Agradecimientos a todos los que siguen mi historia, especialmente a La Generala que ha resultado de gran apoyo en esto, estoy completamente abierto a críticas y dudas.

Niebla...

Adentrándose en lo montaña observaba niebla, ésta lo ahogaba, era asfixiante el hecho de verse rodeado por todo, confundido, afectado... muerto... de repente lleva sus manos a la cabeza, y grita, rompiendo todo silencio existente, con sus ojos cerrados con gran fuerza.

-¿?-

El caballo corría ágilmente, los cielos habían reemplazado el azul claro por un profundo gris, caían gotas de lluvia agresivamente, Link, con su mirada baja, abre los ojos muy intensamente, inmediatamente hala las bridas de Epona, haciéndola frenar muy bruscamente, mira todo a su alrededor, ¿estaba en el Prado de Hyrule?, todo lo que alcanzaba su vista era el pasto verde del suelo y niebla, espesa, profunda, pero, esto no está bien, no es correcto, la respiración de Epona estaba agitada, se inclina un poco hacia adelante desde y por el lado izquierdo, en un intento de observar su rostro, pero esta evade el contacto visual dirigiendo su mirada al otro extremo, Link adquirió un claro rostro de preocupación en su rostro, y retrocedió, trató de darle poca importancia y retrocedió, miró todo a su alrededor, la niebla molestaba demasiado la vista, no podía distinguir los senderos correctamente, sin embargo observaba que no existía irregularidad extrema como para no avanzar, de repente, y entre toda la niebla, hay una especie de iluminación, como si fuera alguien cargando un farol a lo lejos.

Golpeó nuevamente al caballo, y empezó a trotar en dirección a la tenue iluminación, lo suficientemente fuerte como para no ser cubierta en su totalidad por la niebla, pero demasiado débil como para iluminar gran parte de lo que le rodeaba, sin embargo, Epona solo trotó por unos cuantos segundos, se detuvo nuevamente, sacudió la cabeza muy rápidamente por un instante, Link solo le miró con tristeza, solamente tristeza... bajó de Epona, y comenzó a buscar algo en la bolsa de viaje que había traído consigo, sin tardarse mucho retira el farol con la mano izquierda, cierra la bolsa de viaje y se acerca a la cabeza de Epona.

-Todo está en orden... volveré- Murmuró Link, mientras acariciaba el cuello de Epona con suavidad, aún mientras ésta le evadía, desde su bolsillo saca una botella de vidrio delgada y llena de aceite, el cual es introducido en el Farol, a continuación Link guarda la botella en el mismo bolsillo del que la sacó, enciende su farol, y empieza a correr entre la niebla en dirección de la débil luz que parecía perdida en este laberinto sin paredes -¡Hey!- Grita, pero parecía que la niebla y el ambiente consumían cualquier sonido, su grito no llegó muy lejos, y esa iluminación parecía, una ilusión, como si desapareciera momentáneamente, para luego volver, y así continuó por varios segundos, aunque eran periodos muy cortos, para Link eran periodos de inquietud, ¿Acaso esa tenue iluminación volverá?.

Desde el grito su comportamiento cambió, la luz era mas irregular, su movimiento era mas rápido, a ese punto Link estaba agotado, se detuvo por unos segundos, apoyándose en sus rodillas respiraba profunda y agitadamente, girá su cabeza hacia atrás, solo para distinguir como Epona se había convertida en un diminuto trozo de niebla mas oscuro, podía distinguirla por ser la única existencia que todavía tenía movimiento en este oscuro lugar, justo tras mirarla volteó una vez mas y reanudó esa persecución, la luz esta vez se había detenido, ya no era lo mismo, estaba extremadamente quieta y no parecía constar de irregularidad alguna, entonces es cuando, acelera aún mas, su carrera, cada vez se acercaba mas a su objetivo, ya casi estaba justo en frente.

Pero cuando llega, lo único que observa es una Hiena, de esas hechas solo de hueso, pero ésta era diferente, parecía como si tuviera un gemelo parásito, pues tenía alrededor de seis patas, su rostro estaba deforme, entre sus fauces sostenía un farol de metal plateado, y la caja que emitía la luz era mas fina que el farol que el tenía, además emitía mas iluminación.

Link se acerca a la hiena y le extrae el Farol con suavidad, no atacaba, fue entonces cuando pasó de ella con los dos faroles en la mano, e intentó observar todo, pero, no podía, de repente una extraña sensación se apoderó a su pie derecho, a lo que Link dirigió su mirada muy rápidamente, lo que encontró fue como la hiena se había enganchado con sus fauces, Link dejó caer el farol viejo y envió sutilmente su mano al mango de su espada.

—Me lo das a cambio— Escuchó Link, la hiena había dejado de morderle para torpemente posar sus fauces encima del farol viejo, con una voz cansada, vieja, ya oxidada.

Link no podía creer lo que estaba ocurriendo, jamás les había escuchado hablar a estos seres, solo escuchaba esos alaridos de dolor cuando les mataba, pero, jamás... hablaron... -Si- Dijo Link muy débilmente y su voz fue casi inaudible.

Al instante la hiena agarró con debilidad el farol viejo y se fue caminando, torpe y lento, la deformidad no le permitía tener la misma movilidad que las otras hienas, Link miró el farol que se le fue entregado, en el estaba el mismo símbolo que tenía su espada, pero algo mas que el sonido de la hiena deforme venía desde la tierra, aparecieron, y miles de serpientes desde el suelo, todas lucían esas facciones humanas en su rostro, Link se puso pálido, se petrificó, y todas las serpientes empezaron a dirigirse contra el, aún con miedo, desenfundó su espada, y todos los seres huían apresurados, en este mundo de niebla, los demonios solo le tienen miedo a lo que se les parece.

Link cae al suelo de rodillas y el sufrimiento que sintió al convertirse en lobo le invadía, solo que más agudo, más profundo.

Sus grito colmaban el aire a su alrededor, su sufrimiento opaca a la misma niebla, de repente todo el paisaje a su alrededor se estremeció, la tierra tembló, volteó hacia atrás muy rápidamente para observar lo que ocurría, algo le había hecho inclinarse hacia ese lado, el farol plateado resplandecía con fuerza, pero todo se perturbó de nuevo cuando la tierra tembló una vez mas, algo se movía entre la niebla, algo grande, y podía ver su silueta negra a través de esa cortina de nada, finalmente, "eso" estaba muy cerca.

Desde la niebla, cayó justo frente a sus pies una especie de "pata", constaba de tres articulaciones, las cuales se distinguieron cuando esta se levantó, Link se alejó unos pasos, tenía que ver lo que estaba en frente de el, de repente otra pata golpea el suelo, esta vez varios metros a su derecha, sea lo que sea estaba justo encima de Link, se mostró, "rugiéndole" podía observar los colmillos de una araña, "sin darle tiempo a nada", Link se abalanzó contra ella en un intento de apuñalarla con su espada, pero el arma solo rebotó contra sus fauces sin brindar resultado alguno para cualquiera de los dos bandos, Link trató de golpearla con el farol, y desde el saltaron unas chispas que parecieron ser odiadas por la criatura, pues ésta se alejó muy bruscamente, de igual manera solo fue comezón en el lomo de la bestia, pues la tierra se estremeció mas fuerte aún, Link lo comprendió todo en un instante, no era oponente para eso.

Volteó y empezó a correr, conforme lo hacía la niebla se disipaba, dejando ver la oscuridad de un sendero rodeado por árboles viejos y altos, el camino era limpio, a excepción de una que otra piedra inmensa en el suelo, conforme continuaba el sendero cambiaba, tomaba una curva hacia un lado, y Link trataba de no caerse, escuchando la tierra temblar, y el extraño sonido que hacía la bestia con sus pinzas, cada vez todo se hacía mas oscuro, lo que iluminaba su paso era el farol y la esperanza de salir de esta situación, ¿vivo?, ¿muerto?, no importaba ahora mismo en donde estuviera, lo que ocurría, o como estaba en verdad el, pero, si esto era un sueño, no importaba lo que ocurriese.

Volteó y se detuvo, solo para tener un inapropiado lugar entre la boca del animal, que lo atrapó, ahora lo arrastraba y mordisqueaba conforme corría, ¡Pero lo perseguía a el!, ya no hay razón para tal persecución, volteó hacia el frente y podía observar como se adentraban mas en el bosque, mientras que los movimientos de pinzas de la araña eran mas frágiles en esos instantes, no podía distinguir exactamente las facciones de la araña, al voltear hacia ella observaba la inmensidad de su cuerpo en forme de una estela entre niebla, no tenía ojos, baja su mirada un poco y observo como las patas parecían quebrarse por cada paso en el que profundizaban mas en el lugar, la ceguera se convertía en una oscuridad plena y devastadora, era el vacío lo que aterraba, era la nada, ahora Link parecía estar muerto en vida, de repente la energía con la que se había dispuesto a pelear contra el ser se había transformado en un peso sobre sus extremidades, solo cierra los ojos, era igual que seguir observando, pues no ocurría nada, solo el camino seguía siendo recorrido, el sonido de las patas golpeando el suelo y la niebla que parecía consumir todo de si.

—Link, ¿no crees que todo está demasiado mal como para ser arreglado? —Dijo una voz femenina, pero era extraña, fuera de tono...

En ese instante Link golpeó el suelo con fuerza y abrió los ojos, el ser que hace unos instantes lo sujetaba había desaparecido, y el pobre Hylian terminaba revolcado en el suelo, había mucho polvo en los alrededores, y toda su túnica había sido ensuciada en ese momento.

Ya había estado en este lugar antes, era esa cueva con la fogata en el centro, pero ya no estaban los huesos en el suelo, solo una gran figura, pero de aspecto delgado detrás de la fogata, sus ojos fallaban, no podía observar bien, era como una opacidad ubicada justo delante de los ojos, se levantó y se esforzaba enormemente por mantener el equilibrio.

—¿No lo crees? —Preguntó de nuevo la figura detrás del fuego, sin embargo parecía que ésta se estuviera consumiendo entre las llamas, solo se podía observar una gran túnica negra, nada más, o al menos eso creía que era.

—¿Quién eres? —Reclamó Link, su voz se quebraba, estaba aterrado, no por el hecho de tener algo desconocido al frente, más bien, por no poderle enfrentar.

—Ya me conoces, piensa en eso, pero dime, ¿hay solución? —Preguntó nuevamente el ser, sea lo que fuere parecía ponerse hostil en su voz, sentía la fiereza y el enojo.

—¿A qué? —Preguntó Link nuevamente, confundido como era casi imposible estarlo.

—A lo que hicieron las capuchas, las capuchas con espadas de extremidades, y estrellas de ojos, a los seres con los que ya te has enfrentado demostrándonos tu lealtad y a los que te has apegado al tratar de conseguir siempre tu objetivo principal... —Respondió la voz, parecía quejarse de todos los actos de Link, era enojarse con él, quien tenía la más mínima idea de qué ocurría.

—Por favor... ya para... —Exclamó Link resignado, aunque tenía los ojos abiertos la perdición se notaba en su mirada, se sentía en su aliento y la sufría, debía sufrirla, dolor como no puede haber, de repente todo pareció ser llevado por el viento, todo paraba, sus ojos pudieron funcionar normalmente y la película que les mostraba era la del triste sendero en la montaña, todo terminó en un segundo, volteó aturdido, vigilando de que todo estuviera en orden, ya se estaba adaptando a éstas "películas" que se mostraban ya constantemente.

Mientras caminaba por el sendero en la montaña con la mirada en el suelo, trataba de reunir todo por lo que vivía, Lobo Dorado, esa serpiente, araña, la mujer, no tenía sentido, ¿capuchas?, ¿cuáles capuchas?.

—Muchacho... —Escuchó, una voz grave y un poco lenta, Link levanta la mirada y observa como un Goron que ya tenía los años encima estaba sentado justo al frente, —¿Tan viejo estoy que parezco una piedra más? —Preguntón con una sonrisa, Link solo sonrió, mueca que parecía perdida en la demencia, decidió seguir su camino, pero.

—Creo que tengo respuestas jovencito... —Añadió el goron anciano, pequeño y sentado donde estaba, tenía una gran cantidad de arrugas en su rostro, una túnica blanca lo cubría desde la cintura hacia abajo.

—¿A qué se refiere? —Preguntó Link, sorprendido y asustado, sentía que el individuo leía su mente y era completamente extraño que se le presentara así sin más.

—A... tu pesadilla... —Dijo lentamente el goron, de tal forma que hizo que Link se estremeciera justo donde estaba, —Cuando vuelva a pasar no mires atrás, solo enfoca tu mirada al frente, todo lo que ocurra, ignóralo, no trates de buscar respuesta, pues así como las preguntas son un laberinto, las respuestas lo serán, y eso suman dos laberintos jejeje —Añadió con muy buen ánimo.

—¿Por qué ocurre? —Preguntó Link, el anciano parecía saber lo que ocurría.

—Por que ya ocurrió antes, a todos los tuyos les ha pasado, y seguirá pasando, simplemente es algo que no se puede resistir con facilidad, ya está en parte escrito... —Respondió el goron, parecía tener dificultades al hablar en este instante.

—¿Qué puedo hacer? —Preguntó Link, en tono de pidiendo algo, no podía vivirlo y ya.

—Enfréntales, y la respuesta vendrá sola, alguien te va a ayudar próximamente... —Dijo orgulloso el Goron, estaba completamente seguro de sus palabras, seguro como era muy difícil estar en la realidad.

–¿Cómo puedo saber que todo empieza nuevamente? –Preguntó Link nuevamente, era su oportunidad de resolverlo todo.

–Querrás decir... ¿cuándo termina? –Preguntó el Goron con una sonrisa que resultaba casi maliciosa, de repente el dolor regresó nuevamente, Link se arrodilló en el suelo, cerraba sus ojos y se sujetaba la cabeza, ¡como quería arrancarla y terminar con todo!, pero pasó, todo pasó nuevamente, abrió los ojos y el Goron ya no estaba, se empezaron a escuchar pasos, muchos pasos detrás de el, estaba a punto de voltear, pero recordó las palabras del Goron, por lo que más quieras, NO MIRES ATRÁS.

Link empezó a correr, el camino que tenía enfrente había cambiado parcialmente, el color encendido de las piedras y del camino cambió a ser mucho mas débil, la niebla regresaba, pero era extraña, se movía con el, no cambiaba, "la niebla", estaba en sus ojos, comprender eso no ejerció cambio alguno en su toma de decisiones, pues seguía corriendo, hasta que esto terminara verdaderamente, el equipo actual presentaba un extraño cambio, la espada al chocar con la funda tenía un sonido muy extraño, como si solo fuera una lámina muy delgada, el plateado y elegante farol estaba encendido, su luz era lo suficientemente asfixiada como para que pudiera considerar que fuera eso lo que llamaba la atención, los pasos tras el parecían ser mas cercanos, no podían ser de caballo, eran de algo más pequeño, creía saber que era.

Sintió como si electricidad pasara a través de su cuerpo y calló en el suelo paralizado, lo único que observaba era la pared de piedra que estaba a su lado, casi sentía encima lo que lo estaba persiguiendo, pero un estruendo metálico colma el aire justo sobre su cabeza, los pasos que golpeaban la tierra hace unos segundos habían parado y justo al frente de sus ojos una gran hoja atravesaba el suelo, posteriormente una respiración profunda y constante perteneciente a quien le había salvado fue escuchada, Link solo podía escuchar, pues está paralizado y en este mundo el solo puede dejarse llevar.

—Fin del capítulo– – –

Espero que les haya gustado, Dios les Bendiga.