La realidad es solo otro trozo de la vida, al que llamamos estar despiertos o conscientes, a partir de esto no hay factor externo que cambie eso, a excepción del sueño, lo que pudo haber sido y lo que será.
–Las piezas convergen ahora mismo, tu…. –
Link caminaba con la "llave" siendo arrastrada por el estrecho túnel de piedra, sentía como ésta, en el suelo formaba un nuevo sendero a seguir, casi como si fueran hilos de lana en un laberinto seco y sin paredes, miraba a sus lados y no distinguía objeto alguno de importancia o rasgo característico que le indicara algo, una especie de brújula biológica hacía falta ahora mismo, no sabía donde estaba, o a donde se dirigía, solo avanzaba, y el farol no servía, no en estas circunstancias.
Si no fuera por la gran longitud del objeto, Link habría chocado sin más contra una pared en frente de él y casi invisible, cuando escuchó y sintió como el gran objeto recibió un mínimo impacto se detuvo rápidamente y abrió los ojos lo más que podía en un intento de captar una mínima partícula de luz... pero todo era un callejón sin salida solamente, hasta que volteó y miró admirado como del camino que había "arado" en el suelo surgía un pequeño riachuelo que llenaba esa fisura, lo observaba por que literalmente brillaba, con un tono verde azulado leve y relajante, el color se ubicaba en la superficie de sus ojos y la iluminación abarcó todo espacio cegándolo.
–Así que finalmente estás aquí… – Exclamó una figura, ahora en un espacio completamente blanco y el agua abarcaba casi hasta las rodillas, aunque no tenía dificultades para moverse, pues caminaba a varios metros de Link de un extremo a otro, vestía una capa, similar a la del sujeto que fue asesinado por Lobo Dorado en los bosques, sin embargo, algo era diferente en él, la túnica había sufrido más daños, presentaba más cortes y algunos hilos desatados, mientras caminaba hacía girar una hoja desde su brazo derecho 360 grados verticalmente, sus manos no eran visibles, eran solo la hoja que emitía un sonido muy extraño conforme cortaba el aire.
–Faltan…. – Casi susurró el individuo, en un microsegundo se había transportado hasta estar justo en frente de Link, quien inmediatamente desenfundó su espada, pero antes de que intentara realizar el ataque, el ser realizó un salto hacia atrás mientras admiraba a Link, ahora con otra espada surgiendo del brazo izquierdo.
–En verdad lo crees… – Añadió –En verdad crees que todo es real… – Esta vez saltó hacia Link con las espadas en lo alto, Link interpuso su escudo e inmediatamente trató de estocar al ser, ahora que estaba vulnerable y poseía su estómago al alcance, sin embargo, desapareció nuevamente, Link miró inquietamente a sus alrededores tratando de encontrarle, y a la distancia la figura se acercaba corriendo torpemente, pero su cuerpo cambiaba, cada vez se hacía más prominente, sin embargo Link atacó sin miedo, asestando varios golpes en los brazos que eran quienes más se deformaban.
–Yo te mostraré la verdad… – Escuchó Link, mientras su enemigo desaparecía una vez más, causando que su voz se tornará en un eco insistente en todo el ambiente.
Ahora aparecía otra figura, esta vez una mujer con vestido largo pero con cortes, se distinguía un cabello muy claro, una piel gris, y un iris rojo en sus ojos, se acercaba con brazos extendidos, Link realizó una estocada rápida y un desgarrador grito se escuchó por parte de la mujer antes de que desapareciera nuevamente, en su ausencia, una especie de llanto se escuchaba desde el cielo y Link dedicó unos segundos de atención antes de que la otra figura realizara acto de presencia.
Esta vez era una especia de réplica de Link, aunque no poseía prenda alguna en la parte superior de su cuerpo, mostrando una gran variedad de signos tallados en su cuerpo, pero el que más destacaba era uno de la Trifuerza que ocupaba todo su abdomen, se acercaba corriendo sin arma alguno en sus manos, éstas además de vacías estaban literalmente hechas pedazos, solo habían huesos cubiertos por un poco de carne.
Link realizó cortes horizontales que hicieron titubear al ser, pero inmediatamente se sujetó de Link, quien no podía evitar mirarle a los ojos, y encontrar dentro de ellos una muy profunda pesadilla….
Alejó su espada y con gran fuerza la clavó en el triángulo superior de la trifuerza, el ser emitió un gruñido de dolor y se alejó de un salto, apartando la espada con lo que quedaba de su mano.
–La verdad… es que no hay una salida… – Dijo el "Link" entre gruñidos, acomodaba su postura completamente recta y se volteaba, empezando a caminar lejos hasta que ya no representaba un riesgo latente…
Pero su figura se desvaneció en el horizonte y desde el "cielo" empezaron a mostrarse pequeños puntos negros, hasta que aparcaron toda sección visible, y casi sin que lo notara… Link ya estaba en el pasillo oscuro, en sus manos el objeto pesado quemaba, esto hizo que Link lo dejase caer, momento en el que un fuerte estruendo rebotaba contra las paredes del pasillo, Link miró sus manos, "jugó" con sus pies… no se sentía como él mismo... la estructura en la que se encontraba temblaba y pequeños trozos de ladrillos empezaban a caer desde las paredes, Link abandonó la pieza y decidió regresar en sus pasos corriendo, hasta que el sonido de la puerta abrirse le permitió salirse de allí y distinguir como la gigante mano de piedra que aparcaba una gran parte del cuarto central se estaba desmoronando en trozos y el "stalfos" ya no estaba en las cercanías.
Mientras tanto en las entrañas del cuarto infinito la bestia formada de fibras, golpeaba con furia las paredes…
Link solo bajó la mirada completamente desanimado, la espada se deslizaba de sus manos, y cuando su filo golpeó el suelo se emitió un sonido agudo, como el grito de ayuda de un individuo o el llanto de un niño caído… la trifuerza grabada en el mango de esa espada resaltaba, su vista se nublaba con solo el brillo de ese símbolo tratando de disipar las tinieblas que empezaron a arrastrar a Link al suelo, y todo, fue completamente oscuro.
—Tranquilízate… está respirando… — Decía una voz femenina pero un poco gruesa, no necesariamente tosca o indelicada.
—¿En serio crees que el moriría así sin más? — Respondió otra voz, esta parecía quejarse de lo que sea que estuvieran juzgando.
Link poco a poco abrió los ojos, solo para observar como su amiga de la infancia en Ordon estaba soltando lágrimas sobre su hombro.
—Aun si le atacaran, él se defendería… — Habló el hombre delgado y de ojos pequeños, que a nivel de Link (Del suelo) se ubicaba detrás de los hombros de la jovencita. —¡Espera, mira! — Añadió brincando de sobresalto, Link observó como Ilia levantaba la mirada y le observaba directamente, provocando un silencio funesto en el aire.
—¡Link! Gritó emocionada Ilia mientras saltaba encima abrazándolo y evitando que sea capaz de levantarse.
—¡Ilia! —Exclamó Link mientras observaba asombrado los alrededores, o al menos, lo intentaba, Ilia, llevaba sobre sus hombros una especie de capa café que limitaba su visión al mismo tiempo que su respiración normal.
—¡Lo matarás, Ilia, ESPERA! — Dijo la mujer de moderadas proporciones junto al hombre, al mismo tiempo que le sujetaba los brazos a la jovencita para impedir tal maño acto por parte de ella… solo capricho.
—Tenemos que llevarlo rápido a la aldea, corre mucho riesgo aquí… — Dijo Ilia sentándose y tirando de Link, por lo que lo sentaba de igual manera.
—¿De qué? — Habló Link levemente, casi susurrando.
—Algo está merodeando la aldea, Rusl fue atacado y ahora… debes verlo por ti mismo, Link — Habló Ilia, aun sujetando los brazos de Link, quien ahora estaba confundido con todo lo que había ocurrido en la aldea mientras no estaba.
Al levantarse, con la ayuda de Ilia, Link notó como el hombre tenía una espada, pero no cualquiera, era una que Rusl mismo habría forjado, reconocía el material del mango con clara facilidad, sin embargo, el hombre tenía problemas para empuñarla correctamente, el viaje de regreso a Ordon fue como una especie de huída o escape en un juego del escondido, con los ojos inquietos en cada árbol y piedra y esa sensación de llegar a ser atrapado y devorado en cualquier instante, pero no era eso lo que más atacaba a Link, era la idea de que no tenía confianza por parte de los ciudadanos, se suponía, que él tendría que ser capaza de enfrentar al monstruo que les acechaba, se suponía que él era un héroe, y no debían tener miedo con él cerca, sin embargo, ya no era capaz de notar eso en las miradas de los habitantes, era como si de repente fuera el normal Link de siempre, ya no el salvador de todo Hyrule, parecían… olvidados de esos momentos.
Al estar en la entrada observó Link como los aldeanos pasaron por alto su casa y cuando trató de dirigirse hacia ella…
—No, Link, es por acá… — Habló el hombre, casi tratando de sujetarlo y arrastrarlo hacia la aldea.
Solo le quedó abandonar el hogar que había sido suyo y seguir… la noche casi poseía el cielo en el momento en que su casa ya no fue visible para él…
En los interiores de la aldea todo se mostraba desértico y la pareja de adultos habían continuado su camino hacia la tienda, Link no había escuchado claramente, pero si había entendido una que otra palabra sobre compañía y ayuda, cuando la noche se encontró completa, Ilia, paralizada y sujeta del brazo de Link bajó la mirada.
—Desde que eso está en los bosques, Rusl ha estado allí, mi papá ha planeado sobre salir de aquí y buscar soporte en Kakariko, pero yo sugerí que correríamos mucho peligro al hacerlo, deberíamos ser más cuidadosos… — Habló en susurro, sentía como en cada palabra había un miedo inexplicable. —No debías estar allí, Link, por favor, sé más cuidadoso…— Añadió, y después de eso se dirigió corriendo hacia su casa, con su padre, el camino estaba abierto para él, inmediatamente se dirigió hasta la casa de su viejo amigo y maestro Rusl, allí…
Rusl estaba acostado en el sillón, los ojos cerrados y el brazo fuera, colgando.
No había rastro de su esposa o su hija en algún otro lado de la casa…
—¿Rusl? — Cuestionó Link, inmediatamente el hombre abrió sus ojos, fijos en su totalidad en el techo.
—Cuanto tiempo… Link… — Habló, pero su voz era demasiado débil, —Mis hijos y mi esposa, no están… no los busques… — Continuó, Link no era capaz de realizar un paso, y solo realizó uno atrás cuando algo se movió muy rápidamente en el techo. —No protegía a mi pueblo… no cumplí con mi deber… no hay remedio… — Concluyó, cerró los ojos nuevamente y su brazo seguía colgando, con un muy sutil movimiento pendular.
—¿Deber? — Pensó Link, esa frase…
—Una especie de Canción se realizaba en el exterior de la casa, Link solo volteó y salió, entre la oscuridad de su aldea notó como extrañas figuras estaban paradas sobre cada una de las casas, parecían espantapájaros, aunque solo consistieran en capuchas que bailaban al son del viento, el detalle está en que no se encontraban allí antes de entrar, la canción, era una especie de susurro ronco que provenía de esas extrañas figuras.
Link empezó a caminar en los alrededores de la aldea, con todas esas figuras enfocando la punta de la capucha hacia la dirección que él tomaba, atravesó caminando el pequeño riachuelo, el murmuro y la sensación de ser vigilado persistió hasta que llegó al borde del muelle donde los aldeanos pescaban, uno de los lugares preferidos del gato de la aldea…
A lo lejos y encima de uno de los postes de piedra clavados en el agua una extraña figura tomaba lugar con un tambaleante movimiento de extremidades superiores, Link desenfundó su espada y miró de manera desafiante a la figura, que después de un salto en el aire desapareció entre una corriente de viento que arrastraba pequeñas partículas de tierra, aunque no lo suficientes como para ser visibles fácilmente.
Un grito agudo abatió el aire, era la unión de diversos gritos de las estatuas extrañas sobre las casas, el sonido era insoportable, ¡¿Cómo resultaba posible que nadie lo escuchara? Link salió corriendo tapando sus oídos con sus manos violentamente y buscando con la mirada baja reconocer esos símbolos característicos que resultan como un mapa en ocasiones de emergencia, así llegó muy lejos, lo suficiente… el grito era disminuido debido a las formaciones rocosas entre su casa y el resto de la aldea.
Ahora mismo observaba el estrecho espacio hacia ella como si fuera un pasillo en llamas… no podía regresar.
De repente, detrás de él los árboles empezaron a emitir crujidos, todos lucían a punto de romperse, y de repente un mini temblor ataca la tierra inminentemente y una de las estatuas lucía delante de la escalera hacia la casa.
Link empezó a caminar, pero solo le miraba, no había alguna otra reacción, estaba seguro de eso debido a la diferente posición que adoptaba la capucha de la estatua, aunque las cosas no fueran lo suficientemente lógicas como para lidiar con ellas, por alguna razón algo había en su hogar… no puede estar aquí, no debe estar aquí.
Link salió corriendo a través del bosque, y antes de perderle en los estrechos, volteó una vez más a mirar la figura, y entre penumbras, fue capaz de observar una leve sonrisa en debajo de esa capucha.
Un incesante sonido como de tambor se hacía más fuerte conforme Link se alejaba más de la aldea y de su hogar, y de pronto justo al correr el puente se inició una persecución con una mancha oscura detrás, pero no era esa estatua… podía estar seguro de ello, al cruzar completamente el puente, éste empezó a caerse en pedazos que tomaron rumbo hacia el vacío abismal debajo.
I… todo es incomprensible… ¿no?
La oscuridad parecía perseguirle, su visión se opacaba más, era como si la luna estuviese siendo devorada poco a poco, y eso, le quitase el brillo, la luz guía desaparecía y Link empezó a gritar desgarradoramente.
Un solo segundo bastó para que se convirtiera en un lobo.
Solamente otro tomó para que el instante se repitiera, pero sin presencia de conversión a humano.
Inhumano… monstruoso, no hay palabras para describir un dolor tan intenso… era una especie de espasmo en el alma y la oscuridad crece….
O Comprender… se puede comprender… debe… hacerlo.
— ¡No! ¡Agh! — Grita Link conforme la oscuridad le atrapa…
Link, en su forma humana despierta dentro de 4 paredes con antorchas en sus esquinas, que le permitían reconocer una estructura vieja y seca de ladrillos apilados, pero lucía muy, muy fuerte, tras las paredes se pueden escuchar gritos de personas, choques de espadas y materiales metálicos y alaridos agónicos casi animales.
Las paredes lucen muy delgadas, aunque en verdad manifiesten una tenacidad indescriptible, la imagen de ese lugar solo dura un segundo, antes de que una por una las antorchas empiezan a consumirse y otro grito acompaña a Link en la oscuridad, su farol se enciende levemente, mostrándole un pasillo justo en frente de él, empieza a caminar sin dudar, sin embargo antes de internarse en el estrecho un fuerte golpe en sus pies lo tira al suelo, y ni siquiera de allí él fue capaz de observar que era lo que causaba la caída, se levantó rápidamente, y esta vez desenfundó la espada junto al farol, solo continuó con su camino.
Dentro podía observar como en las paredes a los lados unos rostros horribles se empezaban a tallar, como si fueran un desfile de razas deformes, Zoras, gorones, deku scrubs, y todos conservaban una leve tristeza en sus rostros, éstos aparcaban toda la atención de Link, el golpe de hace unos instantes, provocado o no por influencia viva, tomó segundo plano en las prioridades, Pero después empieza a escuchar como las paredes se mueven, como los ladrillos tiemblan y empiezan a desmoronarse en el suelo, un rugido acompaña el sonido de todo…
Link ilumina con el farol a sus espaldas y distingue con la poca luz una especie de tentáculos desde el cuarto que había abandonado, estaban moviéndose rápidamente hacia todos lados propinando latigazos al suelo y las paredes de las que provenían inclementemente, se acercan…
Link envaina su espada y empieza a correr a través del pasillo con el farol balanceándose, él es capaz de escuchar los tentáculos cortar el viento y romper la estructura que lo contenía, empiezan a adelantarse detrás de las paredes, y se cruzan como ramas de un bosque muerto en el camino, Link impone su brazo ante él y el ambiente y resiste los golpes que empiezan a cortar la ropa y atravesar las muñequeras protectoras, al mismo tiempo la sangre empieza a filtrarse del sitio herido, pero debía protegerse, no podía permitir que esos látigos arrancasen sus ojos y le decapitasen…
Una iluminación deja ciego a Link y todo el lugar cambia nuevamente.
Ahora el posee la visión de una inmensa calavera en medio de toda la luz, la cual empieza a ¿Envejecer?
—El pedazo está aquí… — Escuchó Link a su lado, y al mirar observó a Lobo Dorado en su forma "humana" sujetando la espada y el escudo y acercándose a la calavera, realizó unos pasos y se detuvo volteando hacia Link, con su espada señalaba a la calavera y su escudo lo mantenía bajo, como si fuera una especie de señal de respeto.
—¿Qué haces aquí? — Preguntó Link admirado de todo el lugar, pero no recibió respuesta alguna, solo Lobo Dorado señalando con su espada.
De pronto, Link una vez más sintió como si algo dentro de sí cambiara, pero en cuanto más tomaba presencia esa sensación, más notorio era el vacío restante, al mismo tiempo más difícil de interpretar las señales.
La estructura delante de ellos empezó a caer hacia el suelo, poco a poco, hasta que ningún pedazo estaba formando la estructura principal, y la luz empezaba a cegarle hasta que ya no existió respuesta o señal alguna de voluntad.
