre el rostro, sin abandonar su sorpresa- Estás llorando…

Recién en ese momento, Rin cayó en la cuenta de su llanto.

- ¿Acaso no me dijiste… que nunca me abandonarías?... Aquella vez… -susurró secándose sus lágrimas.

Len se acercó a ella a paso pausado. Cuando la alcanzó, levantó su rostro desde su mentón para encontrarse con sus ojos, que al momento de mirarle derramaron otra lágrima.

- Y mantengo mi promesa –pronunció Len firmemente con seriedad.

"Dios santo, lo quiero tanto…" pensó Rin derramando otra lágrima, la cual Len secó de su rostro, el cual había eliminado todo rastro de rabia, pero reflejaba angustia.

- No te preocupes, no hay absolutamente nada entre nosotros…

"Soy un idiota…" pensó Len. "¿Por qué habría de preocuparse? Somos hermanos…". Pero a él realmente le gustaría que así fuese… Pero, si Rin no se preocupaba por eso… entonces, ¿por qué lloraba? "Quiero decírselo… quiero que sepa que ella para mi es…" "Pero no puedo, es mi propio hermano" concluyó Rin en su mente con angustia. "Él no debe saberlo…" "Sino ella podía alejarse de mí…" "¿Quizás cómo reaccionaría?... Definitivamente…" "No puede saberlo… pero…" "Quiero decírselo" pensaron ambos gemelos. Sin siquiera notarlo, mientras vagaban sin rumbo en sus complementarios pensamientos, ambos sostenían las manos del otro, mirándose fijamente a los ojos, con un nudo en la garganta… "Estoy atrapada" "En un romance imposible". Las manos de Len lentamente atraparon el rostro de Rin, mientras que ella agarraba sus muñecas.

El tiempo se había detenido, ese momento se hizo eterno, sumergidos en los ojos del otro, con un sentimiento abrazador y a la vez doloroso. Len acariciaba el rostro de su gemela con los pulgares, mientras que ella apretaba más y más sus antebrazos, ambos con la preocupación sobre sus rostros. Ellos no podían confesar los sentimientos de su amor prohibido, mucho menos con palabras, pero si de alguna forma… podían dejar de contenerse más, ya que tanto daño les provocaba. Pero todos esos pensamientos quedaron en el aire cuando concretaron un profundo pero delicado beso, que provenía por parte de ambos. Ninguno de los dos aguantaba más, aquel fruto prohibido los llevaba tentando hace bastante tiempo, lo deseaban… lo habían estado deseando durante tanto tiempo, no podían seguir conteniéndose, ni por su propio bien… Pero la sorpresa los invadió a ambos al ser correspondido su prohibido beso. Se separaron bruscamente buscando respuesta sobre los ojos del otro, al momento que se dieron cuenta de que ambos poseían la misma duda al tener la misma reacción.

- Len… -pronunció Rin conmovida, quien sentía que ardía su corazón.

- Rin, ¿tú también…?

Pero al darse cuenta de que ambos compartían el mismo sentimiento imperdonable volvieron a unir sus labios en un beso fogoso, abrazando sus cuerpos con desesperación, dificultando aún más la capacidad de respiración y aumentando la necesidad del aire. Pero eso no importaba, nada de eso importaba, sólo pensaban en poseer más y más al otro, a pesar de ser algo que no estaba permitido. Esos labios que tanto habían anhelado, ese suave tacto que siempre habían imaginado, ese fuerte reloj que golpeaba incesablemente sus pechos con rudeza, esa desbordante pasión que se transmitían al otro. Cada vez se abrazaban con más fuerza, impidiendo que nada los separase. Jugaban con fuego, pero ya no podían vivir sin él, habían caído en la dependencia de aquella llama, por mucho que los quemase no podían vivir sin ese calor, a pesar de que apostaban sus almas en ese juego.

Al separarse de su beso, las respiraciones de ambos estaba excesivamente agitada, ambos poseían sus rostros sonrojados.

- Len, te quiero tanto… Len… -pronunció ella entre jadeos.

- Rin… por tanto tiempo… -dejó el rubio la frase inconclusa.

- ¡Pero no podía! Sabía que debía alejarte de mi mente…

- Alejarte de mi corazón…

- ¡Pero no pude! ¡No pude intentar alejarme de ti!

- No pude evitar este sentimiento.

- Nunca podría perdonarme…

- Si te llegase a perder…

- Yo moriría sin ti…

- Rin…

- ¡Len…!

- ¡Te amo! –pronunciaron ambos a la vez, mientras volvía a unir sus labios en un húmedo e intenso beso, el cual duró años.

Negaban a separarse, aun sin poder respirar, no querían separarse del otro, sentían que morirían si lo hiciesen. Cada vez que cambiaban su cabeza se posición aprovechaban de dar un breve respiro, sin separar sus labios. Len sujetaba la cabeza de su hermana, entrelazando sus dedos con su rubio cabello. Rin sujetaba su cuello, su rostro, su espalda sobre sus hombros…

- Te amo… ¡Te amo! –suspiró Len entre su beso.

Rin aprovechó el momento que Len abrió su boca para introducir su lengua dentro de ella, una vez que había recuperado el aliento. No quería parar… no podía parar. Necesitaba de Len, como si fuese una droga. Pero por mucho que se besasen, al parecer, aun así no era suficiente.

- Todo… lo quiero todo… -susurró Rin, al momento que Len desviaba sus labios hacia su cuello, provocando que se estremeciera.

Rin levantó su rostro para darle mayor acceso a su gemelo. Un gemido se escapó de sus labios cuando sintió su lengua sobre su cuello, lo que volvió al adolescente loco. Se aferró aún más de ella, y comenzó a marcar territorio sobre la blanca piel de su cuello, descendiendo por la clavícula, dirigiéndose a sus hombros, deslizando sus ropas a través de estos. Rin soltó un breve y profundo suspiro al sentir los dedos de Len sobre sus hombros, seguidos de su húmeda lengua con breves chupetones que dejaban su piel enrojecida. Rin apretó sus dedos sobre su espalda al sentir el tacto… Pero a pesar de que eso le encantaba… seguía siendo insuficiente. Levantó el rostro de Len con ambas manos y volvió a besar sus labios con ardor y pasión. Él sabía lo que le estaba pidiendo con aquel excitante beso, por lo que levantó a su gemela entre sus brazos, y se dirigió a la habitación que alguna vez perteneció a sus padres. Depositó a su hermana sobre la vasta cama con suavidad.

- Nunca te dejaré ir… -pronunció con seriedad mirándola a los ojos.

- No lo hagas nunca… -le rogó Rin volviendo a besarlo con pasión.

Aunque las puertas del infierno se abriesen en ese preciso momento, jamás, jamás se separarían. Aunque la salvación se les concediese con la condición de que detuviese todo en ese mismo instante, Len no se alejaría nunca de su hermana, ya que ni entrar diez veces en el paraíso se comparaba con el amor que sentía por ella. Ni Rin tampoco iba a permitírselo, no podía soportar la idea de separarse de su amado y deseado gemelo. Quería fundir sus almas en ese mágico momento. "Rin… si te toco, ya no habrá vuelta atrás…" "No me importa lo que me pase, porque tú eres lo más importante para mí… por favor, dime que esto no es un error…". Ambos se comunicaban casi por telepatía, comprendían perfectamente lo que el otro estaba sintiendo.

- Por favor… no pares… -susurró Rin.

Pero aunque Len quisiese parar, nunca podría, ya que se atraían como dos imanes, ya no había vuelta atrás… Aunque fuese raro, inmoral y anti-ético, solo importaban ellos dos en ese momento, y la roja manzana que compartían con amor, fundiéndose sus lenguas en el otro.

Len comenzó un suave y lento trayecto sobre una de las piernas de Rin, las que estaban descubiertas a causa de la corta y blanca camisa de dormir de seda que usaba, sin despegar sus labios. Rin se estremeció levemente, pegándose más a su hermano. Él, con los ojos cerrados aún negándose a separarse de su beso, pasó su mano sobre sus caderas y la tomó por la espalda, acercándola más su cuerpo al suyo. Ese simple contacto ponía a la chica nerviosa, y más aún con sus bragas descubiertas. Aunque Len mantenía aún sus ojos cerrados, ella estaba consciente de que los volvería a abrir y la miraría, por lo que intentó prolongar su beso lo que más pudo.

Pero para Len simplemente besarse no era lo que planeaba, ni era mucho menos suficiente, y eso era más que obvio. El calor de sus cuerpos se hizo evidente mediante el sudor, la humedad presente en sus labios se había propagado por la mayor parte de su piel, tanto en la de Rin como la de Len.

Len intentó separarse de los labios de Rin para llegar un poco más lejos, pero ella se lo impidió, negándose a dejarlo ir. Tanto tiempo soñando y deseando de forma inconsciente, e incluso imaginado en varias ocasiones, el dulce tacto de sus labios, y ahora que por fin podía sentirlo no iba a permitir que se lo arrebataran, no al menos hasta quedar satisfecha, aunque bien sabía que nunca se iba a cansar del delicioso sabor de los labios de Len.

Él se desconcertó un poco por el impedimento impuesto por su gemela, pero luego sonrió para sus adentros al darse cuenta de que ella le pedía más de él. Si es que ella quería aún seguir sintiendo aquello, no se imaginaba como llegaría a reaccionar más adelante, con lo que sabía que vendría a continuación…

Len intentó hacerla ceder, deslizando suavemente la mano que se encontraba sobre su espalda de forma muy lenta. Al notar que aún se negaba a separarse de sus labios, procedió a acariciar con la otra mano, haciendo un lente recorrido subiendo por sus piernas. Rin se sonrojó de sobremanera, pero no se separo ni un milímetro de su boca. "¿Así que aún no es suficiente?" pensó Len mientras planeaba su próximo movimiento, el cual comenzó desde la piel de la suave espalda de su hermana acercándose cada vez más a su parte frontal, pasando por su plano vientre, subiendo lentamente.

Rin no podía más con su sonrojo, su corazón daba golpes cada vez más y más fuertes a medida que subía la traviesa mano de Len. "Oh no…" pensó avergonzada al notar que su mano no se detenía a pesar de estar llegando a ese lugar. Len se encontraba realmente divertido, disfrutando de las inocentes reacciones de su hermana mientras la torturaba lentamente con las yemas de sus dedos. Rin se encontraba completamente nerviosa, pero su vergüenza le impedía acabar con el prolongado beso, hasta que un gemido que se escapó de sus labios la obligó a separarse bruscamente de su boca cuando sintió el suave tacto de la mano de Len sobre uno de sus senos. Al rubio le agradó mucho la última reacción que presentó la muchacha, por lo que siguió acariciando esa área, primero con suavidad, luego con más vehemencia, aumentando también la intensidad de sus reacciones mientras realizaba dicha tarea.

Mientras Rin emitía leves gemidos, Len comenzó a levantar la camisa de dormir con su mano libre, la cual se encontraba sobre una de sus piernas, deslizando lentamente la suave tela para descubrir sus pechos. Rin arqueó las cejas en una expresión de preocupación junto con su indisimulado rubor al descubrir el propósito de Len, mientras que su vergüenza aún se negaba a desaparecer. Agarró con una de sus manos el otro extremo de su vestido, impidiéndole a Len continuar con su acción, quien al encontrar obstáculo la miró con expresión confundida. Rin, al encontrarse con sus ojos, incómodamente desvió la mirada parpadeando múltiples veces, son su rostro completamente sonrojado. Len soltó una breve risita y se inclinó hacia su oreja, la cual comenzó a lamer suavemente con malicia, provocando la distracción de su gemela junto con una serie de gemidos. Mientras ella aún seguía aturdida, él continuó con el trayecto de la prenda, rozando además su cuerpo, deslizándola con sus dedos con suma delicadeza. Rin aún no había alcanzado a reaccionar frente al más reciente movimiento de Len, pero cuando se dio cuenta de que había caído en su pequeña trampa ya era demasiado tarde, ya que al segundo siguiente sus pechos se habían descubierto por completo. Len se detuvo a observarlos, paralizándose completamente, con sus párpados más abiertos de lo normal y con un ligero brillo sobre sus ojos, sin pasar por alto el sonrojo de su rostro. "Es realmente hermosa" pensaba mientras aún la observaba con admiración. Rin se comenzó a preocupar por la reacción de su hermano, sobre todo porque habían transcurrido varios segundos y aún permanecía inmóvil. "Oh no… De seguro está pensando que son muy pequeños" pensó con preocupación sonrojándose aún más. "Estúpido cuerpo subdesarrollado" se lamentó en su mente mientras le lanzaba una lamentable mirada de vergüenza a su gemelo. Len soltó otra risita al ver el sonrojado rostro de Rin con tanta ternura.

- ¿De qué te avergüenzas tanto? –Preguntó con una dulce sonrisa- te he visto muchas veces desnuda.

- Sí, pero antes éramos niños –se excusó Rin resoplando- Además… n-no han crecido mucho desde entonces…

- ¿De qué estás hablando? A mí me parece que han crecido bastante.

- No tanto como me gustaría… -pronunció Rin con decepción.

- Creo que son del tamaño ideal –concluyó Len sonrojándose- Son definitivamente perfectos –dijo mientras se inclinaba para besar brevemente sus labios con ternura- Eres bellísima…

Rin le mostró una dulce sonrisa en respuesta, eliminando todo tipo de resistencia cuando Len se deshizo de una vez por todas de su molesto vestido, incluso levantando los brazos para facilitárselo un poco. Cuando Len lanzó la prenda lejos, Rin volvió a apoderarse de sus labios en un beso lleno de amor. Mientras seguían besándose con dulzura, Len comenzó a deshacerse de su prenda superior, al momento que Rin lo ayudaba, separando sus labios únicamente para deshacerse de la prenda por completo. Cuando los pechos de Rin se pusieron en contacto con el torso desnudo de Len, el adolescente sintió que sus pulmones no tenían límite de aire en la profunda inhalación que realizó en ese momento, su corazón latía a mil por hora y con tanta fuerza que Rin podía sentir los intensos golpes sobre su propio pecho. Rin besó sus labios con mayor intensidad, completamente conmovida al sentir los latidos de su hermano golpear con ternura incesablemente sobre su corazón, mientras pasaba los brazos sobre sus hombros, atrayéndolo más a sí misma. Len no se quedó atrás, y abrazó a su hermana acariciando su desnuda espalda, mientras que su corazón se negaba a callar dentro de su pecho.

Luego de bastante rato de estarse besando, separaron sus labios más sin acabar su beso por completo. Len bajó la mirada hacia los pechos de Rin, sonriendo sonrojado al volver a encontrarse con sus ojos. Comenzó a bajar su cabeza lentamente, tratando de mantener la mirada con su gemela, mientras su sonrojo aumentaba a medida que descendía. Se quedó frente a sus senos observándolos con detención, contemplando su perfecta redondez… era la primera vez que veía los pechos de una chica tan de cerca; y no eran los pechos de una chica común, sino los de su preciada hermana gemela. Sus pequeños y rosados pezones le daban cierto brillo, como la fresa a un pastel, haciéndolos parecer más apetitosos. Len quería tocarlos… pero más que eso, quería saborearlos. Redondeó con sus dedos ambos pezones masajeándolos circularmente, y se inclinó sobre uno para saborearlo con la punta de su lengua, provocando que Rin gimiese. Luego comenzó a lamerlo con toda su lengua, cubriendo la zona por completo, sin desatender el otro, el cual era estimulado por sus mágicos dedos. En cuanto acabó con uno, siguió con el otro, invirtiendo los papeles de sus dedos con su lengua. La respiración de Rin ya se había vuelto pesada, sin dejar de lado los gemidos que se le escapaban por sus labios. Aquella caricia se sentía demasiado placentera. Mientras Len se ocupaba de sus senos, ella acariciaba su cabeza, entrelazando sus dedos entre su largo y revoltoso cabello rubio, provocándole una sensación muy agradable al adolescente.

Una vez que los pezones de Rin se volvieron completamente duros, Len comenzó a pellizcarlos con intensidad, induciendo pequeños mordiscos. La adolescente ya comenzaba a sentir los apretones que producía su intimidad, lo que evidenciaba que se estaba excitando. Comenzó a gemir con mayor frecuencia, incitando a Len a realizar su próximo movimiento, ya que él ansiaba oírlos con mayor intensidad y un poco más subidos de tono. Subió la mirada para encontrarse con la encendida mirada de su gemela, y se acercó a su rostro para iniciar una batalla de lenguas sin concretarse en un beso, entre ardientes lamidas y chupetones. Rin comenzó a deslizar los pantalones de Len, los cuales cedieron con suma facilidad, dejándolo únicamente en ropa interior, al igual que a Rin a excepción de su ausente sujetador.

Sin acabar su juego de lenguas, Len deslizó una de sus manos a lo largo de una de las piernas de Rin, subiendo por fuera, luego por dentro, acercándose más y más a su latiente intimidad a medida que subía con suma suavidad. El primer contacto fue provocado por dos dedos de Len, que se movían de forma como si estuviera tocando un bajo, de manera superficial y leve sobre la húmeda prenda.

Un sorprendido gemido fue el culpable de la derrota de Rin en la batalla, permitiéndole a la lengua de Len introducirse en su boca, mientras que sus traviesos dedos se encargaban de deshacerse de la prenda deslizándola a través de sus piernas. Rin se sonrojó al notar que su ropa interior se encontraba a la altura de sus rodillas, pero su siguiente reacción no podía ser sino un espasmo de placer cuando uno de los dedos de Len se adentró en su intimidad con suavidad. Al ver su positiva respuesta, Len decidió arriesgarse más, y comenzó a masajear con su dedo pulgar su clítoris de forma circular, provocando que se erectara de forma inmediata y que aumentara el líquido que emanaba de su interior, facilitando aún más la movilidad de su dedo y la entrada de un segundo. Comenzó a acariciarla de la misma forma que lo había hecho anteriormente sobre sus paños menores, descubriendo cada rincón de su interior mientras que sus dedos se empapaban, tanto como hasta el punto de que el líquido se escurría por sus dedos hacia el exterior. Rin comenzaba a gritar de placer, no podía disimular su excitación, ya que era más que evidente. Len podía sentir las contracciones que ejercía el interior de Rin sobre sus dedos, que se movían ahora de forma que imitaban una penetración, entrando y saliendo una y otra vez por su abertura, escurriéndose su líquido por sus muslos y empapando las sábanas con su esencia.

Len se deshizo de una vez por todas de las bragas de Rin para poder abrir sus piernas dejándola completamente desnuda. Rin no había alcanzado a reaccionar para el momento que Len sostenía sus rodillas abriéndolas de par en par. Sus mejillas se tornaron de una tonalidad rojiza debido a la vergüenza, mientras que el líquido no se dejaba de escurrir. Len comenzó a acercarse lentamente a su intimidad, subiendo a través de sus piernas mientras deslizaba su lengua, dejando rojizas marcas sobre sus muslos, sin dejar de mirarla a la cara, estudiando cada una de sus expresiones. Sonrió con malicia al notar su apenada pero excitada expresión, mientras que se detenía a pocos centímetros de su entrada. La impaciencia se había hecho presente en la chica, provocando que aumentara la frecuencia de sus pulsaciones y la abundante salida de su líquido, mientras que Len la olfateaba aún con su maliciosa sonrisa sobre sus labios. Cerró sus ojos, gozoso de torturarla mientras sonreía, la expresión apenada de Rin se había vuelto desesperada. Len lamía la parte más superior de sus piernas, sin tocas su intimidad, cosa que a Rin la impacientaba aún más, tanto hasta el punto de emitir un sonido de quejido. Len soltó una breve y complacida risita.

- ¿De qué te estás quejando, hermanita? -preguntó de forma musical.

- Le~n –protestó en un quejido.

- Si te sigues quejando sin decirme nada, me iré a dormir a mi cuarto –amenazó Len poco serio.

- ¡No! –gritó Rin precipitadamente.

- Entonces dime, ¿qué es lo que quieres?

- Sabes bien… qué es lo que quiero…

- Y tú sabes bien que no te dejaría ni aunque me lo pidieses –dijo con una traviesa sonrisa.

Dicho aquello, Len se acercó a su entrada y puso su boca en contacto con su abertura, saboreando su abundante y dulce néctar, al momento que Rin dejó escapar un fuerte chillido mientras arrugaba las sábanas con sus dedos.

- Len… ¡Len! Ah… ¡Ah! Le-en… ¡Ah, Len! ¡LEN! –gemía Rin incesablemente sintiendo los movimientos de su lengua en su interior.

Len sentía las múltiples contracciones que se producían sobre su lengua, la cual exploraba todo el interior de su vagina, provocando que ella gritara repetidamente su nombre, como él tanto lo había deseado. Rin se sentía en los cielos, era la primera vez que sentía algo de esa magnitud, y estaba feliz de que aquellas deliciosas sensaciones las provocara su indebidamente amado y deseado hermano gemelo. Pero también quería hacerlo sentir en el paraíso, también quería hacerlo gritar su nombre en un tono lleno de placer, también quería hacerlo estremecerse y excitarse irremediablemente.

Tomó su rostro, el cual se encontraba en su entrepierna, con ambas manos, obligándolo a encontrarse con su mirada. El rostro de Len se encontraba completamente empapado hasta la nariz, por tanto cuando se encontró con los ojos de Rin se lamió los labios con ardor. Rin también se lamió los labios, pero en signo de querer lamer los suyos, lo que Len comprendió perfectamente y se inclinó sobre ella, acomodándose entre sus piernas, para besar sus labios con pasión. Rin sentía el duro miembro de Len sobre su intimidad, separado únicamente por la negra ropa interior del muchacho. "Has caído perfectamente en mi trampa" pensó Rin al momento que deslizaba una de sus manos por debajo de la prenda, agarrando el erecto miembro, provocando que Len gritara de placer en un intenso gemido. Rin sonrió maliciosamente, y en un ingenioso movimiento se colocó sobre Len y continuó masturbándolo, primero con suavidad, luego con más violencia, provocando que se intensificaran sus gemidos de placer. La prenda ya comenzaba a ser realmente molesta, así que Rin comenzó a deslizarla con disposición a deshacerse de ella. "Oh no…" pensó Len envuelto en el placer mientras se dejaba a la vista su grande y bien erecto miembro a causa de su excitación. Rin abrió los ojos de sobremanera al notar el increíble largo de éste y, una vez que se deshizo por completo de la prenda, procedió a agarrarlo con ambas manos, masajeándolo hasta la punta, provocando un gruñido cada vez que llegaba hasta ella. Un excitado gemido acompañado de un sonrojo se escapó de los labios de Len cuando sintió la punta de la lengua de Rin sobre la punta de su tenso miembro. Rin sonrió satisfecha ante tal positiva reacción, y decidió llegar más lejos, ya que ella también quería oírlo pronunciar su nombre. Rodeó con su lengua toda la punta de su miembro, mientras estudiaba su rostro. Len apretaba los puños mientras hacía grandes esfuerzos para mantener el control, lo que le fue completamente imposible cuando Rin metió todo su pene dentro de su boca, lamiéndolo primero con suavidad, luego frenéticamente. Len no podía resistirse más, comenzó a dar gritos de placer mientras acercaba la cabeza de Rin aún más a su miembro. La saliva de Rin se escurría sobre sus testículos, mientras que succionaba con velocidad y violencia, cosa que estaba enloqueciendo irremediablemente al adolescente. Len hervía, todo su cuerpo hervía, en especial la zona que Rin estaba succionando, su visión se comenzaba a nublar, gemidos se escapaban uno tras otro involuntariamente…

- ¡Ah! ¡Ah! ¡Rin! ¡Aahh! ¡RIN! –gemía a gritos de forma involuntaria.

Rin mantenía los ojos cerrados concentrada en su tarea, pero su movilidad disminuyó considerablemente a causa de la excesiva presión ejercida por las manos de Len sobre su cabeza, seguido de una espesa sustancia de una intensa temperatura que inundó su garganta, obligándola a tragar gran parte de ella, más sin poder evitar que se escurriera por las comisuras de sus labios. Cuando aquel líquido dejó de salir, Rin se separó de su miembro para encontrarse con un jadeante Len derrotado y extasiado por la reciente descarga de placer. Se acercó a él y besó sus labios, colocándose sobre él un poco más arriba de su miembro. Len, luego de lamer sus labios cayó en la cuenta de que Rin se encontraba sobre su barriga con las piernas abiertas, con su húmeda intimidad directamente en contacto con su cuerpo. La lujuria se apoderó de su ser, y en un rápido movimiento se colocó sobre Rin, recuperando en un abrir y cerrar de ojos energía de forma inmediata, acorralándola debajo de su cuerpo, agarrando sus manos mientras ella entrelazaba sus dedos, acomodado perfectamente entre sus piernas y con su miembro a pocos centímetros de su entrada. La miró fijamente antes de continuar, a lo que Rin respondió con una sonrisa mientras respiraba agitadamente. Len le sonrió de vuelta, jadeando a su vez, y puso en contacto sus gametos. Comenzó a adentrarse lentamente en Rin, quien ya había comenzado a gemir a partir del primer contacto. Len no se quedó atrás, el sonido de su placer también se hizo presente en la habitación. Ambos gemelos se sorprendieron un tanto al encontrar obstáculo y se miraron a los ojos. Rin sonrió mientras asentía lentamente con la cabeza, y entonces, Len aplicó más fuerza para eliminar la obstrucción uniendo su frente con la de su hermana. La chica cerró los ojos con fuerza, las lágrimas se comenzaron a hacer presentes cuando Len logró romper la barrera, seguido por el rojo fluido que se escurrió sobre las sábanas. Rin tenía la mandíbula contraída mientras apretaba las manos de Len con fuerza, un sollozo se le escapó de manera inevitable.

- ¡Rin! Discúlpame… ¿Te duele mucho?

Rin sonrió adolorida.

- ¿Por qué te disculpas? Estoy bien.

- ¿Estás segura? –insistió Len preocupado.

- Estoy perfectamente, no podía estar mejor, ya que estoy sólo contigo, Len…

Len le sonrió conmovido y se inclinó sobre sus labios para besarla con ternura, luego continuó adentrándose en ella sin obstáculo alguno. Cuando logró adentrarse por completo, comenzó a moverse en su interior lentamente, luego con mayor vehemencia. Rin a su vez también comenzó a moverse, encontrando su ritmo, el cual no tardó en sincronizarse con los movimientos de Len, volviéndose perfectamente coordinado. Encajaban en el otro a la perfección. Len comenzó a dar pequeños saltos sobre Rin, aumentando el placer de la pequeña, quien apretaba con fuerza sus manos mientras sus gritos y gemidos prevalecían de manera constante. Len rugía al sentir las contracciones de Rin junto con sus gritos de placer, comenzó a moverse más rápido y con cada vez más fuerza. Rin no podía más, ya estaba muy cerca de su límite…

- ¡Ah! ¡Len! ¡Len! –gimió mientras su vista se había empañado de placer.

Múltiples espasmos e incesantes contracciones apretaban el miembro de Len, quien al sentir tanta estimulación de las paredes uterinas de Rin debido a su orgasmo tampoco pudo contenerse más, y una oleada de su ardiente elixir inundó el interior de la adolescente. Ambos se sintieron en el mismísimo paraíso al llegar juntos al clímax, era una sensación inexplicable, extraordinariamente placentera, y que habían compartido juntos.

Antes de separar su coito, volvieron a besarse con ternura luego de tanta pasión. Len cayó sobre la almohada verdaderamente exhausto, jadeando al igual que su hermana, luchando para poder regular su respiración, mientras que sus cuerpos se encontraban completamente empapados de sudor. Cuando por fin pudieron controlar sus respiraciones, Rin lo miró y le sonrió. Len le sonrió a la vez y ambos rieron brevemente. Luego, Rin se acurrucó sobre el pecho de Len mientras él los cubría a ambos con las sábanas, luego abrazó a su desnuda gemela.

- Realmente te amo –dijo Rin cerrando los ojos.

- Yo te amo más –respondió Len besando su frente.

- Je, no creo que eso sea posible…

Hubo una leve pausa mientras seguían abrazados.

- ¿Len?

-¿Si?

- ¿Podemos faltar mañana al instituto?

Len soltó una tierna carcajada.

- Yo creo que sí –respondió con una sonrisa.

- Que bien… -pronunció en un susurro antes de quedarse profundamente dormida entre los brazos de su desnudo hermano gemelo.

- Buenas noches, mi linda princesa… -susurró Len a pesar de haber notado que Rin ya había sido vencida por el sueño, cayendo él a su vez profundamente dormido junto al calor del cuerpo de su hermana y amante.


Nyaaaa~ nwn esté ha sido el lemmon más excitante y tierno a la vez que pude haber escrito :3 o almenos eso creo yo, adoro que al ser tan jóvenes aprendan juntos n_n aaaawwww twincest! ^-^ ojalá les haya gustado tanto como a mi me ha gustado escribirlo n_n en todo caso, lamento haber sobre-explotado la palabra "prohibido" pero de vdd fue necesario, no había otra palabra que pudiese reemplazarle sin quitarle el peso que conllevaba (o almenos ningunas que se me haya ocurrido luego de meditarlo bastante u.u xD)

Tengo un anuncio que darles :D por si no han leído mi profile durante la semana (que es lo más probable xD) les aviso que ya subí el video del mix de las versiones de magnet que había comentado en capítulos anteriores n_n no durá más de dos minutos, asike no duden en verlo y decirme si les gustó o no :D de todos modos les dejo aki el link (aunque es más complicado porke hay que borrarle los espacios, pero de todos modos está el video y el canal nuevo en mi profile, para efectos más rápidos :D) : http : / www . youtube . com / watch?v=-EdZPwQLxqA

Taadaaa! n_n ojalá les haya gustado, si lo vieron pliiiiiiiis háganmelo saber, nada me haría más feliz que saber sus opiniones n_n

Querida una lectora llamada Cristy: primero que nada, adoro los piratas! Asike no dudes que pasaré a leer tu fic nuevo n_n espero haberte dejado satisfecha con este capítulo de los gemelos (el cual me tardé años en traspasar al compu D:) que es súper largo :D y bueno, muchas gracias tu comentario, me alegra que te haya gustado mi cap anterior a pesar de que no te guste el yuri :3 Y muchiiiiiiisimas gracias por tu review en mi fic "El Plan de Miku" no sabes lo feliz que me hizo que mi historia hubiese repercutido en tu mente durante todo tu día, ni lo feliz que me hizo que te hubiese emocionado tanto hasta el punto de derramar miles de lágrimas :) aunque encuentro un poco extraño que hayas encontrado hermoso un fic tan sádico como este xDD, pero no te preocupes, entiendo tu punto xD Una vez más, gracias :)

Lucía: n_n! primero que nada tengo una aclaración muy importante que hacerte… ADORO que me escribas comentarios largos! n_n no vuelvas a pensar que me aburres, es tooooodo lo contrario, haces que se me llene el vacío de la depresión por recibir pocos reviews ;o; xDD ignora eso último :B No puedo estar más de acuerdo contigo respecto a Miku, quizás porque la pintan como chica perfecta es que le tengo cierto resentimiento (además de odiarla a muerte cuando se interesa por mi querido Len ¬¬) (mejor dicho el Len de Rin, porke si Len no es de Rin (siendo hermanos) no es de NADIE XD) por eso me carga que los emparejen, además de que no se ve bien estéticamente que Miku siendo mayor tenga un interés romántico en un chico de 14 años, por muy seme que se presente en la situación xD Gracias por decirme que escribo tan bien TwT realmente significa mucho para mí :3 y no me agradezcas por lo de las actualizaciones y cosas por el estilo, en absoluto, recuerda que escribo para ti n_n La que debería decir WOW soy yo! Es increíble que una chica del otro lado del mundo siga mi historia! Y me que deje reviews tan hermosos TwT el internet y vocaloid nos une a todos~ xDD DE VERDAD HABÍAS LEIDO TODAS MIS HISTORIAS? *O*! kyaaa! n_n eso me emociona increíblemente! :3 porke no me habías dejado un review? D: así me hubiese hecho saber de antemano x3 nyaaaa~ me alegra muuucho saber eso :D WOW, pasé por tu página, y recuerdo que lo primero que hize fue abrir casi todas las animaciones en distintas pestañas de una, y una mezcla de sonidos terroríficos con mensajes subliminares se dejaron oír en mis parlantes ( me jodi de susto xDDDDDDD) pero luego comprendí mi error xD realmente las veo y creo que se ven muy difíciles de hacer o_o y se mueven tan rápido! :D eso es shokeante y allucinate a la vez, como una droga alucinógena xDD (ignórame, aveces me hiperventilo y comienzo a hablar muchas incoherencias xDD) a propósito, amé tu personaje, lo encontré muy moe! n_n recapitulando todo… MUCHAS GRACIAS POR SER MI FAN Nº1! (me hace mucha ilusión tener una fan! nwn) Espero que te haya gustado este cap de los gemelos Kagamine n_n hasta la prox semana :3

OOOOOKKK, dirigiéndome ahora a toda la gente (XD) que les sucede? Porke se has desmotivado con los reviews? D: vamos vamos! X3 mi interés de conocer sus opiniones no ha desaparecido! Asike ojalá sus reviews tampoco desaparezcan! De paso con sus opiniones, críticas, mejoras, etc… dejen su opinión acerca del video (léanle la descripción ;) ) n_n y bueno, ni crean que eso ha sido todo el lemmon que habrá en este fic (rie malévolamente) o_o … :B asike no se pierdan el próximo capítulo que se titula: "Indiferencia" (u.u) Les recuerdo que muero por saber sus opiniones, asike superen su pereza y apreten "review this chapter" :D También les recuerdo que nunca es tarde para dejar por primera vez un review :)

Hasta el próximo viernes y tengan una bonita semana~

n_n