Volteó inmediatamente a ver que ocurría, el impacto fue grande al observar como una figura encapuchada de negro muy conocida por el estaba detrás suyo, sin embargo, no podía observar su rostro, y eso hacía que empezara a dudar de si en verdad fuera ella.
-Esto no puede ser real, esto es...- Pensó Link, la seguridad de que lo que ocurría era real o imaginario estaba en duda, tenía la espada, sintió el miedo... olió la muerte..., algo andaba mal con el, no parecía aceptarlo, aun habiendo hecho todo eso.
La figura encapuchada levantó la mirada, y Link pudo observar como un esqueleto de cabeza deforme estaba mirándolo fijamente, sus ojos tenían un brillo naranja, era mucho mas tenue que el que produjo Lobo Dorado cuando asesinó al extraño individuo, -Li...li...li- Se escuchaba proviniendo del extraño ser, sin embargo no parecía realizar ningún movimiento con su huesos maxilares, fue cuando un gran abultamiento se mostró bajo la capucha, recorría todo su cuerpo y Link miraba con asco lo que estaba sucediendo, desde la boca de la calavera aparece una serpiente con rasgos humanos que aterraban, sin embargo, el miedo apenas empezaba.
-Tu eres como nosotros- Dijo la serpiente entre gruñidos y siseos, -Tenemos la misma espada levantada hacia nosotros... al mismo tiempo nuestra arma está apuntada hacia el mismo soldado- Añadió el horrible animal, sus facciones humanas hacían que Link se mareara con solo observarla, el que le estuviera hablando ya era demasiado aterrador, Link, se quiebra, ya no toleró mas, era demasiado para el, se estaba desmayando, si no fuera por que lágrimas recorrieron su rostro de forma dolorosa, empezó a sentir el terror, se arrodilla en el piso y llevando sus manos a su rostro, se escucha su llanto, empieza a dar varios respingos, uno tras otro, se sujeta el cabello con fuerza, e instantáneamente todo pareció dar vueltas alrededor de el, todo se torna mas oscuro para Link, quien a cada momento sufría mas, así, hasta quedar inconsciente, con el rostro de la serpiente como última imagen que observó antes de caer dormido.
-En el bosque de Faron-
Link se levanta, estaba justamente en la entrada al templo del bosque, no era el mismo lugar en el que se había quedado, al tener ambos pies en el piso siente como todo parece desencajarse por un instante, todo se desarma, estaba realmente mareado y cerrar sus ojos solo le hacían marearse mas con la imagen de la Serpiente que había quedado gravada en su mente, desenfunda su espada, con tan solo tocar el mango sintió una diferencia, esta vez las espada parecía mas densa y pesada, la retira del lugar y se sienta bruscamente en el suelo, se dedica a observar la espada, y se da cuenta que mantiene la Espada Maestra, sin embargo su signo de la trifuerza estaba de color gris, mas específicamente el triángulo superior, parece como si le hubieran quitado el poder de la Diosa a ese fragmento triangular.
Link se sobó la cabeza con su mano derecha, dolía bastante, parecía como si le hubieran golpeado mientras "dormía", sin embargo, Lobo Dorado estuvo en la realidad, y no había hecho ningún acto de aparición en su "sueño", las cosas que ya parecían tener forma pierden ésta completamente de un instante a otra, no podía quitar de su cabeza la imagen de la serpiente, "Tu eres como nosotros", esas palabras y esa imagen se cruzaban en su mente de forma fría.
Curiosamente en el área en la que estaba había algo que disipaba la niebla, de alguna forma una especie de luz se hacía presente en medio del lugar, y ésta ahuyentaba al poderoso veneno, Link se adentró y observó como una fogata había sido hecha justamente con el objetivo de protegerlo, pero... ¿Quién sabía su ubicación en este momento?, no podía tener siquiera una idea de lo que en verdad ocurría, Lobo Dorado, esos seres, el Encapuchado, AMBOS encapuchados, todo era un castillo de naipes que era tumbado por el viento, y si este se ausentaba se presentaba un temblor, nada parecía encajar, Link decidió salir del lugar, y tomar rumbo a su casa, ya no puede continuar con eso, está cansado, pero tiene que buscar respuestas a esto, y cree saber donde puede encontrarlas, Link empieza a correr rápidamente a través del bosque, no quiere perder tiempo, no quiere volver a dormir, no quiere volver allí, no puede soportarlo.
Mientras corre, los rayos de luz del sol atraviesan las cavidades formadas entre las ramas, las hojas, y tronco de los mismo árboles, sin embargo todo el clima a su alrededor cambió de nuevo, esa sensación fría volvió a cubrirlo, sentía miedo, ¡sabía que el peligro le perseguía!, estaba consciente de ello, sigue su apresurado camino indispuesto a detenerse, su camino era perseguido con decisión y fortaleza, casi que podía sentir como el aliento de "eso" que le perseguía le extraía el alma, sin embargo no podía parar.
Los árboles se hacían mas familiares para el, reconoció la fuente de Faron en el camino, sin embargo no era momento para detenerse, entrando en esa especie de túnel podía sentir como si ese sentir viajara por las paredes, pero de ninguna forma voltearía a ver o se detendría, siguió su camino y llegó finalmente a la provincia de Ordon, donde reconoció la fuente en su apresurada jornada, el puente que solía asustar a algunos visitantes fue practicamente burlado con el Joven corriendo sobre el sin miedo alguno, o quizás con todo el miedo del mundo.
Y llegó a su hogar, la puerta se abría bruscamente y golpeaba fuertemente con la pared, empezó a mirar por todos lados como buscando algo, hasta que finalmente pareció encontrarlo, recogió una especie de bolsa muy grande ubicada en una silla, la abrió, y la observó vacía, inmediatamente empezó a buscar mas objetos, parecía muy asustado...
-Minutos después-
Link... aún apresurado caminaba en las afueras de su hogar con la bolsa en sus manos, esta vez se mostraba hinchada de objetos, lucía pesada, pero no era hora para enfocarse en cosas así, se dirigía hacia Epona, cuando finalmente estuvo junto a ella, puso la bolsa en su espalda, mas atrás de la silla de montar, se subió a ella y la empezó a golpear con sus pies para que se mueva, sin embargo sus golpes eran demasiado consistentes, demasiado fuertes... casi una agresión, ante esto, Epona reaccionó muy rápidamente, empezó a asustarse y a correr, Link movía las bridas del animal con gran destreza de manera que la orden llegaba inmediatamente y era obedecida a misma velocidad, solo quedó atrás la casa con la puerta abierta, solitaria, de nuevo.
Atravesaba una vez mas el bosque, esta vez era casi una fuga, ¿Dónde tendría que ir?, los rumores sobre la niebla... ¿Podrían tener una especie de vínculo con lo que ocurría?, ya casi salía en dirección a los campos de Hyrule, solo faltaba pasar al frente de la casa del único hombre que parecía no tenerle miedo a cosas extrañas e inusuales, sin embargo pudo verlo, el hombre yacía junto a su fogata, boca abajo, y un chapoteo de sangre se desplazaba hacia un lado, desde la parte superior de la cabeza, Link miró estupefacto por lo que estaba justo en frente, simplemente... no podía estar pasando.
Sin embargo, no se detuvo, continuó su marcha e incluso la aceleró mas, mientras dejaba atrás el cuerpo, bajaba la mirada y comprendía que solo era un réplica del héroe auténtico que una vez fue, mientras un frío de muerte recorría su cuerpo, comprendió que había dejado atrás a un amigo, por su cobardía, por su miedo, por si mismo.
Su travesía se continuaba en el estrecho sendero que conectaba a a Faron con los campos de Hyrule, y ya llegando a estos últimos, deteniéndose por un instante observó el cielo, estaba nublado, y se escuchaban los rayos y truenos retumbar entre las nubes, reanudó su recorrido, con Epona moviéndose a gran velocidad se pudo distinguir fácilmente a donde se dirigía : Kakariko, en el camino podía observar a lo lejos como el cartero mantenía la misma dirección que el, pero no le prestó mucha atención y lo pasó de muy cerca, casi sin importarle su seguridad, empezó a llover, las gotas golpeaban con fuerza, el héroe agachaba la mirada para evitar demasiadas molestias, mientras Epona mantenía cuidadosamente la ruta, como si hubiera un enlace entre ambos.
Ya estaba cerca, observaba a la distancia las puertas de la aldea, sin embargo la lluvia se había hecho mas fuerte, y las nubes de tormenta habían hecho que toda la tierra se tornara oscura, EPona atravesó las puertas rápidamente y ya estaban en su destino, Link ordenó a Epona disminuir su velocidad de un poderoso galope a un tenue trote, observó como la aldea se había convertido en una auténtica estructura fantasmal, no había persona alguna en fuera de las estructuras, era muy presumible que fuera por la tormenta, sin embargo parecía haber algo mas, Link dio una mirada rápida a los alrededores, y una vez mas golpeó a Epona para llevar una mayor velocidad, los golpes que daba parecían ser muy poco controlados, por los que casi llegaban a ser reconocidos como agresión.
Epona estaba en dirección a la montaña, el lugar donde lo había encontrado por segunda vez, pudo distinguir de entre los rayos y truenos unos pasos desde el portal que lo conduciría a su destino, estaba decidido a averiguar que ocurría, todo el camino parecía armarse justo en frente, y el estaría dispuesto a seguirlo, pero...
