DISCLAIMER: Los personajes de Boys Before Flowers son propiedad de la KBS. La historia es propiedad de Shattered tearsdrops, quien me dio su autorización para traducirla al español.
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Capturing the Casanova.
Capítulo 8. El misterioso desconocido.
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— Annyong hasaeyo —saludaba Ga Eul a los clientes que entraban en la franquicia de la panadería de veinticuatro horas donde ahora trabajaba el turno nocturno. Era su primer día en su nuevo trabajo y estaba dando su mejor esfuerzo.
Además de trabajar en la tienda de avena, había tomado otro trabajo a tiempo parcial como cajera en una panadería que extrañamente se llamaba "SoEul Sweets". Se dijo que el nombre debía ser "Seoul" como la capital de Corea del Sur, sin embargo, ya que el nombre de la panadería estaba escrito en inglés, la palabra "Seoul" tal vez había sido mal deletreada como "Soeul". (*)
Ya habían pasado cinco días desde la exhibición de Yi Jung. Ella y el hombre no habían estado en contacto desde entonces. Había estado contemplando la posibilidad de hacerle una visita al chico con el fin de devolverle su abrigo, pero decidió no hacerlo. Se había prometido a sí misma ignorarlo y pretender que no existía. Era la única cosa lógica por hacer. Era todo lo que podía hacer para evitar sufrir más. So Yi Jung estaba claramente fuera de su alcance. Así que debía dejar de soñar con él y ser realista.
— Mmmm… Quiero una docena de chocolates, por favor.
Un tipo que llevaba una gorra azul y lentes oscuros se paró frente a Ga Eul. A primera vista, ella no fue capaz de reconocer al hombre, pero éste claramente la reconoció. En sus labios se dibujó una animada sonrisa cuando Ga Eul le entregó la docena de chocolates. Él decidió no descubrirse tan fácilmente. Puede que lo hiciera en su segunda visita, pero por ahora, decidió que lo mejor era ser reservado y anónimo.
Cuando el chico estuvo fuera de la panadería, cruzó la calle y se paró delante de un pequeño café. Pensó durante un tiempo si entrar o no. Finalmente decidió que sus chocolates irían mejor con un vaso de chocolate caliente. Él era, después de todo, amante de las cosas dulces. Inesperadamente, otra figura familiar le llamó la atención. La sonrisa en sus labios sólo aumento a medida que su diversión se convirtió en una creciente necesidad de interrumpir esa dulce, dulce cosa.
"Ah… la dulce agonía del amor", pensó.
Consiguió su chocolate caliente con el dependiente y se acomodó en una mesa desde donde podía ver perfectamente al hombre que reconoció. Sacó su pequeña libreta y empezó a garabatear frases aleatorias e incoherentes. El hecho mismo de ser el único que sabía lo que estaba pasando entre dos personas de niveles muy diferentes lo hacía sentir… honrado. Era como si estuviera obligado a encontrar la conexión entre ellos… como si fuera el destino… Él siempre creyó que "una canción sobrevivía a todos los sermones en la memoria" y así, él pensó que era mejor preservar ese encuentro en una hermosa sonata.
Comenzó con la palabra… "Doushite"… en japonés, "¿Por qué?"
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So Yi Jung no había visto ni hablado con Ga Eul durante cuatro días luego de su exhibición. Le había enviado a "Jagiya" al día siguiente, pero no había recibido ni una sola palabra de ella. Ni siquiera un gracias. Lo que más le molestaba era que eso lo hacía sentirse agraviado. Había estado haciendo las cosas habituales durante cuatro días y había mantenido su reputación como playboy. Pero ninguna de las chicas con las que estuvo pareció satisfacer su gusto.
En el quinto día de no verla, y sintiéndose incapaz de aguantar más, So Yi Jung decidió buscar a Ga Eul y ver lo que ella estaba haciendo. La había estado observando desde que llegó a trabajar a la tienda de avena hasta que se fue a su segundo trabajo a tiempo parcial en la panadería. A decir verdad, se había sentido un poco molesto porque ella no lucía como si tuviera la necesidad de su compañía; a diferencia de él, que estaba comenzando a actuar como un acosador psicótico.
Suspiró y se recostó en su silla dentro del café frente a "Soeul Sweets". Se rió de sí mismo al darse cuenta de lo que había estado haciendo. Había permanecido sentado durante horas en esa cafetería. Las meseras le lanzaban miradas provocativas y él tenía que admitir que eran agradables a sus ojos, sin embargo, no estaba de humor para enrollarse. Lo había estado haciendo durante los últimos cuatro días y pensó que eso no era tan divertido como burlarse de Ga Eul.
Cuando el café cerró a las diez de la noche, Yi Jung se quedó parado entre las sombras. Intentaba obligarse a irse, pero pensando en Ga Eul y en cómo iba a ser capaz de volver a casa tan tarde en la noche, pensó que como ella era una chica sería totalmente inseguro. Así que, de nuevo, se vio obligado por su subconsciente a quedarse.
Al completar el turno de ocho horas, Ga Eul finalmente pudo salir de su trabajo a las tres de la madrugada. Era muy tarde y ella estaba sola, pero se convenció de que tendría que soportar ir tarde a casa con el fin de ganar suficiente dinero y ayudar con los gastos de su escuela. Después de todo, la educación no era una inversión barata. Sus padres se habían interesado en que ella asistiera a la escuela a pesar de no salir de las cuentas con el pequeño sueldo de su padre porque habían insistido que el único tesoro que podían darle realmente era la educación.
Ga Eul apretó el abrigo a su alrededor mientras caminaba por la calle de camino a casa. Las tres de la mañana no eran precisamente el momento más agradable para estar caminando solo, sobre todo para una chica como ella. Su padre había insistido en ir a recogerla, pero ella se negó tercamente, diciendo que tenía la edad suficiente para cuidar de sí misma. Había pensado en tomar un taxi, pero argumentó en contra que solamente gastaría su dinero. El transporte público tampoco era una opción ya que los autobuses no estaban disponibles durante las horas de la madrugada.
Ga Eul suspiró y decidió caminar. Solamente tenía que cruzar don intersecciones y dos cuadras para llegar a su casa. No era un camino muy largo si se movía lo suficientemente rápido. Sin embargo, a pesar de la valentía que había venido mostrando, estaba muy asustada. Agarró el aerosol que llevaba dentro de su bolsillo, era lo único que tenía que pudiera servirle como arma defensiva.
Finalmente tuvo que pasar por un callejón muy oscuro del que habían reportado elevados incidentes de robo y sí, también violación. Apretó más su agarre en el aerosol mientras seguía su camino. Tenía miedo así que decidió cerrar los ojos y caminar más rápido para no quedarse mucho tiempo por ahí.
Bueno, cerrar los ojos podría haber funcionado si no hubiese sido por el hecho de que al hacerlo no podía ver por donde caminaba. Finalmente se topó con algo. Personalmente, Ga Eul pensó que se trataba de una pared ya que era sólido y duro, pero cuando la pared de repente dejó escapar un gutural sonido de molestia se dio cuenta de que había chocado con una persona.
— Ahm… Mianhae…
Mal movimiento. Ella no debía de haber abierto la boca. Acababa de revelar que era, en realidad, una chica.
— ¿Eh? ¿Qué hace una mujer aquí a esta hora de la noche? —dijo el hombre con voz ronca y profundamente gruesa.
Ga Eul pudo oler el hedor del cigarro mezclado con el del alcohol. Eso sólo le dio más miedo. El hombre dio un paso firme, haciendo a Ga Eul retroceder. Podía sentir su corazón golpeando salvajemente dentro de su pecho cuando el miedo se apoderó de ella con fuerza.
Trató de abrir la boca y gritar, pero estaba demasiado petrificada para hacerlo. De repente, dos hombres más aparecieron desde el callejón oscuro y comenzaron a avanzar hacia ella también. Eso la asustó aún más. Dio varios pasos vacilantes hacia atrás, pero antes de que pudiera correr, el hombre la tomó con fuerza del brazo con el que sostenía el spray dentro de su bolso.
— ¡Yah! ¡Suéltame! –gritó finalmente desesperada.
— ¡CÁLLATE! –le gritó el hombre, levantando su brazo preparándose para golpearla en el rostro. Pero se quedó congelado en su sitio cuando una profunda voz siniestra se escuchó detrás de Ga Eul.
— ¡Yah! Golpéala y estás muerto. –el tono fue directo y sin vacilación o duda. La voz era profundamente despectiva y llena de ira, sonando peligrosamente baja.
Lentamente el hombre liberó a Ga Eul y se volvió hacia el hombre que habló detrás de ella.
— ¿Y tú quien eres? —preguntó el hombre-pared empujando a Ga Eul a un lado para avanzar hacia el tipo que estaba a pocos metros de ellos.
— Todo lo que debes saber es que voy a patear tu trasero y el de tus otros dos amigos —dijo el hombre que traía puesta una gorra de béisbol.
Estaba demasiado oscuro para verles los rostros, pero Ga Eul definitivamente podía distinguir quién era quién de los cuatro hombres. Para entonces, el chico que había hablado justo a tiempo para salvarla de un violento ataque ya estaba rodeado por los otros tres hombres que estaban tramando algo definitivamente malo.
Imaginen una escena de una película de acción donde los matones rodean al protagonista y luego todos estallan en una escena de lucha sangrienta. Eso era exactamente lo que estaba pasando ante los ojos de Ga Eul, excepto que fue real y fue muy sangrienta. Ella podía distinguir claramente los sonidos de golpes aterrizando sólidamente en el cuerpo y el ruido de una patada perfectamente ejecutada. No sabía quién había vencido. Estaba demasiado oscuro para ver.
Súbitamente alguien la cogió por el brazo.
— Ga Eul… —le dijo el hombre.
No obstante, como Ga Eul estaba muy asustada, actuó por puro instinto y finalmente hizo uso del aerosol al que se había aferrado durante bastante tiempo. Se lo roció al hombre directamente a los ojos.
— ¡Ahhhhh!
El hombre la soltó y se agarró los ojos con dolor. Ga Eul pensó que la voz del hombre le sonaba extrañamente familiar.
— ¡Yah! ¡Soy yo, Yi Jung!
— ¡Omo! ¡Yi Jung-sshi!
Conmoción y pesar eran evidentes en la voz de Ga Eul mientras hablaba. De inmediato se dirigió hacia él y lo abrazó por los hombros. El pánico estaba escrito en su rostro mientras se mordía el labio con remordimiento.
— ¡Mianhae! ¡No sabía que eras tú, lo siento mucho!
En su estado de pánico, Ga Eul sacó un pañuelo y le limpió la cara a Yi Jung con la esperanza de disminuir los dolorosos efectos del aerosol. Aunque eso no lo ayudó mucho. El spray picaba los ojos como el infierno.
Por otra parte, mientras Yi Jung se quejaba de sus ojos, Ga Eul lanzó una mirada a los combatientes y se dio cuenta de que tres hombres estaban tirados, dejando solamente al tipo que traía puesta la gorra de béisbol. Jadeaba mientras intentaba recuperar el aliento.
— Bastardos estúpidos… —maldijo él entre dientes y se giró para comenzar a alejarse.
— Ahm… ah, ¡disculpa! —le llamó Ga Eul. El hombre se volvió hacia ella como esperando a que dijera algo más—. Komaowoyo… —dijo ella.
El hombre se quitó la gorra como si reconociera su gratitud y empezó a caminar de nuevo. Esta vez, Ga Eul dejó a Yi Jung y corrió detrás del hombre.
— ¡Yah! ¡Espera! —gritó, y él dejó de caminar.
— ¿Qué? —respondió con tono molesto—. Honestamente mujer no vuelvas a caminar sola por la noche. Eres una invitación a los problemas —dijo con dureza, pero sinceramente.
— Ahm… yo estaba… bueno, me gustaría darte las gracias por salvarme y esperaba que vinieras conmigo, así también podré limpiar tus heridas. Es lo menos que puedo hacer para agradecerte por salvarme. —explicó Ga Eul.
Bueno, es lo que debía hacer, considerando que el hombre había sido golpeado por su causa.
Para entonces, Yi Jung estaba parado detrás de ella. Sus ojos todavía dolían, pero se las arregló para caminar. En una de sus manos tenía el pañuelo con el que Ga Eul le había cubierto los ojos y en la otra tenía su teléfono celular. Él ya había informado a la policía del incidente y su chófer se dirigía a recogerlos.
— Yah. Ven con nosotros. Esta chica no dejará de molestar hasta que lo hagas. —dijo mientras caminaba.
Después de unos minutos los policías comenzaron a llegar y detuvieron a los tres hombres que yacían gravemente golpeados. Los oficiales sospechaban del tipo con la gorra de béisbol como miembro de los matones, pero fue declarado inocente por Ga Eul y Yi Jung. Para probar su inocencia, no tuvo más opción que irse con Yi Jung y Ga Eul en el auto de Yi Jung hacia la mansión del chico. Ga Eul quería protestar diciendo algo acerca de su necesidad de ir a casa, pero Yi Jung fácilmente la hizo callar.
— Lo que necesito justo ahora es conseguir que mis ojos estén limpios y libres de tu spray. Por favor, Ga Eul… sólo… no empieces ahora, ¿si? No estoy de humor para discutir contigo.
La voz de Yi Jung sonó tensa y controlada. Ga Eul reconoció su malestar por lo que decidió callar. Bueno, había sido su propia torpeza lo que causó que los ojos de Yi Jung se irritaran, ¿no?
Por otro lado, además de que Ga Eul fuera la razón principal para el problema en sus ojos, Yi Jung estaba enojado por haber sido incapaz de defenderla de los matones. Pensó que lucía totalmente fuera de onda en ese momento.
Incapaz de hablar con Yi Jung, Ga Eul se volvió hacia el tipo desconocido. Él era su salvador, ¿cierto?
— Komaoyo otra vez… por cierto, soy Chu Ga Eul. ¿Y tú eres…? —preguntó.
La sorpresa estaba escrita en el rostro del chico al saber que se llamaba Ga Eul, pero fue rápidamente ocultada por la vergüenza y la inquietud.
— Seung Hyun, Choi Seung Hyun…
"Choi… Seung Hyun", repitió ella mentalmente encontrándolo extrañamente familiar. ¡Seung Hyun!
Finalmente recordó quién era Seung Hyun. Era el niño delincuente que siempre faltaba a clases durante sus años de escuela primaria. Era el héroe anónimo que parecía un chico malo pero que, en realidad, era una buena persona.
Sin mencionar que, además, era el primer amor de Ga Eul.
« Continuará… »
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- - - - - - - - - Adelanto del Capítulo Nueve: "Igual"
— ¡Yah! ¡Chu Ga Eul! ¿Has venido aquí sólo para ser arrollada por un esquiador borracho? —la voz de Yi Jung se elevó más alto y su tono era de enojo e implacable. Era como si estuviera enojado con ella por no ser cuidadosa.
Para Woo Bin, haber visto algo así viniendo de So Yi Jung era verdaderamente interesante. Incluso le recordó cómo Yi Jung lo había engañado haciéndole creer que le había dado el número de Ga Eul. Mentalmente se recordó pensar en una manera de vengarse un poco de su amigo.
— ¡Yo estaba preocupada por Jan Di! —se defendió Ga Eul y Yi Jung sabía que era verdad. Sin embargo, él no iba a admitir ninguna excusa de ella.
— ¡Aish! ¡No aceptaré excusas! ¡Deberías cuidarte más! ¿Qué tal si no hubiera llegado a ti a tiempo, eh? ¿Cómo puedes preocuparte por otras personas cuando no te preocupas por ti misma?
Yi Jung parecía estar realmente enfadado por lo descuidada que podía ser Ga Eul. ¡En serio, debería dejar esa política de "los otros primero"! Ni siquiera estaba cuidándose bien a ella misma.
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Nota de la Traductora:
*Aclaración*: Hay un juego de palabras al inicio del capítulo. Los símbolos del nombre de Seúl, la capital de Corea del Sur, se transcriben directamente como Seoul. Mientras que la palabra Soeul, tiene una pronunciación similar a la palabra inglesa 'soul' que significa principalmente 'alma'. Además de que la pareja de Yi Jung y Ga Eul es conocida como SoEul –teniendo la misma pronunciación que la palabra anterior, lo que hace del nombre de la panadería una alusión a la pareja-.
Espero que les haya gustado!
Sé que no tengo perdón por estas semanas de ausencia. He estado enfocándome en un par de historias que estoy a punto de acabar en otro fandom y descuidé gravemente esta, cosa que no volverá a pasar. Lo prometo.
Y sí, esta historia como es un spin-off, tendrá escenas de la serie original a partir de aquí. Y sí, ya entró el contendiente número uno de Yi Jung por el amor de Ga Eul. Espero que la sigan disfrutando.
Nos leemos pronto! (En serio, tal vez antes de que acabe la siguiente semana)
Anna
