DISCLAIMER: Los personajes de Boys Before Flowers son propiedad de la KBS. La historia es propiedad de Shattered tearsdrops, quien me dio su autorización para traducirla al español.
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Capturing the Casanova.
Capítulo 10. Un secreto jamás contado.
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Sintiéndose agravado y menos alegre, Yi Jung optó por regresar a su habitación y dejar que la cabeza se enfriara primero. Y Woo Bin, sintiendo la furia de su amigo, decidió seguirlo y hablar con él. Personalmente, Woo Bin pensó que era muy extraño que Yi Jung perdiera los estribos por cuestiones que ni siquiera se referían al F4 o a su disfuncional familia. Además, rara vez el gran playboy perdía la cabeza delante de las mujeres, así que ¿por qué estaba tan alterado por el descuido de Ga Eul? Había sido un accidente, ¿no?
— Yo… ¿cuál es el problema, hermano? —preguntó con simples frases en inglés. Claramente, Woo Bin había estado viendo demasiadas películas de Ghetto para ser capaz de hablar así. Y para un asiático, no lo hacía tan mal. Era, en realidad, lo que le hacía único entre los otros F4.
— Nada… —respondió Yi Jung mientras se quitaba su gorro y se acomodaba en una silla. Dejó escapar un profundo suspiro y recostó un poco la cabeza en su asiento. Incluso él no podía entender por qué estaba actuando tan irracional y malhumorado.
— Aight, mira, hermano… estoy aquí para escucharte. No puedo decirte nada si tú no hablas conmigo —le recordó Woo Bin.
A pesar de que eran amigos, los F4 no eran tan cercanos. Sí, habían crecido juntos, pero su amistad no era del tipo "besar y hablar". Así que, cuando uno estaba preocupado por algo, los demás tenían que exprimirlo o encontrar otros medios para obtener la información que necesitaban.
— Se trata de Ga Eul-sshi, ¿verdad? —preguntó Woo Bin.
Ante la mención del nombre de Ga Eul, Yi Jung dio un respingo y miró a Woo Bin.
Bingo.
— ¿Qué te hizo pensar eso? —le preguntó a la defensiva.
Woo Bin sonrió.
— No soy precisamente tan tonto como Jun Pyo ni tampoco tengo el ligero autismo de Ji Hoo, quien sé que nota las cosas pequeñas pero guarda silencio al respecto. Por eso estoy aquí, involucrándome en tus asuntos antes de que se te salgan de las manos.
Le arrojó una lata de refresco a Yi Jung, quién la atrapó con mano expertas, y se sentó en la silla frente a él.
— Ga Eul siempre ha estado fuera de mis límites, Woo Bin, lo sabes. Me metería en un enredo si meto la pata con ella. Odio las complicaciones, lo sabes también. —razonó Yi Jung en voz alta. Se dio cuenta de que había dicho exactamente lo opuesto a lo que había estado haciendo últimamente. Eso lo molestó, pero era la verdad.
— Es curioso que digas eso. Porque te puedo asegurar que no actúas como si ella estuviera fuera de tus límites.
Woo Bin sonrió mientras le alzaba una ceja a su amigo. Luego tomó un buen trago de su bebida, como para celebrar su inminente victoria sobre su compañero.
— Yah, deja de hacer suposiciones.
Yi Jung lucía obviamente molesto.
— Los Kkangpaeno hacen suposiciones sin pruebas concluyentes. Yo soy un kkangpae. ¡Un original gángster coreano, justo aquí, hermano!
Oh, cierto. Además de ser un miembro del F4, Woo Bin era el heredero de una larga línea de mafiosos surcoreanos. Por supuesto, su familia parecía legítima con varios negocios legales, pero estaba de más decir que esos negocios legítimos eran meras cubiertas para las masivas operaciones clandestinas. A pesar de parecer alguien sofisticado y decente, Woo Bien era un hombre muy peligroso.
Yi Jung sonrió. Ése era otro lado de la personalidad de Woo Bin que mantenía fuera del dominio público.
— ¿Ah, sí? Entonces, ¿de qué pruebas estás hablando? —preguntó con tono desafiante.
— Bien, citando 'el Diario de la Princesa 2', la única película que no es de dibujos animados sobre un cuento de hadas, que la hermana de Jun Pyo nos obligó a ver: "Las mucamas lo saben todo". Sólo que esta vez, mis hombres no son mucamas, son kkangpae… pero no creo que nada haya ocurrido entre ustedes dos porque si algo realmente hubiera pasado, yo lo sabría… —Woo Bin sonrió con picardía y le guiñó un ojo—. Oh, espera, no hay que olvidar de la más obvia de las evidencias: tú la llamaste Jagiya en público y demostraste signos muy obvios de que te preocupas por ella. Finalmente, tú no me diste su número. Lo último resume todo lo demás que he mencionado.
Era extraño como Woo Bin sabía cosas sobre él, pero le divirtió. Brevemente se preguntó si Woo Bin también sabía de su secuestro y el acecho a Ga Eul, sin embargo no se atrevió a preguntar.
— ¿Así que crees que ella me gusta porque no te di su número?
Estaba especialmente divertido por recordar su pequeña broma a sus amigos. Aunque él tenía conocimiento de que los amigos kkangpae de Woo Bin mantenían un seguimiento de las acciones de los otros miembros del F4, no se había dado cuenta de que su monitoreo era tan extenso.
Woo Bin suspiró.
— No debemos pasar por alto lo obvio, ¿de acuerdo? Además, apuesto a que no has leído los periódicos últimamente, ¿cierto?
A decir verdad, tenía la intensa necesidad de meter algo de sentido en Yi Jung en ese momento. Las señales eran muy obvias pero él se negaba a verlo. A parte de eso, Yi Jung parecía ignorar los problemas más grandes.
— Aniyo… ¿por qué? ¿qué pasa?
— Tu padre invitó públicamente a "la bella Jagiya de su hijo" a ver su trabajo. Fue en su última entrevista para la sección de estilo de vida del periódico. Había incluso una foto tuya y de Ga Eul hablando íntimamente entre sí. Me sorprende que los medios no hayan descubierto la verdadera identidad de Ga Eul todavía. Es más, tu padre mencionó que quería escuchar los comentarios de ella respecto a sus obras. —explicó Woo Bin.
Inmediatamente vio la mandíbula de Yi Jung apretarse ante la mención de su padre.
"No me digas que quiere repetir lo que hizo en el pasado…"
La mente de Yi Jung gritó en desafío a su padre, pero él permaneció en silencio. Lo que le enfureció más fue la declaración pública de su padre sobre su interés en Ga Eul. No podía dejar de sentir repugnancia hacia el hombre que resultaba ser su progenitor. Pensó que era absolutamente despreciable. Su rostro no pudo ocultar la aversión y la ira que sentía y Woo Bin no dejó de reconocerla tampoco.
— Ah, y sí, creo que es posible que quieras considerar la reacción de tu abuela cuando vea la foto… —agregó Woo Bin.
¡Demonios!, pensó Yi Jung al instante.
Recordó la principal razón por la que nunca había llevado a una cita a sus eventos sociales. El motivo era su abuela, que estaba más que interesada en que él le diera nietos desde ahora. Al parecer, había arrastrado a Ga Eul a un lío más grande después de todo y se arrepentía de haber actuado sin pensar. Ni siquiera andaba tras la chica y ya había complicaciones.
— Parece que te puse a pensar, ¿verdad? De cualquier manera, mi amigo, tengo que darte crédito ya que no eres tan tonto como Jun Pyo, supongo que tienes una clara idea de lo que tienes en contra… —Woo Bin miró a su amigo y esperó cualquier señal positiva de que Yi Jung estaba preparado para cualquier cosa que sucediera. Pero Yi Jung permaneció en silencio aún perdido en sus propios pensamientos—. Oh, hombre… no me digas… ¿en serio soy el único que no está infectado por la estupidez de Jun Pyo aquí?
-oOo-
— Es Jan Di…
La preocupación estaba grabada en el bello rostro de Ga Eul mientras ella le daba la noticia al F4, excepto a Jun Pyo, de que Jan Di había desaparecido a pesar de los informes de que había una tormenta de nieve.
Al parecer, Jan Di había subido a la montaña para buscar el collar que Jun Pyo le había dado, ignorando el reporte sobre la tormenta. Goo Jun Pyo no estaba a la vista tampoco. Había sido requerido por su madre y había sido escoltado por sus guardaespaldas. Mirando por la ventana, y viendo la nieve, Ga Eul no pudo evitar preocuparse. Sentía la inmensa necesidad de ir a buscar a su amiga ella misma, pero en esas condiciones, hacerlo sería un movimiento muy estúpido.
Ji Hoo se enteró de que el collar lo tenían, en realidad, las tres estudiantes de Sinhwa que siempre molestaba a Jan Di. Estaba furioso, por supuesto. Pensar que Jan Di había salido en la tormenta de nieve y había puesto en peligro su vida por nada lo hacía enfurecer. Pero en lugar de sacar su enojo, simplemente tomó el collar y les dedicó una fuerte mirada. Si tan sólo no fueran mujeres, él hubiera hecho algo más notorio.
Ji Hoo había contactado a Jun Pyo y le había informado de la desaparición de Jan Di. Milagrosamente, Jun Pyo no actuó irracional. En cambio, él recibió la noticia con calma. En tanto, Ga Eul junto con los otros miembros del F4 tuvieron que esperar pacientemente por noticias del grupo de rescate que había sido enviado para buscar a Jan Di. Todos estaban sintiendo lo mismo mientras permanecían sentados esperando: se sentían impotentes. Incapaz de contener lo que sentía, Ji Hoo se levantó bruscamente y declaró que iba a buscar a Jan Di por su cuenta. Sin embargo, fue detenido por Yi Jung quien optó por mantener la cabeza fría y le recordó que sería estúpido si lo hacía. Imposibilitado y preocupado, Ji Hoo había tenido que soportar las largas horas de espera mientras sostenía el collar que Jun Pyo le había dado a Jan Di.
Por otra parte, Ga Eul intentó mantenerse fuerte, eligiendo creer que Jan Di iba a estar bien. Hizo todo lo posible para impedir que las lágrimas brotaran y aparentemente estaba haciendo un mal trabajo en ello porque sus ojos comenzaban a nublarse. A decir verdad, lo único que quería hacer era llorar. Pero se mordió el labio inferior tratando de contener las lágrimas, ya que sólo la haría parecer débil. Y ella no podía permitirse eso. No mientras estuviera con el F4. Se negaba a dejar que la vieran llorar.
Mirando a su alrededor, Yi Jung vio la cara de Ga Eul constreñida en una mirada de profunda preocupación y malestar. Quería hacer algo para tranquilizarla, pero se dio cuenta de que no podía hacer nada. La única cosa que podría calmarla sería el regreso seguro de Jan Di. Y él mismo no estaba seguro de si ella realmente podía regresar a salvo así que simplemente desvió la mirada. Esta era una situación en la que su encanto era inútil. Quería acercarse a ella y confortarla, al menos dejar que llorara para aminorar la carga emocional que la torturaba, pero se dio cuenta de que tampoco podía hacer eso.
— Disculpen, voy al baño…
Ga Eul se puso de pie y se excusó con los chicos. Con la cabeza inclinada, camino hacia el sanitario para liberar las lágrimas que había estado reteniendo. Jan Di había estado fuera en la tormenta durante horas. Su fe en su amiga se estaba agotando lentamente. Nadie lograría sobrevivir con seguridad en ese tipo de clima. No quería tener esa clase de pensamientos, pero no podía evitarlo.
Cuando Ga Eul se fue, Woo Bin encontró los ojos de Yi Jung y le hizo señas para que la siguiera. Yi Jung no quería, pero Woo Bin fue persistente. No hubo palabras entre los amigos, pero Woo Bin logró convencer a Yi Jung de ir tras ella. Y él lo hizo. Se levantó y fue a ver cómo estaba Ga Eul.
Yi Jung se paró frente a la puerta del baño de mujeres y esperó a que ella saliera. Podía escuchar los sollozos apagados procedentes del interior y no pudo dejar de sentir una opresión dolorosa en el pecho. Eso se prolongó durante unos minutos más hasta que ya no pudo escuchar su llanto. Lentamente giró el pomo de la puerta y entró. Si tenía que responder por qué se había molestado en hacerlo, él podría decir "Woo Bin me obligó a hacerlo".
Pero sabía que no era más que una excusa. Él había actuado libremente.
— Ga Eul-ah… —dijo Yi Jung y los sollozos se detuvieron bruscamente.
El tercer cubículo se abrió de repente y reveló a Ga Eul, quien lucía sorprendida. Sus ojos estaban hinchados por el llanto pero cuando salió, hizo su mejor esfuerzo para ocultarlo. Ella caminó con indiferencia y le sonrió incómoda.
— Ahm… Yi Jung-sshi, entraste en el baño equivocado. Este es el de mujeres. —dijo pasando junto a él.
Entonces él la detuvo con una mano en su brazo. Ga Eul se volvió para mirarlo inquisitiva.
— No tienes por qué esconderte aquí, ¿sabes?… —la voz de Yi Jung era suave y su tono reconfortable. En su rostro había una expresión demasiado tierna cuando posó sus ojos en el rostro lleno de lágrimas de Ga Eul.
La compostura de ella comenzó a desmoronarse ante los ojos de Yi Jung mientras veía que las lágrimas amenazaban con caer otra vez. Ella estaba haciendo todo lo posible para contenerlas, pero esta vez no tuvo éxito. Las lágrimas cayeron de nuevo una tras otra cuando comenzó a sollozar histérica. Yi Jung se encontró rompiendo sus principios de playboy al atraer a Ga Eul hacia él para abrazarla.
En ese mismo momento, Yi Jung se olvidó de su comportamiento mujeriego y de las maneras de playboy que había mantenido durante un largo tiempo. En ese preciso instante, su mundo giraba en torno a reconfortar a Ga Eul.
Se negó a pensar en las consecuencias.
Finalmente, después de una larga noche sin dormir, Ga Eul y los otros miembros del F4 se sintieron aliviados cuando vieron a Jun Pyo cruzando la puerta con Jan Di en brazos. El consuelo inundó a Ga Eul que de inmediato corrió hacia su amiga y la abrazó con fuerza.
— ¡Jan Di!
Los otros F4 recibieron a Jun Pyo con una sonrisa y le dieron pequeños golpes fraternales en el hombro por haber salvado a Jan Di. La feliz escena terminó con Ji Hoo entregándole el collar a Jan Di con una enorme sonrisa en su rostro.
Sin que nadie lo supiera, Ga Eul le dedicó una mirada de agradecimiento a Yi Jung por consolarla. También compartieron un acuerdo silencioso de que todo lo que había pasado en el baño debía permanecer ahí. Era un secreto que jamás contarían y Ga Eul estaba feliz por tenerlo. En cuanto a Yi Jung, aunque se dio cuenta de que acababa de hacer algo en contra de sus ideales, se negó a arrepentirse de su decisión.
« Continuará… »
…
- - - - - - - - - Adelanto del Capítulo Once: "El fantasma"
— Ga Eul-ah… ¿quieres venir conmigo? —preguntó con una expresión tierna en su rostro, como un niño pequeño suplicando.
Sin muchas opciones, Ga Eul sucumbió a los deseos de Yi Jung y se sentó de nuevo en el asiento del pasajero.
— Araso… ya que parece que estás necesitado de compañía, puedo hacer algo de tiempo. —dijo Ga Eul con aire de suficiencia y una orgullosa expresión en el rostro. Ella sonrió mientras lo miraba y a Yi Jung le pareció divertida y atractiva al mismo tiempo. Definitivamente era una mujer como ninguna otra.
Él sólo sonrió y sacudió la cabeza.
— Sigue actuando así y yo podría besar esa sonrisa de tu rostro… —le susurró incoherentemente mientras aceleraba el motor de su auto.
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Nota de la Traductora:
Espero que les haya gustado!
Mis disculpas por la tardanza. ¿Ya mencioné que la universidad me chupa la vida?
En fin, sé que mis actualizaciones no han sido constantes, y me disculpo por ello, pero estoy en la recta final de un par de historias en otro fandom y eso ha requerido de todo mi poco tiempo libre, pero en cuanto las termine, lo que será a más tardar en mayo, podré dedicarme más en forma a la traducción de Capturing the Casanova y, por supuesto, de su secuela Keeping the Casanova!
Muchas gracias por sus comentarios a:
La' Vete, verodelprado, yoya, CallMeKarla, angellycal, maru, RAYMAR, danielita swan y Rikana Tokai
Nos leemos pronto!
Anna
